Rukia Kuchiki (朽木 ルキア, Kuchiki Rukia) es un personaje ficticio de la serie de anime y manga Bleach, creada por Tite Kubo. En la serie, es una Shinigami (死神, Shinigami, literalmente 'Dios de la Muerte') encargada de cazar y erradicar almas corruptas llamadas Hollows, cuyo destino es ser cazados y devorar seres vivos. Además de erradicar Hollows, el objetivo principal de Rukia como Shinigami es realizar el Konsō (魂葬, Funeral del Alma) para guiar a las almas perdidas al más allá.
Con apenas 1,44 m de altura, Rukia es uno de los personajes de menor estatura en la serie. En los primeros capítulos del anime, el color de sus ojos es de un tono grisáceo, pero más tarde adquieren una tonalidad entre azul profundo y violeta intenso. Al contrario que la inmensa mayoría de los Shinigamis, Rukia no ha hecho ningún cambio en su vestimenta, aunque en la saga del shinigami perdido, lleva puestos unos mitones similares a los de Byakuya Kuchiki, solo que en el caso de Rukia, estos mitones le cubren casi la totalidad de los brazos.
Cuando se encuentra en un Gigai, ha demostrado tener cierta debilidad por los vestidos de Yuzu, la hermana pequeña de Ichigo, lo que le confiere un aspecto más juvenil si cabe. También ha sido una imagen muy frecuente, sobre todo durante los primeros capítulos, ver a Rukia vestida con el uniforme propio del Instituto de Pueblo Karakura, compuesto de una chaqueta y una minifalda de color gris, una camisa blanca y un lazo rojo anudado al cuello.
Al final de la historia, Rukia se ha convertido en la capitana de la Decimotercera División, sucediendo en el cargo a Jūshirō Ukitake, quien falleciera. Al asumir el cargo, su Haori de capitán no presenta ninguna modificación visible. Su cabello lo tiene actualmente largo, cayendo por encima de su espalda baja. Un tiempo después de ser nombrada como capitana, Rukia lleva atado su cabello con una cinta azul.
Rukia Kuchiki es la actual capitana de la Decimotercera División del Gotei 13. Anteriormente tuvo la posición de teniente de la Decimotercera División bajo el capitán Jūshirō Ukitake. Es la hermana adoptiva de Byakuya Kuchiki y amiga de Ichigo Kurosaki.
Al haber crecido en el Rukongai, la zona más pobre de la Sociedad de Almas, Rukia mantiene unas costumbres rudas y poco educadas al hablar con la gente. Aunque en su presentación le dice a Ichigo que tiene unas diez veces su edad, no está nada acostumbrada a la forma de vida del mundo de los vivos, debido a que la de la Sociedad de Almas es similar a la del Japón del siglo XVIII.
Al igual que a Ichigo, a Rukia la acosan intensos sentimientos de pérdida y culpabilidad por hechos que ocurrieron en el pasado. Además, es una persona que aparenta estar totalmente resignada a su destino, sea cual sea, si bien es cierto que existen algunos momentos en los que su determinación se resquebraja, como se vio al cruzarse con el capitán Ichimaru de camino a su ejecución.
Le gusta mucho dibujar, y por ello siempre que tiene que dar una explicación o contar algo recurre a dibujos.
Rukia es una persona muy cerrada, a la que le cuesta mucho tiempo y esfuerzo llegar a hacer amigos. Su carácter rudo y a un mismo tiempo reservado hace que la mayoría de sus amistades sean masculinas, como son los casos de Renji, Kaien e Ichigo. No obstante, su estancia en el mundo de los vivos ha ayudado a que deposite más confianza en otras personas, entre las que destaca Orihime Inoue, con la que finalmente acaba trabando una buena amistad. Pese a ello, Rukia no es una Shinigami insociable, y es bastante conocida en el Seireitei.
Otros personajes con los que Rukia ha interactuado mucho a lo largo de la historia, aunque de forma muy distinta, ha sido con Kon y los capitanes Ichimaru y Kuchiki. Kon siente auténtica adoración por Rukia (algo extraño, ya que él suele preferir a las mujeres de grandes pechos) desde que ella le salvó la vida, y siempre que puede trata de demostrarle su amor, con la consecuente respuesta violenta de la propia Shinigami.
A Rukia y Renji les unen estrechos lazos de amistad, ya que ambos se criaron en el mismo distrito del Rukongai y vivieron juntos hasta su ingreso en la Academia de Shinigamis. Cuando Rukia es encarcelada, en su fuero interno Renji no deja de lamentarse de la situación de su amiga y de no haber estado junto a ella cuando lo necesitaba, abriendo los ojos tras su combate con Ichigo y jurándose a sí mismo liberar a Rukia. Para ello, Renji no duda en esforzarse al máximo y a hacer frente sin temor alguno al reto que siempre ha considerado como ejemplo de su propia superación: derrotar al Capitán Kuchiki.
Tras verse separada de Renji y entrar a formar parte de la 13ª División, el principal referente que encontró Rukia en aquellos años fue la figura de su Subcapitán, Kaien Shiba. Kaien no sólo le dio seguridad en sí misma y un motivo para seguir adelante, sino que también fue un eficaz entrenador con el que Rukia aumentó su maestría en el combate y desarrolló nuevas habilidades.
Desde el principio de la serie, Rukia demuestra una gran preocupación por Ichigo en los momentos en que se encuentra en peligro, y se ocupa también de intentar mantenerlo al margen de los problemas. Además, no duda en enseñarle los rudimentos del trabajo de Shinigami y de darle su consejo y opinión siempre que son requeridos. Aun así, también hay varios momentos de discusión entre ambos, ya que ninguno de los dos quiere ceder jamás en sus razonamientos.
En memoria de su difunta esposa, Byakuya adoptó a Rukia como su hermana adoptiva en el seno de la familia Kuchiki, una de las cuatro grandes Casas Nobles de la Sociedad de Almas, pero ahí acabó su relación. Más tarde se revelaría que Byakuya, en ademán protector, presionó al Capitán Ukitake para que Rukia no ascendiese en la jerarquía de su división, aunque nunca hubiese demostrado sentimiento fraternal alguno hacia ella. Sólo al combatir con Ichigo acabaría por derribarse el muro de hielo, y a partir de entonces Byakuya se dará cuenta de su error y llegará a arriesgar su vida para salvar la de Rukia en numerosas ocasiones. Aunque el Capitán Kuchiki sigue manteniendo su mismo carácter reservado y poco dado a la afabilidad, se percibe que la admiración de la una y los deseos de protección del otro han ido incrementándose, y que la relación entre ambos ha mejorado ostensiblemente.
Si bien es cierto que durante su estancia en el mundo de los vivos Rukia trabó amistad con buena parte de la clase de Ichigo, no será hasta su regreso (en la llamada Saga Arrancar del manga) que su relación con Orihime adquiera una mayor profundidad. En este tiempo, además de mejorar ambas notablemente en sus respectivas disciplinas, surge entre ellas una estrecha unión de la que se hace eco el propio Capitán Ukitake, satisfecho de que por fin Rukia se haya abierto al mundo y haga más amistades.
Rukia y su hermana mayor, Hisana, fueron llevadas juntas al distrito número 78 del Rukongai Sur una vez que murieron en el mundo de los vivos. Con el tiempo, Rukia conoce a Renji Abarai y, junto a otros niños del lugar, trabajan y subsisten robando comida y trabajando en equipo. Ya en esta época Rukia y Renji muestran signos de poseer poder espiritual, por lo que desde un principio se abre un horizonte prometedor para ambos, al tener la posibilidad de ingresar en la Academia de Shinigami.
En la Academia, Renji es admitido en la clase de más nivel, algo que no logra Rukia, y a partir de ese momento sus caminos comienzan a tomar rumbos distintos. Al enterarse Renji de la visita de los Kuchiki, simuló felicidad y recomendó a la atribulada Rukia que aceptase la invitación. A causa de haber ocultado sus deseos de que Rukia no se alejase de él para siempre, Renji ve que su amiga, triste y reticente, acababa por seguir sus consejos y pasaba a formar parte de la familia Kuchiki.
El vacío que siente Rukia ante la falta de su amigo Renji y el escaso interés que recibe por parte de Byakuya es de inmediato llenado por el Subcapitán de la división, Kaien Shiba, con quien traba una profunda amistad.
Allí conoce a Ichigo Kurosaki, un estudiante capaz de ver los espíritus de los muertos, al interferir en el combate entre Rukia y un Hollow que ha atacado su casa. Lo que no esperaba ella era que durante este hecho trascendental, que marcaría definitivamente sus vidas, Ichigo absorbiese más poder del previsto, y Rukia se debilita tanto que es incapaz de regresar a la Sociedad de Almas.

Uno al otro, la Shinigami acaba por comprender que la situación no puede mantenerse por más tiempo, y que la Sociedad de Almas debe estar en su busca. Aunque Ichigo llega a tiempo, no puede hacer frente a tales contrincantes y sólo puede ver, derrotado y con los poderes de Shinigami que Rukia le prestó totalmente perdidos, cómo su amiga regresa a su lugar de origen.
Allí, Rukia es rápidamente juzgada por la Cámara de los 46 y condenada a muerte, acusada de haber dado poderes de Shinigami a un humano. Encerrada en la Torre de la Penitencia, Rukia espera con calma el día de su ejecución, que misteriosamente es adelantado cada vez más. La fecha de la ejecución vuelve a ser adelantada de improviso, y dos días después de haber visto a Ichigo ésta es enviada al Sōkyoku. También es entonces cuando se percata de que Renji está luchando con todas sus fuerzas contra Byakuya, sorprendiéndose la Shinigami al percibir que las fuerzas parecen encontrarse igualadas. Mas Rukia no tarda en percatarse de que este hecho es una mera ilusión, y de que Byakuya en realidad no está mostrando todo su potencial.
Cuando llega al Sōkyoku, Rukia ya ha recuperado la calma y llega a solicitar al Comandante General Yamamoto que, como último deseo, libere a sus amigos y les deje partir en paz de vuelta al mundo de los vivos. Éste acepta la petición de Rukia aunque no esté dispuesto a cumplirla en realidad, con el único propósito de que la Shinigami no muera sintiéndose culpable de que sus amigos paguen las consecuencias de haber ido en pos de ella.
Mientras Ichigo lucha con Byakuya, Rukia queda al cuidado de Renji, mas su desesperada huida es detenida por el Capitán Aizen, quien revela ser un traidor y la figura que estaba detrás de la sentencia a muerte, al haber asesinado en secreto a todos los miembros de la Cámara de los 46. El motivo de que Aizen desease la muerte de Rukia era a causa de tener en su interior la Hōgyoku, un poderoso artefacto creado por Kisuke Urahara (y supuestamente insertado dentro de Rukia en el momento en que se le dio el gigai especial, al ceder sus poderes de Shinigami a Ichigo) capaz de dar poderes de Hollow a Shinigami, y viceversa.
Antes de partir Aizen, éste ordena a su lugarteniente, que no es otro que Ichimaru, que mate a Rukia. Afortunadamente, el letal ataque es detenido por Byakuya, quien se interpone entre ambos y es atravesado por la Zanpaku-tō del Capitán de la 3ª División.
Al poco de marcharse los traidores al Hueco Mundo, mientras Byakuya recibe un tratamiento de urgencia éste decide revelar a Rukia la historia de Hisana, pidiéndole perdón por todo el daño que le ha ocasionado. Ya en paz con su pasado, Rukia hace una visita a la familia Shiba para disculparse por su participación en la muerte de Kaien.
Rukia regresa al mundo de los vivos antes de que haya recuperado todos sus poderes (sigue siendo incapaz de pelear con su Zanpaku-tō al pleno rendimiento, y se debe defender con el uso exclusivo del Kidō) poco tiempo después de la llegada de Renji, a fin de colaborar en la lucha contra los Bount. Su primer enfrentamiento serio es con Yoshi, pero ésta no tarda en retirarse al llegar su compañero Mabashi, quien con su Doll llega a poseer a Rukia y la obliga a atacar a Orihime. Los esfuerzos de los Shinigami por vencer a los Bount antes de que consigan acceder a la Sociedad de Almas fracasan, y los miembros sobrevivientes de esta raza llegan a acceder al Seireitei, multiplicando sus poderes gracias a la presencia de las partículas espirituales presentes en aquel lugar. Con sus poderes mermados, Rukia sólo es capaz de escabullirse y tratar de resistir los embates de su adversaria con la colaboración de Ririn hasta que, a punto de ser derrotada, la intervención de Byakuya le salva la vida.
Al reencontrarse con Ichigo, es capaz de sacarle de la depresión en la que se hallaba sumido, despertando los amargos celos de su amiga Orihime Inoue. Cubriendo a Ichigo, Rukia se enfrenta a Di Roy Rinker, al que consigue derrotar en cuestión de segundos con la primera técnica de su shikai. Urahara, previendo que Aizen se interesara en los poderes de Orihime, la obliga a que no tome parte de la guerra que está por venir, haciéndola sentir incapaz de luchar, lo que entristece a la joven, ya que ve frustrados su intentos de ayudar a sus amigos y ser útil para todos.
Al finalizar las luchas, llega la noticia de que Orihime ha desaparecido, y según los designios de Aizen se la llega a considerar una traidora a la Sociedad de Almas. Sabiendo que su amiga en realidad ha sido secuestrada por Aizen, Ichigo se propone partir a su rescate. Renji y Rukia consiguen escabullirse de la Sociedad de Almas con la implícita aprobación de Byakuya y viajan al Hueco Mundo en pos de Ichigo y sus amigos al rescate de Orihime.
En la versión del anime, tras este momento, Rukia se separa del grupo y cae al subterráneo Bosque de los Menos, donde conoce al Shinigami Ashido Kanō, al que le ofrece unirse a ellos para regresar a la Sociedad de Almas. Ya en el palacio de Las Noches y separada de sus compañeros, Rukia se encuentra con la Novena Espada, Aaroniero Arruruerie, que se muestra con la apariencia del difunto Kaien Shiba. Rukia está dispuesta a ayudarle, más de improviso recibe un ataque sorpresa de Aaroniero, que logra esquivar de tal forma que sólo recibe un rasguño en la mejilla. Aaroniero recupera la faceta menos seria de Kaien, y afirma haber estado bromeando, ofreciéndole a Rukia una forma más sencilla de que Rukia salde su cuenta con él: que le traiga las cabezas de sus amigos. Más, como Kaien, Aaroniero está al tanto de gran parte de las habilidades de Rukia y logran evadir sus ataques y ponerla en serios aprietos hasta que a la Shinigami se le ocurre una treta para poner fin a sus dudas y temores. Por medio de una eficaz combinación de Kidō de alto nivel, Rukia logra poner a Aaroniero en contacto con la luz que hay bajo el domo de Las Noches, y puede ver el verdadero aspecto de su enemigo, cuyos poderes sólo son operativos en la penumbra.
Durante la postrer lucha, Rukia es empalada por la Zanpaku-tō de Kaien, pero antes de perder la consciencia y caer en un estado próximo a la muerte, recuerda parte de las enseñanzas de Kaien, quien le dijo que una persona seguiría viva siempre que sus seres queridos mantuviesen en sus recuerdos el vínculo que en su día les unió y que él denomina "corazón". Poco después hace su aparición en el lugar donde yace Rukia junto al cadáver de Aaroniero Zommari Leroux, la Séptima Espada, con el objetivo de rematar a la Shinigami que ha acabado con el último miembro de la primera generación de los Espada.

Mientras está en el mundo humano, Rukia recibe la notificación de que hay Hollows en Karakura, y ella e Ichigo van a luchar contra ellos. Se encuentran con que han aparecido...
Rukia Kuchiki es un personaje central en la narrativa de Bleach, cuya evolución de una huérfana del Rukongai a capitana del Gotei 13 es un testimonio de su fuerza y determinación.
El Despertar del Bankai: Hakka no Togame
Rukia finalmente revela su Bankai, Hakka no Togame (白霞罸; literalmente "Censure de la bruma blanca"). Este momento es un hito en la serie, demostrando el inmenso poder y crecimiento de la personaje. El anime ha realzado aún más este poder, convirtiendo su técnica definitiva en una obra de arte audiovisual. Su Bankai le permite descender su temperatura corporal hasta el cero absoluto por breves instantes, una habilidad peligrosa pero fascinante que la convierte en una especie de "Princesa de Hielo", capaz de aniquilar a sus enemigos en segundos.

El episodio 19 de Bleach: Thousand-Year Blood War ha sido particularmente significativo, mostrando el majestuoso Bankai de Rukia. Este arco ha sido repleto de momentos fascinantes que han engrandecido el legado de la historia, con batallas sublimes y una gran atención al detalle por parte de Studio Pierrot.
Tras entrenar en el Palacio del Rey, tanto Renji como Rukia han obtenido mejoras sustanciales de poder. Mientras Renji demostró su Bankai derrotando a Mask de Masculine, Rukia se enfrentó a Äs Nödt, el Quincy que había derrotado a su hermano Byakuya. Rukia logró contener la habilidad de miedo de Äs Nödt reduciendo su propia temperatura corporal, y luego desató su Bankai para congelar y borrar al Quincy, demostrando ser una de las Soul Reapers más fuertes de la serie.
EL BANKAI MAS HERMOSO DE LA HISTORIA RUKIA KUCHIKI I BLEACH
La relación de Rukia con Ichigo es única. A pesar de conocerse por poco tiempo, Ichigo puede confiar en ella y la considera una verdadera amiga, ya que es alentadora y comprende sus sentimientos. Durante su tiempo en el mundo humano, Rukia permanece sin ser contabilizada en la Sociedad de Almas, por lo que Byakuya Kuchiki y Renji Abarai son enviados a buscarla y devolverla a la Sociedad de Almas. Lo consiguen, y a su regreso, Rukia es sentenciada a muerte por haber dado sus poderes de Shinigami a un humano.
Durante el arco, se explora el pasado de Rukia. Murió siendo un bebé y fue enviada a la Sociedad de Almas con su hermana mayor, Hisana. Aunque Hisana intentó proteger y mantener a Rukia, no pudo garantizar su propia supervivencia mientras cuidaba de un bebé y, por lo tanto, la abandonó. Rukia creció por su cuenta durante un tiempo considerable. Un día, Rukia tropezó con un adulto que perseguía al grupo de amigos de Renji Abarai y los instó a seguirla para evitar perder el agua que habían robado. Una joven Rukia salva a Renji y sus amigos. Todos odiaban Inuzuri y la gente de allí. Rukia mostró cierto poder espiritual durante este tiempo. Diez años después de que Rukia se uniera al grupo, con todos sus amigos muertos, Rukia propuso que se convirtieran en Shinigamis y vivieran en Seireitei, señalando que había oído que allí era bonito. Renji estuvo de acuerdo con ella. Como estaban dotados de poderes espirituales, ingresaron en la Academia Shin'ō con facilidad, donde lucharon por destacar entre los de familias nobles.
La noche antes de la ceremonia de bienvenida para los nuevos estudiantes de la Academia, en contra del consejo de Rukia, Renji durmió en un árbol. Dos meses después de ingresar en la Academia, Renji, regañando a Rukia por no encajar todavía, le informó que iba al Mundo Humano para entrenamiento de campo para practicar Konsō por primera vez. Rukia se quejó de que esto era injusto, pero Renji replicó que se trataba de talento y que se volvería más fuerte. Rukia dijo que le demostraría que ella era la más fuerte, pero se detuvo.
Un día, Byakuya Kuchiki informó a Rukia que el Clan Kuchiki estaba interesado en adoptarla y hacerla graduarse inmediatamente para ser asignada a la 13ª División. En medio de esta reunión, Renji irrumpió en la habitación para decirle que había aprobado un examen importante. Decepcionados por la interrupción, los nobles se fueron, y Rukia le contó a Renji su oferta, la cual él la felicitó.
Rukia fue admitida en la 13ª División sin realizar su examen de ingreso. En su primer día en la División, un Shinigami le mostró su habitación, a quien ella le dijo que la tratara como a cualquier otra recluta nueva. Después de que él se fue, escuchó a él y a otros hablar de ella y del favoritismo mostrado hacia los nobles. Rukia se decepcionó de que allí también fuera así. El Teniente Kaien Shiba entró en la habitación, se presentó y la regañó por su débil respuesta. Rukia se alegró profundamente de poder tener una relación normal con su superior, en lugar de ser tratada como especial. Durante su tiempo en la 13ª División, se hizo amiga de Kaien. Un día, al verla sombría, Kaien le dijo que mientras estuviera en su División, él estaría a su lado, incluso si moría. Rukia admiraba mucho a la esposa de Kaien, la 3ª Asiento Miyako Shiba, queriendo ser como ella algún día. Cuando Miyako fue asesinada por un Hollow, Rukia, Kaien y Ukitake fueron a su guarida. Ella se ofreció a ir primero para explorar sus habilidades, pero Kaien pidió enfrentarse al Hollow solo. Cuando su habilidad especial destruyó la Zanpakutō de Kaien, Rukia intentó ayudar, pero Ukitake la detuvo. Le dijo que la lucha de Kaien era una de honor más que una lucha por su vida. Si ella ayudara, la vida de Kaien se salvaría, pero su honor quedaría dañado para siempre. Tras protestar por esto, Rukia obedeció de mala gana.
El Hollow intentó atacar a Rukia, pero Ukitake, bloqueándolo, envió a Rukia lejos mientras luchaba contra él. Con miedo de luchar contra él, obedeció, pero regresó porque deseaba ayudar a Kaien y tenía miedo de enfrentarse a su cobardía en el futuro. Cuando saltó hacia ella, notó que ya no era Kaien. Incapaz de soportar verlo así, apuñaló a Kaien. Él agradeció a Rukia y se disculpó por arrastrarla a ello.
Cuarenta años después de su adopción en el Clan Kuchiki, Kiyone y Sentarō informaron a Rukia que había sido asignada al Mundo Humano. Rukia pensó que era una orden de traslado, lo cual Kiyone negó, recordándole su misión anterior al Mundo Humano, que Rukia aún no recordaba. Ukitake le dijo que sería asignada a Karakura Town por un mes, lo cual debería ser fácil para ella. Rukia le agradeció por decírselo. Ukitake le preguntó si se lo había dicho a Byakuya, pero ella afirmó que él no querría molestarse con algo tan insignificante.
Una tarde de viernes, Rukia siente una fuerte presencia. Entra en la habitación de Ichigo Kurosaki, quien, confundiéndola con un ladrón, la patea. Sorprendida de que Ichigo pueda verla y tocarla, Rukia, diciéndole a Ichigo que los humanos normales no pueden verla, le informa sobre la existencia y el propósito de los Shinigamis. Ichigo, negándose a creer la explicación de Rukia, la insulta. Enfurecida, Rukia lo ata con un hechizo Kidō. Rukia le explica sobre los Shinigamis a Ichigo. Rukia, tranquilizando a un Plus cercano, realiza Konsō sobre él. Con la ayuda de algunos dibujos, le explica el Konsō y los deberes de los Shinigamis a Ichigo. Revela que no puede sentir al Hollow que había estado rastreando porque un gran poder está obstaculizando sus sentidos. Ichigo le dice que puede oír algo aullando. Rukia se da cuenta de que es un Hollow, pero está confundida por cómo Ichigo lo oyó antes que ella. Sale corriendo de la habitación para enfrentarse al Hollow, negándose a liberar a Ichigo. Al ver a Karin Kurosaki tirada en el pasillo, la escucha contarle a Ichigo lo que sucedió.
Mientras Ichigo ataca inútilmente al Hollow, Rukia lo hiere, liberando a Yuzu Kurosaki de su agarre. Cuando Rukia explica que Fishbone D vino por Ichigo, él intenta atacar al Hollow él mismo. Rukia lo protege con su cuerpo, dejándola incapaz de luchar. Al ver que Ichigo está verdaderamente decidido a proteger a su familia, Rukia se ofrece a transferirle la mitad de su poder. Sin embargo, Ichigo de alguna manera absorbe casi todo su poder en su lugar. Rukia saca el alma de Ichigo de su cuerpo.
Al día siguiente, Rukia se presenta en la Escuela Secundaria Karakura como una nueva estudiante, diciéndole a la gente que su familia se acababa de mudar allí. Ella amenaza en voz baja con matar a Ichigo si revela algo sobre su verdadera identidad. Más tarde, Rukia explica que su poder todavía está dentro de Ichigo, lo que le impide regresar a la Sociedad de Almas. Revela que está usando un Gigai para recuperarse, lo que permite a los humanos normales verla. Rukia le dice a Ichigo que tendrá que hacerse cargo de sus deberes de Shinigami, lo cual él inicialmente se niega a hacer. Rukia, forzando su forma de Shinigami fuera de su cuerpo, lo lleva a un parque donde un Hollow está a punto de aparecer. Acidwire aparece para atacar a Ichigo y Rukia. Rukia organiza para que Ichigo reciba un entrenamiento rudimentario para mejorar sus tácticas de combate. Mientras entrena, ella estudia el habla moderna leyendo un manga de terror. Son interrumpidos por Orihime Inoue, a quien Rukia inicialmente no reconoce. Rukia nota una marca en su pierna dejada por un Hollow y le pregunta a Ichigo sobre ella antes de irse.
Esa noche, Rukia recibe un mensaje sobre un Hollow en su Denreishinki. Intenta advertirle de un ataque de Hollow justo cuando una mano grande irrumpe a través del suelo. Rukia usa su Gokon Tekkō para expulsar el alma de Ichigo, y él logra cortar parte de su máscara, revelando que es el hermano de Orihime, Sora Inoue. Rukia cura la forma del alma de Orihime.
Ichigo y Rukia corren a la casa de Orihime, donde Ichigo se enfrenta al Hollow en batalla. Cuando Ichigo es lanzado a través de la pared del apartamento y queda inconsciente, ella lo despierta, advirtiéndole que si pierde, el alma de Orihime será devorada. Rukia entra en el apartamento cuando Orihime está gravemente herida. Revelando que puede salvarla con Kidō, Rukia, diciéndole al lúcido Sora que se aparte, la trata. Cuando Sora decide purificarse con la Zanpakutō de Ichigo, Rukia afirma que sus pecados serán lavados por la espada.
Cuando Ichigo afirma que sus heridas han sanado muy bien, Rukia le dice que sobresalió en Kidō en la Academia, antes de cambiar de tema preguntándole cómo abrir una caja de jugo. Mizuiro Kojima interrumpe, notando que Rukia e Ichigo están juntos de nuevo, diciendo que se llevan bien. Ichigo dice que el pasatiempo de Mizuiro es la mujeriego, especialmente las chicas mayores, y le advierte a Rukia que tenga cuidado con él. Keigo Asano, al llegar, se presenta a Rukia. Mientras Reiichi atormenta al grupo, Rukia, ignorándolo, continúa luchando con la caja de jugo hasta que Yasutora Sado llega con un periquito parlante. Rukia le dice a Ichigo que el espíritu de un Plus solitario está dentro de él, y que deberían enviarlo a la Sociedad de Almas esa noche.
A la mañana siguiente, Sado desaparece y Rukia lo busca. Más tarde le dice a Ichigo que no lo encontró, ni ha recibido noticias sobre Hollows de la Sociedad de Almas. Ichigo, intentando rastrear el periquito él mismo, encuentra rápidamente el Reiraku del periquito, para sorpresa de Rukia. Justo cuando encuentran a Sado, también se encuentran con una Karin debilitada. Rukia ordena a Ichigo que la lleve a casa para que no se distraiga mientras lucha. Desestimando las preocupaciones de Ichigo sobre ella luchando contra un Hollow, corre tras Sado. Incapaz de alcanzarlo debido a las restricciones de su Gigai, maldice la SRDI. Rukia es atacada por un Hollow llamado Shrieker, pero se sorprende cuando sobrevive a su primer golpe. Durante la lucha, se da cuenta de que Sado no puede ver a Shrieker.
Cuando Ichigo llega, ella, transformándolo en un Shinigami, le advierte sobre las habilidades de Shrieker. Ella y Sado esconden el cuerpo de Ichigo y el periquito en un lugar seguro. El periquito dice que es su culpa que ella resultara herida, ya que quería traer de vuelta a su madre a la vida. Rukia lo interroga al respecto. Cuando Ichigo derrota a Shrieker, las puertas del Infierno se abren para reclamar al Hollow. Rukia le explica el Infierno a Ichigo.
Con sus suministros bajos, Rukia visita la Tienda Urahara. Detiene a Jinta Hanakari de acosar a Ururu Tsumugiya fuera de la tienda antes de ser llevada a Urahara. Pidiendo varios artículos, paga con la recompensa por la derrota de Ichigo de Shrieker, encogiéndose de hombros ante las preocupaciones de Urahara. Recoge un dispensador de Caramelos del Alma pedido previamente. En la escuela, le da a Ichigo el dispensador, afirmando que le permitirá transformarse en un Shinigami sin su ayuda, mientras coloca un alma artificial en su cuerpo. Ignorando la incomodidad de Ichigo con la idea, ella lo hace usarlo. Cuando recibe una orden, lo arrastra para lidiar con ella, dejando el alma artificial, Kon, en el cuerpo de Ichigo. Después de lidiar con la orden, regresan apresuradamente para encontrar que el alma artificial está causando estragos en su aula. Mientras buscan, Ichigo y Rukia discuten hasta que ella le habla de la Operación Spearhead, revelando que según las leyes de la Sociedad de Almas, todas las Mod Souls deben ser destruidas. Cuando Rukia pregunta ingenuamente a un tendero si vio a Kon, recibe una orden. Cuando encuentran al Hollow, descubren que Kon ya está luchando contra él. Después de que es derrotado, Urahara llega para reclamar a Kon. Rukia le dice que está contenta con su compra y que no tiene que preocuparse por ello. Más tarde, Rukia e Ichigo ven un reportaje sobre el incidente en la televisión. Ichigo pregunta qué deben hacer, pero no recibe respuesta.
Rukia e Ichigo buscan un animal muerto para poner a Kon, pero finalmente se conforman con un peluche. El 16 de junio, Rukia nota que Ichigo está muy distraído. Rukia pregunta sobre la muerte de Masaki. Al día siguiente, Rukia espera a Ichigo cerca de la tumba de Masaki. Le pregunta a Ichigo sobre la muerte de su madre, preguntando si un Hollow la mató. Enfurecido, Ichigo le dice que él fue responsable de la muerte de Masaki. Horrorizada por esto y por lo que le había dicho, Rukia observa en silencio a la familia de Ichigo visitar la tumba. Kon, saliendo de su mochila, pide ir a casa, pero Rukia insiste en que deben estar cerca en caso de que un Hollow ataque. Cuando Karin y Yuzu son atacadas por Grand Fisher, Rukia siente al Hollow, pero una vez más se sorprende por la falta de órdenes en su Denreishinki. Se apresura hacia ellas, encontrándose con Ichigo en el camino. Le dice a Ichigo que no le volverá a preguntar sobre Masaki. Ella, transformándolo en un Shinigami, lleva su cuerpo. Al encontrar a las hermanas de Ichigo, ve a Ichigo siendo confrontado por Grand Fisher. Rukia, al hablarle a Ichigo sobre este infame Hollow, lo reprende cuando lo ataca imprudentemente. Cuando honra la petición de Ichigo de no interferir en la lucha, Kon le pide que salve a Ichigo. Rukia regresa para ver la batalla de Ichigo. Pensando para sí misma que no puede interferir, ya que Ichigo está luchando por sí mismo, recuerda los eventos de la muerte de Kaien y decide no interferir. Cuando Grand Fisher escapa, Rukia intenta calmar al gravemente herido Ichigo, insistiendo en que la lucha ha terminado. Cuando Ichigo se derrumba, comienza a curarlo. Rukia agota la mayor parte de su fuerza curando las heridas principales de Ichigo, por lo que lo devuelve a su cuerpo antes de que esté completamente curado, tranquilizándolo sobre el resultado de la batalla. Rukia escucha mientras Ichigo habla con Isshin.
Una mañana de domingo, Rukia detiene a Ichigo mientras golpea a Kon contra la pared, revelando que ha dispuesto un implemento para limpiarlo. Procede a usar el cepillo de inodoro de la escuela en Kon, pero Ichigo le ordena que lo devuelva. En la escuela, Keigo invita a Rukia a la transmisión en vivo del programa de televisión de Don Kanonji y la anima a hacer su pose. Rukia se niega, diciendo cortésmente que es demasiado tímida. El siguiente miércoles por la noche, Rukia acompaña a varios de sus compañeros de clase a la transmisión en un hospital abandonado. Diciéndole a Ichigo que debe estar cansado de su doble vida, le instruye que se relaje. Revela que no sabe de qué se trata el "festival". Ichigo se lo explica, pero ella todavía no lo entiende. Le pregunta a Rukia si realmente hay un espíritu allí, pensando que los Shinigamis se habrían encargado de ello. Cuando el Jibakurei grita, Rukia dice...