La dermatitis atópica, una afección cutánea común, especialmente en la infancia, puede presentar desafíos significativos en su manejo. Una de las estrategias que ha ganado atención en los últimos años son los baños de lejía diluida. Esta medida se recomienda a menudo para reducir la presencia de la bacteria Staphylococcus aureus (s. aureus), que frecuentemente coloniza la piel de las personas con dermatitis atópica y puede exacerbar los brotes.
¿Qué es el Staphylococcus Aureus y su Relación con la Dermatitis Atópica?
El Staphylococcus aureus es una bacteria que reside comúnmente en la piel y las fosas nasales de algunas personas. En individuos con dermatitis atópica, la colonización por esta bacteria es significativamente mayor en comparación con personas con piel sana. Se ha observado que el s. aureus no solo está implicado en los brotes de dermatitis, sino que una mayor cantidad de esta bacteria puede resultar en brotes más severos y aparatosos.
El s. aureus es una bacteria que frecuentemente vive en la piel de las personas con dermatitis empeorando los brotes.

El Uso de la Lejía como Antiséptico
La lejía, cuyo componente activo es el hipoclorito de sodio, ha sido utilizada históricamente como antiséptico y desinfectante, incluso en el tratamiento de heridas y como antiséptico dental. Basándose en estas propiedades, investigadores de Harvard propusieron hace años que el uso de lejía diluida podría ser beneficioso para personas con dermatitis atópica.
La lejía es hipoclorito sódico, el cual (¡siempre diluido!) ha sido utilizado con anterioridad como antiséptico o desinfectante; por ejemplo, para heridas o como antiséptico dental.
Un estudio inicial observó que los pacientes que se bañaban con lejía diluida mostraban mejoría en comparación con aquellos que solo se bañaban con agua. Se constató que, si bien la lejía no eliminaba por completo el s. aureus de la piel, sí reducía su número, lo que podría traducirse en menos brotes y de menor gravedad.
Los investigadores vieron que la dermatitis atópica mejoraba en las personas que hacían baños con lejía.

Evidencia Científica y Recomendaciones
A pesar de los hallazgos iniciales, el estudio en cuestión se realizó con un número reducido de pacientes, lo que no ha resultado completamente concluyente para toda la comunidad científica. Otros investigadores han señalado ciertas limitaciones, y un estudio posterior realizado en China no encontró mejoría alguna. Instituciones como Cochrane no recomiendan baños de lejía para todos los pacientes con dermatitis atópica. Sin embargo, la Academia Americana de Dermatología y la Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología sí los recomiendan.
El estudio en cuestión se realizó con pocos pacientes, de tal manera que no ha resultado ser totalmente convincente para la comunidad científica.
A día de hoy instituciones como la Cochrane, de la que ya hemos hablado alguna vez, no recomienda realizar baños de lejía en todas las personas con dermatitis atópica.
Sin embargo, la Academia Americana de Dermatología, así como la de Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología lo recomiendan, tal y como podéis leer en sus respectivas páginas web.
Es importante destacar que la lejía en diluciones adecuadas (aproximadamente 1/10 con agua) tiene actividad contra una amplia gama de microorganismos, incluyendo bacterias, virus, hongos y ácaros. Su mecanismo de acción, diferente al de otros agentes, explica la notable ausencia de resistencias.
1. La lejía en dermatología en diluciones a 1/10 con agua tiene actividad frente a bacterias, virus, hongos, mohos, ácaros (protozoos) y levaduras.
Es importante resaltar el papel fundamental de la lejía en dermatología, especialmente su notable ausencia de resistencias, una cualidad que no es común en otros tratamientos contra bacterias, virus u hongos.
Cómo Realizar un Baño de Lejía
Para preparar un baño de lejía, se recomienda utilizar lejía doméstica común sin perfume, asegurándose de que su concentración no supere el 6%. Para una bañera estándar de aproximadamente 40 galones (150 L) de agua tibia, se debe añadir entre .50 taza (125 mL) y 1/4 de taza (aproximadamente 60 ml) de lejía líquida. Si la bañera es más pequeña o no se llena completamente, se debe ajustar la cantidad de lejía proporcionalmente para evitar irritación.
Agua tibia para llenar su tina de baño, aproximadamente 40 galones (150 L).
Lejía líquida común, como la lejía líquida Clorox.
Usted solo usará aproximadamente .50 taza (125 mL) de lejía.
Llene su tina de baño con agua tibia.
Añada .50 taza (125 mL) de lejía líquida.
Si su tina es pequeña, o si tiene menos de 40 galones (150 L) de agua, use menos lejía.
Demasiada lejía en el agua puede causar irritación significativa en la piel.
Revuelva el agua para que la lejía se mezcle completamente con el agua.
Se recomienda sumergirse en el agua con lejía durante 5 a 10 minutos. Tras el baño, es crucial drenar el agua y enjuagarse completamente con agua tibia limpia para eliminar cualquier residuo de lejía que pudiera irritar la piel. Luego, se debe secar la piel suavemente con toques de toalla, evitando frotarse.
Sumérjase en el agua con lejía por entre 5 y 10 minutos.
Drene el agua de la tina y enjuáguese completamente con agua tibia limpia.
Es importante enjuagarse bien para evitar irritar la piel.
Séquese la piel con toques de toalla.
Evite frotarse, ya que al frotarse puede rasparse la piel.
Inmediatamente después de secarse, se debe aplicar una crema hidratante o la crema o pomada recetada por el médico. Los baños de lejía pueden realizarse 2 o 3 veces por semana, o según la frecuencia recomendada por el dermatólogo.
Aplíquese una crema hidratante en la piel de inmediato.
O use cualquier crema o pomada recetada por su médico.
Los baños de lejía pueden hacerse 2 o 3 veces a la semana o tan a menudo como le recomiende el médico.

Precauciones y Riesgos
Es fundamental recordar que nunca se debe aplicar lejía sin diluir directamente sobre la piel. Incluso los baños con lejía diluida pueden causar sequedad o irritación en algunas personas.
No use directamente sobre la piel lejía sin diluir.
Incluso los baños con lejía diluida pueden causar sequedad o irritación en la piel.
No se deben realizar baños de lejía si existen heridas abiertas o zonas de piel en carne viva, ya que esto puede provocar ardor o escozor. Asimismo, las personas con alergia al cloro deben evitar este tratamiento.
No use baños de lejía si tiene zonas abiertas o de piel en carne viva.
Esto puede causar ardor o escozor.
No use baños de lejía si tiene alergia al cloro.
Estudios recientes sugieren que la lejía, en las concentraciones recomendadas para los baños, no daña la función barrera de la piel ni causa irritación. Sin embargo, la correcta dilución es esencial para la seguridad y eficacia del tratamiento.
Dado que muchos dermatólogos recomendaban estos baños, pero ante la duda de que la lejía pudiera causar algo de irritación en la piel, recientemente un grupo de pediatras y dermatólogos investigaron si realmente la lejía a la concentración recomendada podía dañar la piel o no.
Tras comprobar los baños con lejía con los baños con agua únicamente, vieron que la lejía no modificaba la función barrera de la piel ni irritaban en absoluto.
Los baños de lejía se indican principalmente en personas con eccema que presenten signos de infección o en casos donde el tratamiento convencional no sea suficientemente efectivo. Siempre deben realizarse bajo supervisión dermatológica.
No. En principio, suelen indicarse los baños de lejía en personas con eczemas que tengan signos de infección o en aquellos casos de dermatitis en que esta no mejore adecuadamente con los tratamientos convencionales.
Por supuesto, siempre deben realizarse los baños con lejía bajo la supervisión de un dermatólogo.
Aplicaciones Adicionales de la Lejía
Además de su uso en baños terapéuticos, la lejía diluida puede ser útil para la desinfección del hogar, especialmente en situaciones de infecciones cutáneas como la tiña o la sarna. Se puede utilizar para lavar superficies y ropa, ayudando a eliminar gérmenes y esporas resistentes.
Así pues, los pacientes afectos de tiña, sarna u otras infecciones pueden desinfectar su hogar lavando las superficies con lejía diluida y la ropa con lejía en la lavadora.
La lejía es útil también en la eliminación de esporas especialmente difíciles, de los hongos dermatofíticos, como M.
Una manera simple de desinfectar es preparar una solución de lejía diluida, usualmente en proporción de uno a diez, y limpiar con ella las superficies afectadas.
En el contexto de la higiene del baño, la lejía es eficaz para desinfectar superficies lavables, incluyendo el inodoro, ayudando a prevenir la propagación de microorganismos. Es importante seguir las recomendaciones de dilución para obtener una concentración del 0,5% de hipoclorito sódico para una desinfección eficaz, y recordar nunca mezclar la lejía con amoniaco o salfumán.
El váter puede ser una fuente potencial de contaminación en el hogar.
Por lo tanto, se recomienda limpiar regularmente los inodoros, especialmente la taza y bajo la tapa.
Para una desinfección correcta, usa un limpiador con lejía como Estrella.
Para conseguir una buena eficacia desinfectante, la Organización Mundial de la Salud recomienda una concentración del 0,5% de hipoclorito sódico (5000 ppm).
Y recuerda que la lejía no debe mezclarse con otros productos de limpieza como amoniaco o salfumán, ya que pueden desprender gases tóxicos y ser perjudiciales para la salud.
La dermatitis atópica requiere de cuidados diarios y sobre todo el uso de los productos adecuados
La información proporcionada en este artículo no sustituye el consejo médico profesional. Consulte siempre a su dermatólogo antes de iniciar cualquier nuevo tratamiento.