Bleach: La Guerra Sangrienta de los Mil Años - El Arco Final del Manga

La saga de la Guerra de Sangre de Mil Años es la séptima y última saga del manga de Bleach, donde transcurrirá el arco final de Bleach.

Bleach: Thousand-Year Blood War se prepara para bajar el telón en julio de 2026 en Japón. La temporada final, bautizada como 'The Calimity', se ha presentado durante la reciente Jump Festa con un emotivo tráiler que va directo al corazón de los seguidores de la obra de Tite Kubo. 'La Guerra Sangrienta de los Mil Años' debutó en el streaming en 2022 y, cuatro años después, dirá su último adiós de la mano de Ichigo Kurosaki.

En 'Bleach: Thousand-Year Blood War - The Calamity' veremos el regreso de Ichigo Kurosaki al campo de batalla para enfrentar la gran amenaza final de este ambicioso y exitoso relato que ha logrado mantenerse a flote durante décadas. La última temporada promete resolver los conflictos pendientes y cerrar el destino de personajes clave de la obra de Tite Kubo, que promete estar cargada de un sinfín de momentos emotivos, culminando la épica guerra de los Shinigamis.

Disponible en España a través de Disney+, 'Bleach: Thousand-Year Blood War' es una secuela directa de la propia 'Bleach' que abarca el arco final del manga original. Para quienes lo desconozcan, la obra de Tite Kubo narra la historia de Ichigo Kurosaki, un adolescente que puede ver espíritus y cuya vida cambia al conocer a Rukia Kuchiki, una Shinigami (Segadora de Almas) que lucha contra espíritus malignos llamados Hollows.

El Comienzo de la Guerra

Al principio de este nuevo arco, se puede apreciar el trabajo intensivo de la duodécima división, tratando de averiguar la extraña desaparición de hollows en distintas partes del mundo de los vivos.

Ilustración de la Duodécima División investigando la desaparición de Hollows

La décimo segunda división investigando la desaparicion de hollows. Luego aparece el shinigami encargado de vigilar Pueblo de Karakura Zennosuke Kurumadani, quien recluta para una misión en Karakura a Yuki Ryūnosuke y a su amiga Shino. En el momento en que llegan se puede ver la sombra de un sujeto sospechoso.

Luego de llegar Yuki, Shino y Zennosuke se separan, y Yuki es atacado por un hollow, del cual logra escapar, solo para ver como su amiga esta a punto de ser asesinada por un grupo de hollows. Yuki trata de hacerles frente, pero no lo consigue ya que son muy fuertes para él. Y en el momento en que Yuki está por ser rematado por un hollow, llega en su rescate Ichigo, presentándose nuevamente como shinigami sustituto y derrotando al hollow, al mismo tiempo que vuelve a aparecer el sujeto sospechoso.

Luego de que Ichigo intentara seguir eliminando a los hollows, Uryu se le adelanta y dispara unas flechas que casi lo golpean, por lo que comienzan a discutir.

Ichigo y los demás discuten a cerca de la identidad de Ebern, que por su apariencia, señalaron que se trataba de un Arrancar. Inmediatamente, Ichigo se dispone a enfrentar a Ebern y lo llevó lejos de la casa, los demás quedan atrás, con la promesa de venir después de terminar el pan. Ichigo le pregunta si él es un Arrancar y qué es lo que quiere con él, afirmando que él no parece querer vengarse de Aizen. Ebern niega ser un Arrancar y muestra, entonces una cruz Quincy de la que genera un arco.

Ichigo Kurosaki enfrentándose a Ebern Asguiaro

Ichigo lucha con Ebern, quien de los "cañones" de su arco arroja unas potentes ráfagas de energía, pero para Ichigo no significan mucho problema ya que solo lo esquiva sin problemas. Ebern le dice a Ichigo que utilice su Bankai y luego de meditarlo este finalmente accede. Ebern utiliza un poder muy extraño junto con un conjuro, que atrapan a Ichigo.

De nuevo en la pelea de Ichigo, Ebern, seriamente lastimado, pregunta al Shinigami Sustituto porque su bankai no desapareció. Ichigo con su Zanpakuto en el cuello de Ebern pregunta a qué se refiere con "desaparecer".

Ebern llega a un deteriorado edificio donde también se encuentran los sujetos del Wandenreich que hablaron con Yamamoto. Uno de ellos descubre su rostro y ve a Ebern inclinado ante él dando a entender que él es el líder de la organización. Pero Ebern lo ignora y comienzan a discutir, y entonces el tipo con el que discutía Ebern pierde el brazo y un extraño hombre sentado en un trono, que parece ser el líder de la organización, dice que no le gusta que pelen delante de él.

Ichigo regresa a su casa luego de la batalla con Ebern. En ese momento Yuki recibe un llamado de la Sociedad de Almas en donde le informan que debe volver para el funeral del Teniente de la Primera División Chojiro Sasakibe. Luego de un rato Ichigo decide patrullar y recuerda lo que Uryu le contó. Que si la Sociedad de Almas informó ese mensaje a Yuki, quién es un shinigami raso, fue solo porque sabían que estaba con Ichigo, lo que supone que en el futuro pedirán su ayuda. Y de repente Nell cae del cielo, sobre Ichigo, utilizando su "super velocidad" y, entre lágrimas, le pide ayuda a este último.

Nelliel Tu Odelschwanck cayendo sobre Ichigo

La Amenaza del Wandenreich

En el 64to distrito de Rukongai, Ikkaku y Yumichika encuentran un pueblo vacío. Ikkaku afirma que lo que está sucediendo todavía debe estar en marcha ya que el informe que recibió todavía indicaba que había algunas personas en la aldea. A los informes de Shinigami que no podía encontrar a nadie, mientras que otro les lleva a una serie de huellas.

Extraños sujetos vienen a declarar la guerra. Mientras tanto, un informe que se está entregando a Yamamoto cuando es interrumpido por un grupo de personas vestidas de blanco cuyos rostros están ocultos.

Los sujetos provocan a Yamamoto diciendo que conocen la intriga que él posee por averiguar quienes son, pero no se lo dirán a pesar de que es muy fácil adivinar quienes son. Los sujetos se despiden ante un desesperado intento del Capitán Comandante por detenerlos. Pero finalmente huyen con una extraña sombra parecido a Garganta.

De nuevo con los Wandenreich, el líder le pregunta al tipo que discutía con Ebern, cuyo nombre es Lüdaas Friegen, si era profeta; ya que declaró que en cinco días la Sociedad de Almas sería aniquilada por el Wandenreich. El líder exclama que a él solo le interesa el presente y termina asesinando a Luders Friegen. Luego de esto le pide un informe a Ebern y le dice que puede ser una de las "piedras para construir la paz". Pero luego termina asesinándolo igual que a Luders. El líder declara que si quiere arrancars puede conseguirlos cuando quiera.

El líder del Wandenreich, Yhwach

Luego se ve a Tier Harribel esclavizada por el Wandenreich y uno de ellos declara que el Hueco Mundo ya es de su territorio.

Pesche también llega al Mundo de los Vivos y le explica a Ichigo la crítica situación del Hueco Mundo. En la Sociedad de Almas, se lleva a cabo el funeral de Teniente Sasakibe, mientras Byakuya explica el historial del Teniente; aclarando que fue capaz de alcanzar el bankai antes que Shunsui Kyoraku y Jushiro Ukitake, y que cumplía todos los requisitos para ser un capitán, pero nunca accedió a dejar su división.

En la casa de Ichigo hay una reunión con relación a lo que está sucediendo en el Hueco Mundo. Pesche le cuenta a Ichigo que unos extraños soldados raptaron a Dondochakka, y entonces Ichigo decide entrar en el Hueco Mundo para rescatar a Dondochakka, pero Ishida les dice que no puede acompañarlos esta vez. Ichigo dice que ya lo sabía y que solo le preguntó para que no se moleste con él.

En el Hueco Mundo un sujeto del Wandenreich encuentra la medalla que llevaba Ebern y se da cuenta que lo usó, pero no tuvo efecto. Entonces el Líder del Wandenreich dice que tendrán que encontrar otra manera de capturar el Bankai de Ichigo. El líder ordena que se dé aviso al Iacto Arme del Hueco Mundo, de que capture unos cuantos "idiotas".

La Producción del Anime

Bleach: Thousand-Year Blood War es una serie de televisión anime basada en el manga Bleach escrito e ilustrado por Tite Kubo y que sirve como una secuela y conclusión de la primera adaptación animada de la serie. En marzo del 2020, Weekly Shōnen Jump y «Bleach 20th Anniversary Project & Tite Kubo New Project Presentation» anunciaron que el último arco de la historia del manga «La guerra sangrienta de los mil años» recibiría un proyecto de anime. En noviembre de 2021, se anunció que el proyecto de anime sería una serie de televisión.

Tatsuya Kitani interpreta el tema de entrada «Scar», mientras que SennaRin se encarga del tema de salida «Saihate».

Part 4 Trailer | JUST ANNOUNCED | BLEACH: Thousand-Year Blood War - The Calamity PV | VIZ

Este año Pierrot Films se estrenaba con la tercera parte de 'Bleach: Thousand-Year Blood War'. Ya estamos bastante acostumbrados a que las temporadas de anime se despidan a lo grande. Así que el final de la tercera temporada de 'Bleach: Thousand-Year Blood War' será un episodio doble que en realidad aunará los capítulos 39 y 40 de la serie. El final de temporada se emitirá el próximo 28 de diciembre de 2024. Tras este capítulo especial, nos quedaría por delante la parte 4 de 'Bleach: Thousand-Year Blood War', que en principio constaría de 12 episodios para completar los 52 capítulos que se anunciaron en su momento para este arco. Y aquí sí que tendríamos que mentalizarnos para decirle adiós a Ichigo Kurosaki y 'Bleach'.

El Legado de Tite Kubo y Bleach

Bleach, manga creado por Tite Kubo y publicado por primera vez en agosto del 2001, gozó de una inmensa popularidad durante años convirtiéndose en uno de los tres mangas más prolíficos del mundo hasta que, recientemente, finalizó de forma triste y abrupta.

Kubo-sensei, el genio artístico detrás de esta obra, se encargó de crear un universo único y extenso con razas, estructuras políticas, creencias religiosas, fuentes de poder... un sinfín de características distintivas que hicieron única su historia. Pero a pesar de la inmensa creatividad vista en el desarrollo de todos los elementos antes mencionados, la riqueza narrativa no era su principal arma -es más, por momentos, sus tramas resultaban repetitivas-, en lo que realmente destacaba realmente era en su arte.

Evolución en el diseño de personajes a través de los años: En sus primeros tiempos, los diseños de Kubo poseían vida propia: simples, pero genuinos. Cada trazo reforzaba el concepto detrás del personaje; Kubo es un experto en dar unicidad a sus creaciones: Ichigo y su rebeldía, Byakuya y su honor, Urahara y su excentricidad, Rukia y su talento artístico... Con el correr del tiempo, su calidad como dibujante (complementada por sus asistentes) creció, permitiéndole realizar trazos más estilizados y elevando el nivel de su trabajo; pero, como pasa con todo artista, su obra reflejaba su estado interno, y sus propios dibujos gritaban que algo no estaba bien.

Durante los dos primeros arcos de Bleach el entusiasmo y la genialidad de Kubo se veían plasmadas en cada una de las páginas. El detalle de los fondos era clara demostración de esto: escalas de grises expresivas, minuciosa descripción del ambiente, acción acompañada con trazos de movimiento, fluidez en los paneles. Pero unos años más tarde, cuando comenzó el declive de su obra, los fondos eran nulos, prácticamente vacíos; y aunque, por momentos, la ausencia de colores (o la predominancia del negro) servía como recurso de expresión, en la mayoría de los casos, se trataba del automatismo de Tite, de los vestigios de una creatividad muerta... asesinada.

Pero ¿qué pasó? Bleach puede analizarse fragmentándola en dos etapas de 5 años: desde su inicio hasta la derrota de Aizen, y desde Ichigo recuperando sus poderes hasta la "Guerra sangrienta de los mil años". En sus primeros 5 años de existencia, Bleach lo tuvo todo: éxito en ventas, una impresionante historia y el apoyo de sus fans. El arco de "La sociedad de almas" fue absolutamente brillante; la personalidad de Ichigo y su afán por proteger a sus amigos eran inspiradoras y reales, tenía una motivación y un propósito. Las decenas de personajes introducidos a partir de dicha saga fueron tan interesantes como complejos; y la inesperada traición de Aizen se elevó como uno de los plot-twist mejor elaborados en la historia del manga moderno. Tite estaba llevando su obra justo adonde quería y como quería. Pero la popularidad tiene sus costos; no olvidemos que el manga, al igual que casi toda obra de consumo popular, es un negocio.

Ichigo y sus amigos se involucrarían en una sociedad adulta y hostil para recuperar a su amiga, desafiando con sus ideales y juventud la estricta opresión reinante en el Gotei 13. No había enemigos reales, era un confrontamiento de ideas y una batalla por honor. Pero este conflicto era una pantalla; una distracción que ocultaba a los verdaderos villanos: Aizen y su equipo. A partir de allí, un villano a la altura de los grandes villanos del manga como Madara o Freezer se levantaba: Aizen. Derrotarlo se convirtió en el principal objetivo del Shinigami substituto y el Gotei 13, pero, como parte del plan maestro de Aizen, otra amiga de Ichigo fue raptada y los jóvenes héroes debieron involucrarse en una sociedad adulta y hostil para recuperar a su amiga, desafiando con sus ideales y juventud la estricta opresión reinante en... Hueco Mundo. Sí, exactamente a lo ocurrido en el arco anterior.

Ahora bien, ¿esta repetitividad era un problema? Estadísticamente, al principio, sí. Pero Kubo supo conquistar a esos fans que prejuzgaron su historia con batallas, dibujos y tramas épicas. Grimmjow, Ulquiorra, Nnoitra, todos los "Espadas"; convirtieron este arco en uno de los más oscuros y profundos, además de atar los cabos de muchas de las pistas que Kubo fue arrojando. Al finalizar la invasión al Hueco Mundo, nos dábamos cuenta de que el plan de Aizen era mantener a Ichigo lejos de sus asuntos, y que, en ese preciso momento, él invadía la Tierra; aunque, para nuestra fortuna, el Gotei 13 (con la ayuda de otros aliados/enemigos) estaría allí, esperando a Ichigo y defendiendo la ciudad de Karakura. Más batallas, más revelaciones y más cabos que se ataban; todo dirigiéndose a un único lugar: el enfrentamiento entre Ichigo y Azien. Resumiendo, luego de varios power-up, Aizen e Ichigo pelean. Aizen es derrotado, pero Ichigo pierde sus poderes para lograr esto. En fin, ¿por qué estoy relatando todo esto? Porque es magnífico y coherente; es todo lo que Tite Kubo quiso hacer, y como todos los fans repetimos hasta el cansancio: Bleach debió terminar con la derrota de Aizen. Un final dramático, caballeresco... trágico. El héroe sacrificaba todo por proteger a sus seres queridos; el poder que lo definía era el precio para la salvación de millones. Ichigo ya no podría ver el mundo espiritual, mucho menos ser un Shinigami, y por muy doloroso que nos resulte, era un final bellísimo. Pero como siempre, el dinero pudo más.

El trabajo de un mangaká es insalubre. Según una popular fórmula publicada por un popular artista del manga, la cantidad de horas semanales que le restan a un mangaká para su disfrute son cuatro. Un manga semanal demanda el sacrificio diario de su creador y equipo de producción, algo que de extenderse por un par de meses podría resultar tolerable, pero cuando se transforma en una rutina de años, termina convirtiéndose en una pesadilla. Contra todo pronóstico, la creatividad de Kubo sobrevivió 5 años, aunque tras la derrota de Aizen surgió otro problema: la presión editorial. La influencia de los editores en el trabajo de los mangaká ha sido desde siempre uno de los cánceres en dicha industria; y aunque esto no quiere decir que los editores de manga son perjudiciales (el nacimiento de Cell, en Dragon Ball, es responsabilidad directa de uno), el editor vela por los intereses económicos e institucionales de la editorial, y si esta exige más páginas, más fans... más dinero, el editor pondrá esto por encima de cualquier necesidad artística. Así fue que Kubo fue sometido a un proceso de aceleración que sofocaba lentamente su espíritu creativo: ¡Haz algo con los Quincies! ¡Cuenta la historia de la mamá de Ichigo! ¡Muéstranos a Ichigo con sus tres naturalezas! Y un sinfín de elementos que bien podrían haberse mantenido en las sombras por años, o quizá podrían haber sido tratados desde otras plataformas: novelas ligeras, juegos, cine, etc. Kubo es un artista puro; lo único que desea es dibujar y contar historias a través de su arte. El ritmo de productividad que su editorial demandaba era algo que lo estaba matando por dentro, y debido a esto, muy de a poco, sus dibujos comenzaron a palidecer, sus fondos ya no poseían detalle y sus historias solo servían como pantalla de lo que una institución pensaba que era lo que los fans querían. 5 años después, Bleach era forzado a finalizar con la derrota de su máximo villano, quien, en comparación con Aizen, no era más que un chiste. A pesar de todo esto, Tite demostró el afecto hacia sus fans regalando momentos únicos, como el Bankai de Yamamoto o el de Hitsugaya, pero más no podía hacer; Bleach estaba desahuciado, y, lamentablemente, jamás podremos saber qué habría sido de una historia con tanto potencial. Así que aprendamos de esto. Si tienes algo que contar, algo que crear o algo en qué creer, no dejes que los intereses ajenos o la opinión pública maten al artista que hay en ti.

Portada del manga Bleach: Thousand-Year Blood War

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