El dúo cómico de Stan Laurel y Oliver Hardy es, probablemente, el más perfecto de la historia. Formado de casualidad hace ya casi cien años, marcó uno de los puntos más altos del humor cinematográfico del siglo XX. La historia de ellos tiene momentos de éxitos fulgurantes, y carcajadas y, como casi todas, un final muy triste.
El Gordo y el Flaco fue el nombre que se le puso en español al dúo cómico Laurel and Hardy (en inglés), aunque ocasionalmente en español también se les llama "Laurel y Hardy" -la traducción literal-. Lo formaban los actores Oliver Hardy (el Gordo) y Stan Laurel (el Flaco), estadounidense y británico, respectivamente. Su carrera como pareja se inició en el cine mudo, en los años 1920 y se prolongó hasta la segunda mitad del siglo XX.
Consiguieron una química tan perfecta y natural que cuando faltó uno, el otro no pudo seguir. No supo cómo hacerlo.
Stan Laurel, el Flaco, nació en Inglaterra en 1890. Su nombre era Arthur Stanley Jefferson y desde muy joven se presentó en espectáculos de variedades. Su capacidad gestual y su habilidad física hacían reír a las audiencias más variadas. Lo suyo no eran los grandes teatros, sino sucuchos sórdidos y audiencias de borrachos y perdidos. Hasta que alguien quedó deslumbrado con su facilidad para hacer reír y le ofreció integrarse a una troupe cómica llamada Fred Karno´s Army. Los mejores y más promisorios talento cómicos de Inglaterra estaban en ese elenco. Karno era empresario teatral y el actor principal de un espectáculo en el que primaba el slapstick y el humor físico. Se dice que Karno fue el inventor (o al menos el gran difusor) del recurso cómico más utilizado en la historia: el tortazo en la cara (recurso que Oliver & Hardy llevarán al paroxismo en The Fight of the Century con una batalla con cientos -o miles- de tortazos).
Laurel nació en Ulverston, Lancashire, pero gran parte de sus primeros años los pasó en el noreste de Inglaterra, concretamente en North Shields, Northumberland, donde vivió desde 1897 hasta 1902, y en Bishop Auckland, en el condado de Durham, entre 1902 y 1905. Sus padres, Arthur y Maggie (Margaret) formaban parte del mundo del teatro, y la vida en el hogar de los Laurel era tranquila y feliz. Laurel pronto adquirió una atracción natural hacia el teatro, con su primera actuación a la edad de dieciséis años. En 1910 se unió a la compañía de actores de Fred Karno, entre los cuales figuraba un joven Charles Chaplin. Laurel fue durante un tiempo sustituto e imitador de Chaplin (debía aprenderse de memoria los gestos y movimientos del actor principal para poder sustituirle en caso de baja del primero, un trabajo que en inglés se denomina Understudy).
La compañía de Karno inició una gira por Estados Unidos en la que sería la primera visita al país americano de ambos actores. De 1916 a 1918, actuaron junto con Alice y Baldwin Cooke. En 1918 Laurel haría su primera aparición con Oliver Hardy en el corto mudo The Lucky Dog. Laurel no tuvo demasiada suerte en Estados Unidos (al contrario que Chaplin, que inició una incipiente carrera en el cine mudo) y volvió a Inglaterra. Pero un año después regresó a Estados Unidos, esta vez para quedarse.
Conoció a Mae Dahlberg, mujer que tuvo un gran impacto en su vida. Por aquellas fechas, no se sabe exactamente cuándo, Stan adoptó a petición de Mae el nombre artístico de Stan Laurel. La pareja empezó a actuar en diferentes teatros de vodevil, con obras escritas por el propio Laurel, y a este último le ofrecieron 75 dólares semanales por protagonizar dos películas. Después de la primera de ellas, Nuts in May, en 1917, la Universal le propuso un contrato. En 1924, y después de una etapa más bien discreta sobre las tablas, Laurel decidió encauzar su primeriza carrera en el mundo del cine, gracias a un contrato que le ofreció Joe Rock. El contrato era para doce películas de dos rollos, pero con un pequeño detalle: Mae no debía aparecer en ninguna de ellas. Mae era una mujer de muy mal carácter que le estaba dificultando su carrera. En 1925 estaba perjudicando demasiado el trabajo de Laurel, y Rock le ofreció dinero y un pasaje de barco si volvía a su tierra natal, Australia. Ella aceptó. En 1926 Laurel se casaría con la que fue su primera mujer, Lois Nelson.
Norvell Hardy, el Gordo, nació en Estados Unidos en 1892. Era el menor de cinco hermanos. Pertenecía a una familia acomodada que lo envió a los mejores colegios aunque sus rendimientos académicos siempre fueron pobres. Casi no conoció a su padre Oliver, que murió cuando él era muy chico. Como un homenaje, utilizó su nombre en su vida artística. La madre lo envió a estudiar música pero él dejó los claustros para actuar profesionalmente. Su presencia física era imponente y rápidamente se hizo notar.
La afición de Hardy por el teatro y el canto le vino gracias a la oportunidad que tuvo de ser un espectador de lujo en los espectáculos ofrecía su madre a los clientes que se alojaban en el hotel que regentaba. En 1910, el joven Oliver trabajó en una sala de proyecciones como proyeccionista, taquillero, portero y encargado. Atraído por la nueva industria del cine, estaba convencido de que sería capaz de hacerlo tan bien como aquellos actores que veía cada día en la pantalla. El éxito del actor de moda Roscoe Arbuckle, más conocido por Fatty, e igual de obeso (o más) que el propio Hardy, le estimulo para emprender su propia carrera artística.
En 1915, Oliver Hardy ya había participado en más de cincuenta cortos para el estudio Lubin, y en Nueva York actuó para las compañías Pathé, Casino y en los Estudios Edison. De vuelta a Jacksonville, Florida, uno de los centros de filmación más importantes de la costa Este, Hardy participó en películas para las compañías Vim y King Bee junto a Billie West, que por aquel entonces imitaba a Charles Chaplin, y junto a la actriz Ethel Burton Palmer. Hardy, debido a su complexión física, siempre hacía de villano del oeste americano, a menudo imitando al actor británico Eric Campbell, un afamado actor británico. En 1917, la industria del cine se vio salpicada por algún caso de corrupción y por acusaciones de fraude, por lo que Hardy cambió su residencia y se trasladó a Los Ángeles, donde trabajó por cuenta propia en varios estudios de Hollywood.
Al año siguiente apareció en la película The Lucky Dog (El perro afortunado), en la que por primera vez trabajaría con su futura pareja cinematográfica, un joven actor inglés llamado Stan Laurel. En esta película, Hardy interpretaba a un ladrón que intentaba atracar al personaje que interpretaba Laurel. Tras la experiencia, ambos tardarían bastantes años en volver a trabajar juntos.
El primer encuentro de los dos cómicos, como dos actores que participaban en la misma producción pero sin formar pareja, fue en la película muda The Lucky Dog, producida en 1918 por Sun-Lite Pictures y estrenada en 1921. Años más tarde, volverían a aparecer, sin compartir ninguna escena, en la producción de Hal Roach 45 Minutes from Hollywood (1926).
Laurel comenzó a trabajar en los estudios de Hal Roach en 1926, primero como director, con la producción de 1926, Yes, yes Nanette!, película en la que intervino Oliver Hardy como un actor más. Sus intenciones eran convertirse en escritor y director, pero el destino le tenía reservado otro papel. En 1927 Oliver Hardy se quemó en la cocina de su casa mientras asaba una pierna de cordero, y Stan fue llamado a sustituirle, lo que significó su retorno al frente de la cámara, cosa que se hizo cada vez más frecuente.
Laurel era el del cerebro de mosquito que lloraba al menor contratiempo; Hardy, paradigma de dignidad frustrada, era el líder y el más listo de los dos y, como resultado, su caída en desgracia era doblemente embarazosa. El argumento de la mayoría de sus películas es engañosamente simple; su sutileza proviene de un plan y de la explotación sistemática de una única idea o de una cadena de gags. Dependiendo más de la situación que del argumento, y más de la expresión que del diálogo, el Gordo y el Flaco hacían reír con su representación de la ingenuidad y la estupidez. La fórmula enriqueció el género de la comedia cinematográfica con algunos de sus momentos mágicos.
A partir de 1927, desarrollaron su carrera bajo los auspicios del productor Hal Roach; participaron en cortometrajes mudos, sonoros y largometrajes. La aparición del sonoro conllevó la desaparición de muchos actores de la época silente; Laurel y Hardy, sin embargo, tuvieron una transición relativamente fácil hacia el cine sonoro, con el corto Unaccustomed As We Are, de 1929. El acento inglés de Laurel y el acento estadounidense sureño de Hardy dieron una nueva dimensión a sus personajes.
Sus primeras películas juntos tras el corto de 1918 The Lucky Dog fueron Slipping Wives, Sopa de ganso (no confundir con la película del mismo nombre de los Hermanos Marx) y With Love and Hisses. Aún no eran pareja cómica, sino dos actores que aparecían juntos en una misma película. Pero el potencial cómico de ambos era evidente. Se ha discutido mucho sobre quién fue el padre de la idea, ya que muchos se han atribuido la paternidad. Probablemente fue el director supervisor de Roach Studios, Leo McCarey, el que tuvo la feliz iniciativa de formar la pareja cómica. Aunque seguramente Laurel también tuvo parte en esto.
Empezaron a producir una ingente cantidad de cortometrajes, incluyendo "La batalla del siglo" (1927) (con una de las batallas de tartas más grandes jamás filmada), Should Married Men Go Home? (1928), Two Tars (1928). Unaccustomed As We Are en 1929 marcaría su transición, fácil, en el cine sonoro. Berth Marks (1929), Blotto (1930), Brats (1930) (con Stan y Ollie haciendo de ellos mismos y de sus hijos, usando enormes muebles para las escenas de los pequeños Laurel y Hardy), Another Fine Mess (1930), Be Big! (1931), entre otras.
Los cortos de Laurel y Hardy, producidos por Hal Roach y estrenados por Metro Goldwyn Mayer, fueron producciones de mucho éxito en la industria del cine de aquellos años. La mayoría de los cortos eran de dos rollos (veinte minutos), pero hubo muchos de tres rollos e incluso uno, Beau Hunks, llegó hasta los cuatro rollos.
En 1929 aparecieron en su primera película formando parte del elenco de actores que aparecieron en Hollywood Revue of 1929 (películas promocionales) y al año siguiente aparecieron como contraste cómico del cantante de ópera Lawrence Tibbets y en Technicolor) en la película "La canción de la estepa". Esta película marcaría su primera aparición en color.
En 1931 hicieron su primer largometraje como protagonistas, Pardon Us. Pero siguieron haciendo cortometrajes hasta 1935. En 1932 Laurel y Hardy iniciaron un tour de seis semanas por Gran Bretaña, el país de origen de Laurel. Se había previsto un viaje tranquilo, ya que no estaban seguros de cómo iban a ser recibidos en la vieja Europa y se vieron sorprendidos por las grandes multitudes de personas que les recibieron y les siguieron a cualquier lugar donde fueran. A raíz de eso, se decidió alargar la gira ampliándola a Escandinavia, Bélgica, Francia e incluso actuaron una vez para el rey Jorge VI y la Reina Isabel.
La intensa comicidad de su mímica y de los estropicios que provocaban a partir de lo más simple facilitó sin muchos problemas su paso al sonoro. Abandonaron el cortometraje en 1936, después de unos años brillantes que tuvieron su reconocimiento en el Oscar al corto La caja de música (1932) y en los que produjeron también sus mejores largometrajes: El abuelo de la criatura (1932), Compañeros de juerga (1933) y Había una vez dos héroes (1934).
El humor de Laurel y Hardy se basaba en el slapstick, un tipo de humor donde se exagera la violencia física, algo muy común en los dibujos animados. Una típica secuencia sería la siguiente: Laurel y Hardy están trabajando en la construcción de una casa, mientras Hardy, que aguanta unos clavos en su boca, recibe una palmada amistosa en la espalda de Laurel y acaba tragándose los clavos.

Es una idea simple que se usa para enlazar situaciones o momentos cómicos, los llamados gags en inglés. El argumento de la mayoría de las películas en las que participaron Laurel y Hardy gira en torno a problemas concretos o a situaciones que se resuelven en el momento final. Algunos de estos argumentos bordean el surrealismo.
Por ejemplo, cuando Laurel chasquea el pulgar como si encendiera un mechero y de sus dedos sale una llama con la que enciende una pipa. Hardy intenta hacer lo mismo y tras varios intentos fallidos lo único que consigue es encenderse los dedos que intenta apagar entre gritos de dolor.
Laurel y Hardy usaron su propio físico y su propio vestuario, incluidos los sombreros, para ayudar a crear a sus personajes. Para darles forma potenciaron sus poses, algo ridículas, e incidieron en la importancia de sus bombines (el más pequeño para Ollie y el más grande para Stan).
Stan siempre aparecía con el pelo más corto por los lados, pero algo más largo por arriba, con el objetivo de conseguir su famoso efecto de "pelo de asustado", que lograba al rascarse la cabeza o al tirarse de los pelos a causa del miedo.
Para andar como una persona con los pies planos, Laurel quitó los talones a sus zapatos, y cuando hablaba con Oliver siempre le miraba a la frente, y no a los ojos, para dar la impresión de que sus pensamientos se encontraban muy lejos de allí.
Laurel era el flaco, el encargado de pensar los gags. Oliver Hardy era el gordo, el que leía el guión minutos antes de salir a escena. Conformaron una dupla insignia en la historia del cine de casualidad. Sus asuntos personales, sus problemas de salud y el genio que se retiró porque no pudo soportar la muerte de su amigo.
Hal Roach los dirigió por primera vez en Ponedle los calzoncillos a Philip (1927), corto que tuvo un rotundo éxito. Su primer largometraje fue De bote en bote (1931). Juntos protagonizarían más de un centenar de películas, de las cuales veintisiete fueron largometrajes. La llegada del sonoro les trajo ciertas dificultades, pero su comicidad mímica y bufonesca les permitió sobreponerse. Su corto La caja de música (1932) fue premiado con un Oscar.

A finales de los años 30 Laurel se vio envuelto en una disputa contractual con Hal Roach y se le rescindió el contrato, por lo que fue despedido. Después de un juicio por conducir borracho, fue demandado por el estudio. Finalmente el caso fue sobreseído y Laurel pudo volver a Roach. Mientras, se había divorciado de su primera mujer y en 1935 contrajo matrimonio con Virginia Ruth Rogers, que duró poco. En 1938 se casaría, divorciaría y se volvería a casar poco después con su tercera mujer, Vera Ivanova Shuvalova ("Illiana").
La primera película tras su retorno a Roach sería A Chump at Oxford (1940) (donde por un momento se invierten los papeles, estando Hardy a las órdenes de un expeditivo Laurel). El dúo fue "prestado" al General Services Studio para protagonizar The Flying Deuces, una de sus más famosas películas. Saps at Sea (1940) sería su última película para Roach, pues el contrato expiró en abril de 1940.
Posteriormente, el paso a los estudios de la Fox y la Metro conllevó una serie de limitaciones en los guiones que perjudicó su vigor y originalidad. Otros títulos destacados de su filmografía son ¡Vaya par de marinos!
A principios de 1941 las películas de Laurel y Hardy se volvieron de peor calidad. Abandonaron Roach Studios e hicieron películas para la 20th Century Fox primero (una película más la posibilidad de nueve más en los siguientes cinco meses), y posteriormente para MGM. Pero a pesar de que sus salarios se incrementaron sensiblemente (Laurel siempre cobró más que Hardy) en los grandes estudios tenían muy poco control sobre sus películas, y aquellas carecían de la calidad y del sentido del humor y el ritmo que los había hecho mundialmente famosos.
A Laurel le diagnosticaron diabetes y tuvo que interrumpir el trabajo, pero alentó a Hardy a hacer dos películas sin él (véase Oliver Hardy). En 1946 se divorciaría de Virginia Ruth Rogers y se casaría con Ida Kitaeva Raphael. Ida sería su sexta y última mujer, su matrimonio más estable y su compañera hasta la muerte del cómico.
En 1951 hicieron su última película, "Robinsones Atómicos" (también conocida como Utopía). El argumento era simple: Laurel hereda un barco y los dos se hacen a la mar, descubriendo una nueva isla, rica en uranio, que los hace poderosos, desencadenado una guerra de poder con los nuevos visitantes de la isla. La película estaba producida por un consorcio de intereses europeos, con un reparto internacional que eran incapaces de entenderse entre ellos. Se ve a un Hardy sensiblemente más obeso y un Laurel visiblemente enfermo, que, por añadidura, tuvo que reescribir el guion para adaptarlo al estilo de comedia del dúo.
En 1955 la pareja fue contratada por Hal Roach Jr (que le había comprado el estudio a su padre) para producir una serie de televisión llamada Laurel and Hardy´s Fabulous Fables, pero este proyecto nunca se llevó a cabo.
En junio de 1955 Laurel sufrió un leve derrame cerebral que le imposibilitó un tiempo. Hardy, preocupado por su excesivo peso (su corazón ya le había dado un susto durante la gira británica) decidió, en 1956, someterse a una dieta estricta y bajó de 159 kilos a 95. Su transformación física fue absoluta e incluso provocó el estupor de sus amigos, que no reconocían a Ollie en aquella esbelta figura.
En la mañana del 14 de septiembre de 1956, Hardy sufrió un derrame cerebral masivo que le inmovilizó todo el cuerpo. Estuvo hospitalizado hasta el 13 de octubre, cuando fue dado de alta y puesto al cuidado de su esposa y unas enfermeras especiales. Solo podía mover mínimamente el brazo y la pierna izquierdos y no podía hablar. Poco después se le diagnosticó un cáncer y el gran cuerpo de Oliver Hardy se encogió hasta pesar menos de 55 kilos y en fase terminal. Oliver falleció tras una serie de derrames cerebrales convulsivos a las 7:25 de la mañana del 7 de agosto de 1957.
Stan Laurel no asistió al funeral por prescripción médica. La prensa publicó: ¿Qué puedo decir? Era como un hermano para mí.
Laurel decidió no actuar más, pero siguió escribiendo guiones y gags para otros cómicos. En 1961 salió a la luz el libro de John McCabe Mr Laurel and Mr Hardy, publicado tras largas conversaciones del autor con Stan Laurel. También en 1961 Laurel recibió un Óscar honorífico por toda su carrera. Stan no se encontraba demasiado bien y lo recogió Danny Kaye en su nombre.
El tercer hecho importante de 1961 fue un acuerdo empresarial para una serie de animación basada en los personajes de Stan y Ollie, producida por Larry Harmon.
En 1962 sufrió una hemorragia en el ojo izquierdo que le dejó sin visión momentáneamente, pero aun así pudo ver cómo el estudio de Hal Roach sufría una crisis definitiva que acabó con la venta de los terrenos a un agente inmobiliario, siendo derribados en diciembre. A finales de 1964 se le detectó un cáncer de paladar. Laurel fue enterrado el 27 de febrero de 1965 en el cementerio de Forest Lawn Hollywood Hills de Los Ángeles. A su funeral, celebrado en la iglesia de los Hills de Glendale asistieron, entre otros, Buster Keaton, Hal Roach, Joe Rock y Leo McCarey.
Pocos artistas han recibido, con el paso del tiempo, tanto reconocimiento como Laurel y Hardy. Los cómicos los reconocen como una fuente ineludible. Ricky Gervais sostuvo que “todo empezó y terminó con Laurel y Hardy. Ellos ya hicieron todo lo que se podía hacer”. Jerry Lewis contrató a Stan Laurel como asesor para alguna de sus películas perfectas de los sesenta. Dick Van Dyke expresó su admiración varias veces y hasta hizo un capítulo de su serie personificando a Stan Laurel. Contó también que era tanta su admiración que a principios de los sesenta, buscó la dirección de Laurel en la guía telefónica y se presentó en su casa. El cómico veterano lo recibió y a partir de ese momento nació una amistad. Steve Martin durante años quiso filmar una biopic del dúo e interpretar él ambos papeles. Peter Sellers que no solía regalar elogios llevaba siempre encima, como un talismán, una foto firmada por Stan Oliver. Y se inspiró en él para encarnar al personaje de Desde el Jardín. Como si faltara algo para que su reconocimiento atravesara generaciones, los Beatles los pusieron en su galería de personajes admirados de la tapa de Sgt Pepper.
El dúo fue admirado por varias generaciones de cómicos. Recibió también el reconocimiento de escritores como Osvaldo Soriano, Kurt Vonnegut, Samuel Beckett y Salinger. Sin embargo lo más sorprendente es el reconocimiento y admiración que el dúo generó en otro rubro. No debe haber artista del humor ni de Hollywood más homenajeado por escritores que Laurel y Hardy. Samuel Beckett se inspiró en el dúo para algunas escenas de Esperando a Godot (un biógrafo sostiene que el dramaturgo y Premio Nobel soñaba con que Laurel Y Hardy interpretaran su obra). Kurt Vonnegut les dedica su libro Payasadas: “Dedicado a la memoria de Arthur Stanley Jefferson y Norvell Hardy, dos ángeles de mi tiempo”. Al principio del texto, Vonnegut sostiene que “la gracia fundamental de Laurel y Hardy consiste en que hacían todo lo posible en cada prueba. Nunca dejaron de lidiar de buena fe con sus respectivos destinos y eso les hacía tremendamente divertidos y adorables”. Osvaldo Soriano, además de escribir un perfil de ellos en el suplemento cultural de La Opinión, los eligió para protagonizar su primera novela Triste, Solitario y Final.
Pero volvamos a la muerte de Oliver Hardy. En unas cartas subastadas por uno de sus sobrinos en 2015, Stan Laurel escribió: “Se murió mi querido compañero. Para mí fue un tremendo shock a pesar de que sabía cuál era su condición. Lo extraño terriblemente. No puedo asumir que se haya ido. Me siento totalmente perdido”.
Stan Laurel no volvió a actuar ni a presentarse en público. Un anticipo lo había dado en esa última gira por Inglaterra. Tuvieron que suspenderla con varias fechas pendientes por la salud de Hardy. El productor dijo que podían continuar sólo con Laurel, que el público estaría encantado. Stan ni siquiera consideró la oferta. El espectáculo era con ellos dos o no era. Tras la muerte de su compañero no quiso volver a actuar. Se retiró definitivamente. Ni siquiera fue a recibir el Oscar honorario que la Academia le otorgó. Eran tiempos de revalorización de su obra. La televisión pasaba sus...
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