La saga de "La Edad de Oro" es la segunda gran arco argumental del manga Berserk. Esta etapa narra los acontecimientos cruciales en la vida de Guts antes de que se convierta en el temido "Espadachín Negro". El contexto histórico en el que se desarrolla la trama se sitúa durante los últimos años de la prolongada Guerra de los Cien Años, un conflicto bélico que enfrentó al imperio de Tudor contra el reino de Midland. Un año después de la conclusión de esta guerra, el mundo se ve sacudido por el Eclipse, un evento cataclísmico que marca el inicio de una era de profunda oscuridad.
La saga de "La Edad de Oro" posee dos adaptaciones animadas notables: la serie de anime original y una trilogía de películas, que posteriormente fue reconvertida en formato de serie bajo el título "Berserk: La Edad de Oro - Memorial Edition". Esta sección se centra en un resumen detallado de la trama tal como se desarrolla en los episodios del manga.
Los Primeros Años de Guts
La Edad de Oro comienza con el nacimiento de Guts, un evento marcado por la tragedia. Es encontrado bajo el cadáver de su madre, una mujer ahorcada, y adoptado por una banda de mercenarios liderada por Gambino. Sin embargo, su infancia está lejos de ser serena. A los tres años, Sis, quien lo cuidaba, fallece a causa de la peste negra. A la temprana edad de seis años, Guts comienza a ser entrenado rigurosamente como espadachín, y a los nueve, participa por primera vez en el campo de batalla como un mercenario más. Durante una celebración de victoria, Guts sufre una terrible agresión por parte de Donovan, quien lo había comprado a Gambino. En un acto de defensa desesperada, Guts mata a Gambino. Tras la muerte de su padre adoptivo, Guts se ve obligado a huir, pero una flecha lo derriba de su caballo hacia un acantilado.

Unos cuatro años después, Guts ejerce como mercenario independiente. Tras derrotar a un formidable guerrero llamado Bazuso, se enfrenta a un grupo de mercenarios. Su líder, impresionado por la habilidad de Guts, decide que él mismo se enfrente a él. En un combate singular, el líder derrota a Guts con una sola estocada. Guts despierta días después en un campamento de mercenarios conocidos como "la Banda del Halcón", un grupo compuesto por jóvenes guerreros. Ese mismo día, Guts se enfrenta a Griffith, el enigmático líder de la Banda, en un duelo para decidir su destino. Al ser derrotado por Griffith, Guts se ve obligado a unirse al grupo.
El Ascenso de la Banda del Halcón
Tres años después de unirse a la Banda del Halcón, Guts se ha convertido en el capitán de la unidad de asalto. Su destreza en combate es fundamental para la Banda. Tras la victoria contra los Caballeros Acorazados del Carnero Negro, el rey de Midland otorga a Griffith el rango de vizconde y promueve la participación de la Banda del Halcón en su ejército, renombrando a los capitanes de la banda como "Caballeros del Fénix Blanco".
Durante una cacería de otoño, la Banda del Halcón se enfrenta a Nosferatu Zodd, un ser sobrenatural que muestra un peculiar interés en Griffith al notar un extraño colgante que este porta. La creciente fama de la Banda del Halcón atrae la atención de la nobleza, lo que culmina en un intento de atentado contra Griffith. Días después, Griffith confiesa a Guts que el autor intelectual del atentado fue Julius, el segundo en la línea de sucesión al trono de Midland. Griffith le pide a Guts que lo asesine, a lo que Guts accede. Sin embargo, al ejecutar a Julius, Guts se ve sorprendido por su hijo, Adonis, a quien instintivamente asesina. Este acto marca profundamente a Guts.

Tras huir del lugar y masacrar a varios soldados de Midland, Guts se reencuentra con Casca. Ambos quedan devastados al escuchar la conversación entre Griffith y la princesa Charlotte. Poco después, Griffith, con el apoyo del rey de Midland, lidera a la Banda en la crucial batalla por la reconquista de la fortaleza de Doldrey. En esta batalla, Casca derrota a Adon Coborlwitz, Guts hace lo propio con Boscogn, y Griffith asesina a Genon, el comandante general de Doldrey.
Con la conquista de Doldrey, la Guerra de los Cien Años llega a su fin. El rey de Midland organiza una gran fiesta en Wyndham para celebrar la victoria y recompensar a la Banda del Halcón, otorgando a Griffith el título de Fénix Blanco. Durante la celebración, Griffith es nuevamente víctima de un atentado, esta vez perpetrado por la reina de Midland y un grupo de nobles. Griffith, previendo la conspiración, había orquestado la eliminación de los conspiradores.
La Partida de Guts y el Amanecer del Eclipse
Un mes después del fallecimiento de la reina, en una noche de nieve, Guts toma la decisión de abandonar la Banda del Halcón. Casca, Corcus y Judeau intentan disuadirlo, pero Judeau es el único que comprende y acepta su decisión. A la mañana siguiente, Guts se encuentra con los capitanes de la banda y Griffith, quien, a petición de Casca, intenta evitar su partida. Griffith, inusualmente agitado, obliga a Guts a un duelo para decidir si se queda o se va. Guts derrota a Griffith con un solo ataque, lo que deja al Halcón emocionalmente destrozado y a Guts libre para seguir su camino.
Esa misma noche, Guts se encuentra por primera vez con el Caballero de la Calavera, mientras Griffith, consumido por la frustración, entra en los aposentos de la princesa Charlotte. Al día siguiente, Griffith es encarcelado y torturado por el rey de Midland, quien le reprocha su deseo de poseer a su propia hija. Esta confesión perturba la mente del rey, llevándolo a intentar forzar a Charlotte, quien lo rechaza, aumentando su rencor hacia Griffith.

Durante su viaje de un año, Guts conoce a Godo, un herrero que cuida a una niña huérfana llamada Erica, y permanece un tiempo con ellos. Tras partir, Guts participa en un torneo organizado por un noble que busca mercenarios para exterminar a la Banda del Halcón. Guts se ve sacudido por esta oferta y decide ir en busca de sus antiguos compañeros. Mientras tanto, Silat y un grupo de guerreros asaltan a la Banda del Halcón. Guts aparece para defender a sus excompañeros, derrotando a Silat y sus hombres. Tras la batalla, Guts se reúne con los capitanes de la banda y se entera de los sucesos ocurridos desde su partida, impactado por las consecuencias de su decisión.
Esa misma noche, Casca llama a Guts para reunirse junto a unas cataratas. Furiosa por las repercusiones de su partida, Casca lo ataca, culpándolo por hacer débil a Griffith y confesándole que Griffith no es un dios y no puede alcanzar su sueño sin él. Guts, en shock, se deja herir a propósito, lo que desconcierta a Casca. Finalmente, Casca se derrumba y confiesa a Guts que sus palabras sobre ser la espada del Halcón no eran del todo ciertas y que era consciente de que no sería correspondida por él. Ante la imposibilidad de seguir defendiendo un sueño roto, Casca cae por el acantilado, pero Guts la salva.
Al día siguiente, Casca ordena la división de la banda en dos facciones: una de rescate y otra de heridos. Guts, Judeau, Pippin y ella se dirigirán a la Torre del Renacimiento, mientras el resto de la facción de rescate, comandada por Corcus, los esperará a las afueras. Los heridos se refugiarán en el bosque hasta su regreso. Tres días después, con la ayuda de la princesa Charlotte, Guts, Casca, Judeau y Pippin ingresan a la Torre del Renacimiento a través de una entrada secreta.
Mientras el grupo se adentra en la torre, la princesa relata la leyenda del emperador Gaiseric. Al mismo tiempo, Rickert, que se encontraba con la división de heridos, escucha una fuerte conmoción y descubre a un monstruo devorando a su amigo Kim, rodeado de insectos liderados por un hada. El rey de Midland, ante el fracaso de los Bakiraka, encarga a Wyald, líder de los Caballeros del Perro Negro, la persecución de la Banda del Halcón.
Al amanecer, el grupo de rescate se despide de una familia que les dio refugio. Poco después, los Caballeros del Perro Negro interrogan a esa misma familia. Al salir de Wyndham, el grupo es emboscado por los Caballeros del Perro Negro. Guts y Pippin dan tiempo a Casca y Judeau para preparar explosivos en un puente. A pesar de ello, los Caballeros continúan la persecución. En el camino, otros miembros de la Banda del Halcón han preparado trampas, logrando derrotar a varios enemigos. Aunque la Banda del Halcón no puede hacerles frente, Guts, con fuerza e ingenio, deja brutalmente herido e inconsciente a Wyald, dándolo por muerto.
Los mercenarios celebran la victoria y el regreso de su líder. Inesperadamente, un agonizante Wyald agarra al Halcón y lo exhibe humillantemente ante los demás miembros de su banda, con la intención de que este active su Behelit carmesí para recuperarse. Al percatarse de que Griffith no lo lleva consigo, Wyald intenta asesinarlo. En ese momento, Zodd aparece. Wyald discute con Zodd, dudando que Griffith sea el "quinto", y expresa que, como "apóstol", es libre de hacer lo que le plazca. Zodd coincide con esto y remata a Wyald. Guts, creyendo que Wyald era la muerte inevitable de la que le habló Zodd, pregunta sobre ello, y Zodd responde que pronto lo sabrá, retirándose.

En la frontera de Midland, la división de la Banda del Halcón que luchó contra Wyald espera al resto de la banda encabezada por Rickert. Todos se encuentran devastados al comprender el estado de Griffith y las pocas esperanzas de volver a su antigua gloria. Mientras Casca asiste a Griffith, este se abalanza sobre ella, lo que la conmociona por su extraño comportamiento y fragilidad. Por otro lado, Guts y Judeau discuten sobre su futuro, sugiriendo Judeau que Guts se vaya con Casca. Gastón y el pelotón de asalto piden a Guts que los deje ir con él, depositando sus esperanzas en él como líder. Momentos después, Guts encuentra a Casca llorando. Ella le dice que no podrá irse con él porque es incapaz de abandonar al Halcón en ese estado, instando a Guts a irse y librar sus propias batallas si se considera su amigo e igual.
En esos momentos, Griffith, quien ha visto y escuchado la conversación desde el carromato donde reposaba, alucina con su yo del pasado, quien le recuerda que persiga su sueño. Acto seguido, Griffith maneja el carromato, pero termina estrellándolo. En medio de su aterrizaje, alucina con un posible futuro de él viviendo una vida normal e inválido con Casca. Al volver a la realidad, Griffith yace tirado en un lago con el brazo roto, riendo ante su condición. Acto seguido, intenta suicidarse con el filo de una estaca del carromato destruido, pero entonces ve su antiguo colgante en el agua.
Unos individuos aparentemente humanoides se personifican en ese lugar, mientras se produce un eclipse total de sol. Sus compañeros lo siguieron hasta ahí, siendo el momento en el que Guts se acerca a Griffith preocupado el detonante de lo que estaba por suceder. Repentinamente, el Behelit cambia su cara y, gritando, el lugar en el que se encontraban se transforma en un escenario repleto de rostros. Los extraños seres humanoides proclaman que el momento del gran festival que acontece cada 216 años ha llegado: "el Eclipse".
Unos individuos aclamados como "los ángeles guardianes" de la "Mano de Dios" se manifiestan en el lugar. Estos afirman que Griffith ha sido elegido para unirse a ellos, pero que para ascender necesitará sacrificar algo preciado para él y, por lo tanto, abandonar su humanidad. Uno de los ángeles, extasiado, genera un "altar", una gigantesca mano compuesta de rostros. Guts, quien en todo momento estuvo junto a Griffith, cae del altar pero logra aferrarse a él con un cuchillo, escalándolo. Griffith es persuadido por dos de los ángeles, quienes le muestran la realidad de su ser al indagar en su consciencia, donde todos los cadáveres que había ido apilando simbólicamente para alcanzar su sueño eran una razón para aceptar. Los otros dos ángeles comentan a Griffith que puede vivir en las ruinas de su sueño junto a sus queridos camaradas o sacrificarlos para poder volar y alcanzar el castillo. Fuera del nexo dimensional, Rickert deja a un grupo de compañía de circo ambulante que le había atendido. Los miembros de la Banda del Halcón son masacrados por los apóstoles allí presentes. Pippin protege a Casca, permitiendo que Judeau se la lleve a caballo...
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Sword of the Berserk: Guts' Rage y la Flor del Olvido
A finales de los años noventa, Kentaro Miura colaboró con la compañía EIDOS para crear un videojuego para la consola Dreamcast, titulado "Sword of the Berserk, Guts' Rage". A diferencia de otros títulos, esta entrega presentaba una historia inédita que se ambientaba entre los tomos 22 y 23 del manga, después de la derrota de Mosguz en la Torre de la Condena y el renacimiento de Griffith como humano. La trama se sitúa antes del encuentro de Guts con Farnese y Serpico de la Orden de la Sagrada Cadena de Hierro, y el chico vagabundo Ishidoro, con quienes Guts conocería a Schierke, la niña bruja, y el último complemento de su nuevo equipo.
"Sword of the Berserk: Guts' Rage", conocido en Japón como "Berserk: Millennium Falcon Hen Wasurebana no Shō" (ベルセルク 千年帝国の鷹ミレニアム・ファルコン篇 喪失花わすればなの章, traducible como Berserk: Saga del Halcón Milenario - Capítulo de las Flores del Olvido), es un videojuego de Berserk para la consola Sega Dreamcast. Cuenta con una trama original, la cual forma parte de la saga del Halcón Milenario. Acontece poco después del encuentro entre Guts y Griffith en la colina de las espadas. La misma gira en torno a la incursión de Guts y Casca en un pueblo azotado por mandrágoras. Se trata de un hack and slash que utiliza una mecánica de juego con Quick Time Events: realizarlos a tiempo cambiará los acontecimientos. El jugador controla a Guts, quien, además de su espada Matadragones y su mano, puede usar otras armas como cuchillos o bombas.
En esta historia, el Espadachín Negro está acompañado de Casca, a la que no deja un solo instante porque ella tiene el don de perderse, y Puck, quien sigue siendo el alivio cómico de esta historia, siendo prácticamente el sello personal de Miura en esta obra. Tras llegar y socorrer a los artistas, convirtiendo a los bandidos en sushi medieval, Guts, Casca y Puck conocen a Rita, una acróbata acompañada de un forzudo llamado Job, quien despierta las sospechas del guerrero, ya que el acercarse a él ha provocado que su marca de sacrificio sangre.
Guts accede a cumplir la misión que Balzac le propone: ir por el corazón de la Mandrágora que se encuentra en el pueblo donde se desató la plaga, ya que de él se puede extraer una poción para curar a todos los infectados. Guts acepta ir, sabiendo que la poción podría curar a Casca de su locura, pero desconfiando bastante de Balzac. El reencuentro entre Casca y Guts tendrá lugar cuando Puck, con ayuda del perrito de Rita, lo lleva al escondite de los rebeldes, donde su líder les contará que en realidad Balzac es un déspota que captura infectados para someterlos a experimentación, y de ahí desarrollar poderosos guerreros. Guts parte con el líder de la resistencia y unos aliados al pueblo donde comenzó todo. Allí los infectados viven plácidamente, y una monja entre ellos, la Hermana Eriza, parece estar conforme con quienes padecen la plaga, ya que viven de manera inocente, alejados de emociones básicas que los hagan peligrosos.

Al solicitar el corazón de la Mandrágora para Balzac, Eriza en su lugar les cuenta una historia sobre un niño llamado Niko, que aunque pobre, era feliz y noble, y que un día, tras encontrar un Behelit - la llave al reino demoniaco que convierte a quien lo lleve en apóstol- muere a la entrada de la iglesia. Rita reaparece para informar a Guts de que Balzac ha secuestrado a Casca, que parece que más allá de ser la razón para que el Espadachín Negro luche, es una pelota de ping pong que va aquí y allá. A partir de aquí, Casca logra escapar porque Nosferatu Zodd la libera al pensar que Guts se encontraba con ella, y gracias a la guía de Puck llegan a un cuarto secreto donde descubren a la hija de Balzac, a quien concibió de su matrimonio con una mujer gravemente enferma que el Barón buscaba curar con la poción hecha de corazón de mandrágora.
Al regresar a la aldea, y sin ningún corazón qué mostrar, Guts debe liberar a Casca de una raíz de mandrágora gigante, la cual vale la pena derrotar cuando Guts ve en Casca una cordura leve que se desvanece poco después, dejando claro que Balzac no mentía cuando hablaba de los beneficios de la Mandrágora. El encuentro con Balzac deja claro a todos que al igual que Guts, tenía un gran peso qué cargar luego de tantas batallas a lo largo de su vida, y ahora debía lidiar con el inusual estado de su esposa, quien no era en realidad su hija, sino su mujer rejuvenecida por la mandrágora, a la que la poción le ha restado emociones y recuerdos, dejándola en un estado similar al de Casca. La historia termina con Guts sabiendo que estuvo así de cerca de recuperar a Casca, que luego de su pelea con Nosferatu Zodd sabe que Griffith está armando una nueva banda del Halcón. Rita como futuro miembro de la Banda de Guts, por favor.
"Sword of the Berserk, Guts' Rage" curiosamente todavía no es considerado parte del canon oficial de Berserk, a pesar de que Kentaro Miura mismo ayudó con conceptos para el diseño de personajes y escribió la historia, que ojalá algún día adapten a manga o que a Rita y todo lo acontecido en esta historia los puedan hacer parte de la continuidad.
Al igual que la serie anime, su banda sonora está compuesta por Susumu Hirasawa. También contribuyeron Masaya Imoto e Hiromi Murakami. Cuando Balzac invoca a la Mano de Dios, Femto no se encuentra entre ellos.
En la publicación del episodio 184 del manga en la revista Young Animal, Kentaro Miura comenta que transcurre después de los acontecimientos de la colina de las espadas (episodio 181).