El Eclipse (蝕 Shoku?), titulado "El Eclipse" en el doblaje español y en los subtitulos de Anime Onegai; y "El Gran Eclipse" en el doblaje hispanoamericano) es el episodio 24 del anime Berserk. Fue estrenado el 24 de marzo de 1998. Tal vez el mundo en que vivimos esté gobernado por algún ente, alguna ley trascendental como la Mano de Dios que gobierna el destino de los hombres.
El horror se ha encarnado en el terreno donde se ubicaba la Banda del Halcón. Guts se pregunta atónito qué ha pasado, mientras los demás se muestran aterrorizados. Corcus observa aterrado como los rostros en el terreno gimen de dolor, preguntándose si no estaban hace un momento en un prado, preguntándose a su vez si acaso están soñando o, sin saberlo, murieron.
Casca pide que se calme, exclamando Corcus que cómo pretende que lo haga ante esa situación, exigiendo Casca que se calle. Acto seguido, exclama a las tropas qué no indaguen en lo que no comprenden y mejor hagan lo que puedan hacer, ordenando que se formen de modo que nadie quede solo. Así mismo, ordena a Guts a llevar en caballo a Griffith. Ante ello, Guts reflexiona sobre la firmeza de Casca, incluso en situaciones así.
Al cargar de los hombros al Halcón y preguntar si puede levantarse, nota que su peculiar colgante está en su mano. Guts piensa en lo realmente extraño que es eso, asegurando que este no lo tenía cuando lo rescataron. Además, se pregunta por qué el beherit llora sangre, notando también que su forma es distinta. Entonces nota que Griffith también está llorando sangre.

Las extrañas e inhumanas personas que vieron en el lago proclaman que el momento del gran festival nocturno y banquete que ocurre cada 216 años ha llegado, el Eclipse. Los apóstoles prosiguen, proclamando el advenimiento de los "cuatro ángeles guardianes", emergiendo de los rostros una mujer voluptuosa. Unas emplumadas alas negras aparecen desde la espalda de la mujer, gimiendo de placer al aparecerse entre la multitud. Acto seguido, se desprenden sus plumas, convirtiéndose sus alas en unas similares a las de un murciélago. Su cabellos parecen convertirse en tentáculos, adquiriendo una especie de corsé sin busto y algo como un collar en su cuello.
Al instante que los miembros de la Banda del Halcón comentan lo que acaban de ver, emerge el gigantesco rostro de un hombre gordo con lo que parecen ser lentes desde los atormentados espíritus del cielo. Corcus cierra los ojos aterrado, viendo a este ser riendo frente suyo con un tamaño significativamente menor al abrir los ojos. Poco después, emerge de los rostros otro hombre gordo que mantiene los ojos cerrados y los labios abiertos, con unos brazos y manos irreales y unos tentáculos. Temblando de miedo, Corcus vuelve a intentar convencerse que es un ensueño, pero otro miembro apunta aterrado al eclipse.
Del aparente fenómeno celeste emerge la silueta de otro ente maligno. Las extrañas personas inhumanas reverencian con clamor a estas entidades. Entonces, el ente del cerebro da la bienvenida a "los corderos del dios impío nacido del hombre", esperando que disfruten del sagrado festival nocturno. Acto seguido, apunta a Griffith, a quien se refiere como "el hijo divino elegido por las leyes de la causalidad, el Halcón".
Los miembros de la Banda del Halcón y Griffith reaccionan ante sus palabras, prosiguiendo este con que el Halcón ha sido elegido por la mano de un gran dios. Los demás "ángeles" proclaman "somos parientes, oh bendito rey del anhelo" al Halcón. Al instante, el Halcón recuerda la alucinación que tuvo el día anterior en la Torre del Renacimiento.
Judeau y Corcus repiten lo dicho cuestionándose que ellos sean parientes de Griffith, mientras que Guts enfurece y saca un cuchillo. Apuntando con este a los seres, exclama de mala manera que tienen que estar de broma. Los demás se sorprenden por la actitud de Guts, mientras que los entes parecen fascinados. Guts les reclama que primero los envíen a ese agujero de mala muerte para luego hablarles de lo que les da la gana. El mercenario rechaza sus presuntas y absurdas declaraciones, alegando que al Halcón no le había crecido ni una cola o algo ya que lo vio desnudo antes, exigiendo que no lo asocien con ellos. Casca pone atención en Guts mientras los ángeles no contienen la risa.
La ángel alaba la fuerte amistad, asegurando que serán un excelente sacrificio mientras se saborea los labios. Ante la afirmación de la ángel, Guts repite confuso las palabras "rey demonio" y "sacrificio". El ángel diminuto que levita explica que desde el momento en que obtuvo el beherit carmesí, estaba cualificado para convertirse en rey demonio. Guts y Griffith observan impactados el beherit.

Ese mismo ángel se rectifica comentando que más bien el motivo por el que el beherit llegó a él es porque está cualificado para ello, argumentando que el que lo haya activado es evidencia de ello, añadiendo que todos los "apóstoles" presentes usaron un beherit para obtener sus propias formas. Atónito, Guts se pregunta mentalmente si acaso eso significa que los extraños individuos que los rodean son... recordando a Zodd transformado.
Ese ángel aclara al Halcón que su beherit no es uno ordinario. El otro ángel gordo ríe y la ángel afirma que sólo los que pueden renacer como uno de los ángeles guardianes de la Mano de Dios son aquéllos que poseen un beherit carmesí, "el huevo del rey supremo". Esta concluye que el resto de ellos serán invaluables sacrificios para el advenimiento angelical. Pippin, Corcus, Judeau y Casca reaccionan a esta declaración.
Los apóstoles se empiezan a transformar en aberrantes bestias ante los atemorizados miembros de la Banda del Halcón. Guts, aterrado y furioso, pregunta si van a convertir a Griffith en uno de ellos a cambio de sus vidas, a lo que la ángel responde que no es así, puesto que Griffith los sacrificará por voluntad propia. Alterado, Guts reniega de esto, respondiendo el ángel del cerebro que todo está dentro del fluir de la causalidad, que todo ha sido determinado y sus vidas han sido entrelazadas en ese punto sagrado en el momento de "el Eclipse". Concluye que ya es momento de llevar a cabo la ceremonia de la rendición demoníaca.
El ángel gordo proclama que lleven al "hijo divino" al altar. Al instante se elevan los rostros del terreno donde se encuentran Guts y Griffith. Guts cae del ascendente altar de rostros, mientras que una mano de Griffith es sujetada por uno de los rostros. Griffith se preocupa e intenta salvar a Guts dándole su mano, pero dado a su deplorable condición, su brazo se lesiona y se desprende Guts. No obstante, Guts desciende a salvo clavando su cuchillo en ella.
Guts desciende del gigantesco altar de rostros en forma de mano, mientras sus compañeros de la Banda del Halcón observan horrorizados el macabro paisaje y los centenares de apóstoles desatados a sus alrededores. Estos apóstoles repiten ante sus próximas ofrendas "ceremonia de la redición demoníaca". Casca apenas puede procesar lo que está pasando. Preocupado, Guts intenta escalar el altar aferrándose de los rostros con su mano y cuchillo. Encima de este, se encuentra un perplejo Griffith.
¿Qué Pasó En BERSERK Después del ECLIPSE? | Resumen Completo
El ángel alto pregunta al Halcón si alguien como él tiene miedo de entes sobrenaturales como ellos o quizás, del futuro que le deparará. Allí, Griffith, nuevamente como un infante, se encuentra corriendo por los callejones como solía hacer. Confundido por la ausencia de sus compañeros -con quienes había acordado ir a ver el castillo- decide ir solo. Griffith se pierde en el camino, encontrándose a una hilandera. El niño pregunta el camino hacía el castillo, señalándolo esta, comentándole al niño -mientras se retira- que sus compañeros lo esperan allí. Entretanto, Griffith llega al lugar, aunque todo está completamente oscuro. Confuso, intenta llamar a alguien, pero pronto, al notar que pisó una mano, se da cuenta que está sobre una pila de cadáveres. Griffith corre horrorizado, pero se tropieza y se mancha con la sangre de los cuerpos.
Ante los gritos del Halcón, la mujer aparece quejándose de su escándalo. El Halcón le dice que todos están muertos, lo que afirma saberlo desde el principio la hilandera. Griffith le recrimina por mentirle, pero esta le aclara que ese es el único camino, suponiendo que el que desea alcanzar "el castillo" debe pasar por encima de los cuerpos de los caídos, o de lo contrario, terminará como uno de ellos. Esta señala a un niño que dice ser su amigo, el niño que quería ser caballero. El niño aborda al Halcón, diciéndole que le parece fantástico que quiera alcanzar al castillo para convertirse en rey, comentando que quiere ser caballero. El niño le entrega su juguete al Halcón, pidiendo que lo acepte como un caballero a su servicio. Griffith rechaza la propuesta, respondiendo al insistente y confuso niño que, de hecho, está muerto, apareciendo entonces el niño con la herida de la flecha que le arrebató la vida.
Griffith, exaltado, les recalca no lo hará, que no puede y que ellos jamás podrían alcanzar el castillo porque están muertos, rompiendo en llanto. La hilandera reprocha su actitud, preguntando si acaso no fue él quien los trajo allí, añadiendo que si nunca hubiese dicho que iría allí, nada de eso hubiese pasado. Abrumado, Griffith afirma que no obligó a nadie a seguirlo. Esta proclama que le escuche con atención: el camino que ha tomado está hecho de los cadáveres de esos muchachos, y añade que es gracias a gran cantidad de ellos que ha llegado tan lejos. Entonces, le hace saber que deberá apilar muchos más cadáveres si de verdad quiere llegar al castillo. Ante el miedo y duda del Halcón, la mujer le advierte que no puede arrepentirse, ya que de hacerlo, se convertirá en uno de ellos, haciéndole saber que sus manos se están descomponiendo.
Griffith grita al percatarse de ello, notando a su vez la descomposición de sus piernas. La mujer mayor le grita que no debió haber venido ahí si se arrepentiría, echándole en cara que ese lugar no es para él, preguntando por qué no le bastó con observar el castillo desde los callejones. Griffith responde no saberlo, regañándolo la señora y recalcándole que debió saber la clase de lugar al que se dirigía. Griffith reflexiona sobre ello, que él sabía las consecuencias y lo hizo, caminó sobre los cuerpos de sus camaradas para llegar allí, recordando cuando Guts le preguntó por qué dudaba de sus acciones si acaso no era parte de su sueño. La hilandera -quien realmente resultó ser el ángel diminuto y el gordo disfrazados- urge a Griffith a apilar los cadáveres antes de convertirse en uno, ya que no tiene otra opción.
Griffith carga y apila el cadáver del niño mientras reflexiona que no puede decir nada a los muertos, por qué arrepentirse de sus acciones ahora, si ese fue el camino que tomó para su objetivo, comprendiendo que si lo hace, si siente culpa, todo habrá sido en vano. Griffith se cuestiona si lo visto fue una ilusión, pero el ángel diminuto le reafirma que era la realidad de su consciencia y el ángel del cerebro le recalca que aquel que se encamina al castillo apilando cadáveres es él. Griffith piensa en los miles de muertos que dejó a su paso mientras ese mismo ángel recalca que los ha pisoteado con un deseo en mente.
La ángel comenta a Griffith que su camino en el callejón ha sido interrumpido, pero le insta a mirar a sus camaradas, quienes aún temblando de miedo lo miran con aprecio. Son los mismos que le han acompañado hasta el final en su senda sangrienta, sus "plumas" de halcón. La ángel añade que aún con lo sucedido sus camaradas le perdonarían y le darían la bienvenida cálidamente, por lo que puede encargarles su cuidado a ellos y enterrar todo lo logrado a cambio del pasado en las ruinas de su sueño. Estas últimas palabras resuenan en Griffith.
Guts llega finalmente a la cima del altar llamando preocupado al Halcón. Al verlo, Griffith le devuelve una cálida sonrisa, reflexionando que de entre miles de compañeros y enemigos, Guts fue el único que le hizo olvidar su sueño. Entonces Griffith entona "ofrezco" y el altar se cierra. El ángel del cerebro extiende sus brazos y proclama que los hilos de la causalidad se han unido y que el momento prometido ha llegado. En medio de las manos de este brilla una marca, la cual se dispersa e impacta en los presentes. Casca es marcada en su pecho izquierdo, Corcus en su frente, Pippin en su brazo derecho, Judeau en la palma de su mano izquierda y Guts en su nuca.

La secuencia de fondo enfoca una transición de una luz roja a un ojo de Casca, pasando a un plano donde se le ve a ella parada y angustiada viendo un chorro de sangre que cae frente suya.
El Eclipse es uno de los eventos más impactantes y aterradores dentro del universo de “Berserk”. Esta ceremonia ocurre cada 216 años y marca el nacimiento de un nuevo miembro de la Mano de Dios, el grupo de entidades demoníacas que juegan un rol crucial en el destino del mundo. Este ritual es temido por su naturaleza cruel y destructiva, donde los apóstoles demoníacos se reúnen para presenciar el sacrificio que otorgará poder inmortal a un ser humano escogido.
Para que el Eclipse tenga lugar, el poseedor de un objeto especial conocido como el Beherit Carmesí debe llegar a un punto de desesperación absoluta. Este Beherit, al activarse, abre un portal hacia un espacio interdimensional donde ocurre el ritual. En ese momento, al portador se le presenta una terrible decisión: sacrificar lo que más ama a cambio de convertirse en un demonio, logrando así convertirse en miembro de la Mano de Dios. El caso más conocido del manga es el de Griffith, quien sacrificó a toda la Banda del Halcón para convertirse en Femto.
Los seres demoníacos presentes fuerzan al invocador a aceptar su destino y, al confirmar el sacrificio, comienza su renacimiento. Los seres queridos del portador son marcados con la infame Marca del Sacrificio, lo que los condena a ser devorados por los apóstoles en una espantosa matanza. Además, incluso aquellos que logran sobrevivir al ritual, continúan siendo cazados por todo tipo de monstruos y espectros, que se sienten atraídos a la Marca del Sacrificio.
Uno de los eventos más infames de “Berserk” es el primer Eclipse que vemos en el manga. Este ritual culmina con el renacimiento de Griffith, líder de la Banda del Halcón, quien tras ser rescatado de su encarcelamiento, cae en una profunda desesperación. Durante este Eclipse, Griffith traiciona a su grupo y los ofrece como sacrificio para renacer como Femto, el quinto miembro de la Mano de Dios. A medida que sus antiguos camaradas son masacrados, Griffith siente cómo su humanidad se desvanece, siendo consumido por su transformación en un ser demoníaco. Este evento marca un punto de no retorno para todos los personajes involucrados, especialmente para Guts, quien sobrevive al sacrificio, pero pierde su brazo y ojo en un intento desesperado por salvar a Casca, quien queda traumatizada por los horrores vividos durante el Eclipse. Este momento es tan impactante debido a todo el tiempo que hemos pasado con los personajes sacrificados, a los que Miura destroza de las maneras más atroces.
El impacto psicológico del Eclipse en los supervivientes es devastador. Por un lado Guts, impulsado por la rabia y la venganza, emprende una misión personal para destruir a la Mano de Dios y a todos los apóstoles, especialmente a Femto. Casca, por otra parte, queda mentalmente rota por los traumas sufridos, y la escena del Eclipse se repite en sus recuerdos de manera recurrente, como un símbolo de la pérdida y el sufrimiento. A raíz de este momento tiene lugar todo el resto de la historia de “Berserk”.
Por otro lado, el impacto de este momento sobre los lectores de la obra de Miura también es enorme. Y es que, la enorme maestría del autor al crear a un grupo de camaradas que se convierten en la familia de Guts y lo hacen sentirse querido por primera vez hace que esta destrucción de todo lo que se ha construido sea devastadora. Así, no es de extrañar que se haya quedado grabado a fuego en la mente de los fans y que haya todo tipo de memes y referencias sobre la experiencia de leer por primera vez estas terribles páginas.

El nombre japonés del suceso, "蝕" (Shoku), tiene doble significado. El Eclipse y el Caballero de la Calavera en Doraemon. La canción "Blood Sacrifice" del grupo Witchaven es una referencia al Eclipse y lo que ocurre en este. Lo mismo ocurre con la canción "Bejerith", del grupo Bejerit (la portada de su primer disco, "Hellgate", hace alusión al Eclipse y el nacimiento de Guts) y "Berserk" de Tanooki Suit (esta última escrita bajo el punto de vista de Guts). La canción "Eclipse" de Battle Beast no solo habla de lo que ocurre en el Eclipse a los miembros de la Banda del Halcón y la posterior reacción de Guts, sino que su vídeo con letras muestra una viñeta del manga con Guts durante un breve momento. El grupo Beast in Black (del que toma parte Anton Kabanen, ex miembro de Battle Beast) lanzó un primer disco llamado Berserker, que posee varias canciones que aluden a la franquicia y al Eclipse, tales como "The Fifth Angel" (sobre el nacimiento de Femto y la violación de Casca) y "Hell for All Eternity" (la cual también alude a la Idea del Mal). La canción "The Eclipse" del grupo EverRise trata de este acontecimiento, la ascensión de Femto a la Mano de Dios al ofrecer Griffith el sacrificio y este ser marcado, siendo devorado por los apóstoles. El vídeo de la canción "Black Sun on the Horizon", del grupo Gunship, hace alusión a Berserk (1997) y al Eclipse en particular. La portada del disco "Dark All Day" se asemeja a la llegada de los apóstoles al Eclipse. El grupo de música AndrelamusiA posee un álbum y canción llamados "The Invocation of Doom", el nombre dado en inglés a la "ceremonia de la rendición demoníaca". Su portada alude al Eclipse.
“Berserk” es un manga conocido por su madurez y su brutalidad en muchas partes de su narrativa. Esta obra de fantasía medieval oscura no teme adentrarse en algunos de los temas más peliagudos, mostrando todo tipo de violencia de una manera bastante explícita. Sin embargo, a pesar de todas estas escenas violentas y sangrientas, hay un momento dentro de toda la obra de Miura que ha quedado grabado a fuego en la mente de todos sus lectores.Se trata del infame Eclipse, un ritual oscuro que termina siendo la principal razón para la transformación de Guts en el Espadachín Negro. Debido a su brutalidad y al enorme impacto que tiene sobre la historia y sus personajes, este momento se ha convertido en uno de los más emblemáticos y reconocibles.
El Eclipse es una ceremonia de la rendición demoníaca especial que acontece cada 216 años. La persona que se convertirá en miembro de la Mano de Dios debe poseer un beherit carmesí. Esta persona será elegida por la causalidad, persona cuyo linaje y destino fue previamente establecido. Los hilos de la causalidad irán desencadenando sucesos que la llevarán a un punto que lo lleve a una desesperación profunda y un anhelo ferviente por algo. Antes de que esto suceda, tanto una gran cantidad de apóstoles como los candidatos a ser sacrificados se concentrarán en el momento y lugar donde se llevará a cabo la ceremonia.
En los recuerdos grabados con la sangre del anterior portador de la armadura de Berserker, Guts presenció un suceso sobrenatural en el que está presente Void y otros cuatro seres no identificados. En el día posterior a su rescate, Griffith comprende que es incapaz de realizar vida normal, entrando en una profunda crisis, acentuada por una serie de alucinaciones que aumentan su desespero y anhelo por perseguir su sueño. Esto lo motiva a conducir el carromato en que descansaba, estrellándose al poco tiempo. Al caer al lago cercano, Griffith intenta suicidarse, pero casualmente encuentra su beherit. Entretanto, apóstoles aparecen a su alrededor mientras un eclipse solar comienza. Acto seguido, los miembros de la Mano de Dios se presentan ante su próximo pariente y Conrad lo eleva en un "altar" en forma de una mano gigante en el cual se realizará su transfiguración. Es entonces persuadido para realizar el sacrificio requerido para dar inicio a la ceremonia de la rendición demoníaca. Ubik hace ver a Griffith la realidad de su consciencia, haciéndole entender que para alcanzar su sueño deberá seguir apilando cadáveres. Slan le dice que puede rechazar la ceremonia y seguir viviendo con sus compañeros. Void le aclara que con nuevas alas negras podrá alcanzar su tan anhelado castillo. Griffith finalmente ofrece en sacrificio a la Banda del Halcón (incluyendo a Guts) y Void proclama el inicio de la ceremonia de la conquista de demonios.
Para el momento en que Femto nace, los únicos sobrevivientes son Casca y Guts, por lo que no necesariamente todos los sacrificios deben ser devorados para completar la transición a miembro de la Mano de Dios. El primer acto que realiza el nuevo ángel es violar a Casca frente a Guts, quien pierde su brazo izquierdo y ojo derecho en medio del acto. Poco después, el Caballero de la Calavera irrumpe en el lugar y se lleva a los sobrevivientes, lo que según Ubik, constituye una alteración al punto de intersección temporal. Finalizado el Eclipse, los Caballeros de la Santa Cadena de Hierro encuentran los restos de la Banda del Halcón.