¡Tom King retoma el emocionante romance de Batman y Gatúbela en compañía del espectacular dibujante Clay Mann! Con tramas que surgen de la épica etapa de King en Batman, este extenso relato abarca tres épocas: el pasado, cuando el Murciélago y la Gata se enamoraron; el presente, cuando su unión se ve amenazada por un antiguo amor de Batman; y el futuro, después de que la pareja haya tenido una vida feliz... y un legado que incluye a su hija Helena, alias Batwoman.
Al principio de la trama, tras un largo matrimonio, Bruce Wayne fallece, lo cual da rienda suelta a Selina Kyle para saldar una antigua deuda. Y en cada fase de su relación, Bruce y Selina cuentan con una carabina indeseable: ¡el Joker! Por cierto, ese antiguo amor de Bruce no es otra que Andrea Beaumont, alias Fantasma.

Una estructura compleja
Uno de los grandes aciertos de la obra es que los focos se los lleva Selina Kyle, dejando a Batman en un papel secundario, reconstruyendo su relación desde la perspectiva de la ladrona. Además, utiliza una narración simultánea en tres líneas temporales, que en su día debió ser complicada de seguir en entregas separadas, pero que en un tomo funciona a las mil maravillas.
El pasado: El inicio de un amor complicado
Una primera trama se centra en los orígenes de la relación, donde el Joker, amigo personal de Catwoman, es el acelerador del relato. Sus conversaciones, que funcionan a modo de diván del psicólogo, ofrecen un retrato bastante complejo de ella.
El presente: Amenazas y amores pasados
Una segunda línea se construye en torno a una antigua novia de Bruce y enemiga del Joker. Aquí Tom King tira de hemeroteca y recupera como eje de su historia a Andrea Beaumont, un personaje sacado de una película de animación de 1993. La pareja Selina-Bruce atraviesa una crisis debido a las obligaciones de Batman que están por encima de todo.

El futuro: Legado y justicia
En la última línea temporal, se retrata a una Selina anciana, con Batman ya fallecido, y en la que los antiguos villanos son unos jubilados. Lo más interesante de este arco y que destila más verdad es la relación que mantiene con la hija que tuvo con Bruce, Helena Wayne. Tom King se salta ciertos hitos históricos en la vida del murciélago para componer un nuevo cuadro más acorde con las intenciones que pretende plasmar. Un maduro Dick Grayson también entra en escena como comisario de Gotham. Tiene el deber de meter entre rejas al asesino del Joker: Catwoman.

Los extremos se atraen: Un arte diverso para una historia única
Si la relación entre Batman y Catwoman funciona gracias a sus enormes diferencias, lo mismo puede decirse del dibujo de esta historia que recae en dos artistas con estilos diametralmente opuestos, aunque lo curioso es que la química con el guion funciona muy bien en ambos casos. Clay Mann es el gusto por el detalle, con un estilo clásico de trazo fino y cuyas escenas de romance destilan erotismo. Por el contrario, Liam Sharp es más experimental en su propuesta combinando viñetas clásicas con otras que rozan el arte abstracto. Sus composiciones son más agresivas, lo que favorece que sus páginas tengan un alto impacto visual en su conjunto. El choque de estilos resulta interesante, aunque no ayuda a dar coherencia a un relato que ya de por sí exige ser leído con cierta atención por sus continuos saltos en el tiempo.

Más que una historia de amor
Si durante mucho tiempo Tom King fue hilvanando poco a poco un tapiz en el que se dibujaba la relación de Selina y Bruce, esta historia tiene poco de romántica. Es una crónica áspera sobre la venganza, la pérdida y el gran villano que es el paso del tiempo. El guionista es capaz de llegar a diseccionar los sentimientos más profundos de sus personajes y dejarlos a la vista de todos para descubrir que las vidas a ambos lados de la ley se rigen por unas leyes muy parecidas.
Batman de Tom King La Boda
Un cierre espectacular
‘Batman Catwoman’ pone un buen broche, quizá no el mejor ni el que esperaban los lectores, a una de las etapas más importantes del vigilante. Tom King, que es un maestro a la hora de contar historias y de dar una dimensión trascendente a casi todos sus personajes, se gusta con una narración multitemporal en la que todo el peso recae sobre una Selina y que coloca a Bruce Wayne en posición de secundario de lujo.
| Guion | Dibujo | Formato | Páginas | Editorial |
|---|---|---|---|---|
| Tom King | Clay Mann, Liam Sharp y otros | Cartoné | 432 | ECC Ediciones |
Junto a los extras de rigor hay varias historias independientes y centradas en la pareja en las que Tom King trabaja junto a grandes dibujantes del medio: Walter Simonson, Lee Weeks, Mitch Gerads…