Seis horas después del devastador ataque a Tártaro, el panorama en Japón se torna sombrío. All For One, junto a los temibles High-Ends y una horda de convictos fugados, desata el caos, apuntando a numerosas prisiones del país con el siniestro propósito de liberar a más criminales. En medio de esta escalada de terror, Tomura, ahora bajo el yugo del control de All For One, es devuelto a su ubicación original junto al resto de la Liga de Villanos. La lealtad de Spinner comienza a tambalearse, llevándolo a cuestionar si la figura a la que una vez siguió incondicionalmente sigue siendo la misma.
Dos días después de la cruenta guerra, un rayo de esperanza ilumina la oscuridad. Katsuki Bakugo, para el inmenso alivio de sus compañeros de clase, despierta del coma en el hospital. Este evento marca un punto de inflexión, trayendo consigo una oleada de tranquilidad tras la incertidumbre vivida.

Mientras tanto, Shoto Todoroki se recupera de sus heridas. Su cuerpo está cubierto de vendas y su garganta sufre quemaduras severas, impidiéndole comunicarse verbalmente. En su estado, reflexiona sobre su confrontación con Dabi, comprendiendo que la motivación principal de este último reside en su obsesión por derrocar a su padre. Por su parte, Enji Todoroki se encuentra actualmente en el quirófano, sometido a cirugía.
La situación de Izuku Midoriya contrasta drásticamente con la de sus compañeros. Él es la única persona hospitalizada que, a pesar del tiempo transcurrido, no muestra ningún signo de conciencia, dejando a todos sumidos en la preocupación.
Aun luego de tantos años, la esperanza seguía viva. La memoria de una figura querida permanecía intacta, con cada detalle grabado a fuego: esa característica mirada siempre tranquila y desinteresada, sus finos labios, su pálida piel y esa inconfundible cabellera de dos colores inusualmente juntos. Su personalidad, cada una de esas partes, seguían intactas en la memoria. Sin embargo, solo podía verle en sus recuerdos y en sus sueños, manteniéndose siempre en el presente. Algo impedía olvidarlo, pero la pregunta persistía: ¿En realidad por qué?

El mundo de los superhéroes es un universo en constante mutación, un lienzo en blanco sujeto a los caprichos creativos de sus autores. Es importante recordar que ninguna de las imágenes presentadas en este artículo me pertenecen; su uso se limita a fines de edición y mejora visual.