El cómic como herramienta de comunicación y educación en la medicina

El cómic, a menudo asociado exclusivamente con el entretenimiento y el ocio, ha demostrado ser un medio excepcionalmente versátil y poderoso en el ámbito sanitario. Su capacidad para narrar, educar y promover la salud lo convierte en una herramienta valiosa tanto para profesionales como para pacientes.

La percepción social del cómic está en constante evolución. Aunque tradicionalmente se le considera un medio enfocado al entretenimiento, que aborda el humor o la acción y está destinado principalmente a la población infantil y juvenil, la realidad es que nos encontramos ante un medio de comunicación soberbio. Es excelente tanto para la promoción de la salud y la educación médico-sanitaria de la población como para la narración de vivencias personales asociadas al enfermar.

La novela gráfica, un formato de cómic donde los autores relatan sus experiencias y vivencias asociadas a la enfermedad, ya sea como pacientes o a través de familiares, ha tenido una acogida tan masiva que se puede afirmar que ha revolucionado la industria editorial. Este formato permite abordar una amplia gama de temas, incluso aquellos considerados "peliagudos".

En cuanto al uso de la jerga médica, no hay razón para prescindir de ella en los cómics, especialmente en aquellos destinados a la promoción de la salud y la educación médico-sanitaria. De hecho, en estos contextos, el uso de tecnicismos es, a juicio de expertos, necesario para una comunicación precisa.

El cómic ofrece un gran potencial informativo gracias a sus elementos constitutivos: narrador, acción, personajes, tiempo y espacio. A diferencia de otros medios, en el cómic prima la narración, lo que dota al texto de una gran profundidad.

El cómic en la formación médica

La Dra. Blanca Mayor Serrano, especialista en divulgación y comunicación médico-sanitaria, ha publicado recientemente "El cómic como recurso didáctico en los estudios de Medicina". Este libro está destinado a docentes y profesionales que buscan incorporar nuevos materiales didácticos o enfoques innovadores en sus clases.

La Dra. Mayor Serrano destaca la importancia del cómic como material docente, concretamente la historieta y la novela gráfica. Estos formatos permiten conocer hechos y situaciones que difícilmente se encuentran en los libros de texto tradicionales de medicina. Además, a diferencia del cine o la novela tradicional, exigen una implicación mayor del lector, quien participa activamente en la decodificación de los diversos códigos lingüísticos y paralengüísticos presentes en la narración.

Para desarrollar habilidades de comunicación como la empatía, es fundamental contar con el enfoque didáctico y el material docente adecuados. La Dra. Mayor Serrano opta por el "enfoque por tareas", que promueve un aprendizaje activo y favorece la autonomía de los estudiantes.

Es importante señalar que existe confusión entre conceptos como empatía, simpatía, cordialidad, compasión y buenos modales entre algunos profesionales de la salud. La Dra. Mayor Serrano dedica un apartado en su libro a proponer una metodología didáctica para el desarrollo de la capacidad empática.

El cómic puede ser un método muy apropiado para abordar temas delicados como el sexo, especialmente si se combina con un toque de humor, permitiendo tratar el tema con la naturalidad que merece. Cada vez son más las entidades que apuestan por la edición de cómics para fines educativos y de promoción de la salud en lugar de recurrir a materiales tradicionales.

El futuro de los cómics en el ámbito sanitario es prometedor, siempre que se elaboren por dibujantes expertos y profesionales sanitarios, y con rigor. Es crucial cuidar tanto los elementos gráficos como narrativos, sin perder de vista al destinatario del texto.

Portada del libro

Ejemplos destacados de cómics médicos

Existen numerosas obras que utilizan el cómic para abordar temas de salud, algunas de ellas muy aclamadas:

  • Historietas:
    • "Atenta" (sobre el TDAH)
    • "Alzheimer. ¿Qué tiene el abuelo?"
    • "¿Qué le pasa a Isabel?"
    • "Los Medikidz explican la diabetes tipo 1" (sobre la diabetes)
    • "Un día como hoy" (sobre el cáncer de mama)
  • Novelas gráficas:
    • "Una posibilidad entre mil" (sobre la parálisis cerebral)
    • "Arrugas" (sobre la enfermedad de Alzheimer)
    • "Los silencios de David" (sobre el cáncer de laringe)
    • "Alicia en un mundo real" (sobre el cáncer de mama)
    • "17"

Obras como "Arrugas" son especialmente conmovedoras para quienes han estado en residencias de ancianos. "María y yo", de Miguel Gallardo, se convirtió en un documental, demostrando la potencia narrativa de este formato. "Píldoras azules", de Peeters, es otro ejemplo de obra que aborda temas personales profundos.

Muchas de estas obras comparten una mirada autobiográfica, ofreciendo relatos valientes nacidos de la introspección, con el objetivo de ayudar a otras personas que puedan sentirse identificadas con las vivencias expuestas.

Viñeta del cómic

La medicina gráfica y la comunicación sanitaria

La Dra. Mónica Lalanda, médica y ilustradora, es una figura destacada en el campo de la medicina gráfica. Su trayectoria comenzó al enfrentarse a la dificultad de comunicarse con pacientes sordomudos, recurriendo al dibujo para explicar información médica.

Sus ilustraciones simplifican información médica para divulgarla, y ella misma afirma que "podemos recetar cómics". Acompañar a un paciente, por ejemplo, ofreciendo una versión optimista sobre una enfermedad, es una de las aplicaciones de este medio.

La Dra. Lalanda abandonó la medicina asistencial para centrarse en la divulgación sanitaria, una vertiente que le apasiona. Aunque echa de menos a los pacientes, su nivel de satisfacción personal es altísimo, y siente que sigue haciendo "Medicina con mayúscula".

Su trabajo en el sistema de salud inglés le proporcionó una valiosa experiencia. Tras regresar a España, el "shock cultural" y las difíciles condiciones laborales la impulsaron a un cambio de rumbo. Decidió centrarse en la comunicación médica, transformando conceptos difíciles de comprender en "pequeñas píldoras" visuales y textuales.

Sus clientes incluyen diversas organizaciones y administraciones, tanto en España como en el extranjero. Ha colaborado en publicaciones para Acta Sanitaria, la revista del sindicato médico madrileño Amyts, y ha realizado proyectos para hospitales y empresas.

La pandemia de COVID-19 intensificó su labor, traduciendo información médica a formatos amables y rápidos para redes sociales. La infografía se ha mostrado como una herramienta eficaz para explicar síntomas, dar consejos de seguridad y prevención.

Sin embargo, la Dra. Lalanda es crítica con la gestión sanitaria, señalando el maltrato y la falta de valoración del personal sanitario. A pesar de ello, se mantiene al margen de la política.

Sus referentes como ilustradora son Forges y Quino, admirando su capacidad de trazo simple cargado de inteligencia y humor. El cómic, para ella, es un lenguaje único de metáforas, lenguaje visual y saltos en el tiempo y el espacio.

Los cómics de tema médico transmiten lo invisible: el miedo, la preocupación, la confusión y la angustia. Pueden acompañar, informar, hacer reflexionar e incluso interpelar a los profesionales sanitarios.

Ilustración de Mónica Lalanda sobre comunicación médica

Los comics como herramienta para médicos y pacientes

La empatía y la deontología médica en el cómic

La Dra. Mónica Lalanda aborda temas como la comunicación entre médico y paciente, la empatía y la deontología profesional en su obra. Utiliza el cómic desde una perspectiva crítica y cómica, basándose en su experiencia como médica.

Su habilidad como ilustradora le permite acercarse a situaciones cotidianas de la profesión médica, transformándolas en viñetas que pueden resultar divertidas y, a la vez, reflexivas. Extrae fragmentos del Código Deontológico médico para analizar la actualidad con observaciones perspicaces.

La presión asistencial, las jornadas laborales maratonianas y la burocracia generan situaciones a menudo estrambóticas en la práctica médica diaria, realidades que la Dra. Lalanda plasma en su obra.

Su libro "Con-Ciencia Médica" es un ejemplo de cómo el cómic puede ser útil en la formación médica. En él, el código deontológico de los médicos se presenta de forma amena y divertida, inspirada en escenas reales, mezclando sus pasiones por la medicina, la ética médica y el cómic.

El cómic se revela como un medio eficaz para transmitir conceptos complejos, abordar temas tabú y fomentar la empatía y la comprensión en el ámbito de la salud.

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