El episodio 6 de la segunda temporada de "Ataque a los Titanes", titulado "El mundo que ella vio: La Defensa de Trost 2ª Parte" (少女が見た世界 ―トロスト区攻防戦②― Shōjo ga Mita Sekai -Torosuto-ku Kōbōsen ②-?), nos sumerge en la desesperación y la lucha por la supervivencia tras la aparente muerte de Eren Jaeger.
La escena inicial nos muestra a Connie intentando reanimar a un devastado Armin, quien se lamenta por su debilidad y la pérdida de su escuadrón. Ymir, con una cruda sinceridad, le aconseja rendirse, sugiriendo que incluso Armin solo se mantiene en pie porque fue confundido con un cadáver. Sus palabras resuenan con la amarga verdad: la muerte de sus compañeros podría haber sido en vano.

Armin, sumido en el dolor, reflexiona sobre la crueldad inherente del mundo, recordando los momentos difíciles y el apoyo incondicional de Eren y Mikasa. Un golpe contra el muro lo trae de vuelta a la realidad, llorando y culpándose por la muerte de Eren. En medio de su angustia, se percata de que Hannah intenta desesperadamente realizarle reanimación cardiopulmonar a Franz, pero Armin insiste en la urgencia de retirarse de aquel lugar peligroso.
Mientras tanto, la evacuación de los civiles se ve obstaculizada por una carroza de provisiones que bloquea el paso hacia la muralla. A pesar de los ruegos de los civiles a un soldado de las Tropas de Guarnición, el Jefe de la Federación de Comercio los amenaza, impidiendo su avance. La tensión aumenta con la llegada de un titán excéntrico, desatando el pánico y un desesperado intento por mover la carroza. Sin embargo, Mikasa aparece de forma imponente, eliminando al titán y salvando a los civiles.

A pesar del agradecimiento de los civiles, el Jefe de la Federación de Comercio intenta obligar a Mikasa a que los ayude con la carroza. Mikasa, indignada por la inutilidad de los soldados y la pasividad del hombre ante la muerte de sus compañeros, se enfrenta a él. Le cuestiona la moralidad de permitir que la gente muera y le advierte que si cree que es normal, sacrificará su propia vida para salvar a muchos otros. A pesar de las amenazas y la protección de sus guardias, Mikasa demuestra su superioridad, aunque finalmente decide no asesinarlo.
La lluvia comienza a caer mientras el capitán de Mikasa la felicita, pero ella se disculpa por haber utilizado demasiada fuerza y dañado sus cuchillas. Un flashback nos transporta al pasado de Mikasa, donde su madre le enseña bordado. La madre le expresa su deseo de que Mikasa enseñe ese estilo a sus propios hijos, lo que lleva a Mikasa a preguntar cómo tenerlos. La respuesta de su madre la dirige a su padre, quien, avergonzado, le sugiere preguntar al Dr. Jaeger.

En otra escena, el Dr. Jaeger le indica a Eren que se haga amigo de Mikasa, dada la ausencia de otros niños en la zona. Al llegar a la casa de Mikasa, Grisha Jaeger encuentra a los padres de la niña asesinados. La narrativa se traslada a dos secuestradores que discuten sobre si vender a Mikasa, notando sus rasgos orientales y especulando sobre su linaje, descendiente de personas que huyeron de un lugar llamado El Oriente. Mencionan que los demás orientales han muerto y que el padre de Mikasa no parecía oriental, sugiriendo que no era de "pura sangre".
Eren interrumpe la conversación de los secuestradores, haciéndose pasar por un niño perdido. Tras un tenso intercambio, Eren apuñala a uno de los secuestradores. El segundo intenta atacar a Eren con un hacha, pero Eren, armado con una escoba afilada y luego un cuchillo, se defiende y lo insulta. Mikasa, presenciando la escena, observa a Eren, quien le asegura que todo estará bien.

Eren se presenta a Mikasa, pero ella le advierte que aún queda un tercer secuestrador. Ante la situación, Eren le insta a pelear. Mikasa, inicialmente asustada, toma un cuchillo y tiembla. Recuerda haber presenciado escenas similares de violencia antes. Tiempo después, dos miembros de la Policía Militar llegan a la escena, sorprendidos por la brutalidad del asesinato cometido por dos niños.
Grisha Jaeger reprende a Eren por sus acciones, pero Eren defiende su acto argumentando que los secuestradores eran "bestias" y que la policía tardó demasiado en llegar. Grisha le dice a Eren que tuvo suerte y lo critica por no garantizar su propia seguridad. Luego, se dirige a Mikasa, preguntándole si lo recuerda, y Mikasa, sin hogar, pregunta a dónde debe ir. Eren le quita su bufanda y se la coloca a Mikasa.

La escena regresa al presente con el sonido de la campana que indica que los soldados deben subir al muro. Mikasa informa a su capitán que ayudará a la Vanguardia. La reflexión de Armin resuena con fuerza: "Este mundo es un infierno, no, este mundo no se ha convertido en un infierno, sólo he tenido la perspectiva errónea todo este tiempo. Este mundo siempre ha sido un infierno. Un mundo donde el fuerte devora al débil, un mundo tan perfectamente simple, pero mis amigos trataron de ser fuertes en este mundo, ellos le dieron la mano alguien débil como yo, no lo podría soportar, yo soy alguien que necesita protección, alguien débil".
Shingeki No Kyojin: Season II | Analisis Episodio 31 "Guerrero" | Episodio 6
"Un lugar donde sólo sobrevive el vencedor, un mundo de crueldad."