Ataque a los Titanes siempre ha sido una montaña rusa de emociones: los humanos están al borde de la extinción y, ahora, existe algo más que los titanes que amenaza la supervivencia de la humanidad.
El episodio «Sol de medianoche» presenta las secuencias más sobrecogedoras que hemos visto a lo largo de toda la serie. Y en el centro del huracán se encuentra Levi Ackerman. Ambos personajes han sido importantes para la trama, por lo que en teoría hay argumentos de peso para salvar a ambos. Erwin es el líder de las Tropas de Reconocimiento y ha estado detrás de la gran mayoría de las acciones que han ocurrido hasta este momento, aunque quizás no sea uno de los personajes que más salga o que más protagonismo haya tenido. Armin, en cambio, ha estado con Eren y Mikasa desde el principio y su presencia ha sido recurrente. No es un gran luchador (al menos en comparación con algunos de sus compañeros), pero lo compensa con su valentía e inteligencia. Todos poseen buenos argumentos sobre por qué a uno u otro se le debe dar una segunda oportunidad en la vida: para Erwin, es su estatus como símbolo de esperanza, mientras que para Armin, es su capacidad para trazar planes.
Levi lo tiene claro, el suero debe de ser para el comandante. Sin embargo, Eren y Mikasa no están dispuestos a dejar marchar a su mejor amigo de la infancia sin haber luchado antes por él. Cuando Hange, acompañada del resto, llega, en sus ojos puede verse el desconcierto de no llegar a comprender qué es lo que está sucediendo. Hange consigue detener a Mikasa antes de que cometa el grave error de herir de gravedad e, incluso, matar a un compañero. Hange, que entiende a la perfección el dolor por el que está pasando Mikasa, es la única que logra calmarla. Ambas nos regalan uno de los momentos más tiernos, pero también más dolorosos de Ataque a los Titanes. Hange la abraza y, por primera vez, Mikasa se rinde.
Finalmente, Levi se queda a solas con los cuerpos de ambos, pero, cuando va a inyectarle el suero a Erwin, éste le aparta de un manotazo. Este gesto del comandante no es a propósito, sino que lo apartó inconscientemente al estar recordando en sus últimos momentos su infancia, alzando la mano para responder en clase a una pregunta de su padre. Y este gesto, aunque inconsciente, es suficiente para hacer cambiar de parecer a Levi. Erwin había dedicado toda su vida a justificar la creencia de su padre sobre el mundo y a explorar la verdad y, para lograr su objetivo, tuvo que deshumanizarse. Levi respeta a Erwin y a él le unen unos lazos que son difíciles de explicar. Por eso, Levi no desea ver sufrir más a Erwin. Dejarlo morir es la única forma de poder liberarlo. Erwin se había convertido en un demonio y, a diferencia de Armin, en un esclavo de su sueño. Esta polémica decisión de Levi seguramente dé mucho que hablar. El capitán cambia de opinión y el suero es finalmente para Armin.
Justo cuando todos se habían resignado a perder a su amigo, Armin, convertido en un titán sin raciocinio, brota de la nada y devora a Bertholdt. Ahora que puede sentir, literalmente, el aliento de la muerte en el rostro, Bertholdt les ruega a sus «antiguos» amigos que lo salven. Es posible sentir la desesperación y el miedo de Bertholdt y, en última instancia, a sabiendas de que ni Eren ni nadie moverá un dedo por él, grita los nombres de Reiner y Annie, a quienes nunca volverá a ver.
No obstante, este episodio me despierta sentimientos contradictorios. El montaje, con algunos cortes abruptos y rapidez en la narrativa, sobre todo al final del episodio, me confunden y no entiendo qué es lo que desea transmitir exactamente con ellos Wit Studio. Por otro lado, la ausencia de música en prácticamente todo el episodio es todo un acierto, pues deja el protagonismo a las voces de los actores, para que brillen en un momento en el que la interpretación es clave para transmitir al espectador la desesperación de los personajes. Sin embargo, me faltó escuchar una pieza de más intensidad en el momento en el que Armin, titanizado, devora a Bertholdt y posteriormente se tambalea hasta salir inconsciente del cuerpo del titán.
Si en algo ha sobresalido siempre Ataque a los Titanes es que no existe una justicia absoluta. Cada personaje es un «don nadie» luchando por sobrevivir y experimentando todas las miserias y dolores producidos por la guerra. Ahora que el ejército ha perdido la figura de Erwin Smith se presenta la incógnita de cómo afectará su ausencia, pues ya no cuentan con su símbolo y la persona que mejor sabía motivar a los soldados, especialmente para sacrificar su propia vida por la del resto.
La segunda temporada de la serie de televisión de anime Attack on Titan fue producida por Wit Studio de IG Port y dirigida por Tetsurō Araki y Masashi Koizuka. Esta temporada cubre el arco narrativo «Enfrentamiento de titanes» (capítulos 35-50) del manga original de Hajime Isayama. La temporada dos sigue a Eren Jaeger y a sus amigos de la Tropa de Entrenamiento 104° que recién han comenzado a convertirse en miembros de pleno derecho del Escuadrón de Encuestas. Después de luchar contra la Titán Femenina, Eren no encuentra tiempo para descansar mientras una horda de Titanes se acerca a la Muralla Rose y la batalla por la humanidad continúa. Las piezas musicales del anime están compuesta por Hiroyuki Sawano. El tema de apertura es «Opfert eure Herzen!» (心臓を捧げよ! Shinzō wo Sasageyo!?, lit. !Entreguen sus Corazones!) de Linked Horizon, y el tema final es «Yūgure no Tori» (夕暮れの鳥? lit. ↑ «Attack On Titan Anime Season 2 Premieres in April». Anime News Network (en inglés). 7 de diciembre de 2016. ↑ «Attack On Titan 2nd Season's New Visual, Linked Horizon Song Revealed». Anime News Network (en inglés). 6 de febrero de 2017. ↑ «Toonami Premieres Attack On Titan Season 2 on April 22». Anime News Network (en inglés). 3 de abril de 2017. ↑ «SELECTA VISIÓN PRESENTA LAS EDICIONES DOMÉSTICAS DE LA TEMPORADA DOS DE ‘ATAQUE A LOS TITANES’». lacasadeel.net. 2 de marzo de 2018. ↑ «A partir del 30 de diciembre, disfruta del doblaje exclusivo de Attack on Titan, Temporada Dos en Funimation». 18 de diciembre de 2020. ↑ «進撃の巨人 Season 2 (Attack On Titan Season 2)» (en japonés). Mainichi Broadcasting System. ↑ «「進撃の巨人」Season 2 Blu-ray/DVD Vol. 1». Attack on Titan (en japonés). ↑ «「進撃の巨人」Season 2 Blu-ray/DVD Vol. 2». Attack on Titan (en japonés).
Este artículo trata sobre el episodio #46 del anime Ataque a los Titanes. La reina de la muralla (壁の王 Kabe no Ō?) es el episodio #46 del anime Ataque a los Titanes. Fue producido por Wit Studio y Production I.G. Tras la transformación de Rod Reiss en un titán de 120 metros, el Cuerpo de Exploración se ha desplazado al Distrito Orvud para combatir contra él y evitar que resulte una amenaza para la humanidad. Ante el desempeño de las Tropas de Guarnición, los miembros del Cuerpo de Exploración llevan a cabo una delicada maniobra para derrotar a Rod Reiss. El plan funciona y son capaces de hacer explotar el cuerpo del titán con barriles llenos de pólvora. Historia mata a su padre cortando el punto vital del titán, que había salido volando por los aires. Los ciudadanos son testigos de esto e Historia se presenta como la auténtica reina de las murallas.
Tras trazar un plan, uno de los miembros de las Tropas de Guarnición amenaza a Erwin por decidir no evacuar a la población ante el inminente ataque del titán. Hange explica que se trata de un titán anormal, por lo que se siente atraído por las grandes concentraciones de gente. Erwin explica su plan a las Tropas de Guarnición. Durante el trayecto a Orvud, se intentó emplear el poder de control de los titanes que Eren posee para controlar a Rod Reiss, pero no surtió efecto. Al amanecer, Rod Reiss ya se encuentra cerca de la muralla, por lo que la Tropa de Guarnición inicia el simulacro mientras se prepara para atacar desde el muro. La población desconfía de las fuerzas militares tras el golpe de estado y no se muestra dispuesta a seguir con las instrucciones de los soldados de la Guarnición. Las Tropas de Guarnición disparan con cañones contra Rod Reiss. El ataque no detiene al titán, que avanza impasible hasta la muralla. Erwin le recuerda a Historia que, una vez termine la crisis, ella tendrá que ser coronada reina de las murallas, por lo que no puede arriesgarse a participar en el ataque al titán de su padre. Sin embargo, ella no está de acuerdo con él y le dice que la población no obedecerá a una reina por el simple hecho de que se declare como tal, razón por la que quiere ganarse su respeto. Erwin le dice que, en su estado, él no sería capaz de detenerla. Mientras tanto, Eren reflexiona sobre su poder y cuál es su papel en la tarea de salvar a la humanidad.
El ataque con cañones continúa y el titán llega a la muralla, donde se detiene. Los cañonazos han conseguido destruir su carne, pero no han sido suficiente para derrotarlo. Una gran nube de vapor y aire caliente bloquea la vista de los soldados mientras el titán se agarra a la muralla y se pone en pie, dejando a la vista su cara totalmente partida y sus órganos descubiertos por haberse desplazado arrastrándose. Eren arrojando los explosivos en la boca del titán de Rod. Eren se transforma en titán mientras Sasha y Armin se preparan para atacar. Erwin señala el inicio de la operación y los dos soldados disparan hacia las manos de Rod Reiss dos carros con barriles cargados de pólvora. La explosión causa que el titán pierda el equilibrio, cayendo sobre la muralla. Eren, transformado en titán, carga con una red llena de barriles llenos de pólvora que lanza a la boca del titán. Los barriles explotan y destrozan el cuerpo de Rod Reiss, saltando en trozos de carne. Historia cortando el punto vital del titán de su padre.
En el caos, aparece Historia con su Equipo de Maniobras Tridimensionales, quien alcanza a ver el punto vital del titán de su padre. Lo corta con la cuchilla y, en ese mismo instante, tiene una visión de Rod Reiss sufriendo del dolor del corte, a la vez que varios de sus recuerdos. Primero, le ve entre rejas pidiéndole a su padre que extermine a los titanes. Después, ve a Uri pidiéndole que no se preocupe por él, mientras sostiene una inyección de suero de titán. Seguidamente, Historia ve a Rod arrodillado ante Alma, madre de la primera, mientras le dice que es la única que le entiende. Luego ve a Frieda diciéndole que no se preocupe por ella antes de su transformación, y después de convertirse en titán. Finalmente, ve el cuerpo sin vida de Alma después de que le cortaran la garganta. La destrucción del punto vital de Rod Reiss produce una explosión que hace que Historia pierda el control y caiga sobre un carro. Los ciudadanos que se encuentran cerca de ella la ven y empiezan a preguntarle si está bien y si ha sido ella quien ha derrotado a ese titán. Ella se pone en pie y se presenta como Historia Reiss, auténtica reina de las murallas.
Levi habla con Kenny. A continuación, Kenny anda muy malherido hacia un árbol mientras tiene visiones de varios de sus recuerdos. En el primero, aparece Uri Reiss llorando mientras le dice que no puede morir aún y le pide perdón. Luego recuerda a Levi de pequeño, totalmente desnutrido. A continuación, recuerda a Djel Sanes de joven en una ceremonia, a Traute Caven y el momento de la transformación de Rod en titán, antes de derrumbarse la cámara subterránea. Se quita el Equipo de Maniobras Tridimensionales Anti-persona y se deja caer mientras sigue recordando cosas hasta que aparece Levi con otro soldado del Cuerpo de Exploración, apuntándole con un rifle. Levi le dice que sus compañeros murieron bajo los escombros después de la transformación de Rod Reiss, y que él es el último superviviente, aunque con las heridas y quemaduras que tiene, morirá pronto. Kenny le responde que no esté tan seguro de ello, y le muestra un pequeño estuche con una jeringuilla y suero de titán.
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- Titán de Rod Reiss: La forma transfigurada de Rod Reiss resultante del suero de transformación. Su tamaño excede incluso al Titán Colosal y posee una capacidad similar de emitir vapor de agua hirviendo.
Shingeki no Kyojin hace de «Sol de medianoche» una entrega vital para el devenir de los sucesos de la ficción. Es una entrega post mortem, una breve velada para la fugaz introspección y la siempre -aunque ahora quizá más- ardua tarea de tomar la decisión correcta. El sacrificio siempre ha estado presente en una ficción que nunca se ha atrevido a regalar nada, ni siquiera a poner las cosas fáciles; pero ese cariz se ha visto notablemente potenciado con las últimas actuaciones de Erwin y Armin. Los dos últimos sacrificios de una humanidad a la que le queda poco o nada que ofrecer. Una humanidad exhausta de lidiar con la Muerte. Sin embargo, Isayama muestra benevolencia y ofrece una oportunidad de reversión. Una segunda oportunidad bajo el yugo de una historia que tiene por mantra el exasperante memento mori.
El impacto emocional de Eren por la pérdida de Armin está ahí, pero ni siquiera la producción deja tiempo para el ahogo de la pena. Apenas un par de frases de corte introspectivo es todo lo que se le permite a su protagonista, pues el recipiente del Titán Bestia acude a la escena a lomos del titán inteligente que le privó de una «dulce» muerte a manos de Levi. Es un encuentro fortuito, incómodo por las pérdidas y por el enigmático mensaje que le deja a Eren. Porque le conocía, así como a su padre, Grisha. A quien no duda en echarle la culpa de todo y mostrarse empático con el dolor y la desesperación del joven Jaeger. Curioso de alguien que se deleitaba con la muerte de decenas de soldados a golpe de piedra. Promete volver a por él, postularse como su salvador. Instantes antes de que el plano se centre en un Levi erguido en lo alto de los muros con el semblante de un Shinigami. Un Dios de la muerte colérico cuyo único alimento ahora es el de la venganza. El Ackerman no es más que un amasijo de emociones llevadas al extremo. Un recipiente de odio con el que Wit denota un enorme poderío. El enemigo se ve obligado a marchar, no sin antes abandonar a su suerte a Bertholdt y salvar a un deplorable Reiner de las garras de Hange. Es una victoria, pero hemos de esforzarnos en recordar que en realidad así lo es, que el enemigo ha escapado de una derrota segura y la humanidad ha ganado. Pero no es fácil pensar en eso cuando el panorama es tan desolador. Cuando solo hay lamentos, pérdidas y lloros. Como comentaba la anterior semana, la victoria de Isayama es una que, incluso considerándose victoria, tiene un regusto amargo a derrota.
Ahora solo quedan ellos. Los supervivientes; los vivos y los muertos. Y se arroja algo de luz entre la frondosa oscuridad que ofrece la crueldad de la guerra. El suero de titán que porta Levi -entregado por Kenny Ackerman- ofrece una vía de escape a la muerte. Un salvoconducto para que Armin se convierta en un titán y, acto seguido, engulla a Bertholdt para adquirir su poder de titán. Levi tiene en sus manos la potestad de dar vida, de vestirse con los hábitos de un cirujano y ejercer de mano salvadora. Sepulturero de la propia Muerte. Poco tiene que implorar Eren para que le dé el suero a Armin, algo totalmente lógico. Pero la lógica inicial se tambalea cuando el único superviviente del ataque suicida contra el Titán Bestia irrumpe en escena con el cuerpo de Erwin con vida, aunque en estado agónico. Y es ahí, en ese preciso instante, cuando la lógica se derrumba. Cuando las emociones personales afloran y ensombrecen a la razón. Cuando Levi debe tomar la que quizá es la decisión más complicada de Shingeki no Kyojin.
«Sol de medianoche» es una entrega sumamente emocional. Eren desafía a su propio capitán; Mikasa -en estado casi de shock al ver el cuerpo de Armin- furiosa por el trato hacia su hermano, incluso forcejea con Levi para obtener el suero. Es visceral, porque los sentimientos personales inundan el escenario. Vidas están en juego. Elegir salvar la del comandante de la Legión y esperanza de la humanidad, o la de un joven soldado con gran potencial pero poca experiencia, un anónimo para muchos. De nada sirve el discurso de Eren que repasa todos los éxitos logrados gracias a la labor de Armin. Levi parece decantarse por salvaguardar el símbolo, pues sin él puede que el pueblo pierda por completo la esperanza. ¿Es Erwin quién salvará a la humanidad? Dicen que tan solo un demonio es capaz de semejante conquista. Alguien con la competencia necesaria para caminar sobre el fuego, sobre montañas de cadáveres y no perder la compostura. Anfitrión de un particular infierno. Cuando Levi levanta la inyección con el suero es como si ya hubiera dictado sentencia. De poco sirve el lloro y las súplicas de Eren, tampoco los de Mikasa, a quien tiene que sujetar Hange para que no cometa acto de traición. Lo que tendrán que soportar es jodido, pero deben lidiar con ello. Con el sentimiento de pérdida, pero también con la amarga sensación de no poder hacer nada, incluso cuando se tiene la oportunidad. Porque, por lógica, es Erwin quien debe vivir. Él tiene el liderazgo y la experiencia. Es el estandarte de la rebelión. Deben abandonar el escenario mientras se despiden por última vez. Una última vez fraguada a golpe de vivencias del pasado, ilusiones y promesas ahora rotas. Es también Levi quien recuerda la última charla con su comandante mientras se dispone a inyectarle el suero. Aquel momento de intimismo privado de cualquier imagen que mantener. El extinto anhelo de un hombre gritándole a su propia muerte. Pero ocurre algo. Como si un último resquicio de vida se manifestara para cometer un acto tan trivial como última voluntad. Una acción de negación interconectada a una vivencia de su pasado. Ese último gesto y esas últimas palabras son la razón que necesitaba Levi para dejar morir a su comandante. Para que, finalmente, sea Armin quien regrese de entre los muertos. Erwin tenía que ser un demonio, no tenía otra opción. La propia humanidad se lo impuso. Muere como un demonio, pero por fin se le brinda la opción del descanso eterno. De abandonar las brasas de su particular infierno.
Poco tiempo después, un titán anormal de aspecto familiar se aproxima a un desesperado Bertholdt que instantes después es fugazmente devorado. Un espectáculo improbable para la atónita mirada de Eren, Mikasa, Jean y Conny, quienes acuden a un escenario caníbal para extraer a su fiel amigo de las entrañas de cuerpo del titán. En cuestión de minutos llantos de impotencia, ira y desolación se transforman en unos de sorpresa y alegría. Un tenaz contraste con la escena de Levi. Quien reafirma el cumplimiento de su promesa a un Erwin cuyo último aliento de vida ya fue exhalado. Levi ha tomado la decisión más importante de Shingeki no Kyojin, y a partir de ahora deberá lidiar con ese peso como juez. Es un punto de inflexión en la trama, una acción que trasciende ya no solo por su efecto directo, sino por la actuación del personaje que la lleva a cabo. La producción hace en «Sol de medianoche» de guía en un páramo de auténtica desolación y pérdida. Un ejercicio de corte intimista y tono emotivo que funciona como entierro y bautismo a su vez. Brinda un merecido descanso al demonio para arrojar una nueva luz sobre la larga noche. Ha llegado la hora de desenterrar viejos fantasmas.

¿QUE PASARIA SI LEVI SALVA A ERWIN EN LUGAR DE ARMIN? | Attack On Titan | Silver Anime
Datos Clave del Episodio «Sol de medianoche»
| Aspecto | Detalles |
|---|---|
| Protagonistas del Dilema | Erwin Smith y Armin Arlert |
| Decisión Crucial | Administración del suero de titán |
| Personaje Clave en la Decisión | Levi Ackerman |
| Desenlace | Armin recibe el suero y devora a Bertholdt |
| Consecuencia para Erwin | Muere, liberado de su sufrimiento |
| Impacto Emocional | Alta carga dramática, dilemas morales |
| Técnicas de Producción Notables | Uso del silencio, énfasis en las actuaciones vocales |
La producción hace en «Sol de medianoche» de guía en un páramo de auténtica desolación y pérdida. Un ejercicio de corte intimista y tono emotivo que funciona como entierro y bautismo a su vez. Brinda un merecido descanso al demonio para arrojar una nueva luz sobre la larga noche. Ha llegado la hora de desenterrar viejos fantasmas.
