Hace más de un siglo, Karl Fritz, el 145º rey de Eldia, utilizó el poder del Titán Fundador para proteger a los remanentes de su pueblo. Ante la amenaza de la extinción a manos de los titanes, Karl Fritz creó y ordenó a miles de titanes colosales que levantaran tres gigantescas murallas en la isla Paradis. Estas estructuras defensivas, llamadas Muros, no solo sirvieron como refugio, sino también como un disuasivo para las naciones enemigas, quienes fueron advertidas de que el mundo sería destruido si se atrevían a atacar.

Los Muros alcanzaban los 50 metros de altura y estaban hechos de un material inmensamente duro. En la cima de cada muro, kilómetros de rieles albergaban cañones montados, diseñados para repeler a los titanes. Sin embargo, estos cañones resultaban prácticamente inútiles debido a los poderes regenerativos de los monstruos.
La Estructura Defensiva de Paradis
La humanidad en Paradis se organizó en tres círculos concéntricos de murallas: María, Rose y Sina. Cada una de estas murallas tenía una altura de 50 metros y estaba separada por grandes distancias. La Muralla María, la más externa, se encontraba a 100 kilómetros de la Muralla Rose, y esta última a 130 kilómetros de la Muralla Sina, la más interna. Existían 250 kilómetros entre la Muralla Sina y la capital, Mitras.
Cada muralla poseía cuatro distritos a sus lados (Norte, Sur, Este y Oeste) que servían como puntos de entrada. Para acceder a una muralla, era necesario atravesar primero su distrito, lo que funcionaba como un sistema de protección adicional.
La Muralla María, siendo la más externa, era la primera línea de defensa contra los titanes. La Muralla Rose actuaba como una segunda barrera, y la Muralla Sina, la más interna, protegía el centro del reino, donde residían la monarquía y las clases altas, incluyendo la capital Mitras.

Los Distritos y la Vida Bajo los Muros
Los distritos del norte de las murallas eran considerados los más deseables para vivir debido a la mínima actividad de los titanes en esas zonas. Sin embargo, el clima brutalmente frío hacía que la vida de los residentes fuera muy difícil. Por el contrario, se construían enormes distritos con grandes cantidades de personas que servían como cebo para atraer titanes, concentrando así a los monstruos en puntos específicos y facilitando la defensa del territorio humano. Dichos distritos eran los lugares más indeseables para vivir, ya que eran las zonas más vulnerables ante una posible invasión.
El Secreto de los Titanes Dentro de los Muros
Poca gente tenía conocimiento sobre la existencia de los titanes ocultos en el interior de los muros, así como del hecho de que estos mismos fueron usados para la construcción de los mismos. Dicha información estaba reservada a grupos de alta jerarquía como el Culto del Muro y el Gobierno Real. Solo se hizo pública hasta que varios miembros del Cuerpo de Exploración encontraron a uno de estos titanes luego de que la Titán Hembra dañara la sección en la que este se encontraba.
Los Titanes del Muro son titanes de gran tamaño que conforman las gigantescas murallas. Hace más de 100 años, Karl Fritz los creó y ordenó que endurecieran sus cuerpos para formar los muros. Estos titanes guardan un gran parecido al Titán Colosal, aunque con ciertas diferencias importantes. Al igual que el Colosal, no poseen piel y tienen una coloración rojiza debido a la masa muscular expuesta. Su cuerpo es desproporcionado, con una cabeza muy pequeña y brazos delgados en comparación a su gigantesco torso y piernas. Sus ojos son pequeños y grisáceos, sus narices tienen un aspecto esquelético y sus dientes se encuentran expuestos.

Cada uno de estos titanes tiene la habilidad de endurecer su cuerpo. Al igual que el Titán Colosal, pueden generar enormes cantidades de vapor caliente con propósitos ofensivos y defensivos. Se estima que su velocidad en tierra sobrepasa a la de los caballos, y se cree que pueden mantener la misma rapidez bajo el agua. Su tamaño les permite provocar destrucción por donde pasan, aplastando edificios y aniquilando seres humanos simplemente al caminar.
La presencia de estos titanes en el interior de las murallas no era de conocimiento público antes de la batalla contra Annie Leonhart en el Distrito Stohess. En ese momento, solo el Gobierno Real y sus afiliados más cercanos tenían conocimiento de su existencia. Durante la batalla de Eren Jaeger y Annie Leonhart en el Distrito Stohess, Annie intentaría escapar usando el endurecimiento en sus manos para escalar el muro, siendo detenida por Mikasa. Posteriormente, el pastor Nick pediría que tapasen al titán para evitar que le llegue la luz del sol y se vea imposibilitado para despertar.
La Caída de los Muros y el Comienzo del Fin
Tras 100 años de paz, la vida de los habitantes de las murallas se vio interrumpida. El Distrito Shiganshina fue el primero en caer cuando el Titán Colosal destruyó una de sus puertas, provocando una invasión masiva de titanes. Cinco años después, el Titán Colosal reapareció en el Distrito Trost, destruyendo la puerta y provocando una segunda invasión. Sin embargo, esta vez los esfuerzos conjuntos de cadetes, soldados y los poderes de Eren Jaeger ayudaron a sellar la brecha y eliminar a los titanes.
Posteriormente, el intento de captura de Annie Leonhart, la Titán Hembra, ocasionó daños severos al Distrito Stohess y la Muralla Sina, revelando la existencia de titanes dentro de los muros. Más tarde, Rod Reiss, transformado en un titán excéntrico de 120 metros, causó daños en el Distrito Orvud.
Dos meses después de la coronación de Historia Reiss, el Cuerpo de Exploración se dispuso a recuperar Shiganshina. Aunque Eren logró sellar el agujero de Shiganshina, se desató una violenta batalla contra los titanes Acorazado, Colosal y Bestia. Tras el combate, la Muralla María no resultó particularmente dañada, aunque el Distrito Shiganshina sí fue afectado.
TODA LA HISTORIA DE LOS TITANES (Casi TODAS las Respuestas a SHINGEKI NO KYOJIN )
La revelación de los titanes dentro de los muros marcó un antes y un después en la historia de Paradis. Los personajes finalmente comprendieron cómo habían llegado a vivir rodeados de titanes y la verdad detrás de su aparente seguridad. La existencia de estos titanes, creados por Karl Fritz para proteger a su pueblo, demostró ser tanto la salvación como la amenaza final para la humanidad en la isla.