En el ámbito de las relaciones íntimas, cada persona tiene sus propias particularidades y preferencias. En el caso de Armin Arlert, su enfoque hacia la intimidad se caracteriza por una mezcla de pasión, tradición y un deseo de conexión profunda.
Un Amante Entregado
Al contrario de lo que aparenta, Armin es un amante excelente. Le gustan los encuentros completos; con previas ardientes y abrazos y caricias una vez que terminaron. Por lo general, él es quien domina en las posturas, pero siempre receptivo a las indicaciones de su pareja sobre lo que desea y dónde.
La Tradición en la Intimidad
Jean es todo un apasionado y un impulsivo. Se deja llevar no importa la situación. Para él cualquier lugar es bueno; el bosque, la habitación, el establo. Es muy tradicional para el sexo; utiliza posturas clásicas y repite lo mismo en las previas. Le gusta la intimidad, estar en un lugar cómodo en donde nadie pueda molestarlos. Le gusta mirarte durante todo el encuentro.
La Química de Armin
En general se excita demasiado rápido, con solo mirar tu trasero ya tiene una erección. Tiene la libido muy alta, podrías decir que cada vez que están juntos está excitado. No suelen quedar por completo desnudos, por lo general solo se quitan las prendas inferiores. Al principio lo hacían por vergüenza y luego les quedó la costumbre. Suelen quedarse por completo desnudos.

Un Juego de Poder y Deseo
A Levi hay que excitarlo lentamente, mirarlo a los ojos, lamer su cuello y finalmente bajar la mano hasta la entrepierna. Él es el jefe, dentro y fuera de la cama. Suelen tener dos tipos de encuentros, según el tiempo con el que cuenten; cortos y concisos, en lugares como su oficina y extensos, en su habitación. Le gusta incorporar elementos de sadomasoquismo; atar tus manos, golpear tu trasero y demás.
La Excitation Espontánea de Erwin
Por lo general Erwin se excita solo, con mirarte ya imagina todas las cosas que podría hacerte y termina con una gran erección.

Reflexiones sobre la Relación
Desde aquella vez que habían tenido sexo en el baño habían estado frecuentándose un poco, no quedaban en verse pero en los lugares en que coincidían siempre terminaban con un acoston y resultaba que era la ultima vez, cuando claramente no lo era. -¿Por que te preocupas por algo que ni siquiera es verdad?- Te pusiste la blusa que traías y te levantaste de la cama ya vestida, Armin te observaba aun desnudo acostado con los brazos cruzados detrás de su espalda, se veía realmente sexy, pero si no fuera por tu orgullo ya estarías desvistiéndote otra vez.- ¿Y desde cuando soy una desalmada? Soltaste su mandíbula y antes de que dijera algo más saliste del departamento. Sentiste que alguien te estaba observando y en efecto, alguien lo estaba haciendo, alguien rubio y alto quien ya llevaba tiempo mirándote pero al parecer no quería dejar de acosarte con la mirada, entrecerraste los ojos tratando de ver quien estaba a su lado; Annie. Al parecer era una mosca, siempre cerca de la mierda que era Armin, no podías culparla, si ella había probado las habilidades de Armin en la cama era obvio que querría mas de eso, te preguntabas si el se lo hacia de la misma manera que a ti, o incluso si a ella le iban otras cosas y el las hacia, por una parte sentías celos, solo quería a ese semental para ti, para que te diera placer a ti y no a alguien mas.
