Esta es la pregunta que ha cruzado por la mente de muchos hombres, al saber que a sus amigas, novias, hermanas, primas o alguna fémina que conozcan le gusta ese género del manga y anime conocido como yaoi.
Para iniciar, me gustaría aclarar que no a todas las mujeres les gusta el Yaoi, que a muchísimas chicas que les agrade el género no significa que a todas por defecto les guste, cada quien tiene sus gustos.
Antes de comenzar mi “profunda” reflexión sobre el tema hay que dejar en claro dos cosas antes de responder a la pregunta que varias personas se hacen ¿Por qué a las mujeres les gusta el yaoi? La primera, nos referimos a Yaoi cuando hablamos de un género específico del anime que relata una historia donde dos personajes del mismo sexo, masculino en este caso, mantienen una relación sentimental con connotaciones sexuales explícitas. Y la segunda, hay que dejar en claro que no a todas las mujeres les gusta el yaoi. Tener ovarios no te hace obligatoriamente amante de este género, fuera esa generalización que me exaspera.
Ahora ¿Por qué a algunas personas, especialmente al sexo femenino, les gusta el yaoi? Debo confesar que yo misma me hice esa pregunta hace aproximadamente 5 o 6 años atrás, cuando no podía comprender qué diablos tenía de bueno ver a dos hombres revolcándose.
Cuando rondaba los 16 años de edad, el anime y el manga, eran muy mal vistos en mi escuela. Hasta que mis hermanos menores me adentraron al mundillo con una serie que hizo que empezara a amarlo, Death Note. Así que un día, buscando por allí, encontré doujins de la pareja y ¡BOOM!, me enganchó de una manera tal que no pude escapar. Desde ese momento me gusta el yaoi.
Aunque no lo crean, las chicas también tenemos necesidades y nos gusta de vez en cuando contar con una historia llena de erotismo y escenas subiditas de tono. Las mujeres no somos tan básicas como los hombres, a las chicas nos tienen que endulzar el oído y la vista, queremos algo que nos haga latir el corazón y nos haga respirar aceleradamente. Eso es algo que el ecchi y el hentai nunca podrán lograr, ya que son materiales pensados y diseñados para un público netamente masculino. ¿Han visto el contenido argumentativo de una serie u ova hentai? Es nulo. Adicionalmente el ecchi y el hentai, son géneros que se centran mucho en la anatomía femenina, vemos bubis por todas partes y realmente nos aburre.
También hay quienes dirán que si queremos ver una historia romántica, veamos shojo. ¿Realmente ustedes han visto historias shojo? En mi opinión es uno de los géneros más frustrantes de la industria. Y en este punto es que llega el Yaoi, para equilibrar la balanza. Tiene todo el erotismo y la sensualidad, acompañado de una romántica historia.
Por otra parte, la temática de muchos mangas y animes yaoi, son de hombres heterosexuales que luchan contra ese sentimiento, quieren reprimirlo e ignorarlo. Pero el hecho que decidan admitir que no le gustan los hombres, pero que uno en particular los vuelve locos, nos derrite el corazón. Además que también están esas escenas de sexo salvaje que nos roban el aliento.
He escuchado muchas veces que las chicas que les gusta el yaoi son gay. Me gustaría saber quién fue el grandísimo idiota que se le ocurrió esto. Para explicarme mejor daré un ejemplo, en el yaoi la pareja se compone de un Seme, que es el personaje activo y que lleva el rol del hombre en la relación, es alto, varonil y rudo. Por otro lado está el Uke, el pasivo y el que lleva el rol de la mujer, estos personajes son altamente feminizados, tanto que a veces puedes confundirlos con una mujer, son de estatura baja, muy tiernos y delicados. ¿Para qué creen que las mangakas hacen este tipo de cosas? Para que las mujeres se sientan identificadas con el papel del uke.
Por otro lado están los chicos que piensan que las mujeres que ven yaoi son pervertidas y el género es anti-natura y vomitivo. Me gustaría saber ¿Con qué cara pueden criticarnos los hombres que les gusta el Yuri a las mujeres que les gusta el Yaoi? En lo que a mí respecta el yuri también es anti-natura. El yaoi es a las mujeres lo que el yuri a los hombres. Yo no soporto el yuri, pero entiendo perfectamente porque a los varones les gusta y no ando diciéndoles: ¡Asco! En fin.
Creo que no yerro al afirmar que el yaoi está fabricado prácticamente, en su mayoría, por mujeres heterosexuales para mujeres heterosexuales. El manga yaoi NO está pensado para ser leído por un hombre homosexual, y lo digo porque no solo he hablado de este tema con algunos amigos gays que tampoco entienden el afán de las chicas por el yaoi, sino porque existen excelentes artículos de chicos homosexuales que dejan en claro su desazón con la experiencia de leer este género.
Y partamos de aquí, del uke y el seme. El uke y el seme son dos componentes principales del manga yaoi. No existe uke sin seme, ni seme sin uke, ni yaoi que no haga referencia a uno de estos personajes. El uke es el pasivo, el que “se deja” hacer (qué poético), mientras que el seme es el activo, “el que hace”. Y aquí parte la característica principal del manga yaoi: Es finalmente es una reproducción de la heteronormatividad hegemónica que nos gobierna. Existe un uke, pasivo, que adopta el papel femenino, obviamente. Es en su mayoría el más delicado, el más “bonito”, el más bajo, el de los gestos más “adorables”, el que se somete. En la mayoría de los casos uno va a detectar quién es el uke o el seme sin mucho problema. Y si bien hay algunos mangas que son especialistas en sembrar la duda del papel que desempeñará cada uno, o hasta invierten los papeles haciendo del menos pensado el seme, pues finalmente cuando llega el momento es un hecho que hay un uke y un seme, que cumplen con su papel perfectamente. Y punto.
Hay verdaderamente muy pocos mangas que tengan a una pareja mixta, que alterne papeles indiscriminadamente y cuya constitución física no sea tan marcada, ni dividida en dos moldes bien marcados. En este sentido, el yaoi no nos muestra una relación TAN diferente de lo que venimos acostumbrados. Hay un rol “femenino”-asociado con la pasividad, delicadeza y dulzura-y un rol masculino-asociado con la dominación, lo tosco, la fuerza. El choque no es tan fuerte y en este sentido para una chica heterosexual no hay mucho que rechazar debido a los roles de género bajo los cuales rige su sexualidad (en la gran mayoría de los casos).
Y es aquí donde podemos mencionar el género Bara. ¿Alguién ha leído Bara? Bara (薔薇), también conocido con el término wasei-eigo «Mens’ Love» es un término de jerga japonés para referirse a un género de publicaciones ilustradas, mangas y animes homoeróticos masculinos. El bara se considera un subgénero gay del hentai, generalmente creados por y para varones homosexuales. Y es aquí donde más de una va a ir a buscar Bara y va a descubrir que efectivamente, sus ojos no podrán soportarlo y sus escenas sobrepasaran su entendimiento y sensibilidad. ¿Ven la diferencia? La mayoría, me incluyo al 99%, de las chicas que no pueden soportar el Bara por una serie de razones sumamente compleja. La pornografía homosexual en términos estéticos y de contenido son más alejados del yaoi de lo que ustedes se imaginan, y eso es un primer punto que me parece importante rescatar.
Creo que este es un hito importante en la gran mayoría de las seguidoras el yaoi (no de todas, pero en mi caso fue así). No podemos negar que existen dos géneros que se asocian irremediablemente al público femenino (Aunque es obvio que las chicas también disfrutamos de una variedad de géneros por la misma razón que cualquier ser humano del planeta), y este es indudablemente el shoujo por un lado, y el yaoi o shounen-ai por el otro. El shoujo es uno de los grandes pilares que mueve a la audiencia femenina, y como tal el número de historias que nos ofrece es asombroso. No creo que haya una chica que en su vida no haya leído un shoujo, o que por lo menos tenga un shoujo favorito o que haya disfrutado mucho del género en una etapa de su vida (Si son esa chica, entonces mis disculpas, debe haber chicas que nunca han leído un shoujo o que no disfrutaron nunca de uno). No estoy diciendo que sea una amante del llamado género rosa, pero una buena historia romántica siempre es necesaria y bien recibida de vez en cuando. Sin embargo, los clichés del shoujo y las relaciones sumamente idílicas que se nos presentan en este género puede llegar a cansar, no solo por el mismo argumento reciclado, sino también porque muchos shoujos hacen ver a niños de pre escolar más sexuales que ellos. Es escandaloso como una persona tiene que esperar 10 tomos para que los protagonistas se den un beso (o se tomen la mano).
Pero el yaoi, al ser de un contenido altamente sexualizado, ofrece ese elemento que el shoujo muchas veces deja de lado: una bonita historia llena de smut y escenas smexy, escenas fluff de las más #derritecorazones y relaciones prohibidas/complicadas, que contienen ya de por sí un elemento dramático importante. Es cliché, lo sé, pero la frase que mejor lo explica es «No me gustan los hombres, pero me gustas tú» #¡asdf! El smut y el josei pueden también nutrir esta necesidad, pero es diferente y el mercado de estos productos es más limitado que el yaoi. Un género que además está rodeado de ese sentimiento tabú que lo hace ser una aventura.
La primera vez que caí en un yaoi por casualidad me puse nerviosa y cerré el video. Era algo totalmente prohibido y uno se moría de miedo de que alguien pasara y viera tu pantalla. Pero esa sensación de prohibición, de curiosidad, pudo más tarde conmigo. El manga yaoi tiene también sus clichés y sus cosas malas (el elemento de la violación es una de las cosas que más critico dentro del género, junto con algunos elementos como el shotacon que me parecen repulsivos) pero cuando una persona cae en él por primer vez, especialmente después de venir de géneros como el shoujo, pueden encontrar en el yaoi una grata sorpresa (si caes en buenos yaoi también).
Mi primer yaoi, como muchos de ustedes que también andan en el género, fue Junjou Romantica. Tiene muchos errores, está lleno de clichés del género pero ES el manga o anime yaoi con el que era recomendable comenzar (o con Sekaiichi Hatsukoi en su defecto).
Un amor prohibido - Esta prohibición va más allá del amor prohibido de Romeo y Julieta, es una prohibición social tan grande que se encuentra intrínsecamente dentro de cada historia. Desde el inicio la emoción por que la pareja encuentre felicidad está allí. Un repertorio nuevo de historias sumamente bien escritas y nuevas. Tiene escenas fluff (dulces/acarameladas/diabéticas) y smexy (sexo explícito) en igual medida. Mientras que la gran mayoría de shoujos tienen una temporada completa para que los protagonistas se tomen de la mano, otras 20 para que se den un beso (súper casto además) y algunas escenas subidas de tono (si hay suerte), el yaoi tiene ambos elementos. Evidentemente no digo que ver a los personajes revolcarse es lo más importante (Kimi ni Todoke es el claro ejemplo de cuán perfecto puede ser relatado estas relaciones idealizadas. Haciéndome sentir mariposas y mi corazón explotar de lo dulce que es), pero el yaoi agrega un elemento pasional. No siempre queremos ver estas historias rosas o pasteles, a veces simplemente queremos también ver acción. ¿Es un pecado?
Bishounen en grande cantidades. No existe yaoi donde estéticamente cada personaje sea retratado como un modelo de pasarela de Calvin Klein. Cito un comentario «ENTONCES LAS MUJERES TAMBIÉN TIENEN SUS NECESIDADES DE FAN SERVICE …..INTERESANTE» Es sorprendente pero me parece que muchos varones siguen viendo a las mujeres como seres carentes de deseo sexual. Realmente altera su mundo decirles que somo iguales a ellos, que sentimos deseo sexual y necesidades de material que lo satisfaga. Es gracioso cómo este hecho recién ha salido a la luz hace tan poco y finalmente, gracias a una liberación sexual de las mujeres, el mercado se está abriendo.
Soy muy partidaria de la concepción que dice que las mujeres no son tan gráfica como los hombres. Un hombre puede excitarse y disfrutar de un contenido gráfico y meramente sexual, sin necesidad de tener un contenido o una explicación de por qué personas pueden tener orgías en una fotocopiadora. En este sentido, comparto el pensamiento que la gran mayoría de mujeres necesita un background y un porqué a la hora de poder disfrutar ver un acto sexual. Y además, disfruta no verlo desde una perspectiva meramente masculina donde todo se centra en el acto de la penetración, de tetas moviéndose y de felación porque sí. El manga yaoi normally (que hay solo los que te muestran la escena sexual y c’est fini, aunque estos no son de mi agrado, pero existen y a montones) te muestra el acto desde una perspectiva más omnipresente, que te da un panorama global y de ambas partes.
Cuando uno lee un hentai en, no sé, fakku [página sumamente popular donde encuentras solo esta clase de materia] nos damos cuenta de algo. Las historias que envuelven a los personas que van a mostrarnos el acto sexual es mínima, risible, y vamos, es la misma dinámica del pido una pizza, el del delivery llega, por obra y gracia del espíritu santo aparece un grupo de porristas y hay una orgía en casa. Es estúpido pero cumple con el objetivo de proporcionar material gráfico para que un gran número de sujetos pueda masturbarse frente a este despliegue de sinsentidos. En los hentai el dibujo y las escenas explícitas suelen enfocarse en la figura femenina, en lo que se le hace o deja de hacer. Se ve que la «narrativa» fluye a través de los ojos del protagonista masculino, después de todo es un género pensado para satisfacer a esta clase de público. Hasta el género vanilla suele caer también en este problema, donde inclusive el hombre ni tiene rostro porque todo está hecho para que el sujeto detrás de la pantalla trate de insertarse en su lugar y ver lo que este hace con la chica al frente. Al considerarme una persona heterosexual, me gustan los hombres y nunca he podido sentir deseo por el cuerpo femenino, el ver que el acto se centra en la mujer me aburre y me cansa.
El tema sexual en el yaoi es un tema que no podemos dejar de lado. El YAOI IMPLICA NECESARIAMENTE una relación sexual, es el género, si no la tiene entonces se considera shounen-ai. Hay sexo, sí, hay sexo entre dos hombres, sí, pero si bien es una parte importante creo que es importante mencionar que no es necesariamente la razón principal que lleva a alguien a ver el género. Hay un background que rodea la acción sexual, pero la acción sexual está allí y nadie va a negar que uno no lo está esperando (por algo lees yaoi también, no seamos cínicos). Son dos elementos que están unidos dentro de esta clase de historias.
No a todas las mujeres les gusta el yaoi. MUÉRANSE CON LAS GENERALIZACIONES, pero estamos más propensas a aceptarlo porqu...
Wotaku ni koi wa muzukashī (ヲタクに恋は難しい lit. El amor es difícil para los otaku?), también conocida de forma abreviada como Wotakoi, es una serie de manga publicada en línea por Fujita. Inicialmente salió en el portal Pixiv, en abril de 2014 comenzó a ser serializada en la revista Comic Pool de Ichijinsha. Finalizó en julio de 2021, con un total de once volúmenes.
Narumi es una joven oficinista que está iniciando su trabajo en una nueva compañía. Paralelamente, es una apasionada fujoshi que intenta mantener oculta su afición. Por otra parte, Hirotaka es un callado y capacitado oficinista adicto a los videojuegos; sin embargo, al ser puntual y productivo en su trabajo, no intenta mantener en secreto su afición. Ambos se conocen desde niños y se han reencontrado en la misma oficina.
Narumi es una joven oficinista que le encanta el manga, los idols, videojuegos otome y el yaoi. Es una chica alegre y carismática pero oculta a todo el mundo sus aficiones, pues ha tenido problemas con anteriores parejas. Adora ir a Starbucks.
Es un oficinista muy productivo y callado, estuvo junto a Narumi en la escuela y ella al parecer era su única amiga. Pasa la mayoría del tiempo jugando videojuegos y no le interesa que sepan de sus aficiones. Las chicas lo consideran un hombre apuesto, pero a él no parece importarle. Le gusta Narumi, pero tiene dificultad en mostrar sus verdaderos sentimientos; él le propuso que salieran juntos.
Es el único novio de Narumi que ha respetado los gustos de ella, siendo él también un otaku. Le tiene temor a los truenos. Se le ha visto fumar en varias ocasiones. Se dio a entender en el anime que gustaba de Narumi cuando iban a la preparatoria y al ver que uno de sus novios tenía perforaciones, él también se las hizo.
Es una de las superiores de Narumi en la oficina. Es conocida en el mundo otaku como un apuesto cosplayer masculino apodado «Hana-san». Es de una personalidad fuerte y comparte el gusto de Narumi por el yaoi. Sale con Kabakura desde la graduación de él.
Es uno de los empleados de la oficina, es compañero de Nifuji y pasan el tiempo trabajando y platicando juntos. Es un otaku al igual que los demás, solo que él no lo suele demostrar mucho en público.
Es el hermano menor de Nifuji y estudiante universitario. Se preocupa bastante por su hermano y siempre busca lo mejor para él. Es bastante malo en los videojuegos a diferencia de su hermano mayor, es muy amable y sonriente. Se hace amigo de Sakuragi, sin saber que ella es una chica, al verla parecida a su hermano y no querer que ella esté sola como su hermano lo estaba anteriormente.
Es una introvertida videojugadora que siempre está pidiendo disculpas.
Una adaptación a serie de anime producida por A-1 Pictures salió al aire en abril de 2018 en el canal Fuji TV, contó con un total de once episodios. Es dirigida y escrita por Yoshimasa Hiraike con Takahiro Yasuda como diseñador de personajes.[24] El tema de apertura es «Fiction» interpretado por Sumika y el tema de cierre es «Kimi no tonari» interpretado por Halca.
«Narumi y Hirotaka se vuelven a encontrar y...»«Narumi to Hirotaka no Saikai. «¿Somos novios?»«Koibito?
Los volúmenes del manga aparecieron varias veces en las listas de mejores compras de Oricon,[27] el volumen 2 vendió alrededor de 208 000 copias y los volúmenes siguientes han vendido más de 400 000 copias.[28] Hasta julio de 2017 se han vendido 4.2 millones de copias.[29] En 2015, la serie ganó el primer premio Next Manga Award en la categoría de manga web.[30][31] La lista de popularidad Kono Manga ga Sugoi!
Kae Serinuma: la prota. Aunque el cambio que sufre tras la muerte de su amado Shion es bestial, la chica en actitud sigue siendo igual. Es amable, un poco despistada y algo lentita para algunas cosas, pero para otras es realmente espabilada. Basta con decir que es fujoshi y que tiene sus conversaciones profundas con su mejor amiga sobre las ships mentales que hacen con los chicos de la clase. Lee yaoi, es otaku y friki redomada, y se funde el dinero en merchandasing. Creo que todas nos sentimos un poco identificadas. Incluso cuando empieza a quedar con los chicos en plan amigos, intenta "esconder" sus gustos, pero decide que no puede ir en contra de sí misma, y que prefiere que piensen que es una friki, a dejar de serlo. Eso me gustó; que no antepusiese la opinión de los demás a suya propia. Que sí, que después cuando se le declaran y los chavales hacen acercamientos la pobre resulta caer en los prototipos de chica asustada, ruborizada y cortita de entendederas, pero en líneas generales me ha gustado. Además tengo que decir que su diseño me encanta, de verdad.
Igarashi: el chaval responsable y con la cabeza fría del grupo. No es que me atraiga mucho su diseño -si bien en general me han gustado todos-, pero creo que gana puntos porque es básicamente el único que admite que le gusta Kae sin importar su físico, e incluso llega a darse cuenta de que le gusta cuando ella no es "mona". Además, con el plus de que era de los pocos -junto con Mutsumi- que era amable con ella desde el comienzo.
Nanashima: el rubiales creídillo de turno, que solo tiene el plus del parecido con el difunto Shion (?). Al comienzo no me caía muy bien, porque me parecía el más superficial de todos pero debo ser la única, no sé porqué, siempre se me cruzan los personajes que son populares para el resto (?). Y me ofendió un poco ese ímpetu porque Kae volviese a adelgazar solo porque así le gustaba más a él....en fin.
Shinomiya: el kohai de la prota. El chaval no es santo de mi devoción, sobre todo porque al principio trataba casi con asco a la prota, pero "eeeey, que ahora es guaapa, notice me senpai!". Que después da penita porque está acomplejado por ser el más joven/débil, sí.
Mutsumi: mi amoh el senpai de la prota. El típico chico tranquilo, sereno, callado, siempre amable, y algo despistado, que por no darse cuenta, ni se da cuenta de que le gusta la prota. Es el único que la trata totalmente igual que como la trataba antes de que "cambiase", y quizá por esto me gusta tanto. Y porque es adorable y tiene los ojos verdes, a quién vamos a engañar. Lo siento, se me hace adorable lo inocente que es durante todo el anime, ya que nunca se percata de las intenciones de los demás, ni hace nada con segundas intenciones.
Shima: es una chica, yes. Me ha parecido simplemente genial que la incluyesen como pretendienta de la prota. La chica es una chica rica, guapa, lista, que dibuja sus propios mangas, que hace cosplay...perfecta en resumen.
En cuanto a la trama, es el típico anime escolar de toda la vida. Una chica, con su grupo de amigos, que en cada capítulo enfrentan distintos episodios de la vida escolar: estudiar juntos, preparar el festival escolar, salir de excursión, celebrar las vacaciones, etc, etc. Más que un anime otome en sí, es como un otome dentro de un anime escolar, en la medida que la amiga de la prota llega a definir la situación como la de un otome; osea, la prota es consciente de que ese harén de chicos que la sigue es como un otome.
Por un lado, me ha encantado la prota casi de forma general. Me ha parecido, por primera vez, realista. Es también un anime realmente gracioso, tiene muchos momentos cómicos y demasiado relatables# x'D Ya no solo los momentos de fangirl de la prota y sus amigas con los chicos, los mangas, y demás, sino por los diálogos de los personajes en sí.
Sobre los chicos, me ha molestado un poco que "pum! Ahora la chica es guapa y vamos todos detrás de ella, aunque llevásemos media vida ignorando su existencia", aunque entiendo que la vida es así, y que el anime no pretende dar ninguna lección sobre la belleza interior ni el amor sincero basado en el valor de las personas , y blablabla. Quizá me molestó más el momento en que la prota recupera su aspecto "original", y de repente todos se escandalizan y les urge que vuelva a ser como antes bueno, todos no, Shima y Mutsumi siguen viéndola de la misma forma, y más tarde, también Igarashi. Que han intentado cubrirlo con un "nos preocupamos por su salud", pero Nana me había mosqueado un poco al principio, porque simplemente solo quería que adelgazase porque así le gustaba a él.
En otra línea de cosas, me ha parecido genial que, siendo un anime otome, hayan metido a una chica como pretendienta también. Me ha gustado que diesen la opción, y si hiciesen juego, me encantaría que Shima tuviese su ruta, como los demás. Tampoco he visto nada raro, o amorfo, o demás, y los momentos cómicos están fantásticamente ilustrados con chibis realmente graciosos.
El final: sin spoilers: típico final otome en el que la chica no se inclina por ninguno. Aun así, es un ¿buen final?, en el que todos tienen claros sus sentimientos hacia ella y se los confiesan. Demasiado abierto, quizá.

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Spoilers: Murien2 con el final XD A ver, me ha frustrado porque no sé, esperaba algo...esperaba que escogiese a alguno. Luego me doy cuenta de que es una esperanza estúpida porque es un anime basado en un manga y no adapta el manga completo, así que un desenlace de tipo no se baraja. Pero aun así, no sé, para una vez que los chicos y chica tienen claros sus sentimientos, y se deciden a declararse...y va la prota y les da largas a todos porque es fiel a sus amores de 2D. Eso sí, como zasca ha sido épico xDD La chica prefiere pasar de sus 5 pretendientes para seguir idolatrando a sus amores del anime.
En resumen, y para ir acabando, el anime me ha encantado y sobretodo, sorprendido mucho, porque le ha dado una dimensión totalmente nueva a los anime otome. La chica es consciente de su situación, y es bastante más espabilada que la media. Además, personalmente se me hizo mucho más cercana, al ser otaku y friki y no desprender ese aura de pureza e ingenuidad que suelen tener las protas otomes. Creo que la originalidad del anime radica más en los personajes que en la trama en sí, porque cae en los típicos clichés de los animes escolares, pero son los momentos cómicos los que hacen que resulte diferente y entretenido.
Eeeen fin, sigo intentando ponerme al día; estoy trabajando en otra entrada sobre anime ¡¡¿¿más anime??!!! porque ando bastante corta de imaginación últimamente...y con poco tiempo para leer. Por cierto, gracias Esther por la mega lista de animes que me has puesto en la entrada anterior, algunos los conozco y he visto es más, uno de ellos lo traeré pronto, pero el resto los apuntaré en mi lista de pendientes, a ver si puedo echarles un vistazo!

