El cómic, también conocido como historieta, ha ampliado constantemente sus recursos y formatos narrativos, así como los temas abordados en sus páginas. Desde las primeras tiras ilustradas aparecidas en los periódicos norteamericanos a finales del siglo XIX hasta las actuales novelas gráficas de más de 300 páginas, el cómic ha demostrado ser mucho más que mero entretenimiento, convirtiéndose en una forma de expresión artística y un vehículo para abordar temas cruciales de derechos humanos.
De forma explícita o implícita, muchas obras del cada vez más amplio catálogo comiquero disponible tienen que ver con los derechos humanos y son una excelente excusa para hablar de ellos. Esta capacidad lo convierte en una herramienta poderosa para la sensibilización y la educación, especialmente en temas delicados como la violencia de género.
Cómics como herramientas de sensibilización y prevención
Los libros de historietas ayudan a transmitir mensajes a personas que no pueden o no desean leer textos más largos, y es probable que atraigan especialmente a destinatarios más jóvenes. Por ello, se diseñan y ponen a prueba cuidadosamente a fin de que los destinatarios puedan identificarse o conmoverse con el relato presentado. Las campañas que utilizan cómics buscan que los relatos transcurran en contextos con los que los destinatarios puedan identificarse, teniendo en cuenta las diferentes formas de vestir, las peculiaridades y los estilos de vida de las diferentes comunidades.
Amnistía Internacional ha utilizado los cómics como parte de sus estrategias para abordar la violencia y defender los derechos humanos. Un ejemplo es el folleto de historietas “Rompiendo barreras. Escuelas seguras: El derecho de cada niña”, que relata la historia de una niña en la escuela que recaba el apoyo de sus compañeros para poner fin a la violencia contra las niñas en su escuela. Este material puede descargarse en árabe, español, francés e inglés.

Amnistía Internacional España también agrupa varios recursos educativos sobre el tema de la violencia sexual, incluyendo informes. La artista callejera francesa Kashink, quien utiliza el cómic como inspiración para su nombre artístico, ha creado murales con jóvenes para cuestionar actitudes sobre el cuerpo femenino en apoyo a campañas como "Mi cuerpo mis derechos". Su activismo gira en torno a la celebración de la diversidad humana y el cuestionamiento de las tradiciones del maquillaje femenino, buscando que las personas tengan libertad para tomar sus propias decisiones.
Iniciativas contra el acoso escolar y la discriminación LGBTI
En el ámbito educativo, la discriminación y la violencia contra personas LGBTI son problemáticas significativas. Según datos, el 57% de los hechos de discriminación y violencia contra personas LGBTI se registran en el ámbito educativo, y un 55% de los agresores son compañeros/as de escuela y sus padres. Reconociendo esta realidad, Amnistía Internacional ha organizado iniciativas específicas.
En el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia, Amnistía Internacional Perú convocó a un concurso titulado “Cuentos y cómics contra el bullying homofóbico y transfóbico”. El objetivo de esta convocatoria fue abordar, a través de la palabra escrita y la realización de ilustraciones a modo de cómic, la problemática de la violencia y la discriminación en el ambiente escolar por motivos de orientación sexual e identidad de género. Se buscó disminuir su incidencia, crear conciencia pública y presionar a las autoridades para una correcta implementación del enfoque de género en los espacios educativos desde una óptica LGBTI.
El concurso, que recibió propuestas de autores de todas las edades residentes en Perú, valoró el enfoque positivo de las obras y premió al mejor cuento y al mejor cómic. Las obras ganadoras se imprimieron y distribuyeron a nivel nacional e internacional. Esta iniciativa formó parte de la Campaña #Valiente: defendemos la diversidad.
¡Rebélate contra el acoso escolar homofóbico!
Se buscó que cada participante enviara un máximo de una propuesta por cada mención: mejor cuento contra el acoso escolar y mejor cómic contra el acoso escolar. El premio consistió en la impresión de las obras para el año 2020 en formato folleto y el reconocimiento en un acto público. Los criterios para los participantes emanaron de las políticas de Amnistía Internacional, incluyendo la no promoción de la violencia, el respeto a todos los derechos humanos y la adhesión a los principios y valores de la organización.
Cómics y la violencia de género en el contexto español
La violencia de género sigue siendo una lacra social importante. A finales de octubre de 2021, el Ministerio de Igualdad recogía la cifra de 36 mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en España. Desde 2003, la cifra total de mujeres víctimas de violencia de género al final del año ha fluctuado, sumando 1.117 mujeres asesinadas desde que comenzó el registro estadístico.
A pesar del camino recorrido desde la aprobación de la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género en 2004, queda mucho por hacer para erradicar esta violencia. La educación en igualdad desde la infancia se considera fundamental para lograr este fin.
En este contexto, Cruz Roja en Cuenca editó 700 ejemplares de un cómic para acercar a la infancia la realidad que viven las mujeres y los niños afectados por la violencia de género. La idea surgió de una actividad de gestión emocional donde mujeres y sus hijos plasmaron sus sentimientos en un cómic, mostrando escenas vividas de violencia de género. La responsable del área de Mujer de Cruz Roja, María Martínez Girón, explicó que la iniciativa buscaba reforzar su situación y empoderamiento, mejorando su autoestima y vínculo con sus hijos.
El cómic, creado con la colaboración de ilustradores de la Escuela Cruz Novillo de Cuenca, narra la historia de Maty, una mujer víctima de violencia de género, desde la perspectiva de su hijo. El agresor aparece representado simbólicamente como una sombra, evitando mostrar escenas de violencia física directa, y la violencia se sugiere a través del daño a un muñeco querido por el niño. Se incorporó una sección adicional con ilustraciones reales realizadas por mujeres participantes en proyectos de Cruz Roja, como forma de terapia para afrontar y expresar experiencias vividas, dando voz a las víctimas y visibilizando el proceso terapéutico del arte como herramienta de sanación.

La presentación del cómic tuvo lugar el 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. Tras el estreno, los ejemplares se distribuyeron en centros educativos de Cuenca y a nivel nacional como herramienta de trabajo y reflexión con la infancia y la juventud. Posteriormente, se llevaron a cabo talleres y charlas en colegios, asociaciones y centros de salud.
Sensibilizar a la infancia sobre la violencia de género se considera crucial para prevenirla y fomentar un entorno de respeto y tolerancia. Se enfatiza que la violencia de género no es tolerable y debe abordarse desde la infancia para evitar que se agrave en el futuro. La educación y la prevención son fundamentales para erradicar estereotipos de género y promover la igualdad.
Cruz Roja mantiene el compromiso de actuar para eliminar toda forma de violencia contra las mujeres en situación de vulnerabilidad, a través de estrategias de prevención y sensibilización interna, y en contacto continuo con centros de la mujer y asociaciones locales para garantizar el acompañamiento a las víctimas.
Otras obras notables y el cómic periodístico
Más allá de las iniciativas de concienciación directa, el cómic ha abordado la violencia y la injusticia a través de géneros como la novela gráfica periodística. Joe Sacco, maltés-estadounidense, es un referente en este campo, uniendo periodismo y cómic para narrar realidades complejas. Su obra "Palestina" narra las penurias de la población palestina recluida en la Franja de Gaza, y otras obras como "Notas al pie de Gaza" o "Gorazde: zona segura" documentan conflictos y situaciones de vulnerabilidad con gran detalle.
Guy Delisle, canadiense, también ha explorado realidades duras a través de sus cómics, como en "Shenzen" o "Pyongyang", documentando sus experiencias en China y Corea del Norte. Su obra "Crónicas de Jerusalén" es una aproximación aparentemente ingenua pero poderosa a las tensiones y la injusticia.
Otras obras mencionadas por su relevancia en temas de derechos humanos incluyen "Maus" de Art Spiegelman, una conmovedora narración sobre el Holocausto; "Paracuellos" de Carlos Giménez, que retrata las consecuencias de la Guerra Civil española; "El arte de volar" de Altarriba y Kim; o "Los Derechos Humanos", una recopilación de historias cortas con firmas de grandes dibujantes como Milo Manara, Will Eisner y Alberto Breccia. Obras como "V de Vendetta" invitan a reflexionar sobre la libertad y la distopía, mientras que "Persépolis" de Marjane Satrapi narra la infancia en el contexto de la represión en Irán. Cómics como "Arrugas" de Paco Roca y "María y yo" de Miguel Gallardo abordan los derechos de colectivos como la tercera edad y las personas con diversidad funcional.

La marea feminista de los últimos años también ha generado una gran cantidad de obras que se engloban en el cómic feminista, abordando la violencia de género y la lucha por la igualdad.
Amnistía Internacional, a través de sus diversos materiales y campañas, demuestra cómo el formato del cómic puede ser una herramienta efectiva y accesible para educar, sensibilizar y movilizar a la sociedad en la lucha contra la violencia de género y otras formas de discriminación.