La historia de Amanda Todd: Ciberacoso, Chantaje y Suicidio

Amanda Todd fue una joven canadiense de 15 años cuya trágica historia de ciberacoso y suicidio conmocionó al mundo. Su caso puso de relieve los devastadores efectos del acoso en línea y la urgente necesidad de educación y concienciación sobre la seguridad en internet.

Amanda Todd, una chica canadiense de 15 años, fue encontrada muerta la semana pasada, apenas un mes después de haber grabado y publicado un vídeo en Youtube en el que denunciaba estar sufriendo ciberbullying.

Fotografía de Amanda Todd sonriendo

El 7 de septiembre de 2012, Amanda colgó en YouTube un vídeo de nueve minutos de duración titulado: "My Story: Struggling, bullying, suicide and self-harm" (Mi historia: Agobio, acoso, suicidio y autolesiones). En este vídeo, Amanda explicaba sus experiencias a través de mensajes escritos en tarjetas, sin pronunciar una palabra. La joven estudiante relataba el acoso que sufría desde hacía tres años.

Amanda Todd explica en el vídeo que fue engañada para enseñar sus pechos a través de la webcam, y que su imagen fue utilizada para chantajearla. Si no realizaba un striptease online, su agresor publicaría su topless. Las amenazas se cumplieron, su imagen fue publicada y distribuida a sus contactos, conocidos y profesores.

La Navidad de ese año, Amanda recibió la visita de la policía a las 04:00 a. m. (hora local), los cuales le informaron de que la foto de sus pechos había sido enviada a todos sus contactos. Ante esta noticia, la joven cayó en depresión, ansiedad y en un trauma profundo.

“Perdí todos mis amigos y el respeto de la gente”, “nunca podré recuperar esa foto. Está ahí para siempre”, son dos de las frases que Amanda escribió en su vídeo. La pesadilla de Todd continuó otro año más a pesar de que cambió de colegio.

En una ocasión, medio centenar de jóvenes la esperaron frente a su nueva escuela y la novia de un amigo la golpeó mientras otros grababan en sus teléfonos móviles la agresión. Aquel día acabó inconsciente en una zanja, donde la encontró su padre: una vez en casa se intentó suicidar bebiendo lejía. Amanda había buscado refugio en las drogas y el alcohol, pero reconoce en el vídeo que esto sólo sirvió para aumentar su nivel de ansiedad. También llevaba tiempo acudiendo a tratamiento psicológico. Más tarde comenzó a autolesionarse e intentó volver a suicidarse mediante una sobredosis de antidepresivos.

Amanda se mudó a otra ciudad y cambió de nuevo de colegio. Pero el acoso siguió a través de internet. “Estoy continuamente llorando. Todos los días pienso por qué estoy todavía aquí. Mi ansiedad es horrible. No he salido en todo el verano. Todo por mi pasado. La vida no mejora. No puedo ir al colegio o reunirme con gente. Me estoy cortando constantemente. Estoy muy deprimida”, relataba en su vídeo.

El vídeo termina con dos tarjetas en las que se lee "No tengo a nadie. Necesito a alguien. Mi nombre es Amanda Todd" y una foto de su brazo sangrando con múltiples cortes.

Gráfico con estadísticas sobre ciberacoso en adolescentes

El caso de Amanda Todd se hizo público a nivel mundial y generó un debate sobre la responsabilidad de las plataformas digitales y la necesidad de una mayor protección para los menores en línea. La policía canadiense inició una investigación para identificar al hombre que extorsionó a Amanda y difundió la foto, así como a los jóvenes que la acosaron y agredieron.

El grupo hacktivista Anonymous publicó en Internet el nombre y dirección de un hombre de 32 años que, según ellos, era el culpable de extorsionar a Amanda. Las autoridades advirtieron contra las amenazas y posibles actos de justicia por mano propia.

Se ha dado a conocer que ya hace un año que las autoridades canadienses estaban al tanto de la difusión de la imagen de la menor, tras una denuncia que un internauta hizo llegar a una organización antiabuso infantil de aquel país. Desde PantallasAmigas llevan tiempo advirtiendo de las graves consecuencias psicológicas y sociales que pueden acarrear el sexting y el uso indebido de la webcam.

El sexcasting mediante webcams (mostrarse desnudos) puede tener las mismas consecuencias que el sexting si la persona al otro lado graba la emisión, algo que resulta bastante frecuente. Si por añadidura se produce ciberbullying, los riesgos de un final trágico aumentan.

En este suceso se conjugan otros factores sobre los que se realizan acciones de denuncia como el uso malintencionado de las etiquetas en las redes sociales, la difusión arriesgada de información personal en las redes sociales y un probable caso de grooming en el origen de todo (un supuesto hombre la sedujo para mostrar sus pechos en la webcam).

Laia Serra, abogada especializada en violencia sexual digital, remarca que es una violencia permanente porque una vez divulgadas estas imágenes, técnicamente, es casi imposible eliminarlas. "Es una especie de impronta en la que sabes que eso formará parte de tu huella digital en un contexto en el que la construcción de la identidad digital está muy vinculada con las violencias que se reciben en este ámbito”.

La violencia digital actúa como una quemadura por radiación, es una fuente de dolor que produce el daño pero que luego continúa, ramificándose. Después de que un hombre publique una de esas fotos sin consentimiento, a veces aparece el acoso, la humillación, la sextorsión, el doxing, y así la violencia se replica y se replica, teniendo un efecto acumulativo.

Infografía sobre los peligros del ciberacoso

El caso de Amanda Todd no ha sido el primero, y seguramente no será el último. La sensibilización acerca de estos riesgos entre niños y adolescentes es vital, pero es necesario integrarla dentro de una educación para la ciberciudadanía. No sólo necesitamos jóvenes conscientes de los peligros del uso de la tecnología, sino que sepan comportarse responsablemente en los nuevos medios que configuran cada vez más la vida online de los nativos digitales.

Amanda Todd la historia completa (Todos los detalles) - Cuenta la Historia

El legado que deja la chica canadiense también incluye una presentación en la web Prezi donde daba consejos para actuar ante el ciberbullying, que dirigía a padres y chicos que presenciasen casos como el suyo. “Si ves que alguien está siendo acosado, no dudes en decirle al abusón que pare. Quería también ayudar a los padres a que estén alerta, que enseñen a sus hijos cómo estar seguros en la red.

El Parlamento canadiense debatió una moción para atajar el acoso escolar y cibernético, pocos días después del suicidio de Amanda Todd. La trágica muerte de Amanda Todd, de 15 años de edad, se produjo el 10 de octubre, un mes después de que la joven estudiante colgara en YouTube un vídeo en el que explicaba el acoso que sufría.

Imagen de la presentación Prezi de Amanda Todd con consejos sobre ciberbullying

El teléfono 016 atiende a las víctimas de violencia machista, a sus familias y a su entorno las 24 horas del día, todos los días del año, en 53 idiomas diferentes. El número no queda registrado en la factura telefónica, pero hay que borrar la llamada del dispositivo. Los menores pueden dirigirse al teléfono de la Fundación ANAR 900 20 20 10. Si es una situación de emergencia, se puede llamar al 112 o a los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062).

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