Carlos Albiac: Un Maestro del Guion de Historieta Argentina

La historieta argentina ha perdido a uno de sus pilares fundamentales con el fallecimiento de Carlos Albiac, ocurrido el miércoles 1 de agosto a los 84 años. La noticia llega desde la bitácora de La Duendes, siempre atenta a los creadores clásicos de la historieta argentina. Albiac, reconocido por su prolífica carrera como guionista, también incursionó en el cine y la televisión, dejando una huella imborrable en la cultura popular.

El inicio del mes de agosto trajo una lamentable notícia para la historieta argentina: la muerte de Carlos Albiac. La noticia llega desde la bitácora de La Duendes, siempre atenta a los creadores clásicos de la historieta argentina. Además de su extensa carrera en la historieta, también incursionó en el cine y la tv, donde ganó premios como el del Festival de Chicago en 1965 o el Martín Fierro de 1963 por su programa periodístico Ayer. En los últimos años el sello patagónico había publicado un trabajo suyo en su Especial Maestros de la Historieta. En Evocando viñetas, de la misma editorial, se podía encontrar una entrevista de Germán Cáceres que se reproduce aquí.

Inicios y Carrera Temprana

En la sección Guionistas del catálogo de la Primera Bienal Internacional de Humor e Historieta realizada en Córdoba en 1979 se indica que Carlos Albiac comenzó su carrera de guionista con la serie Pitty Rayne, dibujada por Carlos “Chingolo” Casalla para la revista Oklahoma de Editorial Bruguera argentina, serie que fue publicada en España en las revistas El Capitán Trueno Extra y el Jabato Extra en 1962. Poco tiempo después, Albiac crea para la Editorial Columba «Alamo Jim», ambas con dibujos de Carlos Casalla.

Según el mismo catálogo, en 1976 ingresa en Ediciones Record y produce la serie «A través de Oceanía con dibujos de Lito Fernandez, «Perdido Joe» nuevamente con Casalla y «Wacantanca» con dibujos de Juan Zanotto. Poco tiempo después, Albicac crea para la Editorial Columba Alamo Jim, también con dibujos de Carlos Casalla.

Carlos Casalla dibujando historietas

Colaboraciones Destacadas

Otro de los dibujantes con quien Albiac trabajó asiduamente fue Oswal (Osvaldo Walter Viola). Juntos crearon Aló, aquí la Muerte, Los Quilmes y Lejos Pratt, esta última un divertimento didáctico que se publicó en los años noventa en la revista La Nación de los Chicos. Oswal menciona que Albiac escribió además guiones para Italia (Eura Editoriale) y Estados Unidos (Malibú Graphic) y que con motivo del Quinto Centenario del Descubrimiento de América encaró el ambicioso guión para el álbum «El delirio de Lope De Aguirre», que ilustró Alberto Breccia.

Mi recuerdo personal será su colaboración con Alberto Breccia en la última (o una de las últimas) obra del ilustrador argentino, «El Dorado, el delirio de Lope de Aguirre» (que francamente descansaba toda su espectacularidad en las viñetas angustiosas antes que en su guión, pero supongo que todo suma), de un coleccionabla en conmemoración al quinto centenario del descubrimiento de América, coleccionable que fue un serio (pero fallido) intento de legitimizar la historieta como medio adulto de transmitir historias de la historia (en este caso, de la historia de la colonización española del Nuevo Continente). Oswal señala además en esa nota la calidad de su escritura y lo destaca como uno de los pocos guionistas «inspiradores», merced a su intuitivo conocimiento del valor expresivo de la imagen.

Formó dupla al lado de cotizados dibujantes. Siempre pensé en imágenes. De chico era el que dibujaba bien en el colegio. guiones), hago un trabajo escenográfico. C.A.: Exacto. dramático, de lo que está sucediendo. Casi no uso textos superiores. empleo me parece que estoy cayendo en la literatura. ambigüedad, como los finales. humor para romper sus esquemas. de las constantes de la literatura de este siglo. por ejemplo Oswal, del que soy amigo. que ciertas secuencias no le gustan. que se conecta con su ideal del mundo. comprometida dentro de esa visión que hace andar a los personajes.

Ilustración de

Estilo y Filosofía de Guion

Carlos Albiac entendía la escritura de guiones como un proceso intrínsecamente visual. "Siempre pensé en imágenes", recordaba, y su formación temprana como dibujante en el colegio sentó las bases de su enfoque narrativo. Para él, escribir un guion implicaba un "trabajo escenográfico", donde cada palabra debía evocar una imagen clara y potente.

Evitaba los textos superiores y prefería sumergir al lector en la acción, considerando que el exceso de narrativa escrita podía derivar en "literatura" en lugar de historieta. Buscaba la ambigüedad en sus finales, dejando espacio para la interpretación del lector, y a menudo utilizaba el humor como una herramienta para "romper sus esquemas" y desafiar las convenciones.

Albiac consideraba que "uno siente como el latido de la época en que vive", y esta conexión con su tiempo se reflejaba en sus guiones, que a menudo exploraban temas universales como la búsqueda de la libertad. Su metodología para escribir guiones se basaba en la inmersión en el tema, indagando en el "por qué" de los sucesos y desinteresándose de la "pura peripecia".

Viñetas de historietas argentinas con estilo visual impactante

Influencias y Legado

Entre sus grandes influencias, Albiac mencionaba a George Herriman, creador de Krazy Kat, a quien consideraba un maestro en el uso de las dificultades narrativas para crear "gags delirantes". También admiraba la obra de Harold Foster y la complejidad de las historias de Edgar Rice Burroughs. En el ámbito del cómic europeo, Tardi y Pratt eran referentes importantes, mientras que la obra de Gould le parecía una "hazaña".

El maestro Alfred Hitchcock era otro de sus referentes, admirando su habilidad para construir suspense y la conexión emocional con el público. Albiac creía en la importancia de la identificación del público con los personajes, como en el caso de una "película de amor perfecta".

Su obra abarcaba un amplio espectro, desde relatos ambientados en la Nueva Orleans de principios del siglo XX, como la historia de la calle “Perdido Street” que inspiró un guion, hasta épicas de exploración y aventura. Un ejemplo de su ambición creativa es el guion para el álbum «El delirio de Lope de Aguirre», una obra que exploraba la búsqueda de la libertad a través de la figura histórica. Albiac entendía esta búsqueda como "la búsqueda de la libertad por parte de Aguirre".

La figura de Albiac trasciende la historieta. Su participación en cine y televisión, con premios como el del Festival de Chicago en 1965 y el Martín Fierro de 1963 por su programa periodístico "Ayer", demuestra la versatilidad de su talento. La noticia de su partida es un duro golpe para la historieta argentina, pero su legado perdurará a través de sus inmortales guiones.

Una charla con: Gabriel Albiac

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