Alberto Díaz de la Quintana es una figura inclasificable, un hombre cuyas pasiones y talentos abarcan mundos tan dispares como la aviación y el teatro. Nacido en Madrid, su vida es un testimonio de cómo las vocaciones más diversas pueden coexistir y enriquecerse mutuamente.
Su conexión con la aviación se remonta a su juventud. A los 16 años, ingresó en la Escuela de Transmisiones del Ejército del Aire, donde ya mostraba su inclinación por las artes escénicas, organizando pequeñas obras de teatro entre sus deberes militares. Tras dejar el ejército, obtuvo su licencia de piloto privado, manteniendo siempre un fuerte vínculo con el mundo aeronáutico. Esta pasión lo llevó en 2016 a fundar el Campamento Aeronáutico La Loma en Elche, una iniciativa dedicada a jóvenes de 8 a 18 años, donde aprenden los fundamentos del vuelo.

Paralelamente, su trayectoria artística florecía. Fundó el teatro de marionetas Diamante y Rubí y colaboró en la preservación del tradicional Tirisiti. Su trabajo como director de espectáculos lo llevó por todo el país, hasta que Málaga se cruzó en su camino. Una programación navideña en la plaza de la Constitución marcó el inicio de una relación duradera con la ciudad, donde cada diciembre crea espectáculos que fusionan teatro, luz y fantasía. El evento "Alice Christmas: La Navidad mágica en el jardín de las maravillas" en el Jardín Botánico de Málaga es un ejemplo de su magia estacional.
La presencia de Díaz de la Quintana en Málaga se ha convertido en una cita esperada, donde su creatividad inunda la Navidad malagueña. Su estilo personal, a menudo engalanado con chaquetas festivas y broches temáticos, evoca la figura de un duende navideño, personificando la magia que él mismo crea.

A pesar de tener la edad para la jubilación, Alberto no contempla detenerse. "Me moriría en casa sin hacer nada. Necesito crear continuamente", afirma. Su vida actual es un mosaico de actividades: es juez internacional de la Federación Aeronáutica Internacional, asesor del Festival Internacional de Títeres de Bilbao, director de la cabalgata de Málaga y actor de cortometrajes. Su filosofía de vida es simple y contagiosa: "He venido a este mundo a divertirme y a procurar que los demás se diviertan."
Para Alberto, la Navidad trasciende las luces y el trabajo; se trata de la transformación del ánimo colectivo. "En Navidad la gente saca al bueno que lleva dentro, saca al niño", explica, lo que alimenta su ilusión por regresar a Málaga cada año. Su vida, con sus múltiples facetas, se resume en la capacidad de hacer volar a las personas, ya sea desde la pista de un aeródromo o a través de la imaginación.
NAVIDAD EN ALBERTO DIAZ MULTIMEDIOS
El reconocimiento a su labor es palpable. Ha recibido premios por su contribución a la difusión de la cultura aeronáutica, especialmente entre los jóvenes. Uno de estos galardones tiene un significado especial, ya que le reconcilia con su padre, quien inicialmente desaprobaba su vocación artística. "Al final, él también tenía razón, y he podido hacer una cosa que él quería", confiesa.
Su vinculación con Alcoy, donde vivió durante más de medio siglo, también es fundamental. "Alcoy es una ciudad que es teatro puro, que lo protege, y aquí me encontré en mi salsa", recuerda. Allí, un teniente coronel le propuso formar una compañía de teatro, marcando un hito en su desarrollo artístico. A pesar de dejar el ejército, su conexión con la aviación nunca se desvaneció, demostrando que estas dos pasiones no eran incompatibles.
Además de sus proyectos en Málaga y el campamento aeronáutico, Alberto mantiene activo su canal de YouTube, "El Taller del Maestro Alberto y sus duendes", fusionando teatro y divulgación aeronáutica. Su enfoque en la vida se basa en disfrutar del proceso: "Todo lo que hago lo afronto siempre divirtiéndome."
La versatilidad de Alberto Díaz se extiende a otras áreas creativas. Existe otro Alberto Díaz (Madrid, 1972), autor de literatura infantil y juvenil, con una extensa obra que incluye colecciones de libros, novelas gráficas y álbumes ilustrados. Ha colaborado con diversas organizaciones y proyectos, demostrando una notable capacidad para conectar con el público joven a través de sus historias.
Por otro lado, encontramos a Alberto Díaz López (Bóveda, 1984), licenciado en Comunicación Audiovisual y con una impresionante trayectoria como guionista, director y productor, sumando más de 2200 selecciones y 360 premios internacionales. Su filmografía incluye cortometrajes como "A RABIA", "EXHALACIÓN" y "LEMBRANZA".
En el ámbito teatral, Alberto Díaz, a menudo asociado a la escena leonesa, es reconocido por su compromiso con el arte dramático. Ha participado en producciones como "Volpone", una obra que, a pesar de su antigüedad, aborda temas universales como la avaricia y la lujuria. Su pasión por el teatro se remonta a su infancia, reviviendo con intensidad tras conocer a la actriz cubana Elsa Gay, quien lo inspiró a dedicar su vida a las artes escénicas.

Alberto Díaz también ha explorado el mundo de la moda y la sostenibilidad a través de su empresa "Made in Slow". Este proyecto reivindica y recupera la trashumancia, creando productos de alta calidad a partir de la lana merina trashumante, con el objetivo de dar valor al oficio del pastor y asegurar su viabilidad. Su iniciativa ha sido presentada en ferias internacionales y colabora con diseñadores para dar visibilidad a sus hilados.
La formación de Alberto Díaz es extensa y abarca diversas disciplinas artísticas, incluyendo arte dramático, técnicas de interpretación, dirección y canto. Ha participado en numerosas producciones teatrales, tanto en Barcelona como en giras por España, demostrando su versatilidad y compromiso con el oficio.
Su experiencia en cine y televisión también es notable, con participaciones en series como "Com si fos ahir", "Kubala Moreno Manchon" y "Ventdelplà", así como en cortometrajes y películas para televisión. Además, ha prestado su voz para proyectos de doblaje y locución.
La vida de Alberto Díaz es un ejemplo de cómo la pasión, la dedicación y la multifacética creatividad pueden converger para crear un legado artístico y cultural significativo. Ya sea en el cielo, en el escenario o en la defensa de oficios tradicionales, Alberto Díaz es un creador incansable que deja una huella imborrable.