Albelda de Iregua, situada a unos 13 km de Logroño, ha experimentado un notable poblamiento y desarrollo en los últimos años, conservando vestigios de su rica historia. Los primeros restos arqueológicos encontrados en excavaciones en “Las Tapias”, al norte de la localidad, revelan la existencia de una Iglesia Hispano-Visigoda del siglo VII, un testimonio de sus antiguos habitantes.

Los documentos más antiguos que mencionan esta localidad datan de 1189, 1205 y 1272, cuando Alfonso X El Sabio recaudaba sus derechos reales. Sin embargo, la peste negra a mediados del siglo XIV provocó que el lugar quedara despoblado. Posiblemente, la disputa por su propiedad entre dos facciones influyó en este declive.
El nombre de Albelda podría derivar de "Al (e) - Alde", que significa "junto al árbol", o de Albaida, que significa "blanca", en referencia a la tierra blanca del monte "salagón".
El Monasterio de San Martín de Albelda: Un Centro de Esplendor Cultural
Uno de los pilares de la historia de Albelda fue el Monasterio de San Martín, que vivió su época de máximo esplendor en el siglo X. Este importante monasterio dependía de la Iglesia de San Martín de Albelda y sus habitantes eran criados de él. A pesar de los problemas que surgieron posteriormente, el monasterio dejó un legado invaluable.

De este monasterio provienen valiosos pergaminos, hoy conservados en El Monasterio del Escorial. Entre ellos destaca el Códice Albeldense, uno de los libros más preciados, escrito entre los años 974 y 976. Este códice, de 429 folios y escrito en letra visigótica, fue donado por el Conde de Buendía al rey Felipe II. En su creación colaboraron Vigila, Sarraceno y García, quienes lo decoraron con miniaturas en colores.
El Códice Albeldense es especialmente relevante por ser uno de los primeros lugares en Occidente donde se documenta el uso de los números arábigos tal como los conocemos hoy. La rehabilitación del Scriptorium de Albelda, lugar donde se cree que se gestó este códice, ha puesto en valor este enclave histórico y científico único.
El Códice Albeldense
El monje Gomesano, presbítero del monasterio de San Martín de Albelda, jugó un papel crucial en la difusión cultural. En los años 950-951, a petición del obispo Gotescalco de Aquitania, copió el libro de San Ildefonso sobre "La perpetua virginidad de María Santísima", trasladando así este valioso conocimiento a otras regiones.
La Arquitectura Religiosa: Testimonio de Fe y Devoción
La arquitectura religiosa de Albelda de Iregua es un reflejo de su historia y las transformaciones sufridas a lo largo de los siglos. La Iglesia de San Martín, actualmente ubicada en el centro del pueblo, es un ejemplo de esta evolución.
La iglesia actual, con apenas ocho años de vida, alberga elementos de épocas anteriores: capiteles del siglo XII y una tumba del siglo VII. El retablo mayor, manierista y del siglo XVI, proviene de la anterior iglesia. La construcción de la iglesia actual, iniciada en 1928, utilizó más de 1000 chopos de la orilla del Iregua para su edificación con cemento armado. El arquitecto D. Gerardo Cuadra dirigió la obra, y el artista D. decoró el interior con esculturas religiosas y vidrieras.
La Ermita de Nuestra Señora de los Arcos, situada en la margen izquierda del Iregua, a unos 3,5 km del pueblo, es otro importante hito religioso. Edificada en la segunda mitad del siglo XII, dependía del Monasterio de Albelda. Su festividad se celebra el 1 de agosto. A lo largo del siglo XX y principios del XXI, la ermita ha sido objeto de varias restauraciones debido a daños sufridos por el paso del tiempo y por inclemencias meteorológicas.

El Legado del Antiguo Colegio de los Padres Escolapios
El imponente edificio que albergó el colegio de los padres Escolapios, también conocido como la Universidad Calasancia, es un hito arquitectónico y social en Albelda de Iregua. Construido a finales de la década de 1920, según los planos del arquitecto riojano Fermín Álamo, su construcción supuso un impulso económico y de oportunidades para muchos vecinos, que se especializaron en las diferentes ramas de la construcción.
El edificio, de cemento armado, contaba con dos grandes patios interiores, 68 arcos góticos y una iglesia con cinco altares. Durante la Guerra Civil (1936-1939), el inmueble fue utilizado como hospital. Posteriormente, acogió la formación de jóvenes escolapios de toda España.
Actualmente, el antiguo colegio pertenece a una entidad privada, la bodega Vinícola Real. A pesar de los esfuerzos de mantenimiento por parte de la propiedad, el edificio sufre el deterioro y los actos de vandalismo. Aun así, conserva un importante valor sentimental para el municipio y sus habitantes, recordando los años de prosperidad y las vivencias que dejó a su paso.

El edificio nunca ha contado con protección patrimonial, y aunque ha habido proyectos para su rehabilitación con fines culturales y de enoturismo, actualmente no hay planes concretos en marcha. La propiedad, sin embargo, asume su mantenimiento.
La Agricultura: Pilar de la Economía Local
Desde la Edad Media, la agricultura ha sido la principal actividad económica de Albelda de Iregua. Las tierras del municipio han sido propicias para diversos cultivos, aunque el olivo está poco extendido. Las canalizaciones de regadío, existentes desde la antigüedad, han sido fundamentales para el desarrollo agrario.
Las actividades agrarias han sobresalido históricamente frente a las ganaderas, que cobraron importancia con la trashumancia tras la expulsión de los árabes hacia el sur. En la Edad Moderna, la agricultura y la propiedad de la tierra en Albelda fueron objeto de estudio, como se refleja en publicaciones especializadas.

A pesar de la vocación agrícola, las condiciones del terreno y las fluctuaciones económicas han hecho difícil la subsistencia para algunos en determinados periodos.