El cine español de los años 50 se caracterizó por una rica producción de películas que, si bien a menudo enfrentaban limitaciones económicas y la censura, lograron dejar un legado imborrable gracias al talento de sus actrices. Estas mujeres no solo aportaron comedia y carisma, sino que también contribuyeron a que grandes cintas se convirtieran en obras maestras, marcando un hito en la historia cinematográfica del país.
La comedia española de las décadas de los 50, 60 y 70 fue una época dorada, y en plusesmas.com recogemos algunos de los inolvidables cómicos y cómicas del cine, teatro y televisión. No están todos los que son, pero sí son todos los que están.
El libro Cine cómico español 1950-1961. Riendo en la oscuridad, del experto cinematográfico Carlos Aguilar, destaca que el cine cómico español de los años 50 representa el mejor bloque de nuestra industria fílmica. Carlos Aguilar asegura que considera el cine cómico español de los años 50 en todos los niveles y sentidos. El libro, dividido en cuatro partes, describe el contexto social, político, cultural y administrativo, así como las variantes del humor que se cultivó entonces en el cine español. Las tres partes siguientes delimitan períodos, con base en los criterios correspondientes: 1950-1955, 1956-1959 y 1960-1961. Acto seguido, viene la filmografía, con la ficha técnico-artística de todas las películas comentadas, una bibliografía y, por último, el índice onomástico. Otra de las particularidades del libro es que Analía Gadé ha escrito el prólogo, siendo considerada la actriz fundamental del período por entidad y significación.
La modestia económica del decenio se refleja en todos los niveles de aquel cine, desde los medios de producción a la propia dramaturgia. De ahí también que encierre un valor inapreciable como documento histórico. La necesidad agudizó el ingenio; sin ir más lejos, que hubiera sido de Azcona sin poder reflejar la miseria, en todos los niveles. También es muy curioso advertir que en 1961, el año en que cierra el libro, surgen las dos mejores películas producidas hasta entonces en España, Viridiana y Plácido, que coinciden además en usar la indigencia como núcleo temático.
Las comedias sortearon mejor la censura o tuvieron un poquito más de libertad. Existía un cierto paternalismo en la actividad censora, siempre lo existió respecto a los géneros, por así denominarlos, populares. Y el humor suponía una especie de bálsamo, de endulzamiento, para el rigor de la dictadura. Imaginad si se hubiera hecho como drama Bienvenido, Mr. Marshall, la que se habría armado… Con todo, vista aquí y ahora, y ya que estamos hablando de Berlanga, parece imposible que Plácido hubiera pasado Censura, porque la visión que vierte de la España de entonces es desoladora.
Carlos Aguilar asegura que, a partir de 1961, bajó mucho la calidad de las comedias españolas. Ya lo creo que baja, en términos estéticos, y no poco. El humor español va vulgarizándose progresivamente, al hilo de la mayor permisividad. Por tanto, el ingenio, la sutileza, la sugerencia, se van perdiendo, en beneficio de una explicitud que va cayendo en la chabacanería. Decaen incluso Berlanga y Fernán Gómez. La Censura benefició a la comedia española.
Carlos espera que este libro sirva para que algunos espectadores rescaten títulos que son imprescindibles en la historia de la cinematografía española y mundial. Y destaca que se conservan casi todos los títulos fundamentales de la época con excepción de un par del gran Edgar Neville. Desde siempre ha estado interesadísimo en el cine español, de ahí que haya ido formando una buena colección; recuerda que hará veinticinco años publicó un diccionario de intérpretes españoles, Las estrellas de nuestro cine, y hace diez la Guía del cine español. Además, ha escrito libros sobre personalidades atípicas de nuestro cine: Joaquín Romero Marchent, Ricardo Palacios, Jesús Franco, Eugenio Martín, Julián Mateos. Por lo demás, la mayoría de estas películas son accesibles en diferentes formatos y modalidades, basta molestarse un poco en buscarlas.
En cuanto a directores, guionistas y actores que destacar de esa época, Berlanga y Azcona, por descontado, suponen los debuts cardinales del humor fílmico español de los años 50. Ahora bien, a nivel humano, este cine está simbolizado por José Isbert, Manolo Morán, José Luis Ozores y Fernando Fernán Gómez. Cabe destacar también que en este contexto es cuando Fernán Gómez accede a la realización, mediante una película magnífica, Manicomio, que aún aguarda la altísima valoración merecida. Las 10 comedias imprescindibles de la época, intentando representar tendencias y estilos lo más variado posible, por orden cronológico, son: El último caballo, Esa pareja feliz, Viaje de novios, Manolo guardia urbano, El inquilino, La vida por delante, El pisito, Ha llegado un ángel, Salto mortal, y Plácido.
En cuanto a los proyectos de Carlos Aguilar, escribe en la revista Cine-Bis, y colabora en el programa de La 2 Historia de nuestro cine, que lleva a cabo la admirable y necesaria labor de poner al alcance de cualquiera nuestra producción fílmica, que es mucho mejor, y más variada, de lo que siempre se ha estimado injustamente.

Grandes Intérpretes y Sus Roles Memorables
Varias actrices brillaron con luz propia en el cine español de los años 50, dejando interpretaciones que son recordadas hasta hoy. Una de las grandes figuras femeninas del cine español de los 50 y 60 nos regaló su mejor interpretación en Cielo negro, la considerada como obra maestra de Manuel Mur Oti. Susana Canales, quien hizo buena parte de su carrera en Argentina, da vida en esta película a Emilia, una joven huérfana de padre que basa su vida en el trabajo y el recogimiento junto a su madre. Está locamente enamorada de Ricardo (Luis Prendes), y la ilusión de su vida llega cuando este la invita a la verbena.
No podía faltar en esta lista una de las grandes actrices de la historia de nuestro país, tanto en teatro, televisión y cine. Aunque perfectamente podríamos reseñar su papel en You’re the one (Una historia de entonces), el cual le sirvió para recibir el Goya a mejor actriz de reparto en 2001, nos remontamos a 1963, año en el que hizo de Julia en Nunca pasa nada. Algunos calificaron a esta película como la “calle menor” de Juan Antonio Bardem, dado que contenía algunas similitudes temáticas con Calle mayor. No obstante, Nunca pasa nada es también una enorme película con entidad propia, y buena parte de esta culpa la tienen sus actores. A Antonio Casas y Corinne Marchand se le suma la presencia de Julia Gutiérrez Caba, quien interpreta a la esposa del médico Enrique (Casas) en una pequeña ciudad donde “no pasa nada”. Cuando una imponente actriz francesa llega enferma a la ciudad, Enrique la cuida y se enamora locamente de ella.
Un año después de Nunca pasa nada llegaría otra obra imprescindible del cine español con una interpretación femenina formidable: la de Aurora Bautista en La tía Tula, bajo la dirección de Miguel Picazo. Esta adaptación de la novela homónima de Unamuno nos presenta a una familia cuya madre, una mujer joven, ha fallecido. Y quien se encarga del marido y los dos hijos es Tula, una mujer soltera, muy religiosa y recatada que lo dará todo por ellos. La interpretación de Aurora Bautista en el papel de una mujer tierna y severa al mismo tiempo, mandona y abnegada a la vez que reprimida por no exteriorizar sus deseos “pecaminosos” es, sencillamente, memorable. Un personaje, el de Tula, que nos da muchas pistas acerca de la situación de la mujer en la España de entonces. Bautista se hizo con el premio a mejor actriz por el Sindicato Nacional del Espectáculo.

La siguiente interpretación que nos dejó fascinados bien podría servir para un premio ex-aequo entre dos actrices: Lina Canalejas y Gemma Cuervo en El mundo sigue, la película de Fernando Fernán Gómez que él mismo también protagonizó. Las actrices dan vida a dos hermanas (Eloísa y Luisita) cuyo odio y envidia mutua afecta a toda una familia con graves problemas ya de por sí. Eloísa (Lina Canalejas) está casada con Faustino (Fernando Fernán Gómez), un patán que gasta el dinero de su familia en apuestas y quinielas. Por su parte, Luisita (Gemma Cuervo), tiene un mayor éxito económico al rodearse de hombres adinerados.
El Crimen de Cuenca es una película histórica de nuestro cine no solo por su valor cinematográfico, sino por ser la única película española censurada en democracia. Pilar Miró dirigió esta escalofriante y arriesgada cinta basada en el no asesinato ocurrido en Osa de la Vega en 1913, donde dos personas inocentes fueron encarceladas y torturadas injustamente por las autoridades. Retrato de una España negra donde, además de José Manuel Cervino y Daniel Dicenta, quienes dan vida a los acusados, hace una interpretación estelar Amparo Soler Leal en la piel de Varona, esposa de una de ellos. Personaje secundario pero fundamental en el drama; la tortura psicológica que sufre, siempre abrazada a su bebé, es casi tan dura como la tortura física en la piel de los condenados.
La Comedia y el Talento de Gracita Morales
Gracita Morales (Madrid, 11 de noviembre de 1928 - Ibidem, 3 de abril de 1995) fue una actriz española de vis cómica y de gran éxito en el cine durante los años sesenta del siglo pasado. Fue encasillada en personajes ingenuos pero firmes y voluntariosos y en papeles de criadas respondonas. Estudió danza clásica y española con vocación pero finalmente se orientó por la interpretación. Se dedicó posteriormente al teatro, dónde debutó a los 20 años como meritoria en la compañía de Luis Peña y Josita Hernán. Durante años se dedicó a los escenarios, pudiendo mencionarse su participación en el estreno de la obra de Miguel Mihura Maribel y la extraña familia. Meses después interpretó el mismo personaje en la versión cinematográfica de José María Forqué.
Su éxito en el teatro la llevó al cine donde debutó en 1954, tuvo su época dorada en los 60 encabezando carteles de películas junto a una jovencísima Rocío Dúrcal. Empezó su decadencia artística en los 70. Aunque con su trabajo ganó mucho dinero e hizo ganar dinero a las productoras con sus películas, a la actriz con el paso del tiempo la encasillaron en el personaje de criada o "chacha" (junto con Rafaela Aparicio y Florinda Chico, "chachas del cine español"), donde interpretaba un estereotipo entrañable, ingenuo pero voluntarioso, que se caracterizaba por su voz atiplada e inconfundible, la cual no era más que una variación de su voz verdadera.
Al final de su vida profesional, fatalmente encasillada en un tipo muy concreto de papeles, se corrió el rumor real de que tenía problemas de memorización. Esa etapa se caracterizó por la falta de trabajos y solamente pudo aparecer como actriz secundaria en un capítulo de la serie de Antena 3 Los ladrones van a la oficina. Se casó con el pintor Martín Zerolo el 26 de junio de 1960, quien fue su único marido. Se conocieron en Canarias, en el año 1952, durante un baile y se casaron tras ocho años de noviazgo. Su unión duró diez años. Ella mantuvo siempre que él la abandonó marchándose a París para volverse a casar con otra mujer, dejándola sola y con grandes problemas económicos, mientras que su sobrina Ana Carvajal achacó la separación a problemas de convivencia provocados por la inestabilidad de su tía y la falta de hijos.

Otro de los rasgos característicos de la vida de la actriz fue su amor por los animales, especialmente por su perrita Lara, una caniche gris. Se aprovecharon de sus problemas psiquiátricos. La actriz murió el 3 de abril de 1995 a los 66 años de edad por una infección respiratoria.
BIOGRAFIA vida y muerte de GRACITA MORALES
Otras Figuras Destacadas del Cine Español
No nos podíamos olvidar de la comedia, y mucho menos de una de nuestras grandes actrices de las últimas décadas. Verónica Forqué fue una maestra en el arte de hacernos reír, o de hacernos reír y emocionarnos al mismo tiempo como en El tiempo de la felicidad. Sin embargo, nos quedamos con su papel en La vida alegre, la comedia de Fernando Colomo por la que consiguió el premio Goya a mejor actriz principal. Uno de sus cuatro premios Goya; recordemos que es la actriz con más “cabezones” junto a Carmen Maura, quien también aparece en esta lista. Divertida, entrañable y natural, Verónica Forqué nos regaló en La vida alegre una de las mejores interpretaciones de su carrera.
Forqué y Maura tienen muchas cosas en común: 4 premios Goya cada una, ambas “chicas Almodóvar”, iconos del cine español desde los años 80… De Carmen Maura podríamos destacar infinidad de papeles, como los que surgieron de su vínculo con Álex de la Iglesia (La comunidad, 800 balas, Las brujas de Zugarramurdi…), también películas como Tata Mía, Clara y Elena… ¡Pero qué maravillosa estuvo en Ay, Carmela! En esta comedia dramática de Carlos Saura sobre artistas ambulantes durante la Guerra Civil, la actriz es pura pasión, rabia y carácter; incluso es capaz de enamorarnos con sus números musicales. Un contrapunto perfecto al personaje al que da vida un gran (e inédito en estos registros) Andrés Pajares.

A Silvia Munt le tocó en Alas de mariposa un papel oscuro y complicado: dar vida a una madre que odia a su hija desde el momento de su nacimiento. En esta excelente ópera prima de Juanma Bajo Ulloa no hay lugar para la ternura, y así lo consiguieron transmitir Munt, Susana García y Laura Vaquero (las dos últimas, encargadas del papel de hija en la infancia y adolescencia).
Una de las comedias más locas y trepidantes del cine español. La comunidad es la gran obra maestra de Álex de la Iglesia junto a El día de la bestia. De su coral reparto, y si antes hacíamos mención a la interpretación de Carmen Maura (con la cual obtuvo el premio Goya), tendríamos que sumar, sin duda, el papel de Terele Pávez. La veterana actriz consiguió infundirnos auténtico terror (y diversión) en su papel de vecina histérica en busca del botín. Para el recuerdo la mítica escena, al final de la película, donde ambas actrices tienen un duelo a muerte en la azotea de uno de los edificios más emblemáticos de Madrid. Sin embargo, el único premio Goya de la carrera de Terele Pávez llegaría unos años más tarde, de nuevo con Álex de la Iglesia: en Las brujas de Zugarramurdi. Otro papel de malvada, un registro en el que pudo sacar lo mejor de sí misma.
Carmen Sevilla formó parte de la denominada "Generación de folclóricas" junto a Lola Flores y Paquita Rico, aunque también tuvieron dejaron sitio para Sara Montiel y Marujita Díaz. Sevilla se hizo un gran nombre en el cine español, gracias a películas como Violetas imperiales o La pícara molinera. Formó parte del reparto principal de La venganza, primer film español en ser nominado a los Premios Oscar a la mejor película extranjera. La película que le llevó al éxito no solo nacional sino también internacional fue Marco Antonio y Cleopatra, donde la actriz dio vida a Octavia y protagonizó una de las secuencias más eróticas junto a Charlton Heston.
Lola Flores es considerada por muchos la reina del folclore español. Apodada "La Faraona", fue la matriarca de una de las familias artísticas más importantes del panorama español. Su fama se debe a que destacó tanto en el mundo de la música como del cine, reconociéndola en películas como María de la O o La hermana San Sulpicio. La película que la lanzó a convertirse en una de las actrices más conocidas de su momento fue Morena Clara de Luis Lucía en 1954. Ahí demostró el desparpajo que tenía, interpretando varias canciones durante la cinta.
Imperio Argentina ha servido de inspiración para la mayor parte de cantantes folclóricas de España. La actriz y cantante fue una de las primeras en triunfar en el extranjero, aunque con un contexto sociopolítico bastante delicado. Imperio Argentina formó parte de aquellos actores que trabajaron en Alemania durante el nazismo, llegando incluso a conocer al mismísimo Adolf Hitler. En los estudios de la UFA conocerá a artistas como Marlene Dietrich. Una de las películas más icónicas de la artista ha sido Carmen la de Triana, la cual también tuvo su propia versión en alemán al haber sido rodada en Alemania. La película es reconocida por la canción de Los piconeros que se ha convertido en una de las canciones insignias de Imperio Argentina.
Para muchos Marisol es la artista infantil más conocida de España. La niña prodigio de los años 60 consiguió encandilar a toda la población española, incluso todavía hoy se recuerdan con cariño sus canciones. La figura de Marisol, o lo que es lo mismo, Pepa Flores, es una de las más preciadas en el cine español. La actriz y cantante sorprendió con sus dotes artísticas en filmes como Un rayo de luz o Tómbola en su época infantil, mientras que su época más adulta regaló momentos insignes como su número de Tengo el corazón contento en El taxi de los conflictos. Aun así, Marisol tras el éxito de Un rayo de luz consiguió catapultarse como estrella de cine tanto a nivel nacional como internacional con Ha llegado un ángel.
María Antonia Alejandra Vicenta Elpidia Isidora Abad Fernández, más conocida como Sara Montiel es otras de las grandes de la canción española. Junto con Lola Flores y Carmen Sevilla se consideró una de las folclóricas con mayor talento de su momento, en especial por la apertura de fronteras en la industria cinematográfica internacional. El musical dirigido por Juan Orduña en 1957 es una de las películas más taquilleras del panorama nacional y tuvo una gran repercusión en la historia del cine español. Entre los temas más recordados de este film están el ya más que famoso Fumando espero y El relicario.
Muchos han tenido olvidada durante años la figura de Estrellita Castro, considerada una de las reinas de la copla española. Fue una de las artistas más conocidas del panorama artístico nacional durante los años 30 y 40, reconocida como una de las impulsoras de la canción andaluza. Junto a Imperio Argentina, también perteneció a la generación de artistas que rodaron en los estudios de la UFA durante el período nazi. El estatus de estrella mejor cotizada durante los 30 lo compartió junto a Imperio Argentina. La película que mayor éxito le trajo fue Mariquilla Terremoto, un film inspirado en la vida de otra folclórica muy conocida, Amalia Molina. La artista mostró no solamente sus dotes como cantante gracias a números como Mi jaca, muy recordada en la canción española, sino también por su simpatía y su espontaneidad. El género de comedia fue uno de los estilos de cine que mejor realizó la artista.
Una de las grandes del folclore español es la sevillana María Felisa Martínez López, conocida artísticamente como Marifé de Triana. Se ha reconocido su aportación a la cultura española apodada como "la actriz de la Copla", habiendo interpretado un total de 540 coplas. Ha influido en otras grandes artistas como Rocío Jurado o Isabel Pantoja. Su categoría de gran estrella de la canción le permite que varios productores del mundo del cine se interesen en llevar a la cantante a la gran pantalla. Finalmente, Marifé de Triana realizará únicamente dos películas, Canto para ti de 1958 y Bajo el cielo andaluz de Arturo Ruiz Castillo.
El 27 de julio de 1932 llegó al mundo la sevillana María del Dulce Díaz Ruiz, conocida por todos como Marujita Díaz. Es considerada una de las propulsoras de la primera etapa dorada del cine español, durante los años 50 y 60. Sus dotes artísticas le permitieron ser apodada por el público y la crítica como una de las reinas de la Copla y la "Reina de la Revista musical Española". En su carrera cinematográfica ha realizado más de 37 películas, además de publicar más de 50 discos. En los años 50 alcanzó el título de ser una de las actrices españolas mejor valoradas del momento, en los años 60 vuelve a deslumbrar con la película La corista.
Nacida en Chipiona, Rocío Jurado ha sido una de las artistas del folclore español con mayor fama tanto a nivel nacional como internacional. De esta forma, se ha reconocido su aportación a la cultura al llevar la copla andaluza y el flamenco por bandera. En el año 2000 fue premiada como la Voz del Milenio a la Mejor Voz Femenina del Siglo XX en Nueva York. Ha recibido un total de 150 discos de Oro y 63 discos de Platino, siendo un de las cantantes con mayor éxito. Apodada como "la más Grande", también tuvo éxito en el cine. Desde 1963, Rocío Jurado realizó algún que otro papel tanto para televisión como para cine pero la película que se ha quedado como icono de la artista ha sido La Lola se va a los puertos, siendo también su último largometraje en la gran pantalla.
El 4 de octubre de 1944 nacía en Madrid Rocío Dúrcal, considerada como la "reina de las rancheras". En 2005 recibió un Grammy Latino a la excelencia musical, considerada una de las cantantes españolas con mayor éxito fuera del panorama nacional. Cabe recalcar que pese a que su mayor apogeo artístico se dio en México, la cantante y actriz ya había despuntando en el cine español. Pese a ser opacada durante los 60 con el éxito de Marisol, la realidad es que Dúrcal también fue considerada una de las jóvenes prodigios del panorama español. La actriz consiguió consolidar su carrera gracias a la película Más bonita que ninguna de Luis César Amadori, estrenada en 1965.
Francisca Rico Martínez nació el 13 de octubre de 1929 en Sevilla, artísticamente es conocida como Paquita Rico. Junto a Carmen Sevilla y Lola Flores, fue considerada una de las folclóricas cinematográficas mejor valoradas. En 1948 protagoniza su primera película, Brindis a Manolete, bajo la dirección del reconocido realizador Florián Rey. Su éxito como actriz se consolidó a la par que como cantante durante los años 50, en especial con la película ¿Dónde vas, Alfonso XII?. Sin duda una de sus películas más recordadas es El balcón de la luna de Luis Saslavsky. Ahí comparte cartel por primera vez con Carmen Sevilla y Lola Flores.