Saben cantar, bailar, actuar y llenan el escenario nada más pisarlo. Estas son las características que ha de tener cualquier vedette, ya que de ellas depende el éxito de una Revista o un espectáculo típico de cabaret.
Las Reinas de la Revista y el Cabaret
Santanderina de nacimiento, Trinidad Alonso no tardó en abrirse paso en los teatros de Madrid y Barcelona, aunque donde realmente se labró una reputación fue en el género de la Revista, ese en el que las vedettes acaparan todo el protagonismo y se convierten en las reinas de la función. Su carrera en el género de la revista comenzó a finales de los años 40, cuando consiguió sendos éxitos en El huevo y La blanca doble, lo que la llevó a formar parte de la compañía de Celia Gámez. Este éxito provocó que en la siguiente década también fuera uno de los nombres más repetidos sobre las tablas.

Además de las anteriormente citadas, que mantuvieron su carrera en los 50, uno de los nombres propios de esta década fue el de Queta Claver. Otro de los nombres propios de la década de los 50 (y de los años siguientes, pues nunca dejó de estar en el candelero) fue Marujita Díaz, la actriz, cantante y showoman sevillana que llegó a ser considerada una auténtica reina de la Revista. Y eso no es todo, también en los 50 popularizó un nuevo modo más moderno de cantar la tradicional copla, de modo que llegó a más público.
Divertida como pocas, esta barcelonesa triunfó en todo lo que se propuso. Conocida como la Reina del Paralelo, comenzó a destacar en los años 60 por su participación en múltiples espectáculos y su capacidad de ganarse al público. Tal y como el personaje que interpretaba en la serie de humor Aída, Marisol Ayuso fue una estrella del teatro en su juventud, destacando su participación como vedette en algunos espectáculos de los años 60 y 70. Otro de esos nombres que nada más escucharlos te llevan al género del cabaret y la Revista es el de Esperanza Roy, toda una diva que en los años 60 adquirió gran relevancia gracias sobre todo a La bella de Texas. Natural de Andújar, María José Cantudo formó parte de la nueva hornada de artistas que apareció en la década de los 70, en la que, tras la muerte de Franco se vivió una mayor apertura a nivel social, algo que se notó en las obras que se comenzaron a representar. Otro de los nombres propios que aparecieron en escena en los 70 fue el de esta murciana capaz de atreverse con todo lo que la propusieran, hasta formar parte del circo del que fuera su marido, Ángel Cristo. Aunque comenzara su andadura a finales de los 70, la barcelonesa Purificación Martín, más conocida como Norma Duval se convirtió en una figura popular en los años 80.

La Edad de Oro de la Comedia Española
Las décadas de los años 50, 60 y 70 fue la época dorada de las comedias españolas. En plusesmas.com recogemos algunos de los inolvidables cómicos y cómicas del cine, teatro y televisión. No están todos los que son, pero sí son todos los que están.
Figuras Imprescindibles del Humor Español
Tip y Coll fue un dúo humorístico español que estuvo en activo entre 1967 y 1992. María de los Ángeles López Segovia, más conocida como Lina Morgan, fue una vedette y actriz española de cine, teatro, musical, radio y televisión. Mario Moreno, más conocido por su personaje Cantinflas, fue un actor cómico mexicano. Gracita Morales fue una actriz cómica del cine español que se hizo famosa por su voz aguda. Alfredo Landa (1933 - 2013) fue un actor español que creó el fenómeno del Landismo. Fue un fue un actor, humorista, director, guionista y compositor musical de pasodobles. Antonio Ozores (1928 - 2010) fue un actor cómico y director español especializado en el género de lo absurdo y lo esperpéntico. Laly Soldevilla (1933 - 1979) fue una actriz española que poseía una voz muy característica. Gila (1919 - 2001), fue un actor, humorista y dibujante de historietas español.

Si has dicho alguna vez te das cuen, no puedor o jarl sabes de quién estamos hablando. Este 11 de noviembre se cumplen cuatro años de la muerte de Chiquito de la Calzada, uno de los grandes del humor de nuestro país que dejó una impronta indeleble (y decenas de coletillas) en la comedia de nuestro país. El nombre de Chiquito de la Calzada (y su delirante trabajo) está escrito en letras de oro en el humor patrio, pero no es el único. Así que, puestos a reír, hemos seleccionado a una decena de humoristas que dejaron una hilarante huella en la historia de nuestro cine, pero también en el humor tal y como lo concebimos hoy día. Porque España siempre se ha explicado a través de su comedia -no olvidemos que es la categoría más taquillera en la industria española- y de nuestra capacidad para reírnos de todo (también de nosotros mismos). Por eso, este mes queremos celebrar a Gregorio Sánchez reivindicando el género nacional por antonomasia, la comedia.
Más conocido como Chiquito de la Calzada por su nombre artístico como cantaor de flamenco -llegó a acompañar a Camarón de palmero- no fue descubierto para el mundo televisivo hasta los 62 años. El gran público le descubrió gracias al programa Genio y figura de Antena 3 y congenió con su forma de empalmar un chiste con otro mientras caminaba dando pasos largos y saltitos de un lado al otro del escenario. Al poco, expresiones como fistro o pecador de la pradera, lo catapultaron a la fama constituyendo un verdadero fenómeno sociológico. Al calor de esa popularidad llegó su trilogía cinematográfica (y de culto), en la que destaca Aquí llega Condemor, el pecador de la pradera (1996) y Papá Piquillo (1998), tres películas de culto para sus seguidores.
El zaragozano rodó 35 filmes pero si hay uno que lo convirtió en fenómeno social fue La ciudad no es para mí (1966). Dirigido por Pedro Lazaga -con quien trabajaría en 10 ocasiones y firmaría sus mayores éxitos-, construyó un personaje cuya esencia replicaría durante el resto de su carrera. Aquel entrañable cateto, de boina a rosca pero más avispado de lo que parecía, fue fiel retrato de una España que se reía de sí misma.
Protagonizó más de 200 películas y con su peculiar tono de voz se convirtió en historia del teatro, el cine y la televisión del siglo XX español. Medalla de Oro de Bellas Artes, Premio Nacional de Teatro y Goya de Honor de la Academia en 2004, fue un camaleónico intérprete dotado de una vis cómica y una fuerza dramática -Plácido o El Pisito- que le convirtieron en uno de los más prolíficos de la escena. En sus primeros trabajos protagonizó sobre todo comedias. Como pareja de Gracita Morales y bajo la dirección de Mariano Ozores destacan Crónica de nueve meses (1967), Operación Mata-Hari (1968) y ¡Cómo está el servicio!.
Cosechó grandes éxitos en el cine español de los años sesenta y se convirtió en el secundario eterno de la comedias de los setenta como A mí las mujeres, ni fu, ni fa (1970), protagonizada por Peret, con quien repitió un año después en ¡Qué cosas tiene el amor! (1971). En los ochenta su característico bigote de señor muy de orden se paseó por títulos como El fascista, doña Pura y el follón de la escultura (1982) o Espérame en el cielo, de Antonio Mercero, por la que ganó de un Goya en 1988. Saza participó en 114 películas, incluyendo casi todos los clásicos de Luis García Berlanga.
Galán eterno del teatro, se abonó a la comedia de sobremesa, a la conquista de las madres y abuelas. ¿Quién no ha hecho algún chiste usando su eterno ‘chatina’? Antes de convertirse en una figura popularísima de la televisión, participó en más de 70 películas desde su debut a los 24 años en El beso de Judas (1954), de Rafael Gil, con quien trabajaría en otros seis filmes más. Memorable su personaje en No desearás la mujer de tu prójimo (1968), una de las nueve películas en las que fue dirigido por Pedro Lazaga que narra la historia de un grupo de amigos que cansados de la rutina acuerdan intercambiarse las mujeres.
Se hartó de decir que no tenía vocación de actriz, pero acabó siendo una de las más queridas del cine español. Chus Lampreave fue una secundaria de lujo en más de 70 películas y muchos trabajos televisivos, colaborando con los directores españoles más reconocidos. De Berlanga a Almodóvar -con el que repitió hasta en ocho ocasiones y nos dejó frases que son historia del cine como “ya me gustaría a mí mentir”, pronunciada por esa portera testiga de Jehová- pasando por Cuerda, Fernando Trueba, Fernando Fernán Gómez, Santiago Segura o Fernando Colomo. Con este último rodó la divertidísima Miss Caribe (1988), sobre una maestra de escuela que hereda un barco de cruceros que resulta ser un burdel flotante.
Con Hostal Royal Manzanares (1996) -serie televisiva de cuatro temporadas dirigida por Sebastián Junyent y producida por Valerio Lazarov, grabada con presencia de público y estética teatral con escenarios fijos-, Lina Morgan llevó al extremo su fórmula humorística. Ese humor de sainete castizo que ya había explorado como vedette de revista musical en el teatro -nació a muy pocos metros del que después se convertiría en su propio teatro, La Latina- y en éxitos para el cine como La graduada (1971), Dos chicas de revista (1972) o La descarriada (1973).
Dirigidos y guionizados bajo las órdenes de Mariano Ozores, asaltaron la taquilla española con nueve películas en cuatro años, de 1979 a 1983. Su dúo humorístico conquistó a varias generaciones a golpe de chistes verdes, tartamudeos y parodias de la realidad española del momento. Estigmatizados por aquellos que consideran burdo su humor, lo cierto es que Los bingueros (1979) es una de las comedias más populares de la filmografía española, además de una de las películas más vistas en FlixOlé, desde su estreno. Fue la primera vez que Pajares y Esteso, que ya eran cómicos televisivos consagrados, trabajaron juntos.

Aunque era más conocida por su faceta cómica en la gran pantalla y televisión (imposible olvidar su “Honorato, pon la tele un rato”), su carrera acumuló también una larga trayectoria en el teatro, sobre todo en roles dramáticos. Increíblemente versátil, Rosa María Sardá hizo de todo -en catalán y castellano-, teatro -como actriz y directora-, cine, televisión e incluso debutó en la literatura. Por hacer incluso presentó en tres ocasiones la gala de los Goya y se alzó con un cabezón dando vida a Ronda en la divertida comedia coral Sin vergüenza (2001), un filme de Joaquín Oristrell acerca del competitivo mundo del cine en general y de los actores en particular.
Es actor, guionista, productor y director de películas. Uno de los tres realizadores más taquilleros de la historia del cine español, para ser más exactos y uno de los cómicos patrios más célebres e influyentes. Pero nada de eso hubiera sucedido de no ser por la oportunidad que le brindó su personaje en El día de la bestia (1995), el filme más popular de los noventa y la película que encumbró a Álex de la Iglesia como director. Satánico y de Carabanchel, ese heavy de barrio le abrió muchas puertas a Segura -y le consiguió el Goya al actor revelación-.
Desde que en 1985 protagonizaron el especial de Nochevieja de TVE su popularidad se disparó hasta convertirse en los reyes absolutos del humor televisivo durante más de dos décadas. Josema Yuste y Millán Salcedo exprimieron la actualidad con sus imitaciones de personajes populares, tanto del espectáculo como de la política o el deporte, e irreverentes gags hoy día impensables. En la memoria colectiva tampoco falta su sketch de las empanadillas de Móstoles. Tal fue su éxito que saltaron al cine con Aquí huele a muerto... (¡Pues yo no he sido!) (1990), que fue un éxito de taquilla a pesar de que la crítica la denostó. Repitieron con El robobo de la jojoya (1991), una suerte de thriller-comedia carcelaria en la que Yuste y Salcedo interpretaban varios personajes.
¡Las películas que definieron el humor absurdo!
El Humor Femenino: Rompiendo Barreras
“Para ser mujer eres bastante graciosa”, “Siempre habláis de vuestras cosas”, “Triunfas porque el feminismo está de moda” … A comentarios como estos se han tenido que enfrentar diferentes cómicas de nuestro país a lo largo de su carrera. Para hablar sobre ello, en el programa ‘Un país para reirlo’, disponible en RTVE Play, Goyo Jiménez charla con ocho mujeres que han hecho del humor su modo de vida y han demostrado que ser cómica sí es una profesión para mujeres: Carolina Iglesias y Victoria Martín de ‘Estirando el chicle’, Eva Hache, Virginia Riezu, Paula Púa, Asaari Bibang y Soledad Mallol y Elena Martín de ‘Las Virtudes’.
Una de las primeras mujeres españolas en subirse a un escenario para defender un monólogo cómico fue Eva Hache. La cómica afirma que detrás del escenario no hay competición entre las mujeres humoristas como si pasa entre los hombres y tiene claro que, aunque sea importante hablar de feminismo en los shows, “tenemos que decidir entre hacer activismo y hacer comedia”. Eva Hache destaca el uso del humor para enviar diferentes mensajes reivindicativos, pero siempre teniendo en cuenta que “la finalidad sea la risa”.
Virginia Riezu nos sorprendió con el humor absurdo de su monólogo ‘Para ser mujer eres bastante graciosa’. En este show reivindicaba el talento de la comedia femenina e interactuaba frecuentemente con el público. Y es que “el escenario le da energía”, tal y como le dice a Goyo Jiménez.
La periodista Paula Púa estudió Periodismo y Comunicación Audiovisual. Tenía claro que le gustaba la televisión y comunicar, pero no la información pura y dura. Sin embargo, entre la pequeña pantalla y el escenario, ahora prefiere el stand up. La valenciana explica que por frases como "las mujeres no somos graciosas” y por la falta de referentes femeninos en el humor - aunque Eva Hache y Ana Morgade fueron una inspiración para ella - cuando era pequeña pensaba que no podría dedicarse a la comedia.
Según cuenta la cómica Assari Bibang, es muy "bruta" para así desprenderse de la imagen de “pobrecita” por ser mujer y negra. La humorista no está del todo segura de que le guste la idea de ser un referente para otras chicas, pero se alegra de que sirva de inspiración para que se motiven y consigan lo que se propongan ¿Sabías que le encanta el humor racial? “Un buen chiste racial me flipa”, dice en ‘Un País para reírlo’. Y es que, para la catalana, “la comedia es la capacidad para meterte con todos.
Soledad Mallol y Elena Martín se conocieron cuando eran jóvenes cuando representaban la obra dramática de La Orestíada. De la tragedia pasaron al humor cuando formaron el dúo cómico ‘Las Virtudes’. Con Goyo Jiménez, recuerdan su aparición en televisión cuando presentaban un programa feminista y de humor de La 2 ‘Ni a tontas ni a locas’ en 1989. ‘Las Virtudes’ son parte de la historia del humor de este país. Sin embargo, tanto Soledad como Elena consideran que han visto que las mujeres cómicas no aparecen lo suficiente en la televisión en los últimos años: “ponen muchísimas cosas de hombre otra vez, eso sí que me duele”, afirma Mallol. Sin duda, queda mucho camino por recorrer en el humor, un sector todavía muy masculinizado en nuestro país.
Victoria Martín (Living Postureo) y Percebes y Grelos (Carolina Iglesias). Aunque sólo sea por sus hitos recientes, merecerían un artículo aparte. Se conocieron hace unos años en un programa de Los 40 Principales, donde ya cada una de ellas hacía gala de una personalidad cómica, y decidieron unir fuerzas y química para elaborar Estirando el chicle, que es hoy en día el podcast más escuchado de toda España, tanto de comedia como de cualquier otro género. Por hacernos una idea, detrás de ellas están El Partidazo de la COPE, Nadie Sabe Nada, Es la Mañana de Federico o La Vida Moderna. Y han logrado esas cifras prácticamente sin ningún respaldo detrás.
O Esty Quesada. Youtuber que necesita pocas presentaciones pero a la que también podríamos considerar una estimable monologuista al margen de esa faceta. HOLI?
O Sara García, que hace un humor feminista bastante combativo, pero que nos interesa sobre todo aquí por su faceta como artífice de Riot Comedy Fem, una productora de comedia femenina que viaja por toda España, llena salas grandes y pequeñas y ha servido tanto para consolidas a algunas de las cómicas más relevantes del panorama actual como para crear un espacio alternativo precisamente a esas salas del tipo de La Chocita que nunca iban a permitir hacer ese tipo de números.
Se empezó a ver juntas a Isa Calderón y Lucía Lijtmaer en eventos del tipo Princesas y Darth Vaders hace cinco o seis años y desde entonces forman un equipo cómico imparable. Suyos son los shows en directo de Deforme Semanal, una especie de late night feminista con mucha ironía y mucha cultura que cuelga el cartel de sold out cada dos por tres y que en un universo alternativo ocuparía el espacio que ocupa hoy en día en el mainstream Broncano.
O Susana Cabero Jaén. Hace dos años se hicieron virales las intervenciones de una reportera del programa Las Que Faltaban de #0 de Movistar que parecía no estar bien de la cabeza, más bestia incluso que las famosas entrevistas callejeras de Caiga Quién Caiga. Llena estadios de 2.500 personas, que acogen su humor clásico, del de toda la vida, con el músculo bien ejercitado y con bien de acento granaíno. No intentes sacar entradas para sus shows para antes de agosto porque no las vas a encontrar.
Como cuentan en una reciente entrevista para El Confidencial, empezó a hacer stand-up hace tres años y hoy Comedy Central, la misma cadena que popularizó el arte del monólogo en nuestro país, la ha seleccionado como uno de los diez talentos emergentes de su Stand Up 3000. Se hizo famosa en redes sociales con un género de comedia digital muy concreto: los sketches con doblaje por encima imitando los puritanos doblajes al castellano de los anuncios televisivos y series de nuestra infancia. Esto le sirvió de plataforma para abrir su mundo interior, muy marcado por la atracción hacia lo extremo y la ansiedad subyacente de la vida contemporánea.
O Beatriz Cepeda. Si lo que estabas buscando en esta lista es algo experimental, aquí la tienes. O Gema Palacio. O Laura Yustres. Simplemente la persona que mejores vídeos de reacción de otros vídeos sabe hacer de todo Internet. Si no conoces su sketch sobre el Robot Emilio, eres un afortunado por poder verlo por primera vez.
| Década | Nombres Destacados |
|---|---|
| Años 40 | Trinidad Alonso |
| Años 50 | Queta Claver, Marujita Díaz |
| Años 60 | Esperanza Roy, Marisol Ayuso |
| Años 70 | María José Cantudo, Norma Duval |
| Años 80 | Norma Duval |
