Iniciar una colección de cómics puede parecer abrumador, especialmente considerando la vasta historia de este medio, que abarca más de 80 años. La pregunta sobre cuántos cómics componen una "buena" colección es subjetiva y depende de los objetivos del coleccionista, ya sea por disfrute personal, inversión o ambos.
Hubo un tiempo en el que el cómic del mes era un auténtico tesoro. Las posibilidades económicas de un chaval de doce años en mi época eran escasas, así que el dinero destinado a los tebeos en raras ocasiones llegaba a las mil pesetas mensuales. Presupuesto que en mi caso iba íntegro a la serie quincenal de Spider-Man, en la que me gastaba 350 pesetas (entre los dos números), y Motorista Fantasma y Nuevos Guerreros. Seguir estas tres colecciones me costaba la friolera de 650 pesetas, así que el poco presupuesto restante solía ir destinado a algún retapado o a probar series nuevas como Patrulla X o Vengadores. Como os decía, eran otros tiempos, lo que sí que garantizaban estas «penurias» es que esos pocos cómics mensuales que comprabas los releías hasta la saciedad, estaban siempre en mi mesita de noche, total, eran solo 3 cómics de grapa. Esto hacía que, como os decía, cada cómic lo leyese una cantidad indecente de veces, aprendiéndome los diálogos casi de memoria.
Hoy en día, la industria del cómic es un gran negocio. Cinco de las diez principales películas más taquilleras de la última década han sido de cómics. Las primeras ediciones de Spider-Man y Tintín están consiguiendo sumas de seis cifras y se estimó que el valor del mercado editorial de los cómics fue de 1000 millones de dólares al año en 2019. Ese mismo año, una primera edición de Tintín en el país de los Soviets se vendió por 50 000 €.
Claramente los cómics son un gran negocio e incluso los entusiastas más fervientes pasan revista a sus colecciones de cómics preguntándose si en realidad tienen un tesoro.
¿Cómo empezar tu colección de cómics?
Para iniciarse en esta afición, es fundamental tener un punto de partida claro. Empezar por el principio de la historia del cómic es una tarea astronómica y, además, las historias precursoras son raras y absurdamente valiosas, por lo que probablemente no verás una en tu vida a menos que dispongas de millones de libras para gastar.
Nuestra solución a esto es sencilla: encuentra un personaje o un grupo que te guste y empieza simplemente con una de sus historias más recientes. Sabrás si es el comienzo de una historia porque cada capítulo de una historia de cómic más amplia, es decir, un número, suele estar clasificado con un número y marcado con el año en que comenzó la serie. Por ejemplo, se han lanzado dos series de The Amazing Spider-Man en los últimos años. La versión de Nick Spencer, Ryan Ottley y Humberto Ramos comenzó en 2018, mientras que la alternativa de Joe Kelly, Pepe Larraz y John Romita Jr. comenzó en 2025. Así pues, aunque los dos primeros números se titulan The Amazing Spider-Man #1, uno tendrá (2018) al final de su homónimo y el otro (2025).
Para el lector nuevo que simplemente busca iniciarse y no está demasiado preocupado por coleccionar cada número publicado individualmente, las novelas gráficas y los omnibuses son tus mejores amigos. Estos reúnen varios números de una historia en un libro más grande. Un ejemplo de esto es Supergirl: Woman of Tomorrow de Tom King, ya que puedes leer las ocho miniseries independientes o una novela completa que las reúne en un solo ejemplar.
Las cosas se complican más si nos fijamos, por ejemplo, en Fantastic Four: La Colección Completa, ya que mientras que en esta historia hablamos de una narrativa bastante coherente, el contenido real de esta colección de novelas abarca también Dark Reign: Fantastic Four #1-5, Fantastic Four (1998) #570-578, y más de Dark Reign: The Cabal. Así que, para casos como este, lo mejor es aislar a un escritor o a un artista que te guste leer y luego encontrar sus obras colectivas en un paquete como este.
Antonio Cabello, abogado de 35 años, fue un claro ejemplo de cómo retomar la afición. Tras 15 años sin comprar una historieta, volvió a la carga y ahora tiene unas 470, principalmente tomos recopilatorios de tapa dura de editoriales como DC Comics y Marvel, además de novelas gráficas. Lo que más le gusta leer son los cómics de la extinta editorial Vértigo, como Predicador, Hellblazer, Sandman, V de Vendetta, La cosa del pantano y Watchmen. Aunque no es de gastar en cómics "caros", hace poco pagó 180 mil pesos por Superman. La Muerte de Clark Kent y 120 mil por un tomo del Animal Ant de Grant Morrison. En general, gasta unos $300 mil al mes en su colección.
Moisés Hasson, consultor y docente de 60 años, tiene una colección de unas 900 revistas de historietas hechas en Chile. Su colección se centra en la época dorada de la historieta en el país, cuando los quioscos estaban abarrotados de revistas que vendían decenas de miles de ejemplares semanalmente. Hasson cree que "las historietas son una muestra de la cultura popular, al igual que las canciones o los trabajos en greda. Hay algo muy nuestro allí, por lo tanto merecen ser conocidas y estudiadas."
Mauricio García, de 57 años, creó en 2010 el Museo de la Historieta. Quería tener un lugar de encuentro y homenaje a los dibujantes y creadores chilenos. Durante cuatro años, expuso miles de revistas y libros. Tras donar el museo al Museo Histórico Nacional, puso a la venta toda su colección de historietas extranjeras, lo que le ha permitido costear la compra de nuevos cómics que, apenas lee, los vuelve a vender. "Me doy el lujo de comprar revistas, libros y álbumes que quizás no podría tener si no tuviera la intención de venderlos y recuperar lo gastado".
En la última década, el interés por los cómics ha tenido un golpe revitalizador. De la mano de las películas que producen DC Comics y Marvel, la industria del cómic se revitaliza a partir del éxito en la pantalla. Esto se ve en eventos como las ComicCon, celebradas en Estados Unidos y Latinoamérica, a las que asisten miles de espectadores disfrazados y customizados de sus personajes favoritos, además de cientos de stands llenos de cómics para comprar.
A pesar de eso, Mauricio García opina que "no existe un gran mercado de las historietas, por lo menos en Chile. La mayoría compra poco y prefieren internet, donde puede ver casi todo gratis. En la época de oro de la historieta chilena, una revista quincenal que vendía menos de 3 mil ejemplares se cancelaba. Hoy ninguna llegaría ni a la mitad de esa cifra".
Esto no quita que las revistas clásicas se estén revalorizando. Si un número actual cuesta en promedio 4 mil pesos, un Condorito de los primeros años puede costar entre 50 mil y 500 mil, dependiendo de su estado. "El público que las leyó de niño hoy tiene un poder comprador que le permite buscarlas y comprarlas, ya sea por nostalgia, regalo o para inversión", apunta García.
¿Cómo leer cómics?
La lectura de cómics tiene su propia técnica. No es tan sencillo como seguir las líneas de izquierda a derecha y rastrear una página de arriba abajo. Para los nuevos en esto, puede ser útil seguir estos consejos:
- Identifica cada panel: Un panel es la caja en la que se presenta cada "escena".
- Lee dentro de cada panel: Sigue el diálogo/narrativa escrita de un panel de izquierda a derecha y de arriba abajo.
- Avanza por la página: Luego, muévete por la página más amplia siguiendo las reglas de lectura tradicionales, pero en forma de paneles.
Por ejemplo, en páginas de Batman/Deadpool #1 (2025), la idea es seguir los paneles (tratando cada panel como una página independiente de narración) en el sentido que definen las flechas.
Valoración de una colección de cómics
Si quieres evaluar un cómic solo, un álbum, una serie o una colección completa, hay varios factores a considerar:
Cosas en las que fijarse a la hora de determinar el valor de un cómic:
- Año de publicación: Los cómics y revistas más codiciados son los de la era dorada (1930-1950) y la era de plata (finales de los 1950-1970).
- Estado de conservación: Vigila si tienen el lomo roto, esquinas abultadas y pliegues. Un cómic como recién salido de la tienda puede valer enormemente más.
- Editorial y artista: Los nombres grandes como Superman, Batman, Tintín, Spirou, Spider-Man, Los 4 Fantásticos, Astérix, son más populares y, por lo tanto, más codiciados.
- Disponibilidad: Las reglas tradicionales de la oferta y la demanda se aplican: menos disponibilidad significa mayor valor.
En muchos casos, el valor de una colección entera puede ser mayor que el de los artículos sueltos. Los coleccionistas no buscan únicamente cómics vintage coleccionables que estén en las mejores condiciones, sino que se esfuerzan por reunir todos los números de una serie determinada en un estado homogéneo.
Si te abruman las dimensiones de tu colección, podría ser el momento de acudir a los expertos. El personal de tu tienda local de cómics podría darte algunos consejos para vender una pequeña colección. Si se trata de miles de cómics y álbumes, hacer que un experto examine la colección te garantizará una valoración más rigurosa.
¿Dónde comprar cómics?
Cada vez hay menos quioscos y, de los que quedan, son pocos los que venden historietas. Un vacío que han intentado llenar las tiendas especializadas, muchas de las cuales expanden el negocio a las figuritas coleccionables de los personajes que protagonizan los cómics.
Antonio Cabello recomienda Shazam Comics y Crazy All Comics como lugares físicos. Hasson dice que la idea es no convertirse en un acumulador, sino coleccionar con consciencia respecto de lo que se busca y quiere. "Lo primordial está en definir muy bien qué tipo de publicaciones se va a juntar. Es muy bueno focalizar, porque así se aprende más rápido y se puede tener una meta razonable."
Cuando se compra de segunda mano, sobre todo en internet, Hasson recomienda poner ojo al estado de las historietas. "Muchas dicen ‘está bien conservada para su edad’, pero eso es decir nada cuando tienen las hojas amarillas y un doblez de un quinto de la hoja en la contratapa".
Mauricio García también sugiere buscar un nicho o tema especial para concentrarse en él. A diferencia de Hasson, opina que hay que comprar todo lo que encuentre, "aunque no esté en la mejor condición". "Siempre se puede ir mejorando o logrando una herramienta para cambio. Lo que hoy se desprecia mañana puede ser valioso, como las páginas de historieta originales que hace 40 años o más casi nadie se preocupaba de guardar."

En resumen, no hay un número mágico de cómics que defina una "buena" colección. Lo importante es la pasión, la constancia y, si se desea, la estrategia de inversión. Ya sea que tengas 3 cómics releídos hasta la saciedad o 900 revistas chilenas, cada colección tiene su propio valor intrínseco y potencial.