Wilson: Un Retrato Íntimo y Desolador de la Condición Humana por Daniel Clowes

Wilson, la aclamada novela gráfica de Daniel Clowes, se ha consolidado como un libro de culto para los apasionados del cómic. Es una obra que disecciona la complejidad del ser humano contemporáneo a través de su enigmático protagonista.

Daniel Clowes: El Creador Detrás de Wilson

Daniel Clowes, nacido en Chicago en 1961, es una figura destacada en el mundo del cómic y la ilustración. Aunque se considera autodidacta, su formación académica incluyó estudios de arte en el Instituto Pratt de Brooklyn. Su carrera profesional despegó con colaboraciones en la legendaria revista Love & Rockets. En 1985, lanzó su primera serie de comic-books, Lloyd Llewellyn. Desde 1989, ha trabajado de forma constante en Eightball, una revista de confección propia que le otorga total libertad creativa. En estas páginas ha presentado tanto historietas cortas, recopiladas en álbumes como Caricatura, como obras de formato largo, incluyendo David Boring, Como un guante de seda forjado en hierro, y la aclamada Ghost World, cuya adaptación cinematográfica le catapultó a la fama internacional.

El trabajo de Clowes se extiende más allá del cómic. Ha colaborado en el ámbito de la ilustración con bandas musicales, como Ramones en el vídeo "?I don?t wanna grow up?", y ha diseñado portadas de álbumes para grupos como Supersuckers y Urge Overkill. Su talento también ha sido requerido por revistas de renombre como Esquire, The New Yorker, The Village Voice y Details. Además, ha diseñado carteles de películas, como Happiness de Todd Solondz, y ha realizado ilustraciones para discográficas como SubPop y la marca de refrescos OK Soda. Actualmente, Clowes reside en Berkeley, California, donde continúa publicando entregas de Eightball y escribiendo guiones para cine.

Retrato de Daniel Clowes

Wilson: Un Protagonista Poliédrico y Desolador

En el centro de esta obra se encuentra Wilson, un personaje que Daniel Clowes describe como un tipo de mediana edad con empatía cero, un vago con un gran corazón, un solitario, un marido y padre devoto, un idiota, un sociópata, un fantasma y un engreído. Es una flor delicada, o quizás no. Wilson es, en esencia, 100% "wilsoniano". Se le define como un misántropo de mediana edad que, para evitar su soledad, inicia conversaciones unilaterales con desconocidos en cafeterías o en la calle. Es un infeliz resentido que encuentra sospechosa la aparente felicidad de quienes le rodean. A pesar de ser un hombre odioso, posee un gran corazón. Es un soltero triste y solitario, un padre y marido devoto, un idiota, un sociópata, un fantasma iluso y, paradójicamente, una flor delicada. Wilson es el retrato de la parte oscura del hombre contemporáneo.

«En su escritura Clowes consigue que los estados de ánimo de la gente no se lean, sino que se experimenten como en la vida real», señala The Los Angeles Times. El autor describe a Wilson como un personaje patético que se cuenta entre las mejores creaciones del autor. Wilson es un hombre de mediana edad que anhela desarrollar una conexión con otras personas. Sin embargo, su falta de empatía le conduce a situaciones absurdas, a menudo teñidas de humor negro. Tras la muerte de su padre, Wilson, más solo que nunca, se propone encontrar a su exmujer e intentar recuperar su relación. En este proceso, descubre que tiene una hija adolescente, nacida después de la ruptura de su matrimonio y dada en adopción. Wilson fuerza el reencuentro con su ex mujer y su desconocida hija, pero el soñado encuentro se alejará bastante de un final feliz.

Solitario, desarraigado y de una sinceridad corrosiva, así es Wilson. Clowes lo presenta como un habitante de 43 años de Oakland, California, un tipo cáustico que no tiene cortapisas en disparar verdades a la cara de quienes se le cruzan en el camino. «Creo que Wilson no trata de ser odioso, él quiere ser tan sincero como sea posible», comenta Clowes. «Lo que pasa es que él no quiere tener contacto con personas que no se enfrenten a sus verdaderos sentimientos, digamos que quiere escuchar a gente receptiva y sincera». El problema es que nadie desea escuchar "verdades" de un extraño, explica el dibujante. «Yo me he encontrado con personas a las que realmente no les gusta Wilson. Creo que son aquellos que no están en contacto con esa parte (odiosa) de sí mismos; es demasiado para ellos que él les recuerde eso», señala. Y es que Wilson rezuma ironía, pero del tipo de sarcasmo que "avergüenza", advierte Clowes. "Es que la línea que divide al mejor humor y a la más absoluta tragedia es muy delgada".

Sin embargo, hay algo atrayente en el protagonista. Para el dibujante, esta seducción radica en el hecho de que Wilson no se deja "aplastar" por sus errores y, en cambio, sigue hacia adelante. "El hecho de que él no se recree en la miseria, eso lo hace menos miserable", apostilla. Clowes realiza una radiografía hiperrealista, en su máxima crudeza, del ser humano. Wilson aparece ante el lector común como un desalmado sin escrúpulos que a veces confunde porque parece que por fin va a hacer las cosas bien, pero él mismo las acaba estropeando. Como el mismo personaje de Wilson, donde momentos sublimes de gran sensibilidad se entremezclan con otros totalmente execrables.

Viñeta característica de Wilson

Una Obra que Expone el Estados Unidos sin Edulcorantes

«Un prodigio exponiendo ese Estados Unidos sin edulcorantes», según The Los Angeles Times. Wilson es un tipo poliédrico con el que es difícil empatizar. La vida del protagonista se reduce a salir a pasear por Oakland, California, solo o con su perra Pepper, y reflexionar, para sí o sobre los demás, sobre la tragedia de que la familia humana haya perdido todo sentido de comunidad con sus semejantes. En la obra se deslizan pequeñas revelaciones, como que el padre de Wilson era un profesor numerario y doctor en literatura comparada por Columbia. Con estas pinceladas, Clowes ofrece rayos de luz que atraviesan el carácter tormentoso del protagonista. A lo largo de las setenta historias que componen el relato de su declive vital, Wilson reencuentra y pierde. Pero en el fondo es la tragedia cotidiana de siempre, la del hijo de alguien que ha llegado alto en la vida, incapaz de percatarse de que quizá haya heredado el apellido, el color de los ojos o la alopecia temprana, pero nunca el hambre, el talento o la ética del esfuerzo de su progenitor. Este tipo de vástagos sufren una desgracia aun mayor, y es que, aunque carezcan de la madera del genio, se les acaba pegando su barniz, por mera radiación.

El legendario dibujante que está cambiando la cara del cómic

Estructura y Estilo: Un Lenguaje Visual Diverso

La novela gráfica Wilson se estructura en episodios autoconclusivos de una página, lo que permite una lectura fluida y fragmentada, similar a cómo recordamos nuestra propia vida. "Creo que esa es la forma en que recordamos nuestra vida, no recordamos semanas y semanas en el tiempo, sólo recordamos ciertos eventos, una llamada de teléfono, o algo que se nos ha quedado en la cabeza", afirma el autor. La obra mantiene una estructura sencilla en la distribución de las viñetas, con un máximo de seis u ocho por página. "Yo quería hacer algo que fuera tan simple que cualquiera pudiera leerlo, quería hacer el tipo de libro que pudieras abrir en una tienda y de repente te encontraras leyéndolo sin poder evitarlo", apunta Clowes. Se trataba, explica, de confeccionar un libro "sencillo en la superficie" pero con "profundidad en su conjunto".

Otro rasgo definitorio de la novela son sus trazos. Clowes realiza un interesante ejercicio experimental al dibujar cada página con estilos diferentes: algunas resultan sombrías y con ambición detallista, otras caricaturescas y casi un homenaje a Charles M. Schulz. "Cuando empecé estaba trabajando en un solo tipo de dibujo para el libro", relata el ilustrador, "y experimenté con estilos bastante diferentes, algunos de ellos funcionaban para un tipo de historieta y otros no funcionaban, lo que se convirtió en algo muy frustrante". La solución fue dejar que cada trazo se adaptara al tipo de historia. "Al final, creo que estas variaciones en el estilo de las páginas repiten la forma en que pensamos nuestra vida, cuando miramos atrás ciertos eventos y nos vemos diferentes. Creo que esto captura esta esencia", concluye.

El último y esperadísimo título de Daniel Clowes contiene su primera novela gráfica concebida como tal. En una reciente entrevista, Clowes explica que la inspiración para crear "Wilson" le vino al reflexionar sobre dos de los momentos más dramáticos que puedan acaecer en la vida de cualquiera: el nacimiento de un bebé y la muerte de un padre. En esta reflexión sobre el nacimiento y la vida de cualquier persona se concentra todo aquello que nos hace humanos: los mejores y los peores sentimientos. Que "Wilson" tenga formato de novela gráfica ayuda a Clowes a trazar el recorrido existencial de sus personajes. La evolución en el tiempo, con las intervenciones del destino y de las consecuencias realizadas sin pensar a veces, y otras veces, totalmente planeadas, dota a los personajes de Wilson de una carrera vital de gran recorrido. Personaje caleidoscópico, Wilson ha sido dibujado en diferentes estilos y maneras. Con esto, Clowes, según ha explicado él mismo sobre su dibujo, consigue mostrar todos los lados de su personaje, desde el más elaborado hasta el más simple.

Datos Técnicos del Cómic

Título Original: Wilson

Autor: Daniel Clowes

Publicación Original: 2010 (USA)

Formato: Libro de historietas encuadernado en cartoné

Páginas: 80 páginas interiores en blanco y negro y color, más cubiertas

Volumen: Único

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