Trunks nació en noviembre del año 766, hijo de Vegeta y Bulma, lo que lo convierte en un mestizo entre Saiyan y terrícola. Aunque fue concebido como resultado de una breve aventura entre sus padres, su nacimiento no fue inicialmente recibido con entusiasmo por parte de Vegeta, quien veía a los mestizos como una desgracia y nunca deseó tener hijos. A pesar de la aparente falta de emociones paternas de Vegeta, Trunks fue muy querido por su madre y su familia. Sin embargo, Vegeta demostró ser más estricto en lo que respecta al entrenamiento y comportamiento de Trunks.
Durante la infancia de Trunks, Bulma lo presentó a los Guerreros Z el día de la llegada de los androides. Krilin y Gohan asumieron erróneamente que Yamcha era el padre, pero Goku los corrigió, revelando que Vegeta era el verdadero padre. Goku mintió diciendo que lo supuso por el parecido de Trunks con Vegeta, ya que Bulma quería sorprender a todos.
En un momento de peligro, mientras los Guerreros Z se enfrentaban al Androide Número 19 y al Dr. Gero, Bulma llevó al bebé Trunks al campo de batalla para que Vegeta lo viera, acompañada por Yajirobe. Antes de que Piccolo persiguiera al Dr. Gero, le reveló a Vegeta la identidad del joven misterioso como Trunks del futuro, lo que alivió a Bulma al saber que su hijo no crecería parecido a su padre.
Siete años después de la derrota de Cell, Trunks, con ocho años, demostró un poder fantástico para su edad, superando incluso a Goku y Gohan a esa edad. Había sido entrenado por Vegeta y, sin su conocimiento, ya podía transformarse en Super Saiyan, adaptándose al estado sin el permiso de su padre. Esta habilidad se hizo evidente durante un entrenamiento en la Sala de Gravedad, donde Trunks superó la abrumadora gravedad del estado.
En la división juvenil del 25º Torneo Mundial de Artes Marciales, Trunks llegó a la final y se coronó campeón junior al derrotar a su mejor amigo, Goten. A pesar de haber acordado no usar la fuerza excesiva, Trunks, convertido en Super Saiyan, derrotó a Goten con una ráfaga de energía. Su enfrentamiento contra Mr. Satán fue breve; un ligero golpe de Trunks fue suficiente para noquear al luchador, aunque el público creyó que Mr. Satán había ganado.
Trunks y Goten compitieron en la división de adultos disfrazados de "Mighty Mask", pero fueron descubiertos y descalificados por la Androide Número 18. Poco después, al enterarse de Majin Boo, Trunks intentó ayudar a su padre en la batalla contra el monstruo. Fue entonces cuando se produjo una escena conmovedora: Vegeta, por primera vez, abrazó a su hijo antes de inmolarse en un intento por destruir a Majin Boo.

Los niños fueron llevados a la Atalaya de Kami para refugiarse. Al despertar, se enteraron de las muertes de Vegeta y Gohan. Goku les enseñó la danza de Fusión para derrotar a Majin Boo. A pesar de las reticencias iniciales, la amenaza de Babidi los obligó a actuar. Trunks recuperó el Radar del Dragón mientras Goku se enfrentaba a Babidi y Majin Boo, mostrando su transformación en Super Saiyan 3.
Goku mostró su respeto a Trunks al regresar con el radar y les enseñó la técnica de Fusión. Tras el fin de la estancia de Goku en la Tierra, Piccolo continuó entrenando a los niños. Trunks y Goten lucharon contra Majin Boo, tanto individualmente como fusionados en Gotenks, aunque con varios intentos fallidos. Durante su entrenamiento en la Cámara del Tiempo Hiperbólica, se enfrentaron a Super Boo, logrando fusionarse en Gotenks, pero sin ser lo suficientemente fuertes para vencerlo.
Gotenks finalmente escapó de la Cámara del Tiempo gracias a su transformación en Super Saiyan 3 y luchó contra Super Boo, estando a punto de derrotarlo, pero fue superado. Presenciaron el regreso de Gohan con nuevos poderes y la derrota de Super Boo. Tras la explosión de Super Boo, los Guerreros Z lo buscaron, recogiendo a Mr. Satán y Bee en el camino. Cuando Super Boo se preparó para luchar de nuevo, se fusionaron, pero Super Boo los engañó, absorbiéndolos y fortaleciéndose.
Trunks fue revivido por las Esferas del Dragón Namekianas y proporcionó energía a Goku para la Genki-dama. Junto a Goten, reunieron a un grupo de personas para ayudar. Después de la batalla contra Majin Boo, Trunks y Goten buscaron un regalo de bodas para Videl. Inspirados por un anciano, decidieron usar el agua de una fuente termal para mejorar la piel de Videl. Tras encontrar la fuente, recogieron agua del río y fueron atacados por una serpiente gigante.

Al día siguiente, Trunks disfrutó de sus primeras vacaciones familiares con sus padres, ya que Vegeta había prometido llevarlo al parque. En la fiesta de cumpleaños de su madre, Trunks se reunió con Goten y le enseñó sobre las Esferas del Dragón, mostrando los defectos de los inventos de Bulma. En su camino de regreso, rescataron a Pilaf, Mai y Shu, quienes se habían quedado pegados al costado del barco.
Durante la amenaza de Beerus, quien decidió destruir la Tierra tras comerse todo el pudín, Trunks se mantuvo al margen mientras Vegeta luchaba contra el Dios de la Destrucción. Más tarde, durante la ceremonia para invocar al Super Saiyan Dios, Trunks, junto con otros, prestó su energía a Goku.
Cuando Jaco llegó para advertir sobre la venganza de Freezer, Trunks y Goten interactuaron con él, accidentalmente quitándole uno de sus dispositivos auditivos. Durante la batalla contra Freezer, Trunks y Goten detectaron el ki de Tagoma y se unieron a la pelea como Gotenks, pero luego se escondieron. Ayudaron a Bulma y Goten a llamar a Whis, y Goku les ordenó ir al Templo Sagrado para informar a Dendé.
Trunks fue asesinado cuando el planeta explotó, pero Whis revirtió el tiempo, salvándolo. Tras la derrota de Freezer, Trunks, Goten y Piccolo (quien había sido asesinado) escucharon lo sucedido. Trunks declaró que la próxima vez que Freezer resucitara, él y Goten lo cortarían por la mitad, sorprendiendo a todos al recordar el acto de Trunks del futuro.
En el Torneo de la Asociación Universal de Artes Marciales, Trunks animó al equipo del Universo 7. Tras la victoria, asistió a la celebración y participó en el engaño para ocultar la debilidad de Monaka a Goku, susurrándole algo a Beerus. Goten y Trunks se quedaron atrapados en el camión de reparto de Monaka, siendo llevados al Planeta Pot-au-feu.

En el Planeta Pot-au-feu, se encontraron con Potage y Gryll. Goten y Trunks vencieron a los secuaces de Gryll y se vieron envueltos en la lucha por la llave del sello del Agua Sobrenatural. Trunks fue atado junto con Goten y Potage, mientras Gryll abría el sello. Posteriormente, fueron perseguidos por Gryll y sus secuaces, presenciando cómo Vegeta era absorbido por el Agua Sobrenatural, creando una copia exacta de sí mismo.
Trunks estuvo a punto de ser absorbido por Vegeta Falso, pero fue salvado por Jaco. Junto a Potage y un agotado Vegeta, se retiraron. Potage explicó la verdad sobre el Agua Sobrenatural, un arma llamada "Comméson", y que el Vegeta Falso debía ser derrotado para salvar al verdadero. Gotenks, fusionado, intentó derrotar a Vegeta Falso sin éxito, siendo salvados por Goku.
Trunks observó la batalla entre Goku y Vegeta Falso, y se dio cuenta de que la lucha podría prolongarse. Con la ayuda de Potage, descubrieron que aplastar el núcleo debilitaría a la copia. Se dirigieron hacia donde Gryll Falso había sido eliminado, pero el núcleo había desaparecido. El núcleo intentó emboscar a Goten, pero Trunks y Jaco lo atacaron sin éxito.
Mientras huían del Comméson, Trunks notó cómo el ki de Vegeta desaparecía y corrió hacia su padre. Vegeta, dentro del Comméson, sonrió mientras Trunks gritaba por él. Monaka despertó y accidentalmente pisó el núcleo, destruyéndolo y permitiendo a Goku derrotar a Vegeta Falso. Con Vegeta salvado, Trunks lo abrazó felizmente.

La psicología de Vegeta revela una profunda transformación. Criado sin un modelo paterno, su orgullo como príncipe Saiyan era su principal motor. Sin embargo, su matrimonio con Bulma y el desarrollo de lazos íntimos, un paso crucial en su desarrollo psicosocial, lo llevaron a un cambio. La paternidad, aunque inicialmente distante con Trunks del futuro, creció a través de la crianza de su hijo en su línea temporal. El entrenamiento conjunto y la experiencia de casi perder a su hijo durante la saga de Cell marcaron un punto de inflexión, desarrollando su conciencia de paternidad.
La crisis de la mediana edad de Vegeta, evidenciada cuando se dejó lavar el cerebro por Babidi, se debió a la sensación de estancamiento al sentir que perdía su instinto de fuerza por la crianza de su hijo. Sin embargo, su aceptación de su familia y el amor que sentía por ellos, culminando en su sacrificio para protegerlos, demostraron que había superado esta crisis, convirtiéndose en un padre cariñoso y aceptando su nueva identidad.