Obito Uchiha, una figura compleja y trágica en el universo de Naruto, demostró ser un shinobi de un poder extraordinario, cuya trayectoria estuvo marcada por un profundo cambio de personalidad y un dominio excepcional de diversas técnicas de ninjutsu. Aunque nació en el Clan Uchiha y se convirtió en un Chūnin a la edad de once años, la destreza general de Obito como shinobi era normal y él estaba constantemente detrás de sus compañeros de clase, como Kakashi y Guy.
A pesar de este desarrollo relativamente lento como un shinobi en sus años de juventud, el talento de Obito comenzó a surgir después de despertar su Sharingan. Se las arregló para adaptar y utilizar con rapidez las técnicas avanzadas poco después de su obtención, casi igual a su futura contraparte dual, pero al obtener el poder del Mangekyō Sharingan y Elemento Madera a corta edad, demostró ser una flor tardía, pero trascendentalmente mortal.
Más tarde, Obito fue entrenado por el mismísimo Madara, que pasó la mayor parte de sus técnicas, conocimientos y actitud hacia él. Como adulto, Obito se convirtió en un ninja muy poderoso y peligroso con sus habilidades de ser una imagen casi especular del propio Madara. Gracias a esto, su poder se volvió tan abrumador como para realizar hazañas enormes a una edad temprana, como el poner en jaque y destruir Konoha a los catorce años. Incluso, a pesar de ocultar su identidad con una máscara, varios ninjas de alto nivel que tenían un historial previo con Madara, como Ōnoki, asumieron que Obito era el legendario y diabólico Uchiha, debido a sus únicas habilidades y destrezas. Por lo tanto, Obito ha sido capaz de enfrentarse contra múltiples guerreros de nivel rango S, como Kakashi y Might Guy; y excepcionales shinobi nivel Kage, como Minato Namikaze; Jinchūriki perfectos, como Killer B y Naruto en Modo Kurama y otros shinobis de gran prestigio en numerosas ocasiones.

Dominio del Ninjutsu: Un Arsenal Versátil
El repertorio de ninjutsu de Obito era vasto y adaptable, abarcando desde técnicas de combate a corto alcance hasta ilusiones devastadoras y manipulaciones a gran escala.
Taijutsu y Velocidad
En su niñez, Obito era bueno en el uso de Taijutsu, pero no al nivel de Kakashi y Guy. A pesar de eso, cuando despertó su Sharingan, sus capacidades de lucha a corta distancia y mano a mano mejoraron, ya que era capaz de leer e incluso predecir los movimientos de sus enemigos hasta tal punto, que fue capaz de contrarrestar eficazmente a Kakkō y con ayuda de Kakashi, demostraron una combinación de combate muy eficaz. Después de haber sido salvado por Madara, su habilidad en esta zona mejoró hasta el punto de enfrentarse sin ninguna dificultad a ninjas habilidosos y fuertes como ANBU de Kirigakure y de la Raíz.
Obito también mostró un gran nivel de velocidad, incluso sin el Kamui, pudiendo detectar una trampa de sus enemigos antes que sus compañeros. Durante su encuentro con Kakkō, mostró suficiente velocidad para interceptar los ataques del ninja de Iwagakure, creando una apertura para que su compañero atacara. Con el Kamui, él podía teletransportarse instantáneamente a casi cualquier lugar, dándole una gran ventaja en velocidad durante la batalla. Durante la Cuarta Guerra Mundial Shinobi, Obito demostró poder seguirle el ritmo a Naruto en su Modo Chakra del Nueve Colas, enfrentar fácilmente el avanzado estilo rápido y flexible de Guy y equipararse a Kakashi, quien era reconocido por su tremenda velocidad.
Tras obtener la Transformación del Sabio de los Seis Caminos, la velocidad de Obito superó cualquier lógica, pudiendo abrumar a Tobirama y un clon de Hashirama sin esfuerzo aparente sin que estos siquiera notaran cuando lo hizo, así como reaccionar sin problemas a los movimiento de Minato mientras estaba en Modo Chakra del Nueve Colas y usaba el Jutsu del Dios Trueno Volador.

Genjutsu y Control de Bestias con Cola
Aunque, en un principio, las aptitudes de Obito en el área del Genjutsu eran muy bajas, tras obtener el Sharingan y ser entrenado por Madara, su potencial en las técnicas ilusorias floreció hasta convertirse en un peligroso rival empleándolas. Una de las hazañas más increíbles suyas, fue el ser capaz de controlar a la más poderosa de todas las Bestias con Cola, el Zorro Demonio de Nueve Colas Kurama, algo que dejó sorprendido al Cuarto Hokage, pues controlar a una Bestia con Cola es una labor extremadamente difícil debido al inconmensurable poder de éstas, hazaña que solo fue conseguida por el legendario Madara antes de él.
Obito demostró poder realizar poderosas ilusiones con las que fue capaz de controlar durante varios años a Yagura el Yondaime Mizukage, estableciendo un reinado del terror en Kirigakure. También fue capaz de atrapar en una ilusión por varios días seguidos a los miembros de Raíz Torune Aburame y Fū Yamanaka. Su Sharingan también le brinda la capacidad de leer las mentes de las personas, como demostró al atrapar en un Genjutsu a Konan para revelar el paradero donde había ocultado el cuerpo de Nagato y el Rinnegan. Pero, sin duda, su hazaña más increíble en este área fue emplear el Tsukuyomi Infinito, el Genjutsu más poderoso que ha existido tras convertirse en el Jinchūriki del Diez Colas, con él cual iba a proyectar el Rinne Sharingan de su Dios Árbol en la Luna para emitir un Genjutsu a nivel planetario que atraparía a todos en un mundo ilusorio controlado por él. Aunque estuvo a punto de conseguirlo, fue parado gracias a los esfuerzos conjuntos de la Alianza Shinobi y en especial de Naruto y Sasuke.

Jutsu de Invocación y Elementos
Obito era un poderoso usuario del Jutsu de Invocación, con éste tenía la capacidad de invocar a Kurama desde enormes distancias a Konoha tras controlarlo con su Dōjutsu. Tras obtener el Rinnegan, podía emplear el Camino Animal para usar la Invocación Rinnegan, con la que era capaz de llevar a cabo invocaciones de cualquier tipo sin necesidad de contrato de sangre, éste le servía para llamar a sus Seis Caminos del Dolor a donde se encontrara.
Como miembro del Clan Uchiha, Obito podía utilizar jutsus de Elemento Fuego, como se ve en su lucha con dos ninja de Iwagakure, donde demostró técnicas tipo fuego, utilizando el Elemento Fuego: Jutsu Gran Bola de Fuego, también era capaz de mezclar la deformación del espacio de su Kamui, combinándola con su Elemento Fuego para crear una gran cantidad de fuego, la cual se convierte en una espiral para cubrir una mayor área de ataque.
Obito también era capaz de utilizar el Elemento Madera tras la adquisición de prótesis hechas a partir del ADN de Hashirama Senju. Su aptitud con eso quedó demostrada durante su asalto a varios ANBU de Kirigakure después de que Rin hubiera muerto. Con él podía producir ramas y puntas de su cuerpo, que luego podrían utilizar para atravesar a sus oponentes, literalmente ensartar en las ramas. También podrían utilizarse como proyectiles, así como a una escala mayor. Con este Kekkei Genkai, también venían los componentes que forman este elemento, el Elemento Agua y el Elemento Tierra, éste último que se ha mencionado ya. Además, con las células de Hashirama y la colaboración de Madara, ellos podían conectarse y controlar (con mucha dificultad) al Diez Colas, incluso Obito demostró poder lanzar múltiples raíces desde las colas de la bestia.
También gracias a la implantación Células de Hashirama, Obito aprendió y dominó el Elemento Yin, Yang y Yin-Yang, que fue enseñado Madara poco antes de su muerte. Con el Yin-Yang era capaz de crear clones del Zetsu Blanco, y en la Cuarta Guerra Mundial Shinobi empleó este elemento para crear masivamente un ejército de 100.000 de estos clones para usarlos como fuerza militar. Una técnica que usa estos elementos es el Izanagi, que se basa en el Jutsu: Creación de Todas las Cosas del Sabio de los Seis Caminos.

Armamento y Habilidades Especiales
Como adulto, Obito se había mostrado con una amplia gama de armas en los últimos años. Durante la Cuarta Guerra Mundial Shinobi, comenzó a llevar el Gunbai de Madara, el cual llevó durante su vida, que se unía a él por medio de una cadena que está, de alguna, manera conectado a Tobi, ésta se utilizaba para lanzarlo como un medio alternativo de ataque y defensa, así como un método para obtener posibilidad de aproximarse y hacer contacto físico y así absorber a sus enemigos.
Durante su lucha con Minato, utilizó una larga cadena unida a aparatos en su muñeca, que en conjunto tenía la apariencia de unos grilletes. Él utilizó esto en relación con su capacidad de convertirse en materia intangible, lo utilizó en primer lugar para que el adversario pase inofensivamente a través de su cuerpo, antes de solidificarse de nuevo, ya que sobresalió desde el otro lado, solo para frenar la cadena y así arrastrarlo.
Justo antes de la Masacre del Clan Uchiha, cuando se reunió con Itachi, Tobi fue visto llevando una Espada en la cintura. La máscara que llevaba en la Cuarta Guerra Mundial Shinobi, también se observó que era duradera y resistente, ya que soportó un cabezazo de Naruto, mientras que estaba en su Modo Control de Chakra sin siquiera sufrir ni un rasguño. Tobi afirmó que la razón de esto se debe a que la máscara se compuso de materiales que son "aptos para la guerra". Pero no pudo soportar un Rasengan directo de Naruto en su Modo Bestia con Cola.
Tras la primera activación de su Mangekyō Sharingan y el uso del Elemento Madera: Jutsu Corte de Rama, hubo varios receptores de chakra entre las ramas de la técnica que se extendía fuera de su lado derecho. Aunque después de la liberación de los dos técnicas, los receptores parecía desvanecerse junto con ellos. Tras la implantación el Rinnengan de Nagato, Obito mostró un uso más amplio de los receptores de chakra. Al implantar un receptor de chakra único dentro del pecho izquierdo de sus Jinchūrikis revividos, Obito fue capaz de controlar y manipularlos por completo, así como obligarlos a adoptar sus transformaciones Jinchūriki a Obito con la Espada de Nunoboko. También tenía un conjunto de enormes receptores de chakra con aspecto de estacas, que expulsó desde su dimensión con su Kamui, que se utilizaron tanto para apuñalar y producir Cadenas de Chakra que pueden contener una Bestia con Cola. Después de obtener un dominio sobre el Diez Colas, él pudo crear y obtener la Espada de Nunoboko, un arma hecha a partir de la sustancia negra, el cual según él antes portaba el mismísimo Sabio de los Seis Caminos.
Obito manejaba un conjunto de shuriken gigante (de todos tamaños desde las portátiles a más grandes que una persona completamente desarrollada), almacenada en la Dimensión del Kamui, que al instante podía liberar con su Kamui, a una gran velocidad, lo que añade un elemento de sorpresa al ataque y le da un mínimo tiempo al oponente para reaccionar en consecuencia. También los usaba como armas cuerpo a cuerpo a corta distancia contra Kakashi, tanto para apuñalar y cortar.

El Sharingan y el Mangekyō Sharingan: Habilidades Clave
Obito fue capaz de despertar su Sharingan y utilizarlo con gran facilidad, a pesar de ser su primera vez utilizándolo. Como le regaló su ojo izquierdo a Kakashi, él solo conservó su Sharingan derecho, que evolucionó a las tres aspas y demostró una gran maestría con él, pudiendo mantenerlo activo en todo momento con la fuga mínima de sus niveles de Chakra. A pesar de que su Sharingan izquierdo original no estaba en su posesión, él lo reemplazó con otro, además poseía una gran reserva de otros Sharingan por si los necesitaba.
Gracias a la posesión de los ADN Uchiha y Senju, Obito era capaz de usar el Izanagi; una técnica considerada como una de los Kinjutsu de los Uchiha, ya que tras usarlo el usuario quedará con su ojo ciego y sellado para siempre. A diferencia de Danzō Shimura, Obito fue capaz de mantener el Izanagi durante su batalla con Konan durante diez minutos consecutivos a cambio de perder un solo Sharingan debido a que tiene ADN de Hashirama.
Obito fue capaz de usar su Sharingan estándar para controlar totalmente a Kurama. En primer lugar, se centraba en los ojos de Kurama, haciendo que el Sharingan se manifestara por encima de ellos, a continuación, el Sharingan desaparecía con la ampliación de la pupila. Después de eso, podía utilizar el Jutsu de Invocación para transportar de Kurama a cualquier lugar que él quisiera.

Obito como Jinchūriki del Diez Colas
En su forma como Jinchūriki del Diez Colas, Obito era incluso más fuerte que el Primer Hokage, siendo capaz de romper sus puertas que trataban de retenerlo, y era capaz de crear brazos de chakra provenientes de las salientes de su espalda, los cuales eran capaces de romper la barrera creada por los cuatro Hokages con aparentemente mucha facilidad. Tanto Killer B como Gyūki, admitieron que Obito se había vuelto incluso más fuerte que el mismo Diez Colas, esto debido a que ahora el poder estaba más enfocado. Su velocidad también aumentó notablemente, siendo capaz de atacar a Hashirama y Tobirama completamente por sorpresa.
Al haberse completado la transformación, aparentemente fueron curadas todas las heridas previas que Obito tenía. Además, él había adquirido la habilidad de crear una sustancia negra, gracias a su dominio del Elemento Yin-Yang aumentado en esta forma, el cual podía moldear para crear infinitas formas, ya sea para fines ofensivos o defensivos, incluso podía crear explosiones con ella. De acuerdo con Hiruzen, era parecido al Elemento Polvo, siendo a la vez superior a un Kekkei Genkai y Kekkei Tōta, capaz de destruir cualquier cosa o técnica, pudiendo hasta detener el proceso de regeneración de la Invocación: Reencarnación del Mundo Impuro. También le crecieron dos cuernos en su cabeza, siendo el izquierdo más pequeño. Además, las salientes de su espalda se desplazaron quedando alrededor de su cuello. Gracias a esta nueva etapa, Obito podía crear un Shakujō a partir de su chakra, el cual pudo romper uno de los Kunai de Espacio-Tiempo de Minato y también formar detrás de él un halo de esferas.
Su dominio le permitió la capacidad de usar la Bola Bestia con Cola, incluso a un nivel superior, en donde invoca a un árbol adornado de flores de donde salen las bolas, parecidas a las usadas por el Diez Colas para enfocar dicho ataque. Obito formando la Gudōdama.
Al parecer, la única debilidad que tenía eran los ataques que utilizan chakra Senjutsu. Aunque después de recibir el ataque fue capaz de sanar y recuperarse sin daños aparentes, incluso se mostró tranquilo tras recibir un ataque del Rasengan de Naruto y Minato, éste fue capaz de protegerse con las esferas de Chakra.

Transformación y Legado
Después de que dejara de ser Jinchūriki del Diez Colas, Obito fue capaz de revelarse contra Madara ya como el nuevo Jinchūriki del Diez Colas y atravesar su pecho, logrando absorber parte del Chakra del Una Cola y el Ocho Colas, así como también parte de su Senjutsu de los Seis Caminos.
Obito Uchiha (うちはオビト, Uchiha Obito) era compañero de Kakashi Hatake y Rin Nohara, alumno de Minato Namikaze y fue quien le dio a Kakashi su Sharingan izquierdo. Después de su supuesta muerte en la Tercera Guerra Mundial Shinobi, reapareció como Tobi (トビ, Tobi). Él era el verdadero líder de Akatsuki tras la muerte del líder original, Yahiko. Era uno de los antagonistas principales de la serie, hasta su derrota a manos de la Alianza Shinobi y su redención a manos de Naruto Uzumaki. Él mismo se había auto-proclamado como Madara Uchiha para provocar temor en sus contrarios.
A lo largo de su vida, Obito sufrió una serie de transformaciones y empleó una rica variedad de atuendos durante las diferentes etapas que sucedieron. Cuando era niño, Obito tenía pelo negro y puntiagudo, y ojos oscuros. Llevaba un uniforme de manga larga azul con placas de metal en la parte que alcanzó el dorso de las manos, así como una chaqueta azul con adornos de color naranja y el cuello. La chaqueta fue fijada al resto del equipo por dos botones en el cuello. Tras la catástrofe en el Puente Kannabi, la mitad de su cuerpo quedó gravemente dañada, a la vez que perdió su ojo izquierdo al cederlo a Kakashi. Sin embargo, Madara, tras rescatarlo de los escombros sustituyó todo el hemisferio izquierdo con un cuerpo artificial de Hashirama, otorgándole un color blanco perpetuo en este lado, el lado derecho de su rostro quedó marcado por profundas cicatrices, similar a arrugas profundas, otorgándole una apariencia de anciano a simple vista. Durante su rehabilitación, Obito dejó crecer su cabello de manera muy similar a Madara en su juventud. Tiempo después, totalmente recuperado, empezaría a moverse usando su propio cuerpo. Obito cortó su pelo a uno más corto, emulando su apariencia de siempre, con ésta empezó a usar una máscara de color naranja (gris en el manga) con un solo agujero en su ojo derecho, rodeado de un patrón de marcas que hacían alusión a las cicatrices de su rostro. Durante esta etapa, llevaba una larga y gruesa túnica negra sobre un traje de cuerpo completo oscuro. Posteriormente, dejó crecer su pelo nuevamente, dando una imagen espectral de Madara en su juventud, seguía cubriendo su rostro con la máscara usada durante el ataque a Konoha. Durante el tiempo que controló a Yagura en Kirigakure, vestía con un largo kimono azul de bordes púrpuras que dejaba al descubierto su pecho, éste estaba ceñido a la cintura con un cinturón simple color oliva, incluía también unos pantalones negros holgados. Llevaba gran parte de su cuerpo vendado, incluidas sus piernas, brazo y mano derecha.
Una vez como Tobi, al principio de la serie, usaba el uniforme de Akatsuki, una larga túnica negra cubierta con nubes rojas y se cubría su rostro con una máscara naranja con un patrón espiral que emulaba el espiral formado por su Kamui. Bajo su capa de Akatsuki, lleva un traje negro de manga larga que cubría también su cuello y barbilla, un par de guantes negros y un pantalón negro, junto con los zapatos de Akatsuki y estribos blancos. En la cintura, lleva un cinturón negro y espeso, con una armadura metálica, como las placas que se le atribuye. Antes de revelar su supuesta identidad, llevaba el anillo de Sasori en el pulgar izquierdo. Después de conseguir el Rinnegan, su vestuario cambió a una nueva máscara que deja al descubierto los dos ojos, a diferencia de su antigua máscara que solo mostraba uno, ésta era de un color blanco y tenía la parte trasera cubierta de una tela color púrpura claro, ésta tenía un diseño de tres tomoe con un pequeño punto en el centro y un patrón de ondas extendiéndose a través de ella, haciendo alusión al Sharingan y Rinnegan. Está máscara era de un material muy resistente, que, según él, era más adecuado para la guerra, llegando incluso a soportar un choque a toda velocidad con Naruto en su Modo Chakra del Nueve Colas sin siquiera sufrir algún rasguño. Acompañaba esta máscara con una ropa traje similar al atuendo tradicional del Clan Uchiha durante el Era de Guerra entre Clanes. Este traje incluía un par de pantalones y guantes de color negro con una camisa negra de mangas blancas, sobre ésta llevaba una gran túnica púrpura de cuello alto y manga larga y tenía grabado el símbolo Uchiha en la espalda. Alrededor de su cintura, llevaba una sencilla obi morado y un cinturón.
Obito después de convertirse en el Jinchūriki del Diez Colas, sufre una serie de cambios en su cuerpo: Su cabello se vuelve color blanco, le aparecen diez salientes en su espalda, cinco en la parte superior de su espalda y otros cinco cerca de su cadera, así como una serie de magatamas, siendo nueve pequeñas y una grande con la forma del Rinnegan, pero con dos líneas a los lados. Además, la parte derecha de su cuerpo parece estar cubierta por la piel de la bestia. Ahora solo lleva el pantalón del traje que llevaba al inicio de la Guerra. Al acostumbrarse al poder del Diez Colas, Obito cambia su apariencia notablemente: le salen seis magatamas en el pecho y los salientes de su espalda se desplazan colocándose alrededor del cuello. También se forma una capa a partir de su piel y le crecen dos cuernos de la frente, siendo el izquierdo más pequeño.
Tras perder a las Bestias con Cola, el atuendo y la apariencia de Obito se volvieron más simples, tras dejar de ser Jinchūriki, su cabello siguió de una tonalidad gris blanquecino, denotando una gran pérdida de vitalidad, y su atuendo consistía en un sencillo pantalón negro, dejando toda la parte superior de su cuerpo al descubierto, notándose que la mitad del mismo era blanco debido a estar formado artificialmente de células de Hashirama.

En su niñez, Obito llegaba tarde con la excusa de estar haciendo una buena obra, como ayudar a una anciana a llevar su equipaje. Minato se refiere a esto como verdad, aunque Kakashi nunca le creyó. Obito también era un poco obstinado pero, a diferencia de Kakashi (quien era muy estricto por las normas y reglamentos), por lo general, no tenía mayores preocupaciones y prefería ayudar a un compañero que completar una misión al igual que Sakumo Hatake -a quien veía como un héroe-. También mentía para salir de situaciones incómoda; cada vez que tenía ganas de llorar, afirmaba que había "algo en su ojo", aunque siempre llevara sus gafas puestas. Obito tenía fuertes sentimientos románticos por su compañera de equipo, Rin Nohara, pero nunca se atrevió a decirle lo que sentía por ella (ni siquiera cuando estaba "muriendo").
Años después, con su cambio, Obito expresó que su razón para no revelar su identidad fue a que Kakashi no cumplió su promesa, la cual era la de proteger a Rin. A pesar de esto, Obito no parece culpar a Kakashi, sino a la "realidad sin valor" que ambos viven y asegura debe ser destruida. Sin embargo, su amor por Rin parece ser uno de los motivos de su cambio y su muerte tuvo un papel primordial en la creación de su personalidad actual, llegando a creer que la realidad no es más que un "infierno". En el momento en que él se convirtió en un adulto, después de los sucesos del Puente Kannabi y la muerte de Rin, como con cualquier Uchiha, la personalidad de Obito cambió drásticamente y se convirtió en una persona nihilista, fatalista y más calmada, quedando en el pasado su antigua lealtad, cuidado y compañerismo propios de la Voluntad de Fuego. Posteriormente afirmó haber heredado la Maldición del Odio del clan Uchiha.
Aunque con frecuencia se muestra arrogante acerca de sus propias habilidades y falta el respeto de aquellos a los que considera débiles, no está por encima de alabar a sus enemigos, como a su antiguo maestro, Minato, cuando logró herirlo. Asimismo, ha abandonado su sueño de ser Hokage y los ideales de compañerismo, llegando al punto de ridiculizar a Naruto por poseer dichos atributos. Esta arrogancia se extendió hacia Kakashi Hatake, a pesar de los dos son antiguos amigos y compañeros de equipo, alabando su velocidad, luego reprenderlo por abrir la boca tan fácilmente. De adulto, Obito también se lleva bien con Zetsu, que data a su amistad con el Zetsu Blanco cuando Madara lo salvó.
Obito también ha desarrollado un lado agresivo y asesino, un contraste directo con su juventud, tras presenciar la muerte de su amor platónico y encabezar una matanza él solo contra varios ninjas de Kirigakure. Esto fue mostrado por primera vez cuando atacó a su pueblo natal y mantuvo como rehenes a su antiguo maestro de la infancia, y a su hijo antes de la extracción del Nueve Colas del jinchūriki, una acción que llevó a la muerte de Minato y Kushina. Él, despiadadamente, asesinó a Torune para reencarnarlo momentos más tarde mediante el Edo Tensei, haciendo uso de Fu como sacrificio con tal de probar las habilidades de Kabuto. Después de haber sido expuesto como el falso "Madara" por Naruto, Obito se muestra con una personalidad más nihilista, como él declaró que su nombre no tenía sentido, ya sea como "Madara", "Tobi" u "Obito", que ha sido y será "Nadie", y que no le importa nada quién era él. Él, sin embargo, sigue ferozmente comprometido con el Plan Ojo de Luna, prometiéndose hacer cualquier cosa para verlo terminado, a pesar de sus opiniones en conflicto, y que nada más importa.
Como Tobi, era despreocupado, ridículo e infantil, algo que molestaba a gran parte de los miembros (especialmente a Deidara). Él está muy comprometido a mantener su identidad secreta, incluso actuando de esa forma cuando no había nadie a su alrededor (por lo menos, durante el arco de relleno del anime). Kisame y Zetsu, por el contrario, aprecian un poco la capacidad de Tobi para "alegrar" el tétrico contexto de la organización. Finalmente, Obito descarta su papel infantil después de la muerte de Deidara y lo usó una última vez para distraer al Escuadrón de Ocho Hombres durante la batalla de Sasuke contra Itachi.
Obito ha demostrado ser bastante paciente, estuvo por años preparando paso a paso el plan Ojo de Luna, lo que además demuestra que es muy calculador y meticuloso. Obito es un maestro de la manipulación. Él ha omitido partes de historias o acontecimientos en su propio beneficio, tal y como lo hizo con Sasuke o Nagato. Esto se ve reflejado en la existencia de los Akatsuki, los cuales son miembros completamente diferentes trabajando juntos por creer que la organización promueve el "logro de sus fines", cuando en realidad son meras "herramientas" que el mismo Obito programa. A menudo evita la responsabilidad por la influencia que tiene sobre los demás, reclamando a los coaccionados y manipulados de buena gana, revelando la verdadera historia de Itachi y los motivos de ésta para ganar los servicios de Sasuke fue la primera de las muchas apuestas de Obito. A pesar de que Sasuke no siempre está a la altura de sus expectativas, Obito está contento con su "desarrollo".
Durante la batalla contra Naruto, va recordando aspectos de su infancia, y se plantea si de verdad escogió el camino correcto. Al ver la personalidad de Naruto, muy parecida a la suya cuando era niño, se da cuenta de que podía haberse convertido en un ninja bueno y no un cruel criminal. Cuando habla con su antiguo compañero de equipo, éste le insiste en que aún puede cambiar, pero él se niega a cambiar a esas alturas; su odio y el sueño de recuperar a Rin es la razón por la que sigue así. Más tarde, se imagina a sí mismo si se hubiera quedado en Konoha, con sus compañeros y convertido en Hokage. Al tener una charla a solas con Naruto en su subconsciente, comienza a darse cuenta de que estaba equivocado, de que se había convertido en un monstruo y que había perdido por completo su identidad. Además, los continuos recuerdos de su pasado y la presencia de Rin en su mente, lo llevó a un estado de confusión y depresión que dio lugar a su derrota contra la Gran Alianza Shinobi.
La influencia de Obito en el mundo fue una de las más largas de la historia del Mundo Shinobi. Su ideal de la Voluntad de Fuego, cuando era un niño, fue transmitida a Kakashi, dándole como regalo su Sharingan izquierdo, después de que todos creyeran que había muerto y que de la misma forma, su voluntad fue transmitida a su alumno, Naruto, quien es el Jinchūriki del Nueve Colas, cosa que sucedió gracias a su padre Minato, quien a su vez fue el sensei de Obito, quien lo hizo para impedir que el Nueve Colas destruyera Konoha mientras era controlado por Obito. También adoptó y empezó el Plan Ojo de Luna de Madara, manipulando y convirtiendo a Akatsuki en una organización criminal, además de que mantenía cierta vigilancia sobre el Rinnegan de Nagato. Además, junto a Itachi, comenzó y participó en la Masacre del Clan Uchiha, dando lugar a la búsqueda de venganza de Sasuke, algo que siguió siendo alimentado por el mismo Obito luego de la muerte de Itachi. Cuando declaró la Cuarta Guerra Mundial Shinobi, provocó que las Cinco Grandes Naciones Shinobi se unieran, formando la Gran Alianza Shinobi, una hazaña que nunca antes se había pensado. Mientras luchaba contra Naruto en el segundo día de la guerra, los viejos ideales de Obito empezaron a surgir nuevamente, cosa que le hizo cuestionar sus acciones actuales, algo que provocó su derrota, a pesar de que pudo eludir ser controlado por Madara, convertirse en el Jinchūriki del Diez Colas y haber estado a pocos minutos de lanzar el Tsukuyomi Infinito.
Durante este mismo tiempo, Obito ayudó a salvar la vida de Naruto, enviándolo a la Espacio-Tiempo del Kamui junto a Sakura, transfiriendo la mitad Yin del Nueve Colas junto con un poco del Chakra del Una Cola y el Ocho Colas que había robado de Madara cuando éste se convirtió en el nuevo Jinchūriki del Diez Colas. Además, ayudó a traer de regreso a Sasuke cuando fue enviado a otro espacio-tiempo por Kaguya Ōtsutsuki, y en última instancia, sacrificó su vida para salvar a Kakashi y a Naruto.
Tras su muerte definitiva, Obito pudo regresar utilizando el Kamui, hablando con Kakashi en su subconsciente en donde le concedió su Chakra, logrando que éste pudiera utilizar su Mangekyō Sharingan en ambos ojos volviendo a ser, temporalmente, Kakashi del Sharingan.
OBITO UCHIHA RAP 🔥 | VILLANO MÁS TRÁGICO 💔 | (Naruto Shippuden) Solo Musica
Obito fue mencionado en Naruto por Kakashi, cuando murió el Tercer Hokage. Kakashi antes de acudir a su funeral, se paró un momento en la supuesta tumba de Obito para contarle lo sucedido. Tras recuperar su ojo izquierdo era capaz de invocar a Susanoo, pero no quiso hacerlo en ningún momento.