Tobirama Senju, el Segundo Hokage de Konohagakure, es una figura fundamental en la historia del mundo shinobi. Conocido por su intelecto agudo, su dominio de las técnicas de Elemento Agua y su papel en la fundación y consolidación de la Aldea Oculta de la Hoja, Tobirama también es recordado por su pragmatismo y, en ocasiones, por su desconfianza hacia el clan Uchiha.
Su entrenamiento inicial tuvo lugar en la academia ninja de Kirigakure, donde fue instruido por el Mizukage Sasuke Uchiha. Allí, Tobirama adquirió un conocimiento sólido de los jutsus Suiton, así como las habilidades básicas esenciales para cualquier shinobi. Posteriormente, se dirigió a su clan para entrenar bajo la tutela de Deidara Senju, el líder del clan. Con él, Tobirama aprendió los jutsus Mokuton más elementales que todo miembro del clan Senju debía dominar. En este entorno, Tobirama perfeccionó su control sobre el Elemento Madera, una habilidad que le sería de gran utilidad en su futuro camino ninja.
El Mizukage, tras el implante, se convirtió en una figura clave en su desarrollo. Tobirama se distingue por su cabello blanco, sus ojos rojizos y tres distintivas marcas rojas en el rostro: dos debajo de los ojos y una sobre la barbilla. Su vestimenta habitual consistía en una armadura azul y un protector de Kiri que cubría su frente y los lados de su rostro, similar al de Yamato. Para el combate, Tobirama optaba por una armadura azul sobre una camiseta y pantalones negros, complementados con sandalias ninja de tiras. Un rasgo llamativo de su atuendo era una bufanda peluda de color blanco alrededor de su cuello. Su porte denotaba un considerable orgullo por sus habilidades, las cuales eran indudablemente formidables.
El Legado de los Senju
Hashirama Senju, el Primer Hokage y hermano mayor de Tobirama, fue una figura legendaria. Reconocido por su dominio del Elemento Madera y su papel como líder del clan Senju, Hashirama poseía una profunda lealtad y un carisma excepcional. Fue él quien creyó firmemente en la "Voluntad de Fuego", la idea de que todo shinobi de Konoha debe mostrar lealtad mutua y que un Kage debe estar dispuesto a arriesgar su vida por la aldea. A pesar de su poder, Hashirama era conocido por su amabilidad y su deseo de paz.
Hashirama era un ninja alto de piel morena, ojos marrones y una larga cabellera oscura. Su vestimenta a menudo incluía una armadura blindada roja, similar a la de Madara, con protecciones en pecho, hombros, muslos y antebrazos. Llevaba el símbolo del Clan Senju en el cuello y, en ocasiones, se cubría la frente con una banda o el protector de Konoha. Como Hokage, adoptaba la vestimenta tradicional, incluyendo el sombrero y la capa.
En su juventud, Hashirama era alegre y confiado, aunque poseía una doble personalidad con tendencias a la tristeza por comentarios negativos. Siempre defendió sus ideales de proteger a las personas y fomentar el entendimiento mutuo, incluso oponiéndose a su padre. Su amistad con Madara Uchiha fue fundamental para la fundación de Konoha, aunque su hermano Tobirama mantenía una fuerte desconfianza hacia los Uchiha.
El ADN de Hashirama, debido a su linaje y habilidades únicas, se convirtió en un elemento codiciado. Madara Uchiha, tras su batalla en el Valle del Fin, obtuvo células de Hashirama. Posteriormente, Obito Uchiha recibió un trasplante de estas células, lo que le otorgó habilidades regenerativas y la capacidad de usar el Elemento Madera. Danzō Shimura y Kabuto Yakushi también experimentaron con el ADN de Hashirama.
La "Voluntad de Fuego" transmitida por Hashirama se convirtió en un pilar de Konoha, influyendo a generaciones de ninjas. Su legado perdura en personajes como Naruto Uzumaki, quien heredó no solo su voluntad sino también parte de su personalidad.
El Papel de Tobirama en la Aldea
Tobirama, a diferencia de su hermano, era más realista y desconfiado, especialmente con los Uchiha. A pesar de esto, fue él quien desarrolló muchas de las técnicas y estructuras que fortalecieron Konoha. Su inteligencia y habilidades estratégicas fueron cruciales en los primeros años de la aldea.
En la narrativa de los fanfics, se exploran diversas facetas de Tobirama. En una de las historias, se le describe despertando bruscamente y siendo reprendido por su liderazgo, lo que sugiere un lado más humano y vulnerable bajo su fachada de líder. La mención de su entrenamiento en Kirigakure y con Deidara Senju, aprendiendo el Mokuton, subraya su desarrollo como shinobi.

La descripción de su apariencia física es detallada: cabello blanco, ojos rojizos y tres marcas rojas en el rostro. Su vestimenta, una armadura azul con un protector de Kiri, y la bufanda peluda, lo convierten en una figura reconocible.
En ciertos fragmentos, se vislumbran interacciones con otros personajes, como Izuna Uchiha. A pesar de la rivalidad entre sus clanes, Tobirama y Izuna compartieron momentos de estudio y cercanía, explorando la biblioteca del templo y compartiendo pasajes. Tobirama, a pesar de las órdenes de su padre de espiar a Izuna, se negó a traicionar la confianza que Izuna depositó en él, demostrando una profunda lealtad y respeto por los sentimientos del otro.
La misión en el castillo de Yagetsu revela la complejidad de las relaciones y las lealtades. Tobirama se vio obligado a enfrentarse a Izuna, pero su intervención para salvar a Hashirama y su posterior reflexión sobre la naturaleza humana y la lealtad muestran la profundidad de su carácter.
El Impacto de las Células de Hashirama
El legado de Hashirama Senju se extiende más allá de su voluntad y sus técnicas. La obtención de sus células por parte de otros ninjas tuvo un impacto significativo en el mundo shinobi. Madara Uchiha fue uno de los primeros en beneficiarse, integrando las células en su propio cuerpo. Obito Uchiha, tras su grave herida, recibió un trasplante de células de Hashirama, lo que le permitió sobrevivir y adquirir habilidades únicas, incluyendo el Elemento Madera.

Danzō Shimura, en su búsqueda de poder, también utilizó las células de Hashirama, implantándolas en su brazo junto con varios Sharingan. Kabuto Yakushi, al revivir a Madara con el Edo Tensei, realizó modificaciones similares, manifestando el rostro de Hashirama en el cuerpo de Madara.
Estos trasplantes de células no solo otorgaron habilidades poderosas, sino que también crearon conexiones físicas y simbólicas entre los usuarios y el Primer Hokage, demostrando la perdurable influencia de Hashirama en la historia de Naruto.