La identidad de Tobi, uno de los antagonistas más enigmáticos de Naruto, ha sido objeto de intensos debates y teorías entre los fans. A lo largo de la serie, se han presentado numerosas pistas y revelaciones que apuntan a que Tobi es, de hecho, Obito Uchiha, un personaje que se creía muerto. Sin embargo, la complejidad de la trama y las acciones de Tobi han generado dudas y confusiones, llevando a la especulación sobre si podría ser Madara Uchiha o incluso una entidad completamente diferente.
Una de las primeras y más contundentes pistas sobre la identidad de Tobi surge cuando Kakashi lo reconoce. En ese momento, Obito, asumiendo su rol de Tobi, le revela a Kakashi que si él sobrevivió fue porque Kakashi dejó morir a Rin, lo que deja a Kakashi profundamente dolido. Esta confrontación, junto con las sutiles referencias a su pasado compartido, ha solidificado la creencia de que Tobi es Obito.
La conexión de Tobi con Kakashi es innegable y se manifiesta de diversas maneras a lo largo de la serie. Tobi a menudo le dice a Kakashi frases como: “No hables, no hables que tus palabras siempre son falsedad”. Esto hace alusión a los eventos de los capítulos 119-120 del anime, donde Kakashi y Obito tenían una relación de amistad con rivalidad. Kakashi le prometió a Obito que cuidaría de su amiga Rin, pero no pudo cumplirlo, y también le prometió usar su Sharingan izquierdo, un regalo de Obito, para proteger Konoha, promesa que tampoco cumplió cuando Pain mató a Kakashi en el capítulo 159 del anime.
El poder de Tobi de manipular la realidad a través de su Sharingan, haciéndose intangible, ha sido comparado con la técnica de Kakashi. Sin embargo, se percibe una diferencia crucial: Kakashi, al tener un Sharingan implantado, tiene dificultades para dominarlo, mientras que Tobi, con su Sharingan derecho de nacimiento (que supuestamente perdió bajo las rocas), parece haberlo desarrollado completamente, llegando a desplazarse por la "realidad alterna" creada por su propio Sharingan.
El incidente con Konan arroja más luz sobre las habilidades de Tobi. En su enfrentamiento, Konan casi lo derrota al descubrir su habilidad para hacerse "transparente" durante más de 10 minutos. En ese momento, Tobi revela su ojo izquierdo y utiliza el Kinjutsu Izanagi para sobrevivir, reescribiendo su destino. Aunque pierde el ojo izquierdo, se teoriza que este ojo ya era implantado, y que su ojo derecho, de nacimiento, es el que más utiliza. El ojo izquierdo, según esta teoría, sería un implante de último recurso, similar al de Danzo, para usar el Izanagi.

La procedencia de los Sharingan en frascos encontrados en el escondite de Tobi también genera preguntas, especialmente considerando que Danzo también utilizó Sharingan de otros Uchiha. La cuestión de cómo obtuvo estos ojos y si están relacionados con los de otros miembros del clan Uchiha sigue siendo un punto de interés.
La historia de Obito Uchiha es fundamental para comprender su transformación. Nacido en el clan Uchiha, Obito era compañero de equipo de Kakashi Hatake y Rin Nohara, y alumno de Minato Namikaze. Tras su supuesta muerte en la Tercera Guerra Mundial Shinobi, se revela que fue rescatado por Madara Uchiha. Madara realizó experimentos con él, utilizando células de Hashirama Senju para reconstruir la mitad izquierda de su cuerpo, que había quedado gravemente dañada. Este proceso le otorgó una apariencia marcada y cicatrices profundas en el lado derecho de su rostro, dándole una apariencia de anciano a simple vista.
Durante su rehabilitación, Obito dejó crecer su cabello, adoptando una apariencia similar a la de Madara en su juventud. Una vez recuperado, comenzó a usar una máscara naranja con un solo agujero para su ojo derecho, ocultando las cicatrices de su rostro. En esta etapa, se convirtió en el aprendiz de Madara y fue manipulado para presenciar la muerte de Rin a manos de Kakashi. Este trágico evento provocó que Obito despertara el Mangekyo Sharingan y cayera en la oscuridad, decidido a seguir el plan de Madara de crear un mundo donde Rin pudiera existir.

La participación de Obito en la masacre del clan Uchiha, junto con Itachi, es otro punto clave. Se especula que Obito ayudó a Itachi con la condición de que Sasuke fuera perdonado. Su estatus como Uchiha de alto nivel le habría permitido acceder a la tabla prohibida del clan.
La relación entre Madara y su hermano Izuna Uchiha también es relevante. Madara, al perder la vista, tomó los ojos de su hermano. Las versiones de esta historia difieren: Tobi asegura que Izuna los entregó voluntariamente, mientras que Itachi revela que Madara los tomó por la fuerza, posiblemente utilizando genjutsu para manipular a su hermano y al clan.
El plan de Madara de crear un ojo lunar y su conflicto con Hashirama en el Valle del Fin son eventos cruciales. Tras la pelea, Madara pierde el control del Kyubi, que amenaza con destruir Konoha. Mito Uzumaki sella al Kyubi, convirtiéndose en la primera Jinchuriki. Hashirama distribuye los Bijus entre las cinco grandes naciones ninja.
La técnica de Edo Tensei, desarrollada por Tobirama Senju, es otra pieza del rompecabezas. Aunque prohibida por su naturaleza, esta técnica jugaría un papel importante en la resurrección de personajes clave.
Madara, al no poder continuar su plan solo, buscó un sucesor. A pesar de considerar el Edo Tensei una técnica aberrante, necesitaba preservar su existencia y planeó usar el Gedou Rinne Tensei. Sin embargo, para resucitarse, necesitaba que alguien más lo hiciera. Con Izuna muerto, Madara creó una "copia" de sí mismo, Tobi, para que llevara a cabo sus planes. Este homúnculo, creado a partir de células de Hashirama, permaneció en reposo hasta su activación. Tobi, al igual que el clon de Hashirama, nació sin alma ni conciencia, que le serían transmitidas por Madara más tarde. Tobi era idéntico a Hashirama debido a la creación a partir de sus células, pero carecía del Sharingan, poseyendo ojos comunes.

El hecho de que el Sharingan de Tobi siempre esté activado, al igual que el de Kakashi, sugiere que Tobi podría ser un Uchiha y, por lo tanto, le sería imposible desactivar su Sharingan. Esta característica, junto con su poder para atravesar barreras de protección, refuerza la idea de que Tobi es un Uchiha.
La altura de Tobi cuando se enfrenta a Minato, el día del ataque del Kyubi, es la de un adulto de estatura similar a la de Minato. Esto contrasta con la estatura de Obito como un niño de 13 o 14 años cuando murió aplastado por las rocas. El tiempo transcurrido entre estos eventos no sería suficiente para que Obito creciera de esa manera, lo que lleva a cuestionar si Tobi es realmente Obito o si hay otra explicación.
La mención de Kabuto sobre no haberle otorgado aún un alma al cuerpo resucitado de Madara abre la posibilidad de que Tobi posea un alma diferente, o que sea el propio Madara. Sin embargo, se argumenta que si Tobi fuera Madara en el cuerpo de Obito, el cuerpo de Obito habría crecido considerablemente con el tiempo. Además, Kakashi, al ser amigo de Obito, habría sido capaz de reconocer el color de su chakra, lo cual no sucede.
La teoría de que Tobi es Obito se ve reforzada por la forma en que pronuncia su nombre rápidamente: "T-Obito-BiTobi", que suena parecido a "Obito". La única vez que se muestra el ojo derecho de Tobi, y el hecho de que el izquierdo lo posee Kakashi, también son pistas significativas. La intención de Obito de obtener el Rinnegan podría ser un intento de aumentar su poder.
Tobi, o más bien Obito Uchiha, se revela como el verdadero líder de Akatsuki tras la muerte de Yahiko. Durante la Cuarta Gran Guerra Ninja, Tobi controló a Yamato para usar el Estilo Madera contra la Alianza Shinobi. Su muerte marcó la extinción de la población Zetsu Blanco.
La habilidad de Tobi para hacerse intangible, conocida como Kamui, es una manifestación de su Mangekyo Sharingan. Este poder le permite teletransportar objetos a otra dimensión. A diferencia de Kakashi, quien utiliza esta habilidad con un Sharingan implantado y le cuesta dominarla, Obito la usa con su Sharingan derecho de nacimiento, que supuestamente perdió cuando fue aplastado por las rocas. La teoría sugiere que su cuerpo derecho fue transportado a otra dimensión como un acto de autodefensa automática, lo que le permitió sobrevivir al derrumbe.

En cuanto a los Zetsu, se presentan dos tipos principales: Zetsu Blanco y Zetsu Negro. Zetsu Blanco es un ser artificial creado a partir de los humanos afectados por el Tsukuyomi Infinito de Kaguya Ōtsutsuki y el Dios Árbol. Zetsu Negro, por otro lado, es el tercer hijo de Kaguya, nacido antes de que ella fuera sellada. Zetsu Negro manipuló a Indra y sus descendientes, los Uchiha, así como a los descendientes de Asura, los Senju, con la intención de que alguno despertara el Rinnegan.
Zetsu Blanco, junto con un Zetsu espiral (Tobi), fue dejado para cuidar a Obito Uchiha y ayudarlo en su recuperación tras ser herido de muerte. Cuando Obito intentó escapar para salvar a Kakashi y Rin, Tobi le ofreció su cuerpo como armadura para romper la roca. Tobi, al estar conectado al clon de Hashirama, tenía acceso al poder de la Estatua Demoníaca del Camino Exterior, lo que permitió a Obito romper la roca. Tobi guiaba a Obito, y en el camino, le explicaba los beneficios del ADN de Hashirama en su cuerpo artificial.
Tobi poseía un patrón de remolino característico en su rostro y cuerpo. Era un ser artificial que no necesitaba comida ni agua. Su cuerpo podía extenderse y envolver a una persona, prestándole su fuerza y protegiéndola como una armadura. Tobi también podía unirse al clon de Hashirama para usar el poder de la Estatua Demoníaca del Camino Exterior. Además, Tobi era capaz de utilizar las cinco naturalezas básicas del chakra y el Elemento Madera, aunque en menor escala que Hashirama.

La identidad de Tobi como Obito Uchiha se consolida a través de la narrativa, pero las complejidades de sus motivaciones, sus poderes y su transformación de un ninja idealista a un antagonista nihilista lo convierten en uno de los personajes más fascinantes y trágicos de la serie.
De HÉROE a VILLANO: El destino Roto de Obito Uchiha | Naruto
Kagami Uchiha es mencionado como el padre de Obito, aunque esta teoría no se confirma explícitamente en el manga. La intrincada red de relaciones y las revelaciones sobre el pasado de los personajes añaden capas de profundidad a la historia, manteniendo a los espectadores y lectores constantemente especulando.
La confrontación entre Obito y el Cuarto Hokage, Minato Namikaze, es un momento crucial. Obito, poseyendo el poder del Kyubi, se enfrenta a Minato, quien demuestra ser un oponente formidable. La habilidad de Minato para contrarrestar los ataques de Obito y su determinación por proteger Konoha resaltan la intensidad de su batalla.
La pregunta sobre cómo Obito se recuperó tan pronto después de ser aplastado por las rocas es respondida por la intervención de Madara. Madara lo salvó y, utilizando su conocimiento del Estilo Madera y las células de Hashirama, reconstruyó la parte izquierda de su cuerpo. Este proceso, aunque prolongado, le permitió a Obito recuperarse y continuar con los planes de Madara.
La revelación de que Tobi podría ser Kagami Uchiha es una teoría que surge de la confusión y la búsqueda de explicaciones alternativas. Sin embargo, la evidencia que conecta a Tobi con Obito, especialmente a través de su relación con Kakashi y Rin, es mucho más sólida.
La técnica de copia de Obito para parecer más poderoso, mientras Madara le enseñaba a controlar al Kyubi, es una estrategia que se alinea con su objetivo de desestabilizar el mundo ninja y cumplir el Plan Ojo de Luna. Su aparente recuperación rápida también se explica por la manipulación y el uso de técnicas avanzadas.
La habilidad del Mangekyo Sharingan Eterno de Madara, que hasta el momento no se había revelado completamente, generaba expectativas. La anticipación por el próximo manga para desvelar estas dudas era palpable entre los fans.
El trasplante de ojos, como el que se teoriza que Obito realizó para obtener su Sharingan izquierdo, es una práctica común en el mundo de Naruto. La obtención de estos ojos, ya sea a través de donaciones, robos o trasplantes forzados, es un tema recurrente que añade complejidad a las historias de los personajes.
La implicación de Tobi en la masacre del clan Uchiha, junto con Itachi, es un acto oscuro que subraya su descenso a la oscuridad. La condición de dejar a Sasuke con vida demuestra un vestigio de su antigua naturaleza, pero su participación en la masacre lo marca como un personaje complejo y moralmente ambiguo.
La historia de los hermanos Madara e Izuna Uchiha, su ascenso dentro del clan y la pérdida de la vista de Madara son fundamentales para entender las motivaciones de este último. La manipulación de Madara sobre su clan y su búsqueda de poder a través del Rinnegan definen gran parte de los conflictos posteriores.
El plan de Madara de crear un ojo lunar y su conflicto con Hashirama en el Valle del Fin culminan en una batalla épica. La derrota de Madara y su posterior resurrección a través del Edo Tensei son eventos clave que impulsan la trama hacia adelante.
La creación de Tobi como un clon de Madara, utilizando células de Hashirama, es un experimento científico y genético que revela la ambición y la crueldad de Madara. La falta de alma y conciencia inicial de Tobi, y su posterior manipulación por parte de Madara, lo convierten en un peón en un juego mucho más grande.
La personalidad de Obito, desde su infancia hasta su transformación en Tobi, es un estudio de contrastes. Su idealismo juvenil, su amor por Rin y su deseo de convertirse en Hokage se desmoronan tras la tragedia, dando paso a un nihilismo y una determinación fría para crear un nuevo mundo.
Las habilidades de Obito, incluyendo el Sharingan, el Mangekyo Sharingan, el Kamui y el Elemento Madera, lo convierten en un oponente formidable. Su maestría en la manipulación y su capacidad para planificar a largo plazo demuestran su inteligencia y su crueldad.
La influencia de Obito en el mundo ninja es innegable. Su legado, tanto en términos de sus acciones como de los ideales que transmitió, perduró a través de sus compañeros y sucesores, dejando una marca indeleble en la historia.
La confrontación final entre Obito y Naruto, donde Obito comienza a cuestionar sus acciones y a recordar su pasado, es un momento de redención y reflexión. La influencia de Naruto, con su propia voluntad de fuego, le permite a Obito ver el error de sus caminos y buscar la redención.
El sacrificio de Obito para salvar a Kakashi y Naruto es un acto final de heroísmo que redime, en parte, sus acciones pasadas. Su legado perdura en las lecciones que aprendieron de él y en el mundo que ayudó a salvar.
El papel de Zetsu, tanto Blanco como Negro, es crucial en la manipulación y el desarrollo de los planes de Madara y Obito. Zetsu actúa como espía, mensajero y, en el caso de Zetsu Negro, como un manipulador maestro que influye en eventos clave a lo largo de la historia.
La historia de Tobi y Obito es una exploración profunda de la pérdida, la manipulación y la búsqueda de redención. La complejidad de sus personajes y la intrincada trama de Naruto continúan cautivando a los fans, mientras las preguntas sobre su verdadera identidad y motivaciones se entrelazan en el tapiz de la saga.