¿Quién es Tobi: Madara Uchiha u Obito Uchiha?

La identidad de Tobi, el enigmático personaje de la máscara naranja en Naruto, ha sido fuente de gran confusión y debate entre los fans de la serie. A lo largo de la trama, se presentan indicios que apuntan a dos figuras clave: Madara Uchiha, un legendario ninja del pasado, y Obito Uchiha, un compañero de equipo de Kakashi que se creía muerto.

En esta wiki se recoge información sobre la serie de Naruto, incluyendo videojuegos, películas y novelas, así que es normal de que en los artículos haya spoiler.

Si siguieras el Anime o Manga lo sabrías, con nada más contártelo no entenderías, mírate la saga de la Cuarta Guerra Mundial Shinobi.

Madara Uchiha: El Fundador Legendario

Madara Uchiha (うちはマダラ, Uchiha Madara) es un personaje antagónico de la serie de Naruto. Antes del comienzo de la historia, se convirtió en la figura principal de su clan y era una reencarnación de Indra Ōtsutsuki, uno de los ninjas más poderosos de todos los tiempos.

En la primera parte de la serie, Madara es mencionado durante la batalla entre Naruto Uzumaki y Sasuke Uchiha, cuando este último hace un comentario sobre un histórico enfrentamiento de Madara contra el primer Hokage, Hashirama Senju. En la segunda parte, pasa de ser una figura de leyenda a estar involucrado en la mayoría de las desgracias que azotan al mundo ninja, aun estando muerto.

Madara creció en constante competencia con su hermano menor, Izuna Uchiha. Ambos eran reconocidos como los miembros más talentosos de su clan. Su competencia los condujo a obtener el Mangekyō Sharingan, y así, fueron capaces de tomar el control del Clan Uchiha, en el cual Madara actuaba como líder. Aún para los estándares de su clan, el chakra de Madara fue inusualmente fuerte. En una época definida por la guerra, todo lo que hizo fue la batalla, y todavía buscaba ser aún más fuerte. Bajo su liderazgo, el clan conquistaba todo lo que encontraban.

Años después, el Clan Uchiha constantemente se enfrentó con el Clan Senju igualmente poderoso. Para poner fin a la lucha constante, el líder de los Senju, Hashirama Senju, se acercó al Clan Uchiha con una ofrenda de paz. Aunque Madara no quería la paz con los Senju, el resto del Clan Uchiha querían poner fin a los combates, y Madara no tuvo más remedio que estar de acuerdo con su decisión. Los Senju y Uchiha, y todos los clanes que habían conquistado se unieron para formar la Aldea Oculta de la Hoja.

Contra los deseos de Madara, los habitantes del pueblo eligieron como primer Hokage a Hashirama. Durante la época en que era un ninja de Konoha, Madara viajó a Iwagakure y se acercó a un joven Ōnoki acompañado del Tsuchikage de ese momento y su tutor, donde se les informó que a pesar de la alianza que había hecho con los Senju, su pueblo iba a permanecer en el poder dominante y que a partir de ese momento, ellos obedecían a Konoha. Madara temió que Hashirama oprimiera a los Uchiha, y trató de conseguir apoyo para desafiar su liderazgo. Sin embargo, los Uchiha le dieron la espalda, creyendo que sus motivos solo se debieron al orgullo y el deseo de más poder. Abandonado por su clan, Madara abandonó la aldea jurando venganza; después de regresar con el fin de impugnar a Hashirama en la batalla. A pesar de perder la batalla, fue capaz de sobrevivir y ganar un poco del ADN de Hashirama, que se trasplantó en sus heridas. Aunque señaló que en un principio no le sucedió nada, cuando estaba llegando al final de su vida natural, despertó el Rinnegan. También adquirió el Elemento Madera y como tal poseía el ADN Uchiha y Senju, cuando despertó estos ojos obtuvo la capacidad de convocar la Estatua Demoníaca del Camino Exterior, la que usó como un catalizador para cultivar las células de Hashirama Senju.

Madara vivió muchos años hasta aproximadamente la finalización de la Tercera Gran Guerra Mundial Shinobi, aunque con un cuerpo ya muy desgastado, y para mantenerse con vida se vio obligado a utilizar la Estatua Demoníaca del Camino Exterior como un sistema de soporte de vida, conectada a un Árbol con los Genes de Hashirama. De este modo, la Estatua constantemente suministraba chakra a Madara, o de lo contrario moriría inmediatamente. Durante esta guerra, encontró al joven y prácticamente muerto Obito Uchiha, y comenzó un aparentemente largo proceso de curación. Madara luego ordenó al Zetsu Blanco y un clon espiral de Zetsu con la tarea de custodiar a Obito y ayudarlo con su rehabilitación, por lo que podría ser útil para él en el momento en que se despertó. Después de que Obito volvió a él como lo había predicho, ahora seguro que Obito era sincero con Madara, lo llevó a un mundo ilusorio y le contó sobre el Sabio de los Seis Caminos y la Bestia de Diez Colas. Luego pasó a enseñarle varios Kinjutsus Uchiha, los del Rinnegan y el Elemento Yin-Yang. Cuando finalmente Madara murió años más tarde, Obito, bajo la identidad del Enmascarado "Tobi", tomó posesión de su identidad diciendo que en vez de morir salió malherido, desde ahí empezó a realizar acciones a nombre de él.

Varios personajes se han referido a Madara como uno de los ninjas más dotados de la historia. Se ha observado que ha nacido con un chakra particularmente poderoso, que afirma es la razón de su "terca negativa a morir". Hasta el Kyubi mencionó que el chakra de Madara es aún más siniestro que el suyo. Madara ha demostrado ser capaz de derrotar a varios oponentes poderosos. Onoki, el Tercer Tsuchikage, describe las habilidades visuales de Madara como algo que puede hacer hablar hasta al mejor ninja, mientras que Gaara dijo que tenía el poder de un Dios.

Madara había dominado su Sharingan a temprana edad, y recibió elogios por ello. Madara fue el primero de los Uchiha en activar el Mangekyō Sharingan. Su hermano, despertó el suyo poco después de Madara, utilizó este poder nuevo y profundo para hacerse cargo del clan Uchiha. Después de quedar ciego a causa de la utilización continua del Mangekyō Sharingan (pues este quema los ojos), se implantó los ojos de su hermano quien fue asesinado por Tobirama, el hermano menor de Hashirama. Madara despierta un nuevo poder, EL Mangekyō Sharingan "Eterno", una combinación de su propio Mangekyō Sharingan y el de Izuna. Hasta la fecha se lo ha visto poder utilizar el Susanoo, siendo este un particular color fuerte, dos caras totalmente diferentes que se unen a lo largo de su columna vertebral, con cada una de estas ha mostrado un par de brazos dando un total de cuatro. El cual tiene un gran poder destructivo y la capacidad de crear espadas de chakra. Estos poderes que suelen estar en los clones de estos son habilidades que solo pueden tener los del clan Uchiha.

Madara fue el primero de los Uchiha en activar el Mangekyō Sharingan. Su hermano despertó el suyo poco después de Madara, y este último utilizó este poder nuevo y profundo para hacerse cargo del Clan Uchiha. Después de quedar ciego a causa de la utilización continua del Mangekyō Sharingan, se implantó los ojos de su hermano en su propio cuerpo. Madara despierta un nuevo poder, Mangekyō Sharingan "Eterno", una combinación de su propio Mangekyō Sharingan y el de Izuna. Con este poder, Madara nunca temería el riesgo de perder la vista otra vez, y además con ella podía controlar totalmente al Nueve Colas. Hasta la fecha se lo ha visto poder utilizar el Susanoo, siendo este, un particular color azul, dos caras totalmente diferentes que se unen a lo largo de su columna vertebral, con cada una de estas a mostrando un par de brazos dando un total de cuatro. También posee el "Choku Tomoe" (直巴, Choku Tomoe), lo que le proporciona una mayor fluidez en sus movimientos mientras combate. Las capacidades defensivas de su Susanoo son altas, incluso en su estado incompleto: la caja torácica es capaz de resistir la Super Gran Bola Rasengan de Naruto Uzumaki y un Corte de Rayo de Opresión Horizontal sin ningún daño. También empuña hojas onduladas en la mano derecha de cada lado y parece ser capaz de contribuir a algunas de las técnicas de Madara, ya que se observó la formación de Sellos Manuales junto a él durante la batalla.

Según el mismo Madara, este evolucionó su Sharingan al dojutsu del Sabio de los Seis Caminos poco antes de su muerte, quizás al hacer experimentos con su cuerpo, demostrando poder pasar del Mangekyō Sharingan "eterno" al Rinnegan en un corto período de tiempo y utilizar las habilidades de este pudiendo usar el Camino Preta y más tarde, combinado con el Susano'o, que Madara en el manga 589 lo hace perfectamente, es capaz de atraer hacia abajo a un asteroide.

Madara ha mostrado una cantidad de armas a través de los años. Llevaba una guadaña de guerra con él durante la mayor parte de su vida hasta su batalla con el primer hokage. También se le ha visto manejando varias espadas a la vez en toda su vida desde sus días en el campo de batalla e incluso mostró maestría con ellas.

Madara Uchiha con su Sharingan y Rinnegan activados

Obito Uchiha: El Estudiante Caído

Obito Uchiha (うちはオビト, Uchiha Obito), también conocido por su alias Tobi (トビ), es uno de los antagonistas principales de la serie de manga y anime Naruto. A pesar de que se creía muerto, Obito se revela más tarde como el líder de Akatsuki. Utiliza el nombre del líder de su clan, Madara Uchiha, y oculta su verdadera identidad con diferentes máscaras en la segunda mitad de la serie.

En su adolescencia, Obito solía ser alguien alegre y bueno, enamorado de Rin, su compañera de equipo, que a su vez estaba enamorada de Kakashi, por lo cual empezó a considerarlo como un «rival» al que quería superar. Como señaló Kakashi, Obito compartía muchas de las cualidades de Naruto, incluida una rivalidad unilateral con su inteligente compañero y sentimientos unilaterales por su compañera. También tenía los mismos deseos de Naruto de convertirse en un Hokage que nunca abandonaría a sus camaradas. Obito tenía fuertes sentimientos hacia sus seres queridos como el Hokage y el shinobi, cualidades que lo hacían ideal para la corrupción, según Madara.

Kakashi, después de deducir la razón de esto y sus acciones, notó que la Voluntad del Fuego de Obito nunca había desaparecido realmente y que su negación le estaba causando una confusión interna que lo estaba destrozando por dentro. Durante su enfrentamiento con Naruto y Sasuke, Obito imaginó brevemente cómo podría haber sido su vida si hubiera regresado a Konoha cuando Rin murió y sus compañeros, llegando incluso a imaginarse a sí mismo como Hokage, aunque no entendía por qué conscientemente.

Obito es físicamente más delgado y más alto que Kakashi. Tiene tez clara y cabello negro al igual que sus ojos. De niño usaba anteojos, que también le cubrían las orejas, con una visera naranja y confeccionada de manera que quedara aislada del exterior. Tras su presunta muerte, utiliza la túnica negra decorada con nubes rojas característica de los Akatsuki, dejándose crecer el pelo, para luego cortárselo.

En su niñez, durante la Tercera Guerra Mundial Ninja, Obito quería convertirse en Hokage y estaba enamorado de Rin, su compañera. Cuando él y Kakashi rescatan a Rin luego de ser secuestrada por un ninja de Iwagakure durante una misión, el lado derecho de Obito es aplastado por una roca. Él, pensando que iba a morir, hizo que Rin trasplantara su Sharingan izquierdo a Kakashi. Posteriormente, es salvado por Madara Uchiha, mientras que la mitad de su cuerpo es sustituido por el cuerpo artificial de Hashirama. Se convierte en el aprendiz de Madara, y el ninja hace que Obito sea testigo de la muerte de Rin como una víctima de la guerra a manos de un Kakashi reacio a romper su espíritu, lo que a su vez provocó que tanto Obito como Kakashi despertaran simultáneamente el Mangekyo Sharingan, pero mientras Kakashi al no ser un Uchiha acaba desmayándose por la metamorfosis del Dōjutsu y por la fuga masiva de chakra que este provocaba, Obito por su parte lleno de furia y sediento de venganza, asesina a sangre fría y de forma despiadada a todos los ninjas de la Niebla que se encontraban en el lugar.

El Plan Ojo de Luna fue presentado a los Kages de las aldeas, explicando su intención de convertirse en el Jinchūriki del Diez Colas para subyugar la vida con el Tsukuyomi Infinito. Mortalmente herido por Minato, Obito se convierte en el Jinchūriki del Diez Colas, pero es derrotado por Naruto y Sasuke con el apoyo de las Fuerzas Aliadas Shinobi. Un Obito culpable intenta redimirse reviviendo a todos los que murieron en la guerra, solo para ser poseído por el Zetsu negro. Al borde de la muerte, Obito se opone a Madara, circunscribe con su fuerza de voluntad al Zetsu negro y evita sin éxito que Madara recupere el Rinnegan. Sin embargo, su fuerza dura poco, y entra en coma después de que Madara le implanta el Sharingan izquierdo de Kakashi para recuperar su Rinnegan. Finalmente, el Zetsu negro se apodera completamente de su cuerpo.

Naruto usa su poder para restaurar la vida de Obito y así encontrar a Sasuke con la intención de luchar contra Kaguya. Obito muere mientras protege a Naruto y Kakashi del ataque de Kaguya.

Como todos los miembros del Clan Uchiha, Obito tiene una predisposición natural por el chakra de tipo fuego y, de hecho, frecuentemente recurre a la técnica Gran Bola de Fuego. Luego aprende otras técnicas, incluso muy avanzadas, siempre pertenecientes al mismo elemento. Durante la Tercera Guerra Ninja, Obito activa el Sharingan, una peculiaridad de su clan, por primera vez en la historia. Obito, además del primer Hokage y el Capitán Yamato, se vuelve capaz de usar el Elemento Madera.

La muerte de Rin provoca una violenta conmoción en el alma de Obito, lo que provoca el despertar del Mangekyō Sharingan en su ojo derecho y al mismo tiempo Kakashi también lo despierta, ya que este último poseía el ojo Sharingan izquierdo de Obito. Poco antes del comienzo de la Cuarta Guerra Ninja, Obito se trasplanta el ojo Rinnegan izquierdo de Nagato, en reemplazo al ojo Sharingan izquierdo que perdió en su batalla contra Konan, por el uso del jutsu Izanagi.

Obito, además de la serie principal, aparece en varios videojuegos. El juego Naruto Shippuden: Ultimate Ninja Storm Revolution describe el origen de los Akatsuki. La sexta película de la segunda parte, Road to Ninja: Naruto the Movie (2012), presenta a Obito fingiendo ser Madara. Atrapa a Naruto y Sakura en un mundo alternativo y manipula a la persona opuesta de Naruto, Menma. Cuando Naruto derrota a Menma, Obito libera a Naruto y Sakura y considera esta misión un fracaso.

Obito Uchiha con su máscara de Tobi

La Revelación y el Legado

Al principio, la confusión sobre la identidad de Tobi era intencional por parte del creador, Masashi Kishimoto, para generar misterio. La discusión sobre si Tobi era Madara o Obito era un tema recurrente entre los fans. Sin embargo, a medida que la historia avanzaba, se revelaron detalles cruciales que confirmaron que el personaje que se hacía pasar por Madara era en realidad Obito Uchiha. Este giro argumental se convirtió en uno de los más impactantes de la serie.

La revelación de que Obito era Tobi tuvo profundas implicaciones en la trama. Su conexión con Kakashi, su amor por Rin y su posterior resentimiento hacia el mundo lo llevaron a seguir los pasos de Madara y a buscar la implementación del Plan Ojo de Luna.

Obito de niño ayudando a una anciana. Cuando era niño, Obito llegaba tarde con la excusa de estar haciendo una buena obra, como ayudar a una anciana a llevar su equipaje. Minato se refiere a esto como verdad, aunque Kakashi nunca le creyó. Obito también era un poco obstinado pero, a diferencia de Kakashi (quien era muy estricto por las normas y reglamentos), por lo general, no tenía mayores preocupaciones y prefería ayudar a un compañero que completar una misión al igual que Sakumo Hatake -a quien veía como un héroe-. También mentía para salir de situaciones incómoda; cada vez que tenía ganas de llorar, afirmaba que había "algo en su ojo", aunque siempre llevara sus gafas puestas.

Obito tenía fuertes sentimientos románticos por su compañera de equipo, Rin Nohara, pero nunca se atrevió a decirle lo que sentía por ella (ni siquiera cuando estaba "muriendo").

Años después, con su cambio, Obito expresó que su razón para no revelar su identidad fue a que Kakashi no cumplió su promesa, la cual era la de proteger a Rin. A pesar de esto, Obito no parece culpar a Kakashi, sino a la "realidad sin valor" que ambos viven y asegura debe ser destruida. Sin embargo, su amor por Rin parece ser uno de los motivos de su cambio y su muerte tuvo un papel primordial en la creación de su personalidad actual, llegando a creer que la realidad no es más que un "infierno".

En el momento en que él se convirtió en un adulto, después de los sucesos del Puente Kannabi y la muerte de Rin, como con cualquier Uchiha, la personalidad de Obito cambió drásticamente y se convirtió en una persona nihilista, fatalista y más calmada, quedando en el pasado su antigua lealtad, cuidado y compañerismo propios de la Voluntad de Fuego. Posteriormente afirmó haber heredado la Maldición del Odio del clan Uchiha.

Aunque con frecuencia se muestra arrogante acerca de sus propias habilidades y falta el respeto de aquellos a los que considera débiles, no está por encima de alabar a sus enemigos, como a su antiguo maestro, Minato, cuando logró herirlo. Asimismo, ha abandonado su sueño de ser Hokage y los ideales de compañerismo, llegando al punto de ridiculizar a Naruto por poseer dichos atributos. Esta arrogancia se extendió hacia Kakashi Hatake, a pesar de los dos son antiguos amigos y compañeros de equipo, alabando su velocidad, luego reprenderlo por abrir la boca tan fácilmente. De adulto, Obito también se lleva bien con Zetsu, que data a su amistad con el Zetsu Blanco cuando Madara lo salvó.

Obito también ha desarrollado un lado agresivo y asesino, un contraste directo con su juventud, tras presenciar la muerte de su amor platónico y encabezar una matanza él solo contra varios ninjas de Kirigakure. Esto fue mostrado por primera vez cuando atacó a su pueblo natal y mantuvo como rehenes a su antiguo maestro de la infancia, y a su hijo antes de la extracción del Nueve Colas del jinchūriki, una acción que llevó a la muerte de Minato y Kushina. Él, despiadadamente, asesinó a Torune para reencarnarlo momentos más tarde mediante el Edo Tensei, haciendo uso de Fu como sacrificio con tal de probar las habilidades de Kabuto.

Después de haber sido expuesto como el falso "Madara" por Naruto, Obito se muestra con una personalidad más nihilista, como él declaró que su nombre no tenía sentido, ya sea como "Madara", "Tobi" u "Obito", que ha sido y será "Nadie", y que no le importa nada quién era él. Él, sin embargo, sigue ferozmente comprometido con el Plan Ojo de Luna, prometiéndose hacer cualquier cosa para verlo terminado, a pesar de sus opiniones en conflicto, y que nada más importa.

Como Tobi, era despreocupado, ridículo e infantil, algo que molestaba a gran parte de los miembros (especialmente a Deidara). Él está muy comprometido a mantener su identidad secreta, incluso actuando de esa forma cuando no había nadie a su alrededor (por lo menos, durante el arco de relleno del anime). Kisame y Zetsu, por el contrario, aprecian un poco la capacidad de Tobi para "alegrar" el tétrico contexto de la organización. Finalmente, Obito descarta su papel infantil después de la muerte de Deidara y lo usó una última vez para distraer al Escuadrón de Ocho Hombres durante la batalla de Sasuke contra Itachi.

Obito ha demostrado ser bastante paciente, estuvo por años preparando paso a paso el plan Ojo de Luna, lo que además demuestra que es muy calculador y meticuloso. Obito es un maestro de la manipulación. Él ha omitido partes de historias o acontecimientos en su propio beneficio, tal y como lo hizo con Sasuke o Nagato. Esto se ve reflejado en la existencia de los Akatsuki, los cuales son miembros completamente diferentes trabajando juntos por creer que la organización promueve el "logro de sus fines", cuando en realidad son meras "herramientas" que el mismo Obito programa. A menudo evita la responsabilidad por la influencia que tiene sobre los demás, reclamando a los coaccionados y manipulados de buena gana, revelando la verdadera historia de Itachi y los motivos de ésta para ganar los servicios de Sasuke fue la primera de las muchas apuestas de Obito. A pesar de que Sasuke no siempre está a la altura de sus expectativas, Obito está contento con su "desarrollo".

Durante la batalla contra Naruto, va recordando aspectos de su infancia, y se plantea si de verdad escogió el camino correcto. Al ver la personalidad de Naruto, muy parecida a la suya cuando era niño, se da cuenta de que podía haberse convertido en un ninja bueno y no un cruel criminal. Cuando habla con su antiguo compañero de equipo, éste le insiste en que aún puede cambiar, pero él se niega a cambiar a esas alturas; su odio y el sueño de recuperar a Rin es la razón por la que sigue así. Más tarde, se imagina a sí mismo si se hubiera quedado en Konoha, con sus compañeros y convertido en Hokage. Al tener una charla a solas con Naruto en su subconsciente, comienza a darse cuenta de que estaba equivocado, de que se había convertido en un monstruo y que había perdido por completo su identidad. Además, los continuos recuerdos de su pasado y la presencia de Rin en su mente, lo llevó a un estado de confusión y depresión que dio lugar a su derrota contra la Gran Alianza Shinobi.

La influencia de Obito en el mundo fue una de las más largas de la historia del Mundo Shinobi. Su ideal de la Voluntad de Fuego, cuando era un niño, fue transmitida a Kakashi, dándole como regalo su Sharingan izquierdo, después de que todos creyeran que había muerto y que de la misma forma, su voluntad fue transmitida a su alumno, Naruto, quien es el Jinchūriki del Nueve Colas, cosa que sucedió gracias a su padre Minato, quien a su vez fue el sensei de Obito, quien lo hizo para impedir que el Nueve Colas destruyera Konoha mientras era controlado por Obito. También adoptó y empezó el Plan Ojo de Luna de Madara, manipulando y convirtiendo a Akatsuki en una organización criminal, además de que mantenía cierta vigilancia sobre el Rinnegan de Nagato. Además, junto a Itachi, comenzó y participó en la Masacre del Clan Uchiha, dando lugar a la búsqueda de venganza de Sasuke, algo que siguió siendo alimentado por el mismo Obito luego de la muerte de Itachi.

Cuando declaró la Cuarta Guerra Mundial Shinobi, provocó que las Cinco Grandes Naciones Shinobi se unieran, formando la Gran Alianza Shinobi, una hazaña que nunca antes se había pensado. Mientras luchaba contra Naruto en el segundo día de la guerra, los viejos ideales de Obito empezaron a surgir nuevamente, cosa que le hizo cuestionar sus acciones actuales, algo que provocó su derrota, a pesar de que pudo eludir ser controlado por Madara, convertirse en el Jinchūriki del Diez Colas y haber estado a pocos minutos de lanzar el Tsukuyomi Infinito.

Durante este mismo tiempo, Obito ayudó a salvar la vida de Naruto, enviándolo a la Espacio-Tiempo del Kamui junto a Sakura, transfiriendo la mitad Yin del Nueve Colas junto con un poco del Chakra del Una Cola y el Ocho Colas que había robado de Madara cuando éste se convirtió en el nuevo Jinchūriki del Diez Colas. Además, ayudó a traer de regreso a Sasuke cuando fue enviado a otro espacio-tiempo por Kaguya Ōtsutsuki, y en última instancia, sacrificó su vida para salvar a Kakashi y a Naruto.

Tras su muerte definitiva, Obito pudo regresar utilizando el Kamui, hablando con Kakashi en su subconsciente en donde le concedió su Chakra, logrando que éste pudiera utilizar su Mangekyō Sharingan en ambos ojos volviendo a ser, temporalmente, Kakashi del Sharingan.

Obito fue mencionado en Naruto por Kakashi, cuando murió el Tercer Hokage. Kakashi antes de acudir a su funeral, se paró un momento en la supuesta tumba de Obito para contarle lo sucedido. Tras recuperar su ojo izquierdo era capaz de invocar a Susanoo, pero no quiso hacerlo en ningún momento.

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