Cuando uno se adentra en el manganime, se da cuenta de que existen géneros, tropos o demografías bastante variadas, que a su vez están llenas de consumidores escépticos respecto a su existencia. Para quién, por algún motivo, se haya cruzado con este artículo sin saber de qué se está hablando, el boys love es un término que engloba los manga y animes en los que se den relaciones de carácter sentimental o sexual entre dos hombres. Desde aquí nos referiremos a lo largo del artículo a este “género” únicamente como yaoi, aunque no sea completamente correcto, simplemente porque la mayor parte de los consumidores reconocen antes este término que los otros.
El yaoi es un género que no está excluido de tensiones, debates y opiniones muy controvertidas. Hay quienes lo critican por pura homofobia -así, sin rodeos-. Hacia esa gente no hay mucho que decirles más que que Futoi Karasu apoya los derechos y las vidas de las personas LGBT, y comunica que quienes no estén dispuestos a tolerar al género por esto, pueden dejar de leer la página en este mismo momento. Pero desde hace un tiempo existen otros frentes que critican al yaoi y al BL por motivos más diversos. Estos motivos, aunque sean más justificados y, quizá, más legítimos, siguen partiendo de una notable desconexión hacia el público objetivo del género y al contexto cultural del propio país nipón. Y por ello creo que es necesario romper una lanza a favor del mismo.
Hay que dejar claro desde el principio, y por si acaso, que la visión aportada en este artículo es tan solo la de la redactora. Una de las críticas que más se realizan hacia el yaoi es que fetichiza las relaciones sentimentales y sexuales entre dos hombres. Esto puede ser, hasta cierto punto, cierto y aquí no se va a negar que existan personas o autores que sientan una particular fascinación hacia este tipo de relaciones y que lleguen a comportarse de maneras francamente repulsivas hacia estas personas -todos conocemos a la típica persona que se pasa de la raya-. Tampoco se van a pasar por alto. Pero esta queja parte de una premisa que no es correcta: que las mujeres consumen este género por los mismos motivos por los que los hombres heterosexuales suelen consumir contenido erótico de mujeres manteniendo relaciones sexuales entre ellas, cuando para nada es el caso.
Primero hay que aclarar una cosa: el yaoi no es la contraparte gay del hentai, pues el primero implica erotismo y el segundo es directamente pornografía. Un yaoi puede ser hentai, de hecho se pueden encontrar varios ejemplos, pero no necesariamente todo yaoi lo va a ser. La diferencia fundamental entre ambos es que, si bien el erotismo busca adentrarse en la intimidad propia que existe en la sexualidad como una faceta más de las relaciones sentimentales y de cómo estas influyen en las personas, la pornografía es mostrar sexo por mostrarlo, con una intención exclusiva de ver cómo personas ajenas a nosotros mantienen relaciones sexuales. Como define Alberto Medina, autor de Inventario de deseos: “la pornografía es la carne sin espíritu, es el encuentro íntimo de seres pero sin espíritu. Es la carne hecha circo, el sexo hecho circo. El erotismo es el ritual de la intimidad”. De manera que, si entendemos esta diferencia, al final el yaoi no deja de ser un género donde vemos las relaciones sexuales y sentimentales de dos personas, en el que se da la casualidad de que son dos hombres.
Las obras eróticas, aunque se intente ocultar debido a un tabú existente en la sociedad actual, suelen ser bastante consumidas por mujeres, sean del tipo de relación que sea. Estas, además, tienden a sentirse representadas con todo tipo de personajes, y muchas veces, incluso más con los masculinos, posiblemente porque de estos existen ejemplos más desarrollados y con un mejor trato por parte de los autores. El que una mujer consuma más yaoi viene más de una identificación personal de la lectora con los personajes y sus vivencias e intimidad en las relaciones que por otro motivo. La excitación sexual puede ocurrir -las mujeres no tienen por qué negar que ver escenas de cierto tipo las puede llegar a excitar-, pero esta viene por otros motivos: el hombre se excitaría porque siente puede llegar a estar ahí e interactuar con ellas, la mujer, sin embargo, se puede llegar a excitar porque se siente identificada con una de las personas involucradas y conecta más con los conflictos personales de los personajes. Tampoco es baladí mencionar que muchas de las personas que leyeron estas ficciones creyeron que eran mujeres hasta que encontraron el yaoi, donde al consumirlo, pudieron reflexionar más acerca de su identidad y de su género. Demasiadas personas conozco a las que estos mangas y anime les hicieron darse cuenta de que jamás habían sido mujeres. Y además de esto, gran parte de las mujeres que consumen yaoi en general, pertenecen al colectivo LGBT de una forma o de otra.
Subgéneros y Definiciones
Cuando uno se adentra en el manganime se da cuenta de que existen géneros, tropos o demografías bastante variadas. Como no podría ser de otra manera, estas discusiones en redes -y en persona- han llegado a crear discursos limitantes y hasta dañinos respecto a ello, moldeando en consecuencia la opinión popular y dejando en claro que quien opine distinto sobre estas cuestiones no debería ser escuchado. Algunas de las víctimas más claras de este discurso repetido en masa son el boys love, el shounen ai y el yaoi. El boys love es un término que engloba los manga y animes en los que se den relaciones de carácter sentimental o sexual entre dos hombres. Este se subdivide en dos categorías: el shounen-ai, en el que simplemente se muestran historias románticas entre dos chicos y el yaoi, en el que además se muestra de manera parcial o totalmente explícita las relaciones sexuales entre estos hombres.
Entrar en el mundo de los animes y mangás no siempre es tarea fácil, principalmente por causa de los diversos términos bastante específicos que esas producciones reciben que ni siempre dejan claro de qué se trata. Por eso mismo, no es difícil ver a alguien cayendo de paracaídas en una historia yaoi y sorprendiéndose con lo que encontró. Eso porque este tipo de producción trae un tono bien específico: son mangás y animes con una trama enfocada en el romance homosexual entre hombres. Esas obras son bien populares en Japón y, aunque hayan surgido casi que de forma clandestina y a partir del trabajo de fans, es posible encontrar un público cautivo en todo el mundo. Y lo más interesante de todo eso es que, al contrario de lo que muchos pueden imaginar, el yaoi es producido principalmente para (y, a veces, por) mujeres. Por allá, la expresión surgió como una broma interna por parte de la comunidad y acabó ganando fuerza en otros países. No obstante, entre los japoneses, esos romances homoafectivos son más conocidos por boys’ love - o apenas BL.
En el caso del yaoi, el nombre surge a mediados de los años 1970 en fanzines y revistas publicadas por esas fans -los llamados doujishins-. De forma bien resumida, parte del público creaba historias usando personajes de animes conocidos y colocándolos en fanfics homosexuales. No es muy diferente de lo que encontramos en algunos foros hoy, pero de una forma aún bien analógica. Y el nombre viene de ese contexto. Eso porque esas publicaciones independientes, en la mayoría de los casos, no se preocupaban en tener un guion bien estructurado, enfocando mucho más en la tensión romántica y sexual de los personajes. Por eso, pasaron a ser definidas como obras “sin clímax, sin resolución y sin significado” - o yama nashi, ochi nashi, imi nashi, en japonés. Así, aglutinando la expresión, surge el nombre yaoi. A pesar de ese comienzo bien amateur y hasta un poco autodepreciativo, la verdad es que ese estilo de historia comenzó a popularizarse a lo largo de los años y a punto de llegar al mercado editorial formal de Japón y ganando mangás y hasta animes que se volvieron clásicos, como Gravitation, Yuri!!! on Ice y Given.
Por ser historias orientadas mucho más al público femenino, el yaoi acaba siendo tratado casi como un subgénero del shoujo. Esto significa que, en su gran mayoría, esas obras mezclan romance con dosis de comedia, no abriéndose mano de un drama aquí y allá. El nivel de esa relación entre los personajes varía bastante -y hay hasta categorías específicas para eso-, pero lo más común es justamente la trama que explora la tensión romántica y hasta sexual entre los protagonistas. Y lo curioso es notar que el yaoi es algo que se vuelve tan fuerte que hasta incluso algunas obras que no se encuadran en el estilo acaban bebiendo de la fuente. ¿Recuerdas Sakura Card Captors? El anime de la niña que necesita capturar cartas no es clasificado como un yaoi propiamente dicho, pero la dinámica de algunos de sus personajes es directamente influenciada por el género. Basta recordar lo cuán dudosa era la relación de Yukito con Touya o incluso cómo Shoran se quedaba sin jeito cuando se quedaba cerca de ellos.
Además de esa tensión, el diseño de los animes yaoi también es bien característico. Casi todas las veces, los protagonistas son más andróginos y con un trazo más limpio y con formas más esbeltas - encajándose bastante en el concepto más oriental de belleza.
Como no podría ser de otra forma, un yaoi no es igual a otro. Eso porque cada historia adopta un tono específico y aborda esa relación entre los personajes de una forma. Hay aquellos que van a ser bien sutiles a la hora de hablar del romance, mientras otros van a seguir por un camino más picante y no se privarán de mostrar nada. Algunos ni historia tienen, yendo directo para la "sacana". Es el famoso "hay para todos". Dentro de esa escala, el shounen-ai puede ser descrito como el yaoi más light. Como el propio nombre ya sugiere, es una obra mucho más próxima del shoujo clásico, pero con algunos elementos orientados a esa temática homosexual. Por eso mismo, en algunos casos, el romance ni acaba concretizándose, quedando mucho más en la insinuación y en la tensión. Cuando mucho, hay un cariño, un abrazo o un beso aún tímido. Ya el yaoi propiamente dicho, y como se conoció en el resto del mundo, es ese BL que va un poco más allá. Esto significa que no tiene vergüenza de asumirse como tal y no esconde el romance de sus personajes. Así, además de dejar claro que los dos muchachos son realmente una pareja, hay algunas escenas un poco más calientes y no es raro tener indicación hasta de sexo - todavía que nada muy explícito. Eso ya es bien diferente de lo llamado Lemon, que ya es algo bien más gráfico y roza lo porno.
El **bara** (薔薇?) es el nombre con el que se conoce a un género japonés de publicaciones ilustradas, mangas y animes creadas por hombres gais y dirigidas a un público homosexual masculino. En Japón, el género es conocido como manga gay (ゲイ漫画) o gei komi (ゲイコミ?), término derivado de la expresión inglesa gay comic. Si bien a lo largo de su historia ha estado enfocado en contenido erótico, en décadas recientes se ha diversificado para incluir publicaciones no pornográficas que exploran tramas autobiográficas o recuentos de la vida de hombres gais. El género surgió en la década de 1960 en revistas de contenido fetichista que mostraban ilustraciones y textos homosexuales. Además de los manga y las ilustraciones, existen videojuegos eróticos bara, además de novelas y dibujos animados. El bara puede variar de estilo visual y de argumentos, pero generalmente representa hombres fornidos de aspecto masculino, que pueden variar en su complexión y cantidad de vello corporal desde los hombres atléticos y musculados hasta los de tipo oso (熊 kuma?), lo que le diferencia del género yaoi (conocido en Japón como boys' love) que representa hombres esbeltos y de aspecto juvenil. Además el yaoi a pesar de plasmar relaciones homosexuales masculinas está dirigido principalmente al público femenino mientras que el bara se dirige principalmente al público gay.
El yaoi presenta hombres idealizados bishōnen que siguen la fórmula de emparejar a un personaje dominante, seme, con uno sumiso, uke, muchas veces centrándose en los sentimientos de relaciones platónicas. El término bara (薔薇?), que se traduce del japonés literalmente como «rosa», se utilizaba históricamente en Japón como un término peyorativo para referirse a los hombres homosexuales. A partir de la década de 1960, el término fue reapropiado por algunos medios de comunicación homosexuales japoneses, en particular con la publicación del libro Barakei (1961), una colección de fotografías semidesnudas del escritor gay Yukio Mishima, tomadas por el fotógrafo Eikoh Hosoe, y posteriormente con Barazoku (薔薇族?).

Críticas y Debates
Volviendo al tema del trato hacia los personajes masculinos, es una realidad casi impepinable que dentro de la ficción mainstream, en general, suelen ser los personajes mejor tratados y a los cuales se les ofrecen tramas más ambiciosas. Incluso cuando tratamos las propias historias de amor, los personajes femeninos, que suelen ser los protagonistas de estas, se sienten vacíos y fácilmente sustituibles unos por otros. E incluso en el yuri, que podríamos definir como la contraparte femenina del yaoi, muchas lectoras se han llegado a quejar de que, precisamente a causa del machismo imperante de la cultura japonesa, las protagonistas están rodeadas de un aura demasiado infantil y muestran personalidades demasiado complacientes.
Hay otra queja habitual y que va a resultar especialmente delicada: «El yaoi está lleno de abusos sexuales, violaciones, relaciones tóxicas y la romantización de estas». Es bastante cierto que hay parte de este género que está sustentada en este tipo de acciones aberrantes, como el asqueroso Koisuru Boukun, donde la relación “amorosa” está cimentada sobre una premisa de abuso en la que tiene cabida incluso el abuso de drogas, o Maiden Rose; pero tampoco podemos obviar que, en general, toda la ficción japonesa está llena de detalles como estos, especialmente cuando pensamos en el hentai heterosexual. ¿Quién no lo ha pasado fatal leyendo Metamorphosis? No es algo que no debamos condenar y perseguir, pero tampoco podemos echarle la culpa exclusivamente a un género por recurrir en ciertos casos a exactamente lo mismo que los demás. De hecho, en ocasiones se es injusto en demasía con esto. Cuando se toman ejemplos, se hace una cierta trampa: escoger obras de hace 10, 15 o 20 años o con un periodo de publicación relativamente largo. Habrá gente a quien no le parezca tiempo suficiente como para que la industria cambie, pero a medida que pasan los años, los propios autores van cambiando su visión hacia ciertas dinámicas o aspectos que en su momento veían como más normales en la industria y poco a poco van cambiando de parecer.
Incluso Shungiku Nakamura, autora de las conocidas Junjou Romantica y Sekaiichi Hatsukoi -los mayores exponentes del género, que lo cambiaron radicalmente y que tampoco estaban exentos de este tipo de actos-, se esfuerza desde hace ya un tiempo porque estas obras, que siguen en publicación a día de hoy, no representen unas posibles relaciones abusivas. Asimismo, ha dejado de utilizar ciertos recursos que no beneficiaban para nada en ese sentido, haciendo ahora que sus personajes reflejen más abiertamente sus deseos sexuales y un consentimiento bastante más claro, tanto para los lectores como para los protagonistas. Y sigue sin ser motivo para olvidar que algunas de estas obras tienen 20 años y se escribieron en un momento en el que, aunque parezca mentira, no era para nada extraño escribir estas dinámicas. Toradora por ejemplo, un anime romántico de los 2000, también muestra una relación heterosexual no exenta de abusos y conductas tóxicas. Repito, e insisto, que no se pretende desde aquí defender abusos, relaciones tóxicas o violaciones, pues yo misma no puedo soportar ciertos mangas o animes que se basan en estos tropos, como puede ser el ya mencionado Koisuru Boukun. El punto es no entender que estas tendencias existían de forma no generalizada en un momento concreto, que más pronto que tarde acabarán desapareciendo por completo y que este es un género que también evoluciona conforme se “conquistan” ciertas luchas sociales. Que, por supuesto, hay que culpar específicamente a las obras dañinas, no ir en contra del género en su totalidad.
Obras Destacadas
En primer lugar, y casi mi motivo total de aprecio por este género, todos los mangas escritos y dibujados por Junko, una autora con una grandísima sensibilidad y pasión por todo lo que hace. Obras como Star like words, Recipe to ouji sama, Konbini-kun y especialmente Kimi Note, muestran una ternura inigualable, amor a fuego lento y pausado y una catarsis emocional casi bárbara. Kashima Chiaki tampoco se queda por detrás de Junko, pero si hay que elegir un trabajo específico de su autoría, este debería de ser sin duda Hana to Usagi, título sencillo, pero también delicado y blandito. Sería un crimen no mencionar asimismo Doukyusei, de nuestra querida Asumiko Nakamura, probablemente la autora más destacada a la hora de usar el erotismo a su favor, aunque esta obra se siente más pura de lo que una podría esperarse. Y, como breves menciones honoríficas, mencionaré a Oku made Furetemo Ii desu ka de Akira Yoshio, Umibe to Etranger por Kanna Kii, Mote papa to dakaretaijunjou kuoushi de Kasuii y Sugar Dog Life de Yoriko.

El Fenómeno BL y sus Ramificaciones
Bienvenida querida Kouhai a este tercer año del BLDayLatam, un evento digital en que creadores de contenido relacionado al mundo del BL nos unimos para adentrarte más en este género tan rico - de variedad- y rico - de chicos dándose en poses anatómicamente imposibles. En esta edición vamos a hacer un recorrido por todo lo que el BL tiene para ofrecer, en la edición del primer año te llevamos con nosotras a averiguar más del BL, su historia, su evolución, sus polémicas y sus obras más emblemáticas. Este año lo haremos a través de los subgéneros y los tropos que lo caracterizan. Vas a descubrir por qué Killing Stalking es un BL, donde An unconfortable Truth no lo es. Ambas licenciadas por Lezhinus. O por qué un manwha como Bj Alex es del mismo género que un manwha como Ennead. Puedes escuchar el episodio en Spotify siguiendo este enlace. En el contenido que me sigue, Sra Fujoshi hizo un post Revisando elementos visuales desde los géneros en el BL. Caso Lezhin ES.
En la última década el BL se ha expandido como género tocando casi todos los temas habidos y por haber, ha jugado con distintos escenarios, niveles de erotismo, desafiado los tabúes más inusitados y gestado una legión de fans inconmensurable. Seguramente has escuchado que Aristóteles los dividió en cinco: poesía, ficción, no ficción y drama. Para nuestros intereses nosotros vamos a ahondar en lo que se conoce como “Category Fiction” o “Ficción de género”, que son las historias de ficción que cumplen determinados puntos y que, tanto consumidores como creadores, tienen interiorizados.
Los humanos categorizamos y etiquetamos por naturaleza, porque nuestro cerebro necesita fragmentar la información para entenderla. El Boys Love, pues es el género que agrupa historias que se centran en la relación romántica / afectiva de dos o más personajes de sexo masculino. Por tanto, el BL es un género igual al romance, con la distinción de que sus protagonistas son de sexo masculino. El BL presentará características diferenciadoras dependiendo del lugar de donde provenga porque depende de la industria y su historia como género. La cuna, la meca de la irreverencia, tiene su origen en Japón y su historia ya la hemos revisado en otro contenido abordado en el primer año del BlDayLatam, luego migró a otros países de Asia como Corea, China y Tailandia que, a día de hoy, tienen su propia industria del BL. También en occidente a partir del fanfiction slash surgió el MM romance que ya relaté el año antepasado.
Por supuesto, los géneros de la ficción de oriente y occidente tienen sus diferencias debido a su tradición histórica y cultural. Entre los mismos países cada uno de ellos ha forjado sus propios subgéneros dentro del BoysLove. ¿Qué hace que algo sea BL y no otro género? Además de lo obvio que es lo que diga el portal / revista / editorial que lo lanza al mercado y lo que diga su autora, está que cumple con los puntos que hacen reconocible al género. Una historia que trata sobre un hombre que encuentra una casa embrujada y lucha toda la noche contra visiones espectrales no es un BL, a menos que en dicha casa se enamore de uno de los espectros y eso sea parte vital de la trama.
Para salvaguardar nuestra comunicación, debo hacer hincapié en que el género romántico viene del romanticismo occidental, la forma en que entendemos el amor romántico en este lado del charco corresponde a unos valores, referencias culturales e historia que nos es propia. Mientras que el BL se desprende del género romántico japonés y la sociedad japonesa tiene otros valores, otra cultura y otras formas de entender y manifestar el amor romántico. Occidente está muy orientado a la ciencia ficción y el romance erótico porque son aspectos de consumo más comunes y conocidos a su cultura. Lo mismo el final feliz, por los valores de positivismo y éxito que tiende a tener el mercado norteamericano. Pensemos en China, sus leyes y políticas hace que los romances BL tengan muestras afectivas de índole más sutil que la explícita, su cultura también los lleva a combinar BL con xianxia o wuxia que son géneros nativos chinos y que no verías en occidente, como no verás tan fácil un western chino. Sin embargo, pese a la vasta diversidad cultural de los distintos productores de BoysLove, el género se mantiene bastante consistente.
La Estructura del Género Boys Love
Los puntos clave o “beats” que te decía que construyen una estructura son alrededor de 20 a 26 para los distintos géneros, en el romance Gwen Hayes lo describe más o menos así: Chico conoce a chico, ambos tienen resistencia al amor, por situaciones deben pasar tiempo juntos lo que pone a prueba esos “miedos que les impiden enamorarse”, pese a la resistencia ambos se involucran sentimentalmente para, más tarde, ser separados. Luego de la separación ambos intentan volver a sus vidas sin el amor, volver a quienes eran antes de conocerse. No pueden. ¿Si o no te acabo de describir el 90% de los BL del mercado?
Este es el corazón del género, mézclalo con dioses mitológicos, con mafiosos, con psicópatas, con omegaverse o thriller. Puede que en una comedia romántica el primer encuentro sea alocado y divertido, mientras que en un thriller es uno de ellos entrando a la casa del otro para que luego le rompan las piernas. Los encuentros no se parecen y sin embargo son clave de la estructura. Lo mismo la separación, la trasgresión de los miedos (o el tabú, la locura, la moral), depende el subgénero, el tono y ritmo, el final. Mientras que el romance occidental de los mismos años se quedaba en campo seguro, jugaba con los subgéneros habituales y habitaba espacios ya conocidos como el romance histórico, contemporáneo o paranormal, las japonesas aún lidiaban con opresiones del sistema sobre lo que se consideraba “adecuado” para una historia Male / Female, no es de sorprender que estás autoras migraran hacia la exploración de los romances entre dos hombres y, al inicio de su trayectoria, contemplaran temas tabúes como el incesto, el abuso, la diferencia de edad, la violencia y aspectos psicológicos extraños para el romance como la locura, la obsesión y la enfermedad. Las autoras querían explorar zonas psicológicas, emocionales y situacionales que el romance hetero no les permitía.
Es por eso que BoysLove como Madk o Heartless, pese a las relaciones insanas que derivan en monstruosidad o terror, siguen siendo BoysLove pues se centran en las relaciones entre los dos personajes masculinos aunque sea en un subgénero poco habitual en occidente como es el del horror. Andrea de Pablo tiene más de este subgénero en su post de instagram. Así que podemos decir que el BL bebe muchísimo del género de romance que todos conocemos, pero varía lo suficiente como para ser considerado un género en sí mismo. Esta propia estructura ha ido mutando desde la década de los 70’s en que surgió. Como todo género este tiene sus CONVENCIONES, es decir, acuerdos que existen entre los lectores y las creadoras, aspectos que SE ESPERAN de la historia porque están enraizados en el género indicado.
Estas convenciones han cambiado con los años y con la intensa diversificación del BL, algo como el uke y el seme de los 90’s no es ya precisamente una convención inamovible del género, tampoco lo es el amor sano e idealizado de la novela rosa. Pero si tomas un BL esperas una historia de amor, independientemente del subgénero: has ido por una historia de amor entre dos hombres a la que le pides un intenso viaje emocional. Obras como Pájaro que Trina no Vuela, que está en el subgénero de mafia, tiene todos estos puntos incluso cuando a “simple vista” no lo parece, porque esta vestida con las galas de un subgénero y tiene subtramas que engruesan esos puntos mencionados arriba.
Uno de mis subgéneros favoritos en esto del BL es el de la mafia y Moony nos hablará de él en su pódcast. El final satisfactorio para occidente es indiscutiblemente un requisito, mientras que para el BL asiático, depende mucho del subgénero y del país y aún así los finales donde quedan separados se cuentan con pocos dedos. Pd. Para muchos, que los dos personajes mueran al final cuenta como final feliz en algunos subgéneros. Porque ya sé que estás pensando en Killing Stalking, pero ya vamos con ellos.
Análisis psicológico de Killing Stalking (Manhwa BL 🇰🇷)
BL vs. Thriller: El Caso de Killing Stalking y An Uncomfortable Truth
Killing Stalking es un BL donde An Unconfortable Truth no, pese a que tenemos dos personajes masculinos en la portada y, en ambos casos, se nos retrata una obsesión de un personaje masculino hacia el otro en términos románticos. Ambos son thrillers, pero mientras que para el primero es el subgénero, para el segundo es el género principal. Por la portada, nadie fuera del mundo del BL asumiría que hay una historia de amor ahí dentro, pero es donde me doy cuenta que el BL es un género por derecho propio, se atreve a mezclas e hibridación que el romance en el sentido clásico, no hace. Así que es normal que con AUT la gente se confundiese al pensar en un BL, me llamó mucho la atención cuando descubrí que la autora originalmente planeó su historia como tal. Eeurun explica que cuando lanzó el web cómic lo hizo para un concurso en Lezhin en el cuál lo categorizó como BL. Cuando Lezhin le ofreció serializarlo ella misma se dio cuenta que no cumplía los requisitos para “ser llamado BL” pues la historia de amor era muy débil (y carecía de otras convenciones del género que las lectoras de Lezhin suelen buscar al elegir una historia BoysLove), Eeurun habló con su editora quien le recomendó más hacer un thriller. Y esto es importante, por un lado porque los editores conocen el mercado de quienes consumen en sus plataformas y por otro porque, como comentamos, el categorizar en un género crea expectativas y acuerdos entre ambas partes. Así que me llamó mucho la atención como esta autora se planteó a sí misma si su obra debería o no ser catalogada como BoysLove.
Explorando los Subgéneros del Boys Love
Una vez leí que el subgénero es una “percha/gancho” en el que se cuelga el romance. Podríamos decir que es un traje distinto para cada ocasión, el BL es una persona que va a ir a distintos lugares y se debe vestir acorde. No es lo mismo vestirse para una cena romántica que para visitar un manicomio, incluso si ahí conocerás al amor de tu vida.
El romance tiene un aspecto que el resto de géneros no, y es que es mezclable con cualquier otra estructura. Como dije hace rato el género comparte tono, tema, locación, tiempo, tipo de personajes y trama. Un BL puede estar ambientado en cualquier locación, si esta locación es de tipo fantástico, muy probablemente es un BL subgénero fantasía. Si el BL está ambientado en el siglo XVI es un BL histórico. Si el BL está ambientado en un manicomio puede que estemos hablando de subgénero de horror, thriller o misterio. Ahora, suma a todo esto que los subgéneros mencionados son TAN amplios que tienen sus propios sub, subgéneros. El thriller de acción no es el mismo que el thriller psicológico o el político. En la fantasía no es lo mismo el cyberpunk que la Opera Espacial ni que el Isekai. ¿Dime sino la variedad de BL que puede surgir mezclando de aquí y allá es potencialmente infinita? Ahora puede que te preguntes como saber si es un BL o solo un thriller o solo una novela de misterio o isekai. Lo que diferencia es la importancia que se le da, la relevancia que tiene para la trama el corazón del género. Por eso hablamos de género principal y subgénero. Si la historia trata sobre elfos intentando detener el fin del mundo a manos del rey oscuro, aunque haya por ahí una historia de amor entre dos elfos, en teoría el género es fantasía con romance. Si por el contrario la historia trata sobre uno de los elfos enviado a destruir al rey oscuro, pero el rey oscuro lo secuestra y terminan enamorándose y ahora una guerra se desata por culpa de su amor, es un BL con fantasía. Toma en cuenta que tanto editoriales como autoras quieren que su producto llegue al público correcto y nunca les convendrá categorizar una historia en un género para luego no cumplir expectativas.
Voy a poner un ejemplo: el manwha “Uncomfortable Truth” de Lezhin, relata la historia de un chico que no puede tener otras relaciones sentimentales porque su hermano lo cela demasiado, al grado de volverse un asesino. Podría ser un BL de subgénero thriller, pero la misma autora EErun, explica que su editora le dijo que le hacían falta elementos para ser un BoysLove. Carecía de la dinámica erotico afectiva que es el núcleo del BL. Por eso Unconfortable Truth no es un BL donde Killing Stalking, Warehouse o Mad Dog sí lo son, aunque ambos comparten la estructura de thriller. Pero bien, vamos con las perchas. ¿Con qué se puede mezclar una “simple” historia de amor? Básicamente con todo, las posibilidades son como estrellas en el firmamento porque cada “gran género” es como un paragüas en el que caben un montón de subgéneros.
John Truby en su libro “The anatomy of genres” dice que existen 14 géneros y que estos realmente son modelos de como los humanos percibimos la realidad y nos enseñamos, a través de generaciones de tradición oral, a transitar por ellos. Horror: No es para asustarse, es para profundizar en los temas religiosos que no nos dejan dormir como la muerte, el castigo, lo desconocido. Acción: Trata más sobre triunfar y salir victorioso que sobre ser ético. Ciencia ficción: No es sobre las cosas locas que puede hacer un científico sino sobre las sociedades, el alcance del conocimiento y la cultura. (No por nada cada subgénero de la CF tiene una visión más optimista o más trágica del futuro, no es lo mismo el steampunk que el cyberpunk) Para Truby las historias románticas son las más profundas de todas las formas de historias, porque muestran como es volvernos la mejor y verdadera versión de nosotros mismos a través de formar una comunidad de dos. Los otros géneros de los que habla son: Crimen, comedia, western (un género que en asia brilla por su ausencia), gangster, fantasía, thriller, detective. Por supuesto no todos los géneros populares se mezclan bien con el BL. Géneros como el horror son más complicados de que queden bien juntos y sin embargo tenemos mangas como El Verano en que Hikaru murió. Según la página de Futekiya, el portal de manga BL en inglés de Manga Planet agrega a esta vasta lista: Drama (género que Lili Rocha tratará en su video), Comida, Histórica, Misterio, Slice of Life (Recuentos de la vida) en el cuál profundizarán cuando conozcan el video que ha preparado Midori para ustedes, Deportes, Paranormal, Tragedia y Workplace.
Y aunque Futekiya lo tiene en la sección de “locaciones”, el omegaverse también está presente porque con los años ha desarrollado su propia estructura que, para mí, le da un legítimo nombre de subgénero. Los países también tienen sus propios subgéneros, como decíamos con el Danmei en China que será abordado por Any en su post de instagram, el Isekai en Japón a partir de la super popularidad del género en la demografía shonen que abordará Clea en su canal, o el omegaverse en Estados Unidos.
| Subgénero | Descripción |
|---|---|
| Fantasía | Ambientado en mundos imaginarios con elementos mágicos o sobrenaturales. |
| Histórico | Ambientado en un período histórico específico. |
| Horror/Thriller | Incorpora elementos de miedo, suspense o crímenes. |
| Slice of Life | Se centra en la vida cotidiana y las relaciones de los personajes. |
| Drama | Enfatiza las emociones y los conflictos interpersonales. |
| Comedia Romántica | Mezcla romance con humor y situaciones divertidas. |
| Mafia | Las tramas giran en torno al mundo del crimen organizado. |
| Omegaverse | Un subgénero de ciencia ficción con una jerarquía social basada en roles biológicos. |
