En los últimos capítulos del manga de My Hero Academia, la familia Todoroki se enfrenta a un inevitable ajuste de cuentas con los traumas y resentimientos que han arrastrado durante años. Shoto, Enji (Endeavor) y Dabi (Toya) ya no pueden escapar de las consecuencias de sus acciones y de la historia que los une.
Todo comienza con Enji Todoroki, cuyo nombre de héroe es Endeavor. Su ambición personal era superar a All Might, el héroe número uno de Japón. Su mantra de mejora constante lo impulsó hasta el puesto número dos, pero las limitaciones de su Quirk, Hellflame, le impedían escalar más alto.
El Quirk de Endeavor le permite generar y controlar llamas de alta intensidad, pero su cuerpo no estaba preparado para soportar temperaturas máximas, lo que provocaba el fallo de sus órganos vitales. A pesar de su gran poder, Endeavor se dio cuenta de que esta condición le impediría alcanzar el nivel de All Might. Por ello, se autoimpuso una nueva misión: entrenar a un sucesor que algún día superara al héroe número uno.

Para lograr su objetivo, Endeavor buscó criar a un niño que heredara su poderoso Quirk, pero sin la debilidad física que él padecía. Para ello, contrajo un matrimonio arreglado con Rei, cuya familia poseía un Quirk de hielo. El primogénito de Endeavor, Toya, heredó una versión aún más potente del Hellflame. Endeavor reconoció su potencial e inició su entrenamiento para convertirlo en el héroe que superaría a All Might.
Sin embargo, Toya manifestó efectos secundarios mucho más drásticos. A diferencia de su padre, heredó la resistencia al frío de su madre y su propio cuerpo se consumía con las llamas. Horrorizado, Endeavor detuvo el entrenamiento de Toya. Pero el niño ya había interiorizado la idea de ser el sucesor de All Might y continuó entrenando en secreto, aprendiendo a minimizar el daño y ocultar sus heridas. Su resentimiento hacia su padre creció cuando este no reconoció sus esfuerzos, enfocándose en Shoto, quien poseía el equilibrio deseado de Quirks: fuego en su lado izquierdo y hielo en el derecho.
Toya se sintió desplazado por su hermano menor y centró en él su odio. Incapaz de controlar sus emociones, atacó al infante Shoto, causándole una herida que lo marcó de por vida. A partir de ese momento, Endeavor separó a Shoto de sus hermanos y le prohibió socializar, dedicando toda su existencia a un entrenamiento riguroso bajo la tutela de su perfeccionista padre.

Mientras tanto, Toya continuó entrenando su Quirk a pesar de las advertencias. Aún anhelando la aprobación de su padre, lo invitó a presenciar una de sus sesiones de entrenamiento. Endeavor no apareció, pero inició un incendio que devastó la zona. Su familia creyó que Toya había muerto en el desastre. En cierto modo, Toya murió esa noche, y solo quedaba Dabi.
Tras este incidente, Endeavor se volvió aún más estricto con Shoto, temiendo cometer el mismo error que con Toya. La tensión familiar se intensificó, afectando la salud mental de Rei, quien comenzó a confundir la apariencia de Endeavor con la de sus hijos. En un momento de vulnerabilidad, causó el accidente que provocó la cicatriz en el ojo izquierdo de Shoto.
A pesar de su corta edad, Shoto comprendió que las acciones de su padre eran la causa del comportamiento errático de su madre. Decidió que nunca usaría su Quirk de fuego para convertirse en héroe. Esta decisión cambió durante el Festival de Deportes de My Hero Academia, cuando Midoriya Izuku lo ayudó a comprender que su deseo de ser héroe era más importante que rechazar a su padre. Esta epifanía lo llevó a usar su Quirk de fuego nuevamente, buscando reconstruir los lazos familiares.

Dabi, por otro lado, se entregó a sus peores instintos tras abandonar a su familia. Planeaba exponer el abuso de los Todoroki al mundo y matar a Shoto frente a su padre. Logró su primer objetivo durante la Guerra de Liberación Paranormal y estuvo a punto de cumplir el segundo, pero fue interrumpido. Ahora, su objetivo es acabar con Shoto de una vez por todas. Shoto, por su parte, ha dominado ambos aspectos de su Quirk y es inmune incluso a las llamas de Dabi, mientras que Dabi, sin nada que perder, puede liberar niveles de poder incalculables.
La confrontación entre Dabi y Shoto Todoroki podría ser la clave para romper el ciclo de violencia que ha marcado a la familia Todoroki. La lucha no es solo física, sino también emocional, una batalla por la redención y la sanación de las heridas del pasado.
😱 De FUTURO HÉROE a convertirse en VILLANO 🔥 | La TRAGICA EVOLUCIÓN de TOUYA TODOROKI (Dabi) 😭
Es importante mencionar que existe un personaje llamado Teka Todoroki, quien se dice que tiene poderes relacionados con el fuego y la lava volcánica. Sin embargo, Teka Todoroki no es un personaje canónico de My Hero Academia, no forma parte de la historia principal. Según la información disponible, Teka nació en Hawái y fue adoptada por una familia japonesa. Su apodo en Hawái era "Pelé", la diosa hawaiana del fuego, los volcanes y la violencia.
Teka es descrita como una mujer distante y fría, con habilidades para producir calor y manipular el fuego. Su cabello refleja los colores de la lava y emite vapor al contacto con el agua. En una narrativa no canónica, Teka aparece como la madre de Enji, quien busca recuperar a su hijo y se presenta a su nuera, Keyla, una heroína número 3. Esta historia explora la dinámica familiar y la posibilidad de un cuarto hijo.
En contraste, Toya Todoroki, conocido como Dabi, nació como el primer hijo de Enji y Rei Todoroki. Sus llamas son más poderosas que las de su padre, pero heredó la complexión de su madre, más adecuada para el hielo. Su entrenamiento inicial por parte de Endeavor se detuvo debido a las autolesiones que sufría. Tras el nacimiento de Shoto, Endeavor centró toda su atención en él, lo que aumentó el resentimiento de Toya.
A sus 13 años, Toya, que había seguido entrenando en secreto, pidió a Enji que lo acompañara a la montaña tras haber logrado transformar sus llamas a color azul. Endeavor nunca apareció, lo que provocó una agitación emocional en Toya que desencadenó un incendio forestal masivo. Se cree que murió incinerado, pero en realidad fue salvado por All For One. Tras despertar con un cuerpo dañado y la imposibilidad de volver a ser quien era, Toya rechazó la ayuda y huyó. Al ver a su padre continuar con su "creación perfecta" y a su familia destrozada, se desmoronó mentalmente.
Años después, con el cabello teñido de negro para ocultar su identidad, Dabi observó en secreto las acciones de su padre, fortaleciéndose y permitiendo que su odio creciera. Aceptando su vida como villano, urdió un plan para arruinar la vida de Enji y destruir su carrera de héroe. Dabi se unió a la Liga de Villanos y participó en varios enfrentamientos, incluyendo el ataque al viaje de entrenamiento de la U.A. para capturar a Katsuki Bakugo, y la confrontación con Endeavor y Hawks, donde demostró su poder y su sed de venganza.

El enfrentamiento final entre Shoto y Dabi es crucial para el cierre del arco de la familia Todoroki. Shoto, habiendo aceptado y dominado ambos Quirks, está listo para enfrentar a su hermano y poner fin al legado de dolor y violencia que Endeavor inició.