Bienvenido/a a nuestra guía de tiendas frikis en Zaragoza. ¿Y por qué sólo de Zaragoza? Porque es nuestra ciudad, y queremos darles un poco de visibilidad.
El Centro Comercial "El Caracol": Un Icono del Pasado y Presente Friki
En la puerta del centro comercial Independencia, más conocido por todos los zaragozanos como El Caracol, lleva Gabriela 15 años en su quiosco. Conoce bien el ecosistema que conforma este lugar, situado en pleno centro de la ciudad, y que pese a la decadencia que lleva lustros sufriendo se ha convertido en un referente para los que buscan productos especiales y únicos. Vinilos, videojuegos de los años 90 o ropa gótica… Todo cabe en este pasaje que abrió sus puertas en el año 1984. "Cada vez hay menos tiendas. Hace tiempo había más ventas pero desde que abrieron Puerto Venecia…", recuerda la quiosquera en un tono no demasiado optimista.
El Caracol se convirtió en todo un icono en los años 90, cuando los locales con máquinas de videojuegos que había en las plantas bajas del centro eran un atractivo que ahora parece incomprensible para los niños y niñas que juegan con sus maquinitas tirados en los sofás de sus casas. Hoy, ese ambiente ya vintage todavía se respira. Este centro comercial es una máquina del tiempo que viaja 30 años al pasado.

Centro neurálgico del videojuego
Sergio Jiménez, propietario de la tienda Star Games, especializada en consolas, juegos y merchandising propio de este mundillo, rememora: "El Caracol fue un centro neurálgico de los videojuegos a nivel nacional. Hubo hasta nueve tiendas dedicadas a lo mismo y aquí se instalaron grandes casas del sector como Neo-Geo y Sega, que abrieron sedes únicas en España". Hoy es el único local del estilo que queda no solo en el Caracol, sino en toda Zaragoza.
En su local pueden encontrarse videojuegos originales de las primeras consolas que se pusieron a la venta. Llegan a costar hasta 400 euros. Y lo que vale es la caja. "Lo caro es el cartón, la mayoría de estos juegos se vendían sueltos y así ahora tendrían un precio de unos 30 euros, pero con la caja en buen estado su valor se incrementa", explica Jiménez, que lleva en el Caracol diez años y 27 con el negocio. "Me he querido quitar la tienda varias veces pero hay una comunidad que me respalda que no me deja. Cuando he dicho de cerrar viene todo el mundo a comprar para que no lo haga. Es imposible irme", ríe el vendedor. "La morriña vende", asegura.

En esta tienda puedes encontrar todo en el mundo de los videojuegos: desde consolas y videojuegos actuales (PlayStation, Xbox, Nintendo…) hasta una variedad muy amplia de consolas y ordenadores retro: todas las PlayStation, Atari, NES, Megadrive, Master System, Game Boy, etc. Multitud de juegos para todas las consolas, mandos, etc. Dirección física: Centro Comercial “El Caracol”. Local 29. Paseo de la Independencia, 24.
Tienda de videojuegos fundada por tres jóvenes emprendedores. En la tienda puedes encontrar joyas como 2 pinballs, una canasta 86 como recién salida de la fabrica de Inder, un Faeton de Juegos Populares, además de arcades, una Point Blank de pistolas, una Virtual Game con multijuegos mejorada con un sistema de front end de Hiperspin, una Donkey Kong (copia de la original a escala 3/4), y un After Burner con su mueble original. Dirección física: Calle Sevilla 12.
Otras Tiendas Emblemáticas en Zaragoza
Excelsior! es una tienda especializada en cómics actuales y clásicos. Dirección física: Calle del Carmen, 19.
Taj Mahal Comics es una librería especializada en cómic, con secciones de cómic americano, manga, europeo y una sección muy grande en inglés. ¡Ah! Dirección física: C/ Francisco de Vitoria,14.
Warhammer Zaragoza es un centro especializado en el universo de Warhammer, y más concretamente en sus miniaturas y juegos. Contamos con mesas de juego y de pintura disponibles de manera gratuita para todo aquel que quiera pasar a hacernos una visita. Dirección física: Centro Comercial “El Caracol”. Local 29. Paseo de la Independencia, 24.
Dragonfly Comics & Merchandise es una tienda de cómics y figuras. Figuras Tintín, Hot Toys, Sideshow, Star Wars, Knight Models, Marvel Select, Figuras Star Wars. Centro Comercial Augusta, Av. Navarra, 180. Centro Comercial Puerto Venecia, Travesía Jardines Reales, 7.
Doctor Ocio es una cadena de tiendas especializadas (a día de hoy hay 2 en Zaragoza y alguna más en otras ciudades). Disponen de un amplio catálogo, donde destacan los juegos de mesa, amplia variedad de Playmobil, infinidad de puzzles, miniaturas, radio-control, drones, Warhammer, maquetas y construcciones, y varias aficiones más. Dirección física: Av. de San José, 15.
Quinto elemento es una tienda de juegos de mesa, wargames y merchan pop. Dirección física: Calle de Colón, 7.
Encontrarás juegos de mesa (todos los públicos), y juegos de cartas coleccionables (Force of Will, Yu-Gi-Oh! y por supuesto Magic). Dirección física: C/ José Pascasio Escoriaza, 11.
Cinco Reinos tiene variedad en juegos de mesa y cartas: Magic, Force Of Will, Yu-gi-oh!… complementado con rol, y tiene una muestra de cómic, manga y cuentos. La tienda es un espacio de venta y de juego: hay 2 salas “privadas” para jugar a rol o juegos de mesa. Dirección física: C/ Pilar Sinués y Navarro, 1.
El Armadillo Ilustrado es una librería gráfica. Especializados en libro ilustrado y cómic. Dirección física: Calle de Juslibol, 46.
Especializados en cuentos y libros infantiles y juveniles, ya sean títulos de pequeñas editoriales, como libros de Harry Potter, Star Wars y otros universos tan conocidos por todos. Dirección física: C/ Casto Méndez Núñez, 23.
Pequeña tienda en pleno centro de la ciudad. Aunque tienen varios productos de merchandising y complementos, su especialidad son las camisetas frikis. Y en concreto, las camisetas de realidad aumentada. Dirección física: C/ Delicias, 72.
Otra tienda especializada en camisetas frikis, originales y divertidas, así como en delantales, tazas y papelería. Dirección física: C/ Manifestación, 42.
Hay tiendas que originalmente se incluyeron en la primera versión de esta guía y que, desgraciadamente, han ido cerrando. Dirección física: C/ Mayoral 9, local 1.
Esta tienda es algo especial dentro de esta guía. No es una “tienda friki” al uso. Todos los productos son especializados, de las marcas más reconocidas en cuanto a su implicación educativa, pedagógica, etc. La recomendamos especialmente por su catálogo de juegos de mesa para niños, donde podréis encontrar los juegos de las editoriales que siempre recomendamos para iniciar a nuestros peques en los juegos de tablero. Dirección física: Avenida de Valencia, 24.
Dirección física: C/ Las Armas, 74.
Dirección física: San Lorenzo 12-16.
Dirección física: Paseo María Agustín, 4-6.
Veterana tienda de cómics de la ciudad, abrió sus puertas en 1.986. Dirección física: C/ Las Armas, 74.
Dirección física: C/ Concepción Arenal, 9.
Dirección física: Av. Cesáreo Alierta, 31.
Mis Primeros Encuentros con el Noveno Arte y los Videojuegos
Los primeros tebeos que había leído de niño eran los tomos ya encuadernados de Buru Lan con las series de Flash Gordon, El príncipe Valiente o El Hombre Enmascarado que tenía mi padre y más tarde me sumergí de lleno en los Spirit que editaba Garbo. También leía Astérix y Tintín que me había comprado en algún viaje a París para ver a mi familia materna o los Mafalda que tenía mi tía Mari en su apartamento de la Barcelona. Pero en aquella época no era nada fácil encontrar material nuevo. Por eso, cuando Sergio y Marianne - unos buenos amigos de mis padres - abrieron la librería Poussinet en Sant Lluis me sorprendió que entre su oferta tuvieran una docena de ejemplares de diferentes revistas mensuales con cómics que desconocía. Era en otoño de 1982 y tenía 14 años. En la mesa de los cómics que tenía Poussinet, algo alejada del mostrador, podías encontrar casi toda la oferta de aquella época. Escogí el numero veinticuatro de Comix Internacional porque en la portada salía el Príncipe Valiente montado a caballo, pero en su interior también pude encontrar un episodio de The Spirit, otro de la serie Ciudad de Ricardo Barreiro y Juan Giménez, Starstruck de Elaine Lee y M.W. Kaluta, una historia corta de Milo Manara, aportaciones de Altuna, Corben, Mandrafina… ¡La hostia! A partir de entonces estuve perdido. Me atreví con otras y en seguida mis favoritas fueron Cimoc, 1984, Comix + Ilustración Internacional - claro - y las efímeras KO Comics y Vértigo. Mi colección de álbumes y de revistas fue incrementándose, con la aportación mensual de revistas y con algunos álbumes que me traían de Francia, hasta que tuve que irme a Barcelona para estudiar Bellas Artes. En este momento mis prioridades cambiaron y durante unos años los cómics pasaron a un segundo plano, hasta que un día, ya con un empleo más o menos fijo, pasé por delante de la librería Continuará, en Via Laietana, y decidí entrar. Todo volvió a empezar. Me aficioné a los cómics de John Byrne; descubrí el Daredevil de Frank Miller, Sandman, Predicador… Y sobre todo recuperé aquellas grandes series que había leído en las revistas pero que ahora estaban publicadas en álbumes, en recopilatorios, la mayoría editadas con cariño y profesionalidad. También descubrí una forma nueva y magistral de informarme sobre las novedades de la historieta. Empecé a leer en internet revistas y blogs especializados en tebeos como La Cárcel de Papel, ADLO, Zona Negativa, Un tebeo con otro nombre, Con C de Arte, Cómics en extinción… En el fondo era lo mismo que encontraba cada mes en aquellas revistas de los ochenta pero con más inmediatez y mejor presentado; los cómics en los álbumes y la información en los blogs. Supongo que mi experiencia es muy parecida a la de miles, posiblemente cientos de miles, de aficionados de aquella época. La labor que las revistas mensuales de cómics hicieron para difundir y generalizar el medio en España aún no ha sido suficientemente reconocida, por muchas exposiciones y debates que se organicen. Por eso he querido hacerles este pequeño homenaje y sumarme así a esta iniciativa común de explicar como empezamos cada uno a coleccionar nuestros cómics.
Cuando se planteó la posibilidad de llevar a cabo este artículo colectivo me apunté casi sin pensarlo. Después de todo, este tipo de entradas tienen siempre un componente nostálgico en el que, inevitablemente, se juega a aquello de «tal como éramos» y se mira hacia atrás con una sonrisa. Sin embargo, cuando abordé la redacción de mi parte, caí en la cuenta de que me iba a ser un poco difícil escoger una fecha. ¿Cuándo empecé a coleccionar tebeos? ¿En el momento en el que me regalaron el primero de todos? ¿o, acaso, con ocasión del primero que yo compré? Después de darle unas cuantas vueltas, acabé decantándome por un acontecimiento especial: el día en que descubrí uno de mis tebeos favoritos. Corría el año 1986. Más concretamente, el mes de diciembre. Ese otoño había iniciado los estudios de bachillerato y eran tiempos de cambio, aderezados con la inesperada enfermedad de un pariente próximo y un apresurado cambio de residencia. Después de dos meses pródigos en tribulaciones, disfrutaba de las vacaciones navideñas y, callejeando, me encontré con una librería-papelería en cuyo escaparate estaba el tebeo que ilustra esta sección: un tomo recopilatorio de cinco números de la primera colección que Comics Forum dedicó a Thor. Casualidades de la vida, recogía el primero de los arcos argumentales de la etapa de Walter Simonson. Lo compré y lo releí una y otra y otra vez, impactado por aquella estética que enlazaba la ciencia ficción con la mitología nórdica. Pocos meses antes, había descubierto la colección de los Vengadores y me había sorprendido encontrar unos súper-héroes tan falibles como el Henry Pym que contaba sus amarguras en el trigésimo noveno número de la serie. Ahora, veía que Thor, el dios del trueno asgardiano, era doblegado en dos ocasiones por Rayo Beta Bill (así se le llamaba en la traducción de aquel tomo) y aprendía una dura lección de humildad. Por obra y gracia de la distribución en una isla periférica como La Palma, tardaría tres años y medio en reencontrar obra, personaje y autor, de la mano de otro tomo recopilatorio -como contaba por aquí- mas, entre recopilatorios, reediciones y visitas al rastro de Santa Cruz de Tenerife, pude hacerme con toda la etapa Simonson. Treinta y cuatro años después, aún conservo, un tanto ajado, aquel tomo que leí y releí. En unos años en los que lo normal era que los tebeos fueran un entretenimiento de usar y tirar, aquel tebeo fue conservado y se convirtió en el primero de una larga fila de tomos recopilatorios, conseguidos aquí y allá.
G.I. Fui un niño al que le gustaba jugar con pistolas. Desde pequeño recuerdo haber tenido siempre alguna pistola con la que jugar, ya sean revólveres del oeste que me permitían convertirme en un vaquero como los que veías en las películas de la televisión, o metralletas que me llevaban a recrear los capítulos del Equipo A o de V que espoleaban mi imaginación. No es extraño que mis juguetes favoritos por aquel entonces fueran los playmobil del oeste, ya que eran los únicos que llevaban pistolas, o los soldaditos de plástico escala 1/72 con los que recreaba batallas de las guerras napoleónicas o de la Segunda Guerra mundial que me contaba mi padre. Con todo esto, en 1988 sucedió algo que me alucinó, la llegada a nuestro mercado de las figuras de acción de los G.I.Joe de las que había oído hablar a través de un amigo de Chile. Aquellas figuras me fascinaron por sus detalles, su variedad y sus complementos. Enseguida se convirtieron en mi juguete favorito y ocuparon horas y horas de mi juego. Yo había leído cómics desde muy pequeño y siempre había tenido ejemplares de Mortadelo, Superlópez, Astérix o Tintín por casa. Incluso habían pasado por mis manos cómics de superhéroes que nunca supe muy bien de donde salieron como un Pocket de Ases de los Defensores y el Doctor Extraño o un tomo con aventuras de Superman obsequio de la desaparecida Caja de Barcelona. Por esto no es extraño que acabara en mis manos un ejemplar del cómic protagonizado por los G.I. Joes con los que tanto me gustaba jugar. Aquel cómic me sorprendió y me extrañó por varios motivos. El primero es que en aquel cómic aparecían un montón de personajes que yo no conocía y el único que me sonaba era Ojos de Serpiente. Lo que sí aparecían eran intrépidos soldados que se enfrentaban a una organización terrorista llamada Cobra (bueno, Cupra por motivos de copyright que nunca llegué a entender). Lo que me sorprendió de aquel cómic de 32 páginas es cómo me atrapó la historia de una ciudad donde todos sus habitantes eran miembros de Cobra y un chaval ayudaba a la aguerrida Scarlet a escapar de los terroristas. Pero lo más terrible es que aquella historia queda inconclusa, ya que en los cómics de 32 páginas de fórum se incluían un número y medio USA por lo que una de las historias siempre estaba cortada. Aquello no podía ser, yo quería saber cómo acababa aquella historia. Eso me llevó a buscar el siguiente número de la serie por los quioscos del barrio. Al final lo encontré en uno de la Plaza Catalunya de Barcelona y conseguí convencer a mi madre que me lo dejara comprar con mi paga. Ese fue el primer cómic que realmente coleccioné, el número 8 de G.I. Joe, aparecido en marzo de 1988. No fue fácil seguir la colección, la paga exigua y la dificultad para encontrar algunos números fueron los principales escollos, pero aquella serie parecía hecha para mi y seguí comprando cada número que aparecía. Aquel cómic donde salían pistolas fue el germen de una colección que fue creciendo con los años. Primero con más pistolas como las del Castigador o SHIELD, más adelante con los X-Men de Jim Lee y el resto de mutantes de los 90 y luego con el manga, Image o el cómic europeo. Una afición que compartí con mis compañeros del colegio y que nunca he abandonado, permitiéndome conocer a gente como Raúl que me permitió llevar mi afición a un nuevo nivel y experimentar el mundo del cómic como no había imaginado.
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Octubre de 1988. El viento frío del otoño empezaba a recorrer las calles y plazas de la ciudad de Zaragoza y lejos quedaban ya los días de las vacaciones de verano. Eran los tiempos del cubo de Rubik, las Game & Watch de Nintendo, los ordenadores de 8 bits, el walkman, los bollycaos, los yoyos, los cromos, el futbolín, las chapas y las canicas. Eran los tiempos en lo que lo analógico miraba con desconcierto y recelo a lo digital, mientras nos dejábamos las rodillas jugando al baloncesto en el recreo. Un día, un lunes, para más señas, tras el habitual reencuentro tras el fin de semana con los compañeros de clase e intercambiar vivencias, comentar la película que habíamos visto en la sobremesa del sábado, devolvernos las maquinitas de videojuegos que nos prestábamos a fin de poder disfrutar de la agradable monotonía de otro modelo y repasar alguno de los deberes, tocaba subir al aula y afrontar una larga mañana de sociales, inglés, naturales y matemáticas, contando los minutos para volver al recreo de media mañana donde dar rienda suelta a las ansias de juegos de todo tipo, mientras el bocadillo desaparecía entre mordisco y mordisco. Ese día en particular, en ese diminuto espacio de treinta minutos, ese oasis temporal, no lo dedique a botar un balón o a correr de un lado a otro en caótico movimiento evitando que los polis (pues era del equipo de los cacos) me pillaran, sino a estar sentado en un banco de los que rodeaban el perímetro del recreo. La razón para tener mi cuerpo en reposo, sobre gruesos trozos de madera barnizada anclada a un robusto armazón de metálico, no era otra que la de ojear un cómic. El noveno arte no me era ajeno. Había leído de forma esporádica, Zipi y Zape, Mortadelo y Filemón, Superlópez, algún que otro del Capitán América, Transformers (durante la convalecencia de la operación de apendicitis), pero sin mayor prevalencia en mi persona que el momento de la lectura. Aquí hay que hacer una confesión y es que mi amor por la lectura llegó muy tarde, pues no leí libros de manera regular y constante hasta bien cumplidos los 15 años. Sin embargo, ese lunes se iba a producir un pequeño milagro que sin duda creo fue el primer paso que acabó llevándome también a ser un lector regular de libros. Volviendo a ese instante concreto del recreo, sentado con mi amigo Pablo, ojeando el cómic en cuestión, que no era otro que el primer número de Millenium, el tercer evento de DC Comics tras la publicación de Crisis, que afectaba a todos le Universo DC con los Manhunters como enemigo a superar. La portada mostraba a infinidad de personajes, muchos me resultaban absolutamente desconocidos, reconociendo tan solo a Batman y Superman, pero quedando absolutamente fascinando por todo los demás que me miraban con sorpresa como si yo fuera el enemigo oculto. En sus páginas se planteaba una historia que me resultaba ajena y distante, pero algo había en su propuesta que me fascinaba. Los héroes se iban reuniendo y entre ellos había de todo tipo y condición, mientras se iban dando detalles de la amenaza a la que debían enfrentarse. Aquella tarde, a la salida del colegio, le conté a mí madre lo que había ocurrido en el recreo y que me gustaría mucho poder tener ese cómic. Así que, de vuelta a casa, antes de llegar, recorrimos juntos, con mi hermano, los quioscos del barrio buscando ese primer número de Millenium. Fue un paseo largo porque no todos tenían cómics de superhéroes y mucho menos este en concreto. Finalmente lo logramos. En un pequeño quiosco lo tenían y tras comprarlo pude leerlo entero al detalle. Las sensaciones se fueron despertando. La incertidumbre era enorme, pues el 99% de lo que leía me era ajeno. Había un texto introductorio, una sección de noticias y un listado de novedades de ese mes de octubre. Para mi sorpresa había otro número uno de esa serie denominado Especial Millenium, donde la acción de lo narrado se ampliaba con historias de la una tal Liga de la Justicia. Era necesario tener ese cómic, poder seguir leyendo, seguir descubriendo más de esos personajes, de tantos y tantos que me eran desconocidos. Y fue, a lo largo de aquella semana, cuando conseguí ese Especial (esta vez se lo encargue a mi amigo, Pablo, ya que el parecía tener mejor canal para el acceso a la compra. Un tiempo después descubrí la tienda especializada de Zaragoza que era donde él ya compraba sus comics). Como la entrega del mismo se hizo en el colegio puede aprovecharme de la sabiduría de mi amigo, mucho más versado en este terreno desconocido para mí, para que me explicara más cosas sobre ese personaje al que denominaban Rocket Red 7 y que no era lo que parecía. Había empezado algo que fue creciendo sin penas darme cuenta. Y así, de una forma inocente, nada rebuscada, sin presión de nadie, de forma natural, empezó el afán por coleccionar comics y disfrutar de una pasión que se ha mantenido muy viva a lo largo de 32 años. Años en los que he conocido a infinidad de gente maravillosa y de la que he podido aprender mucho. Años de lecturas y largas conversaciones, de disfrute y placer atrapado en papel y viñetas. Años de ingeniería económica constante, de visitas a la tienda especializada, el descubrimiento de las ediciones USA, de todo ese mundo que hay detrás del cómic, la industria, para descubrir que nunca podré saberlo todo ni leerlo todo y aún así seguir en ello. Lejos queda ese recreo, ese banco, ese cómic. Lejos queda ese mes de octubre ventoso en el que un niño pudo empezar a soñar. Lejos quedan las siguientes lecturas. Lejos y cerca, porque mientras el recuerdo siga vivo, no estará muy lejos.
Aunque el cómic salió en febrero yo lo compre en marzo, mientras esperaba el autobús que traía a mis hermanos de vuelta tras pasar unos días en el pueblo. Ellos habían ido unos días antes con mis tíos y estaba previsto que unos días después yo fuera con mis padres en coche....
Tiendas Frikis en Zaragoza: Un Mapa a la Nostalgia

Guía de tiendas frikis:
- Quinto elemento
- Doctor Ocio
- Librería Taj Mahal Comics
- Dragonfly Comics & Merchandise
- Warhammer Zaragoza
- El Desván de los Juguetes
- Videojuegos Stargames
- Mil Cómics
- Súper-Ocio
- Excelsior!
Amplio catálogo de juegos de mesa, tanto nacionales como de importación, accesorios de todo tipo, y un amplio catalogo de fundas para juegos (y lo que no tienen te lo consiguen). Cómics para los fans, zona de juego amplia con buen ambiente, tanto para tus partidas rápidas de cartas y X-Wing, como mesas con escenografía para los juegos de miniaturas que requieran mas preparación. Expertos en Warmachine/Hordes. Gran conocimiento de prácticamente todo lo que venden. Dirección física: Av. de Cataluña, 106.
Tienda de juegos de mesa, wargames y merchan pop. Dirección física: Calle de Colón, 7.
Encontrarás juegos de mesa (todos los públicos), y juegos de cartas coleccionables (Force of Will, Yu-Gi-Oh! y por supuesto Magic). Dirección física: C/ José Pascasio Escoriaza, 11.
Taj Mahal Comics es una librería especializada en cómic, con secciones de cómic americano, manga, europeo y una sección muy grande en inglés. ¡Ah! Dirección física: C/ Francisco de Vitoria,14.
Warhammer Zaragoza es un centro especializado en el universo de Warhammer, y más concretamente en sus miniaturas y juegos. Contamos con mesas de juego y de pintura disponibles de manera gratuita para todo aquel que quiera pasar a hacernos una visita. Dirección física: Centro Comercial “El Caracol”. Local 29. Paseo de la Independencia, 24.
En esta tienda puedes encontrar todo en el mundo de los videojuegos: desde consolas y videojuegos actuales (PlayStation, Xbox, Nintendo…) hasta una variedad muy amplia de consolas y ordenadores retro: todas las PlayStation, Atari, NES, Megadrive, Master System, Game Boy, etc. Multitud de juegos para todas las consolas, mandos, etc. Dirección física: Av. de San José, 15.
Tienda de cómics y figuras. Figuras Tintín, Hot Toys, Sideshow, Star Wars, Knight Models, Marvel Select, Figuras Star Wars. Centro Comercial Augusta, Av. Navarra, 180. Centro Comercial Puerto Venecia, Travesía Jardines Reales, 7.
Cadena de tiendas especializadas (a día de hoy hay 2 en Zaragoza y alguna más en otras ciudades). Disponen de un amplio catálogo, donde destacan los juegos de mesa, amplia variedad de Playmobil, infinidad de puzzles, miniaturas, radio-control, drones, Warhammer, maquetas y construcciones, y varias aficiones más. Excelsior! Dirección física: Calle del Carmen, 19.
Especialistas en cómics actuales y clásicos. Visita la web de Excelsior! Dirección física: Centro Comercial “El Caracol”. Planta inferior. Paseo de la Independencia, 24.
Dirección física: C/ José Pascasio Escoriaza, 11.
Dirección física: San Lorenzo 12-16.
Dirección física: Paseo María Agustín, 4-6.
Veterana tienda de cómics de la ciudad, abrió sus puertas en 1.986. Dirección física: C/ Las Armas, 74.
El Armadillo Ilustrado es una librería gráfica. Especializados en libro ilustrado y cómic. Dirección física: Calle de Juslibol, 46.
Especializados en cuentos y libros infantiles y juveniles, ya sean títulos de pequeñas editoriales, como libros de Harry Potter, Star Wars y otros universos tan conocidos por todos. Dirección física: C/ Casto Méndez Núñez, 23.
Pequeña tienda en pleno centro de la ciudad. Aunque tienen varios productos de merchandising y complementos, su especialidad son las camisetas frikis. Y en concreto, las camisetas de realidad aumentada. Dirección física: C/ Delicias, 72.
Dirección física: C/ Manifestación, 42.
Otra tienda especializada en camisetas frikis, originales y divertidas, así como en delantales, tazas y papelería. Hay tiendas que originalmente se incluyeron en la primera versión de esta guía y que, desgraciadamente, han ido cerrando. Dirección física: C/ Mayoral 9, local 1.
Cinco Reinos tiene variedad en juegos de mesa y cartas: Magic, Force Of Will, Yu-gi-oh!… complementado con rol, y tiene una muestra de cómic, manga y cuentos. La tienda es un espacio de venta y de juego: hay 2 salas “privadas” para jugar a rol o juegos de mesa. Dirección física: C/ Pilar Sinués y Navarro, 1.
Dirección física: C/ Concepción Arenal, 9.
Esta tienda es algo especial dentro de esta guía. No es una “tienda friki” al uso. Todos los productos son especializados, de las marcas más reconocidas en cuanto a su implicación educativa, pedagógica, etc. La recomendamos especialmente por su catálogo de juegos de mesa para niños, donde podréis encontrar los juegos de las editoriales que siempre recomendamos para iniciar a nuestros peques en los juegos de tablero. Dirección física: Avenida de Valencia, 24.
Dirección física: Av. Cesáreo Alierta, 31.
Tienda de videojuegos fundada por tres jóvenes emprendedores. En la tienda puedes encontrar joyas como 2 pinballs, una canasta 86 como recién salida de la fabrica de Inder, un Faeton de Juegos Populares, además de arcades, una Point Blank de pistolas, una Virtual Game con multijuegos mejorada con un sistema de front end de Hiperspin, una Donkey Kong (copia de la original a escala 3/4), y un After Burner con su mueble original. Dirección física: Calle Sevilla 12.
Tienda mítica en su día, comienzos de los 2000, cuando no había tanto boom de juegos de mesa y rol, la moda de los friki, etc. Estaba regentada por Iván.
Esta guía ha sido creada en septiembre de 2016, así que es posible que con el paso del tiempo haya nuevas tiendas en la ciudad, otras que cierren sus puertas, cambios de direcciones, etc. Por último, mencionar que a día de hoy, en Zaragoza existen algunas tiendas FNAC, varias de Game, El Corte Inglés, etc. Es decir, cadenas multinacionales donde también puedes encontrar todos este tipo de productos de ocio. Pero no hemos querido incluirlas en el mapa ni en la guía, porque consiste en dar visibilidad a pequeños negocios que seguro que agradecen esta difusión más que esas multinacionales que no lo necesitan tanto.