A menudo se habla de adaptaciones de la literatura de ciencia-ficción al cine, pero... ¿qué hay de los cómics? Posiblemente no están tanto en el punto de mira (más allá de los superhéroes) porque son mucho más inadaptables: por una parte, los cómics tienen una presentación visual de escenarios y personajes que hay que imitar, pero por otra no tienen limitaciones de presupuesto, ni efectos especiales. El único límite de los cómics es la imaginación.
Aún así, soñar es gratis, y si 'Fundación' y 'Dune' han sido al fin adaptadas con notable éxito... qué demonios, si los superhéroes -que hasta hace poco se consideraban imposibles de adaptar con una fidelidad total a sus orígenes- se han convertido en el pan nuestro de cada día audiovisual, hay mucho, mucho más que Marvel o DC a donde mirar. Así que esta es nuestra lista de deseos: 13 comics de ciencia-ficción magistrales que nos gustaría ver en la gran (o pequeña) pantalla (aunque algunos ya han sido adaptados con anterioridad...).
Clásicos Inmortales y Nuevas Visiones
El género de la ciencia ficción tuvo su correspondiente representación en el tebeo español clásico, con series y personajes como Diego Valor, Fredy Barton, Dani Futuro, Galax el Cosmonauta, Mini Infinitum.
'El eternauta' (H.G. Oesterheld y F. Por supuesto, Netflix ya ha anunciado una futura adaptación de este clásico total del cómic apocalíptico argentino, pero la ambientará en la actualidad. Quizás se pierda algo de su maravillo subtexto original, sobre todo del propio remake y secuela que hizo Oesterheld en 1969, mucho más politizado y claramente simbólico que la primera versión.
Albert Monteys nos contaba que esta etapa de 'Los Cuatro Fantásticos' de Marvel es uno de sus comics favoritos de ciencia-ficción, y no es para menos: la imaginación que desborda sigue siendo absolutamente espectacular y Kirby exprimió al máximo las posibilidades del medio, con aventuras increíbles como el viaje a la Zona Negativa o las apariciones de Galactus y Estela Plateada. Esta etapa es tan grandiosa que una adaptación solo serviría para reducir su cósmica espectacularidad...
De entre los clásicos británicos que en España conocimos por Ediciones Vértice, como 'Mytek', 'Kelly Ojo Mágico' o 'Spider', sin duda el más adaptable es el legendario 'Zarpa de Acero' que en su mejor etapa dibujó el español Jesús Blasco, y que actualizaba la megalomanía del hombre invisible de H.G. Wells en formato manopla. La época en la que se enfrentaba como antihéroe a la organización MIEDO, los laktianos o los también wellsianos Ojos Que Andan da para una buena adaptación disparatada.
Sabemos que es injusto que con toda la ralea de personajes históricos que tiene '2000 AD' a bordo (de Halo Jones a Strontium Dog, muchos de ellos con potenciales y magníficas adaptaciones) volvamos a Dredd, el único que ya ha sido adaptado, especialmente bien además en la película de 2012.
Posiblemente nunca vas a ver una adaptación de este cómic salvo que alguien se lance a algo animado (nada menos que Nicolas Winding Refn lo intentó, y renunció), pero sin embargo, 'El Incal' ha sido tremendamente influyente. No solo bebe del frustrado proyecto de adaptación de 'Dune' en el que estuvieron metidos Jodorowsky y Moebius, sino que películas como 'El quinto elemento' directamente plagian muchos de sus elementos... que ya son inadaptables de por sí.
Un clásico de un Frank Miller que por entonces estaba en su mejor momento y que, como tantas otras obras suyas de la época, es material perfecto para una adaptación gracias a su tono y ritmo altamente cinematográficos. Su estilo no solo bebe, obviamente, de los mangas que por entonces empezaban a impactar en el trabajo de Miller, sino también de los entonces muy en boga comics franceses de género.
Aunque ha sido adaptado en múltiples ocasiones, tanto al anime como en imagen real, en una descafeinada versión norteamericana y en la apócrifa y sensacional 'Historia de Ricky', nos merecemos una versión en imagen real que respete los meandros culebroneros de la historia del manga. Y sobre todo, con larguísimas peleas que acaben con muñecos de goma deformándose y reventando.
Aunque hay una no-del-todo-perfecta pero bastante de culto adaptación noventera al cine y se habla cada vez más insistente y previsiblemente de una nueva versión con Margot Robbie a bordo, la única manera de plasmar a Tank Girl convenientemente es a golpe de animación chiflada, frenética, noventera y ultrabreve.
Se ha hablado de una adaptación de la alucinógena obra maestra de Charles Burns a lo largo de los años, y se ha vinculado entre otros a David Fincher y Alexandre Aja. Como es lógico y natural, nunca ha salido adelante, porque el conjunto es inconcebible como una película o serie que no sea estrictamente experimental.
Aunque las últimas noticias en torno a Ellis hacen que disfrutar de 'Transmetropolitan' sea un trago mucho más amargo de lo que era antes de conocer cómo se las gasta en privado, éste sigue siendo uno de los grandes comics de ciencia-ficción satírica del siglo pasado. Bebiendo de la tradición británica pero llev´andola más allá en términos de mensaje cáustico, presentaba a un periodista futuro, Spider Jerusalem, implacable y de métodos expeditivos, enfrentado a una conspiración política.
'Saga' (Brian K. Brian K. Vaughan tiene multitud de cómics de ciencia-ficción dignos de ser adaptados (especialmente ahora que 'Y: El último hombre' lo está siendo muy decentemente por Disney). 'Ex Machina' o 'Paper Girls' darían pie a estupendas series, pero ninguna tendría la ambición y el alcance de 'Saga' (que no veremos: Vaughan dice que no quiere adaptaciones de esta serie). En una planeada pausa desde 2018, cuenta la historia de amor entre dos miembros de razas extraterrestres mientras huyen de las autoridades y cuidan de su hijo, un bebé que narra en off la serie desde su vida adulta.
Una visión inaudita de los viajes en el tiempo a manos de un guionista que se las sabe todas, como Matt Fraction: una pareja comparte el extraño poder de paralizar el tiempo cuando alcanzan el orgasmo. Cuando se conocen y empiezan a mantener relaciones, las cosas se complican.
Emocional y épico a la vez, este cómic de Lemire y Nguyen se acerca al tema de las inteligencias artificiales con sensibilidad y buen gusto, contando la historia de TIM-21, un androide que despierta de una hibernación y descubre que unos extraños robots alienígenas han atacado a la humanidad, al tiempo que se prohíbe la mera existencia de todos los autómatas.

Un Legado Histórico en la Ciencia Ficción del Cómic
La ciencia ficción se hizo realidad el 16 de julio de 1945, cuando una bola de fuego nuclear provocada por el hombre se alzó sobre las arenas del desierto de Nuevo México. Un año antes, agentes del gobierno bastante nerviosos se presentaron en las oficinas de la revista Astounding Science Fiction después de que el editor, John W. Campbell, publicara una historia, “Tiempo límite”, escrita por Cleve Cartmill, que anticipaba el desarrollo de la bomba atómica.
En realidad, los escritores de ciencia ficción contaban en su arsenal con armamento nuclear desde mucho tiempo atrás. En 1914, en la novela, La liberación mundial, de H.G. Wells, la civilización era destruida por algo muy parecido a las bombas atómicas. Aun así, Campbell fue quizá el principal responsable de la popularización de la energía atómica en el ámbito de la ciencia ficción. Su primera historia publicada, “Cuando los átomos fallaron” (“When the Atoms Failed”, 1930, Amazing Stories), exploraba la posibilidad de utilizar energía nuclear y a ésta le siguieron otras historias y artículos como “Poder atómico” (“Atomic Power”, 1934), “Generador atómico” (“Atomic Generator”, 1937) o “Isótopo 235” (“Isotope 235”, 1939).
Cuando Campbell se convirtió en editor de Astounding Science Fiction en 1937, empezó a apadrinar escritores capaces de ir más allá de las tópicas aventuras de monstruos y héroes espaciales en las que se habían quedado atascadas otras publicaciones. Las historias de Heinlein para Astounding, como también las que para esa publicación escribieron autores como Isaac Asimov, Theodore Sturgeon o A.E. van Vogt, exploraban la cara humana de la ciencia, cómo la tecnología afectaba al individuo y las relaciones sociales. La revista, capitaneada con mano firme por Campbell, no tardó en convertirse en un catalizador del género gracias a su inyección de madurez.
Tras la Segunda Guerra Mundial, la ciencia ficción de Astounding, más adulta y compleja, acabaría influyendo en los guionistas y dibujantes de los comic books, muchos de ellos ávidos lectores del género. Tras ser desmovilizados en 1946, hubo un gran número de artistas o aspirantes a esa profesión que se beneficiaron de la llamada GI Bill, una ley que facilitaba a los veteranos el acceso a financiación para cursar estudios además de una pensión durante un año. Burne Hogarth, el famoso dibujante de las planchas dominicales de “Tarzán”, abrió la Cartoonists and Illustrators School aquel año para acoger a antiguos soldados que desearan convertirse en dibujantes de cómic.
Harry Harrison recordaría más tarde que él y sus compañeros estudiantes “vivíamos todos de la GI Bill, 75 dólares al mes. Compramos con ello libros de arte y luego los vendimos para conseguir efectivo, quedándonos sólo con un lápiz y un pincel”. En la escuela, Harrison se hizo amigo de Wally Wood y los dos empezaron a dibujar juntos en 1948. “En aquellos tiempos”, recordaría Harrison, “los cómics tenían mucho éxito. Cualquiera podía hacerlos, dibujara bien o no. Wally y yo trabajamos juntos porque ninguno de los dos podía hacerlo solo. Hacíamos un equipo completo”. Durante casi un año, Harrison y Wally Wood se dedicaron a hacer tebeos románticos para el taller de Victor Fox, cobrando 23 dólares por página. Pero era demasiado trabajo para tan poco dinero y ambos picoteaban encargos de un lado y de otro tratando de llegar a fin de mes.

La Era Dorada de EC Comics y la Ciencia Ficción
El origen de la que sería una legendaria editorial puede rastrearse a comienzos de los años 40 del siglo pasado, cuando el pionero Max C. Gaines, el hombre que había puesto el primer ladrillo de la industria con su revista Famous Funnies, se dedicaba a coordinar para DC (entonces National Periodical Publicacions) la realización de su línea All American. Gaines tuvo entonces la visión de que el medio del cómic podía utilizarse con fines educativos. Aún para DC lanzó Pictures Stories from the Bible y Pictures Stories from American History. Al año siguiente, añadió al catálogo Picture Stories from World History y Picture Stories from Science. Pero ni esos títulos ni los que lanzó dentro de su línea para niños, se vendieron bien.
Las cosas siguieron sin levantar cabeza a pesar del cambio de nombre por el de Entertainment Comics y la presentación de más títulos. El hijo de Max, William M. Gaines, heredó a regañadientes el negocio familiar a la edad de 25 años y se puso inmediatamente manos a la obra para reorganizarlo con ayuda de su asociado, editor y guionista Al Feldstein. Mientras los dos artistas estaban ocupados en realizar esas historias por lo demás mediocres, Gaines se preparaba para una nueva remodelación de su compañía. Hacia 1950, EC tenía seis títulos en el mercado pero ninguno se vendía particularmente bien, así que junto con Feldstein, decidió acometer otro cambio. Se desprendería de los tebeos de amor y del Oeste y los reemplazaría por otros de terror. Contratando a algunos de los más valientes y dotados artistas de la época dibujando al son de la batuta literaria de Feldstein, creó lo que llamaron “Nueva Ola” de comic books.
Harrison aspiraba a escribir ciencia ficción y era miembro del New York Hydra Science Fiction Club. A Wood le gustaba dibujar astronautas y naves espaciales. Era inevitable que ambos tuvieran la misma idea: hacer un cómic de ciencia ficción. Le presentaron el proyecto a William Gaines, un tipo amigable y siempre abierto a nuevas sugerencias. Y se salieron con la suya. Un mes después de lanzar su nueva línea de cómics de terror, EC estrenó dos antologías de ciencia ficción: Weird Science (mayo de 1950) y Weird Fantasy (mayo de 1950). Hay que aclarar que la primera empezó su andadura con el nº 12, heredando -según una costumbre de la época- la numeración de una colección anterior que, a su vez, había tenido varios títulos (Happy Houlihans, Saddle Justice y Saddle Romance).
Eran estos cómics cuya ciencia ficción bebía de una tradición muy diferente de la establecida por personajes de los periódicos como Buck Rogers o Flash Gordon y comic books como Planet Comics, tomando en cambio como referencia lo que estaban haciendo los escritores de Astounding Science Fiction. Como sucedía en los títulos de terror de EC, las historias publicadas en los de ciencia ficción estaban ideadas por Gaines y Feldstein y luego el argumento escrito por este último. Gaines recordó que “Lo que más disfrutábamos Al y yo era escribir ciencia ficción. Supongo que nos sentíamos intelectualmente más estimulados y pensábamos que nos dirigíamos a un grupo de lectores más adulto e inteligente”. Otro elemento en común con las historias de terror era que, invariablemente, las tramas estaban cuidadosamente escritas para culminar en un giro sorpresa final teñido de cinismo y ironía.
Dado que su público objetivo era adulto, Gaines y Feldstein utilizaron estas historias para articular mensajes y tomar postura sobre temas de actualidad en los cincuenta, como el desarme nuclear, los prejuicios raciales o las relaciones hombre-mujer. Como mucha de la ficción futurista y especulativa de entonces, los cómics de la EC lidiaban con las implicaciones morales y tecnológicas de la nueva era atómica. Ya con su línea de cómics en marcha, en 1951, explotó la primera bomba de hidrógeno. Feldstein recuerda al respecto: “ahora estaba esa terrible, terrible arma…Si había guerra, la aniquilación sería completa y súbita. Esas eran las cosas que teníamos en mente cuando nos referíamos a la bomba en nuestras historias de ciencia ficción. Una preocupación que se reflejó en historias como “La destrucción de la Tierra” (nº 14), que fue votada como la preferida de ese número por los lectores. Este cuento sobre la aniquilación nuclear sentó las bases para otros similares como “El niño radioactivo” (nº 15), “Semilla de Venus” (nº 6) o “La explosión de la bomba de rayos cósmicos” (nº 14). En otra historia postapocalíptica, “El niño del mañana” (nº 17), sólo queda un superviviente humano en un mundo ahora poblado por mutantes radioactivos.
Tras el holocausto nuclear, la siguiente preocupación de los lectores adolescentes de la EC era el sexo opuesto. Como mucha de la ciencia ficción de la época en cualquier soporte y formato, los cómics de la EC jugaban con las fantasías y ensoñaciones adolescentes. Una historia que apareció más de una vez bajo diferentes formulaciones es la que publicada en el número 5, “¡La novia del futuro!”: un hombre del futuro es abandonado por su novia y retrocede doscientos años en el tiempo, donde descubre una tienda que vende un kit “Esposa a medida”. La idea de que la tecnología del futuro pudiera resolver elegante y limpiamente un tema tan delicado como el sexo sin duda agradaba a los lectores adolescentes cuya sexualidad se hallaba en eclosión. Varios meses más tarde, la misma historia algo modificada (aunque mucho mejor dibujada por Jack Kamen) se repitió en Weird Science nº15 (septiembre de 1952).
La frustración sexual y la traición fueron temas más recurrentes en los tebeos de terror de la EC, con numerosos cadáveres cornudos que se levantaban de sus tumbas para matar a las esposas infieles y amantes de celos homicidas. En los títulos de ciencia ficción de la editorial, también el sexo se presentaba o bien como algo inalcanzable o como algo muy frágil y plagado de peligros. Por ejemplo, en la historia “¡Va a haber algunos cambios!” (nº 14, dibujada maravillosamente por Wally Wood), un novio descubre que su prometida es en realidad un alienígena gasterópodo.
Otro problemilla hormonal se explora en “Transformación completa” (nº 10, de nuevo con dibujo de Wally Wood aunque algo más primitivo). Para impedir que un hombre se case con su hija, el irritado padre le inyecta al novio una sobredosis de hormonas femeninas, lo que le convierte en una mujer. En la EC, aunque la boda se celebrara sin tropiezos, no podía darse por sentado que la consumación fuera a salir igual de bien.
En Weird Science nº 19 aparecía la historia “Justo en el ombligo”, donde una pareja en su noche de bodas empieza a desnudarse. Cuando la policía lo interroga, la mujer le quita la camisa al cadáver de su marido: “Señalé al punto bajo el pecho de Lon, bajo la carne destrozada y la sangre…Mira. Un ombligo. Tenía un ombligo”. El policía susurra con temor: “¡Increíble! ¡Era un mamífero!”. La mujer asiente. “De donde él procedía, la raza superior era mamífera, que llevan dentro a sus bebés vivos, unidos a la madre por un cordón umbilical…¡Y aquí ponemos huevos!”.
Otro argumento persuasivo contra el matrimonio entre especies podía verse en el número 10, en la historia “Las doncellas lloraron” (dibujo de Wally Wood). En un lejano planeta, un equipo de astronautas terrestres descubre una especie de hermosas mujeres que viven solas. Sigue el esperable proceso de seducción, cortejo y apareamiento. Los terrícolas, sin embargo, no tardan en descubrir por qué no hay otros varones en el planeta: las mujeres embarazadas deben reproducirse depositando sus huevos fertilizados en el interior de sus amantes masculinos.
Otro mundo lleno de mujeres y sin hombres también apareció en “…Para la posteridad” (Weird Science-Fantasy nº 24). En ese planeta y tras un holocausto nuclear, sólo nacen mujeres. Pronto, no quedan hombres y la raza se asoma a su extinción. Una doctora, sin embargo, descubre “un nuevo catalizador que ha hecho posible que una de mis pacientes realice el método reproductivo conocido como partenogénesis…¡La autofertilización!”. La idea de las mujeres inseminándose a sí mismas era muy atrevida para un comic book en los años cincuenta.
Mientras las mentes más jóvenes se hacen a la idea, la doctora expone detalles que habrían enorgullecido a un profesor de ciencias: “¡La partenogénesis sólo puede producir hembras! El producto químico activa artificialmente el óvulo. En los viejos tiempos, el esperma masculino contenía cromosomas sexuales X o Y. El óvulo femenino sólo Y. Si Y se unía con Y, YY, el resultado era una hembra. Si X se unía con Y, XY, ¡un varón! Después de discutir el contenido cromosómico del esperma masculino, los cómics de ciencia ficción no iban a hacerle ascos a otros temas tabú en los cincuenta y se atrevieron a tocar la religión y el cristianismo.
En una historia titulada “Él caminó entre nosotros” (Weird Science nº 13), William Gaines y Al Feldstein ofrecieron una fábula cristológica ambientada en otro planeta. Un explorador terráqueo del año 2963 llega a otro mundo cuya cultura y sociedad se parecen mucho a la terrestre de tres mil años atrás. Se viste y adopta las costumbres de los nativos y se mezcla con ellos. Más tarde, utiliza su avanzado conocimiento y artilugios tecnológicos para realizar lo que parecen milagros, como resucitar a los muertos y convertir el agua en leche. Los religiosos nativos lo toman como su Salvador. Pero los celosos sacerdotes lo ven como una amenaza y lo hacen torturar y asesinar. La conexión con el cristianismo era evidente y a muchos lectores no les gustó. La sección de correspondencia se llenó de comentarios como “Ofensivo, no pongan más como eso… Esa historia ataca abiertamente la religión cristiana… Insulta al lector”. Gaines y Feldstein, no obstante, sólo estaban explorando territorios nuevos...

Cómics de Ciencia Ficción Destacados
¡Prepárate para despegar hacia un universo lleno de imaginación y aventuras! En este post te traemos los cómics de ciencia ficción imprescindibles en la colección de cualquier persona fan del género que se precie. ¿Por cuál de estas maravillas vas a empezar?
Space Opera y Aventuras Galácticas
Empezamos con una Space Opera mezclada con fantasía y escrita por Brian K. Vaughan, junto a las ilustraciones brutales de Fiona Staples. ¿De qué va la serie? Alana y Marko son un matrimonio de razas extraterrestres que debe huir de las autoridades mientras se produce una guerra galáctica. O dicho en otras palabras, que si eres fan de los cómics de ciencia ficción, estás tardando ya en conocer a esta familia alien. ❤️Una de las odiseas más memorables del noveno arte.En Saga seguimos la historia de Alana y Marko, una pareja que encuentra el amor entre el caos de la guerra y forma una familia con el nacimiento de su hija. Su objetivo: dejar todo atrás, arriesgando todo lo que tienen en su vida para traer una nueva a este peligroso y antiguo universo. Así empieza una de las odiseas más memorables del noveno arte.Con un equipo creativo estelar integrado por el guionista del bestseller Y: El último hombre, Brian K. Vaughan, quien regresa al mundo de los cómics bien acompañado de la intensa ilustradora Fiona Staples, para desarrollar esta nueva y esperada colección de Image Comics, la editorial independiente más famosa de EEUU.
El resultado es la serie Paper Girls, de Brian K. Vaughan y Cliff Chiang, el legendario dibujante de Wonder Woman. Y si te sonaba ya el título de este cómic de ciencia ficción probablemente sea porque, en efecto, la historia es tan buena que Netflix la ha llevado a la pantalla bajo el mismo título. ¡Imperdible! Si te gusta Stranger Things y Los Goonies, este es tu cómicBrian K. Vaughan, el autor superventas de SAGA, y Cliff Chiang, el legendario dibujante de WONDER WOMAN, nos traen el primer volumen de una nueva y original aventura.Unas horas después de la noche de Halloween de 1988, cuatro repartidoras de periódicos de doce años descubren la historia más importante de todos los tiempos.La vida en la periferia y el suspense sobrenatural se dan cita en esta exitosa serie sobre la nostalgia, el primer trabajo y los últimos coletazos de la infancia.LOS MEDIOS OPINAN:“El próximo gran cómic americano. La escritura de Vaughan y las ilustraciones de Chiang -a las que hay que sumar los colores de Matt Wilson- confluyen en una magnífica historia de suspense”.
Viajes en el Tiempo y Comedias de Acción
No hay aventura de ciencia ficción sin que se trastoque algo el continuo espacio-temporal, ¿no crees? Sean Bennett era un operario normal en un laboratorio cualquiera de alta tecnología en el que están trabajando con un prototipo de máquina del tiempo. ¿La vida de cualquiera, no? Pues bien la vida de Bennett salta por los aires cuando su yo del futuro le visita y le anima a hacer un par de retoques aquí y allá, haciendo uso de la máquina del tiempo, para corregir algunos errores cometidos. Y, sí, tiene las mismas tentaciones que tendría cualquiera de nosotros sobre volver atrás en el tiempo para subsanar viejos desaciertos. Así que cuando se topa con una versión de sí mismo proveniente del futuro que le anima a hacer justo eso, Sean se tira de cabeza a la piscina temporal. Solo que… ¿podéis imaginar qué ocurre después? ¿Habéis leído el título de este cómic? Sí. Presentamos una comedia de acción de ciencia ficción que retuerce el tiempo, por el multipremiado guionista John Layman (Chew, Eleanor and the Egret) y el artista Karl Mostert (DCeased: Unkillables).
Distopías y Supervivencia
¿En una selección de cómics de ciencia ficción no podía faltar un cataclismo radioactivo, no? Esta intrigante miniserie explora la vida de los marginados en una tierra en ruinas, empujándoles a vivir historias de resistencia y valentía muy a su pesar. ¿Quiénes son los meroreadores de esta tierra moribunda? Simon Spurrier y Jeff Stokely nos invitan a vivir una aventura junto a Shå, la última de las medusas y la capitán de policía de la Guardia de la Ciudad. Entre pasillos retorcidos y ascensores chirriantes, Shå deberá lidiar con todas las guerras internas (y algún secreto extra) que amenazan el equilibrio de la Aguja. Del mismo equipo creativo que creó el aclamado título Six-Gun Gorilla: Simon Spurrier y Jeff Stokely.¡Orgullosa se alza la Aguja! La Aguja es una montaña de metal y piedra, una vasta ciudad que se alza en mitad de un desierto radioactivo. Llena de pasillos retorcidos, de ascensores chirriantes y de maquinaria antigua, es el hogar de más de un millón de seres humanos y no humanos. Shå, que es la última de su especie -las medusas-, es la capitán de policía de la Guardia de la Ciudad, el cuerpo responsable de mantener el orden entre tanta mezcolanza de tecnología olvidada y biología moderna. Ahora, una cadena de asesinatos cometidos justo cuando la nueva baronesa de la Aguja está a punto de jurar su cargo está poniendo en jaque a Shå, que se esfuerza por detener al responsable y rendirlo ante la justicia. Editor original: Boom!

Fantasía, Steampunk y Ciencia Ficción
Un auténtico estallido de color te invita a la lectura de una de las series más populares de los años noventa, ahora recopilada en este cómic que no vas a querer prestar a nadie y que forme parte para siempre de tu colección. Battle Chasers Anthology nos presenta la historia de una joven, Gully, que deberá unirse a un equipo muy particular si quiere encontrar a su padre. Además en esta edición se recopila la serie íntegra y se incluyen páginas y bocetos que nunca antes habían visto la luz. Si realmente te consideras una persona fan del género, esta maravilla tiene que formar parte de tu colección. Puro estallido de color con el sello Madureira¡Sigue a la joven Gully en la búsqueda de su padre junto al espadachín Garrison, el mago Knolan, el golem Calibretto y la mercenaria Red Monika! BATTLE CHASERS ANTHOLOGY recopila la serie original íntegra, con páginas y bocetos nunca vistos, por JOE MADUREIRA, Munier Sharrief y la colaboración de Adam Warren.Battle Chasers combina elementos de fantasía, steampunk y ciencia ficción, además de la energía artística de su creador, Joe Madureira.
Aventuras Interdimensionales y Superhéroes
Y cerramos este recopilatorio de imprescindibles de la ciencia ficción en formato cómic con una aventura interdimensional que cuenta con robots del futuro, superhéroes e intentos de reducir el universo a su estado pre-Big Bang. Max es un cabeza de familia que sueña con una vida más apasionante que la suya. Este robot además es capaz de detectar con su Rayo-X otras dimensiones y dibuja a un enemigo muy poderoso: el Nihilista, que quiere reducir el universo a la nada. Por eso Max deberá decir adiós a su rutina, ponerse la gorra de la aventura y dar la mano a este robot del futuro con rayos X si quiere evitar el fin de todo lo que conoce. No está nada mal para un científico aburrido. Una aventura de superhéroes interdimensionales del autor de Madman.Max es un hombre de familia en busca de una vida más interesante. Mientras realiza un nuevo experimento en el trabajo, el tejido de la realidad se desgarra ante sus ojos y aparece una figura robótica que dice ser su yo futuro con 277 años de edad. El robot es capaz de percibir múltiples dimensiones con su ""Rayo-X"" y se enfrenta a una entidad nihilista de otra dimensión que quiere llevar toda la vida a su estado ""Pre-Big Bang"". Editor original: Dark Horse.
El Cómic de Ciencia Ficción Español
España es uno de los países que más ha aportado al cómic europeo de ciencia ficción. Si estás en buscando de cómics de ciencia ficción clásicos, cómics de ciencia ficción modernos, cómics de fantasía épicos o cómics de fantasía medieval llegaste al lugar ideal. La selección de nuestra tienda de cómics de ciencia ficción te encantará.
No se puede hablar de cómics de Ci-Fi sin nombrar a personajes como Flash Gordon o alguna saga como Ghost in the Shell, Akira, Star Trek, Valerian, Xenozoic Tales, Paper Girls, El Incal, Los Metabarones, El Imperio de Trigan, Lazarus, Patlabor, Judge Dredd, Los 6 Viajes de Lone Sloane, Hellboy o Los Proyectos Manhattan. Todos estos cómics de ciencia ficción están llenos de alguna hazaña heroica para salvar al mundo, o incluso al universo, de los peligros o villanos que lo acechan. Estos no son los únicos cómics de ciencia ficción y fantasía que encontrarás en nuestra tienda Shinigami Cómics.
Una nueva generación de autores, con una imaginación envidiable, nos han regalado sendas obras de cómics de ciencia ficción como Dune, Shangri-La, Little Bird, East or West, Fear Agent, V de Vendetta, Descender, Saga, The Resistance, The Private Eye y Universo.
THE PRIVATE EYE | Micro Reseña #41 | Gatto Comics | El Futuro de la Privacidad
Tebeos recopilatorios de diversos comic books de las colecciones que el sello estadounidense EC Comics dedicó a la ciencia ficción durante los años cincuenta.
| Título | Autor(es) | Editorial Original |
|---|---|---|
| El Eternauta | H.G. Oesterheld, F. Solano López | Editorial Frontera |
| Los Cuatro Fantásticos (Etapa Kirby) | Stan Lee, Jack Kirby | Marvel Comics |
| Zarpa de Acero | Jesús Blasco | Editorial Valenciana |
| Juez Dredd | John Wagner, Carlos Ezquerra | 2000 AD |
| El Incal | Alejandro Jodorowsky, Moebius | Les Humanoïdes Associés |
| Sin City | Frank Miller | Dark Horse Comics |
| Akira | Katsuhiro Otomo | Kodansha |
| Tank Girl | Alan Martin, Jamie Hewlett | Deadline Magazine |
| Black Hole | Charles Burns | Fantagraphics Books |
| Transmetropolitan | Warren Ellis, Darick Robertson | Vertigo Comics |
| Saga | Brian K. Vaughan, Fiona Staples | Image Comics |
| Sex Criminals | Matt Fraction, Chip Zdarsky | Image Comics |
| Descender | Jeff Lemire, Dustin Nguyen | Image Comics |