Broken Sword: La leyenda de los templarios, conocido originalmente en inglés como Broken Sword: The Shadow of the Templars y publicado en Estados Unidos como Circle of Blood, es una obra maestra del género de aventuras gráficas en tercera persona, del tipo point and click. Su lanzamiento inicial para PC tuvo lugar el 5 de noviembre de 1996, seguido por versiones para PlayStation en diciembre del mismo año y para GBA el 19 de marzo de 2002. En 2009, una reedición especial para Nintendo DS, titulada El montaje del director, revitalizó la experiencia para una nueva generación.
Desarrollado por Revolution Software, el juego fue aclamado por la crítica gracias a su cautivadora historia, sus vibrantes gráficos en 2D con fondos y personajes llenos de color, y su intuitivo sistema de juego point and click. La jugabilidad se centra en la resolución de puzles mediante la búsqueda, el uso y la combinación de objetos, así como la interacción con otros personajes. La experiencia sonora se ve enriquecida por las voces de los personajes dobladas al castellano y una memorable banda sonora compuesta por Barrington Pheloung.

La aventura comienza en París, donde el protagonista, un abogado estadounidense llamado George Stobbart, presencia una explosión en un café. Tras este suceso, George se ve envuelto en una intriga que lo llevará a desentrañar secretos relacionados con la legendaria orden de los Caballeros Templarios. La historia recuerda vagamente a la de Assassin's Creed, explorando conspiraciones, sociedades secretas y el anhelo de poder global.
Un Viaje a Través de Civilizaciones y Misterios
La trama de Broken Sword: La leyenda de los templarios no se limita a París; George Stobbart emprenderá un viaje que lo llevará a través de diversos países, incluyendo Irlanda, Siria y España. En cada destino, los jugadores se encontrarán con una galería de personajes fascinantes y, en ocasiones, hilarantes, como la pareja de gánsteres Flap y Guido, la condesa de Vasconcellos y Liam Mc Guire.
En la pequeña villa de Lochmarne, Irlanda, la aventura toma un giro arqueológico con la llegada del Profesor Peagram y sus excavaciones en un castillo. George se propone descubrir qué perturbó al profesor, lo que desencadena una serie de eventos que culminan en una rápida abducción.

La ciudad de Marib, en Siria, se convierte en el siguiente escenario crucial. George debe encontrar la manera de acceder al edificio conocido como "Cabeza de Toro", pero su chofer se muestra poco cooperativo. Una pista encontrada en una caja de fósforos vacía lo lleva al exclusivo "Club Alamut". En una cueva cercana, George descubre una antigua tabla con un enigmático mensaje: "al oeste, al filo del mundo". Este descubrimiento lo confrontará directamente con el asesino que intenta eliminarlo.
En una villa española, George se encuentra con una anciana cuyos ancestros formaron parte de los Caballeros Templarios. Con la ayuda de la acomodada condesa de Vasconcellos, George logra encontrar el cáliz que había permanecido perdido durante siglos. Posteriormente, en París, George visita la supuesta tumba del 'hijo' de la condesa, don Carlos.
Broken Sword II: Las Fuerzas del Mal
La segunda entrega, Broken Sword II: Las Fuerzas del Mal (originalmente Broken Sword II: The Smoking Mirror), se lanzó el 31 de octubre de 1997 para Windows y el 14 de noviembre para PlayStation. Desarrollado también por Revolution Software, el juego, aunque con una acogida ligeramente menor que su predecesor, mantuvo el estilo point and click e introdujo la novedad de poder controlar tanto a Nico como a George, dependiendo del escenario.

La historia comienza con George Stobbart regresando a París para reencontrarse con su novia, Nicole Collard. Juntos, visitan al Profesor Oubier, quien posee información sobre una estela maya que Nico descubrió. Sin embargo, el encuentro se ve interrumpido por una emboscada, y Nico es secuestrada. George, utilizando su ingenio, logra liberarse y contactar con André Lobineau, quien revela que Nico le confió la estela por sospechar que algo saldría mal.
El juego presenta un trabajo artístico meticuloso, con personajes dibujados a lápiz, coloreados digitalmente y retocados. La banda sonora corre a cargo de Barrington Pheloung, con Bob Sekar componiendo el tema final.
El Legado de Broken Sword: Director's Cut y Más
Broken Sword Shadow Of The Templars Director's Cut se lanzó para plataformas como Android, Nintendo DS, Wii y PC, con Revolution Software produciendo el juego bajo la marca Ubisoft. Esta versión extendida ofrece más protagonismo a Nicole Collard, nuevas pantallas y secuencias, y añade puzles y diálogos. La interacción con los personajes se presenta a través de viñetas de cómic, y se ha incluido una nueva voz para George Stobbart, aunque la voz clásica de Tomás Rubio sigue presente en muchos momentos, generando una gran nostalgia.
Para desbloquear el "tebeo oculto" (cómic oculto) en Broken Sword Shadow Of The Templars Director's Cut, es necesario completar una serie de tareas a lo largo de la aventura. Cada vez que se desbloquea una porción del cómic, se escucha el sonido de una cabra.
Broken Sword II: las fuerzas del mal remastered también estuvo disponible para Android, iOS y PC, manteniendo la gesticulación bucal de los personajes y haciendo que el cómic oculto esté disponible en castellano. Para obtenerlo, se debe rescatar a Nico en el puerto.
Broken Sword: La leyenda de los Templarios - El inicio de una GRAN SAGA de aventuras gráficas
La serie Broken Sword, creada por Charles Cecil, se caracteriza por su rica narrativa, sus cautivadores gráficos y su memorable banda sonora. La primera entrega, en particular, es considerada uno de los mejores juegos de aventura gráfica de todos los tiempos, con una historia compleja pero accesible, llena de humor y misterio.
El género Point and Click, crucial en las décadas de los 80 y 90, encontró en Broken Sword uno de sus máximos exponentes. Juegos como Maniac Mansion, The Secret of Monkey Island y títulos españoles como Hollywood Monsters sentaron las bases de este género, al que Broken Sword se unió con maestría.
En cuanto a las entregas posteriores, Broken Sword III: The sleeping Dragon (2003) supuso un salto al 3D, ofreciendo control total en tercera persona. Broken Sword: Angel of Death (2006), desarrollado por Sumo Digital, se centró en un arma poderosa relacionada con Moisés y las tensiones amorosas entre George y Nico, con la aparición de Anna María. La quinta entrega, Broken Sword: The Serpent's Curse (2013), recuperó el estilo de dibujos animados con personajes 3D y fondos 2D, narrando una nueva aventura que comienza con el robo de una pintura en París y lleva a los protagonistas a Londres y Cataluña.
Broken Sword: Parzival’s Stone, desarrollado por aficionados alemanes y lanzado en 2008, introdujo un estilo gráfico "súper 2D" con fondos dibujados a mano aplicados a geometría 3D, sumergiendo a los jugadores en una conspiración que involucra cazadores de tesoros nazis y antiguas historias medievales.
Las dos primeras entregas de Broken Sword utilizan una versión mejorada del motor de juego Virtual Theatre de Revolution, y su código fuente fue donado para ser compatible con el programa ScummVM. Broken Sword 3 se basa en el motor RenderWare.
La posibilidad de disfrutar de estas aventuras en dispositivos móviles, a bajo precio, ofrece una experiencia cómoda y accesible, permitiendo jugar en cualquier lugar y postura.
El "Montaje del Director" de Broken Sword: La leyenda de los templarios, lanzado en 2009/2010, ofrece una versión extendida del original. Comienza con Nicole Collard investigando la misteriosa muerte de un millonario, profundizando en sus motivaciones. Posteriormente, se retoma el control de George Stobbart. La interfaz ha sido mejorada, con el cursor señalando objetos interactivos y un sistema de pistas que ayuda a superar los puzles más complejos. La animación de los personajes es fluida, los diálogos creíbles y los detalles visuales muy logrados. Los gráficos, pintados a mano con técnicas clásicas de animación, y la estupenda banda sonora de Barrington Pheloung, interpretada por la Orquesta Metropolitana de Londres, crean una atmósfera inmersiva.
La calidad del guion, comparable a la de una novela o película de aventuras, se complementa con momentos de humor que mantienen un buen ritmo. El juego ofrece un rápido recorrido por Francia, Irlanda, España y Siria, con algunas secciones lineales donde es necesario resolver todos los puzles de una zona antes de poder avanzar.

La versión para PC de Broken Sword: La leyenda de los templarios, lanzada en 1996, es considerada una de las mejores aventuras gráficas. El inventario se sitúa en la parte superior de la pantalla, oculto hasta que el puntero del ratón se acerca. El cursor cambia de forma según la acción a realizar, ya sea coger, usar o examinar objetos, o interactuar con el escenario.
La aventura en París comienza con George Stobbart, un turista estadounidense disfrutando de un café. La explosión en el café, la muerte de un hombre y la huida de un misterioso payaso dan inicio a la investigación. George, junto a la periodista Nicole Collard, se sumerge en una trama de conspiración, sociedades secretas y rituales en torno a la leyenda de los Caballeros Templarios.
El juego presenta un delicado equilibrio entre historia, gráficos y sonido. La interfaz y los puzles son testimonio del esfuerzo de sus creadores por ofrecer una experiencia memorable. Las respuestas de los personajes al ofrecerles objetos del inventario varían, desde el desconcierto hasta la complicidad, añadiendo un toque de humor a la experiencia.

La versión Director's Cut mejora la interactividad, con el cursor señalando objetos y lugares de importancia mediante puntos luminosos, el símbolo de la lupa para examinar, la mano para coger y los engranajes para usar. El nuevo sistema de pistas evita la frustración y permite disfrutar plenamente del juego.
La historia de Broken Sword: La leyenda de los templarios es digna de una novela o película de aventuras, con elementos de humor que la hacen aún más atractiva. El viaje por diferentes países, la resolución de puzles y la interacción con personajes carismáticos hacen de esta entrega un clásico atemporal.