El penúltimo mes del año trae consigo una impresionante lista de novedades de autores nacionales, incluyendo recuperaciones de obras históricas y creaciones nuevas que prometen marcar el futuro del medio. La diversidad de títulos asegura que cada lector encontrará algo de su agrado.
Lamentablemente, el mes anterior nos dejó una triste noticia con el fallecimiento de la ilustradora Amaia Arrazola. Nuestro más sincero pésame a sus seres queridos.
Las recuperaciones de obras de Jan continúan, y este mes nos presentan Los últimos de Villapiñas. Esta serie, publicada originalmente en la revista Jauja en 1982, presenta las aventuras de los personajes creados por Jan, con guiones de Olí. Por otro lado, Todo va a estar bien, un cómic autobiográfico de Powerpaola centrado en el amor, fue publicado a finales del mes pasado.
Este mes también se publica El año en que fuimos Reyes. Tomo 1, de Javier de Isusi, flamante ganador de nuestro 1º premio de cómic nacional por Todas las mañanas. Esta obra es la primera entrega de un díptico que narra la historia de un grupo de universitarios al borde de descubrir el arte, el amor, el aprendizaje y la revolución. El precio de este tomo es de 29,00€.
José Pablo García nos trae Palindrotiras, un cómic donde el autor explora tiras cómicas poco conocidas de la historia del medio, incluyendo historietas que pueden leerse en ambos sentidos. La editorial demuestra una vez más su acierto al publicar obras tan peculiares.
Desde su extenso catálogo, rescatan Lo peor de Vázquez, un recopilatorio de historias para público adulto creadas por Vázquez en los últimos años de su carrera. En Lo mejor de Superlópez, se ofrece un recorrido por la serie de Jan, con una aventura del personaje por década para apreciar su evolución.
El segundo volumen de Mortadeluxe recopila tres historias de Francisco Ibáñez en las que se realizó una crítica más profunda de la actualidad política. Finalmente, el tercer volumen de Superlópez, fruto de la colaboración entre la editorial y SD, reúne las aventuras del personaje creadas por Jan a finales de los ochenta, como "Cachabolik Blues Rock", "En el país de los juegos, el tuerto es el rey", "Los cerditos de Camprodón" o "La banda del Dragón Despeinado", además de varias historias cortas.
Una de las reediciones más esperadas del año es El prisionero de las estrellas de Alfonso Font. Esta magnífica serie de ciencia ficción, publicada en los ochenta en la revista Cimoc y en Francia, nunca antes había sido publicada de forma íntegra en España.
Dentro de su colección sobre la historia de España, presentan El diario de Tamariz, un cómic de Joan Da que narra la expedición a Villasur de 1720. También se publica Juana la loca, de Gol y Meik, con un precio de 17,00€.
Es una gran alegría ver Insurrección, el nuevo trabajo de Jordi Peidro, un autor nacional. Este cómic relata la conocida revolución del petróleo en Alcoy en 1796, cuando los obreros de las fábricas se levantaron para mejorar sus condiciones laborales, aunque la huelga terminó trágicamente. El precio es de 19,90€.
Se publica el segundo volumen de los recopilatorios de la serie de los hermanos Fresno, Benito Boniato. Este tomo incluye "El héroe del cómic", la última historia larga del personaje, y otras historias cortas publicadas entre 1982 y 1985, consideradas posiblemente el mejor momento de la serie. Además, lanzan el primer volumen de una obra de producción propia: Las Crónicas de NyurNyur, una historia de zombis y infectados en un mundo de fantasía, realizada por Pau Castanyer, Pau Arévalo y Xavier Tárrega.
Llegan dos de las grandes novedades de finales de año. En Caridad del Río. Verdades, medias verdades y mentiras, Pep Brocal narra la historia de la madre de Ramón Mercader, el asesino de Trotski, una mujer que ejemplifica los cambios de la primera mitad del siglo XX. Por su parte, La caja de Pandora. Vivir y morir en los tiempos de la Transición es una historia autobiográfica de Ángel de la Calle que sumerge al lector en esa convulsa época de la historia de España. Ambos cómics son imprescindibles.
La editorial se estrena en el cómic de producción propia con Dime tu nombre, obra de El Torres, Jorge Esteban Urabayen y Valentín Ramón, inspirada en una serie de televisión y que combina terror e historia. Su precio es de 24,90€.
Todo al negro es un volumen imprescindible que recopila todas las historias que el gran Keko realizó como autor completo entre 1985 y 2012, representando una parte fundamental de la historia del cómic español, siempre con un potente y expresivo blanco y negro.
Desde Francia llega Weekly, un cómic de Juan Díaz Canales y Giovanni Rigano que explora el pasado del personaje secundario de Blacksad. Tras años de espera, se publica la segunda parte de la historia sobre Galdós y la ceguera, creada por El Torres y dibujada por Alberto Hernández Rivero. También se publica Las aventuras de Dabiz Muñoz.
Rosa, de Alfonso Casas, aborda el duelo por la pérdida de su madre y la celebración de los momentos compartidos. Fermín Solís, ganador del XVIII Premio Internacional de Novela Gráfica Fnac-Salamandra Graphic, presenta Charles loves Josefa, con un precio de 25,95€.
Debutan en el cómic con la adaptación de Lecciones robadas, un libro que arroja luz sobre las mentiras y medias verdades del régimen franquista. El mes pasado se nos escapó la mención de Frankenstein, o el moderno Prometeo, la adaptación de la novela de Mary Shelley realizada por Sergio A. Sierra y Meritxell Ribas.
Como curiosidad, se mencionan varios proyectos en preventa en Verkami: un cómic de Ramón Gardón y Rocío Sánchez (finaliza el 8 de diciembre), un cómic de David Cantero (finaliza el 31 de noviembre), DIBEARCITY, una serie erótica y de problemática social para adultos (finaliza el 17 de noviembre), Cartoonists for Palestine (finaliza el 17 de noviembre), un cómic de Carlos Rodríguez Casado (finaliza el 17 de noviembre), un cómic de Mortimer (finaliza el 15 de noviembre).
El mes pasado, la novedad más votada fue Aquí donde estoy, de María Castro Hernández y Tyto Alba. Las novedades más esperadas incluyen Perdidos en el futuro 3, El año en que fuimos Reyes, Caridad del Río, La caja de Pandora, Las aventuras de Dabiz Muñoz y Frankenstein, o el moderno Prometeo.
El regreso de Mortadelo y Filemón con el álbum póstumo Hachís... ¡Salud!, escrito y dibujado por Francisco Ibáñez, es una noticia destacada. Esta obra, terminada por el autor en 2014, se publica dentro de la nueva colección Ibáñez Mítico, comisariada por Jordi Canyissà, que revisará obras célebres de Ibáñez con un nuevo enfoque y material extra.
Hachís... ¡Salud! aborda con humor el tema de la legalización de la marihuana, un debate de la España de 2014 que resuena en la actualidad. Francisco Ibáñez, creador de series icónicas como Mortadelo y Filemón, 13 Rue del Percebe y Rompetechos, dejó un legado imborrable en el cómic español.
El libro Guía del caminante: Cómics para apreciar la vida, de autoría propia, reúne cómics publicados previamente y algunas historias inéditas, disponible en tapa blanda, tapa dura y e-book, inicialmente en Amazon.
La trayectoria de Superlópez, creado por Jan, llega a su fin con la historia "Sueños frikis". A pesar de su larga vida y miles de seguidores, la falta de conexión con las nuevas generaciones ha sido un factor determinante. La editorial Penguin Random House, propietaria del fondo de Bruguera, ha sido criticada por la falta de esfuerzo editorial en la promoción de personajes como Superlópez, en contraste con editoriales más pequeñas que cuidan sus publicaciones con extras y ediciones especiales.
Jan, creador de Superlópez, ha decidido abandonar el personaje tras 49 años, siendo "Sueños frikis" la última historieta. A pesar de que las primeras historias son consideradas obras maestras, la serie ha ofrecido a lo largo de los años aventuras entretenidas y con reflexiones sociales, aunque los guiones de los últimos tiempos fueran más flojos. La falta de una despedida más elaborada y de un mayor apoyo editorial para conectar con el público juvenil son puntos de crítica.
El artículo también reflexiona sobre la situación de Marvel Comics, mencionando la decepción con eventos como Un mundo bajo Muerte y la preocupante tendencia a la cancelación de series, incluso las protagonizadas por personajes populares como Spider-Man. Se critica la estrategia de Marvel de priorizar la diversidad y las portadas alternativas sobre la calidad de las historias, lo que ha llevado a la pérdida de lectores leales.
Se proponen una serie de medidas para revitalizar Marvel Comics, incluyendo la contratación de autores consagrados y experimentados, la mejora de las condiciones económicas para los profesionales, la priorización de dibujantes talentosos y la coherencia en la narrativa visual, asegurando que cada arco argumental sea dibujado por un único artista. Además, se enfatiza la necesidad de que los personajes sean reconocibles y que las historias mantengan un tono heroico, evitando la invulnerabilidad de los personajes y las muertes permanentes que no tengan consecuencias duraderas.
Se menciona la obra de Jonathan Hickman, destacando Los proyectos Manhattan como su trabajo más personal e interesante, mientras que se critican sus etapas en Vengadores y Nuevos Vengadores por su exceso de planificación y falta de acción. Se resalta la calidad de su guion en Infinity, pero se prefiere su trabajo en series más independientes.
El libro ¡Yo quiero un tebeo! Los tebeos españoles desde la posguerra a la Transición, de Pedro Delgado Cavilla, es analizado como un recorrido por las emociones y los sueños que los cómics españoles provocaron en generaciones pasadas. Se destacan anécdotas sobre personajes como Carpanta y se reflexiona sobre el reflejo de la sociedad española en los tebeos de la época, así como el uso propagandístico de revistas como Flechas y Pelayos durante la Guerra Civil.
El autor reivindica a figuras como Adolfo Usero y Carlos Giménez, y analiza el cómic femenino de los años 50, su influencia estadounidense y la transmisión de consignas sobre la condición de la mujer. También se aborda la figura de Manuel Vázquez, maestro de historietistas, y la evolución del cómic hacia un público adulto tras la Transición, así como el impacto de la digitalización en el consumo de cómics.
Finalmente, se reflexiona sobre la política y la necesidad de "más verdad y menos eslóganes", haciendo referencia a la complejidad de las ediciones y reediciones de cómics, que pueden generar confusión entre los coleccionistas.
