Jesús Serrano, un nombre que quizás no resulte familiar a primera vista, es el artífice de obras que han cautivado a innumerables lectores. Este dibujante realista, autodidacta y cocinero de vocación, antes de dedicarse por completo al cómic, dejó su huella en varios seriales de aventuras. Oriundo de Larache y residente en Valencia, sus historias son contadas y memorables. Entre ellas, destaca una saga de 1961: El Duende.
El Duende es presentado como un superhombre ibérico, considerado inmortal por sus enemigos. Reside en un solitario y tenebroso castillo, poseedor de una máquina capaz de curar cualquier herida al instante y de un chaleco antibalas que lo protege de las balas. Este personaje, como muchos superhéroes ibéricos, parece estar más influenciado por los arquetipos del pulp que por sus contrapartes americanas.
En su lucha, El Duende se enfrenta a Chug Lang, un émulo de Fu Manchú que, fiel a la tradición del género, proclama su deseo de dominar el mundo. La historia de El Duende, tras ser publicada inicialmente en "El Desván del Abuelito", fue reeditada en la revista Cualia.

La figura del empresario ha sido a menudo vista con sospecha, pero hay iniciativas que buscan cambiar esta percepción. El cómic "Olegario, El duende que se hizo empresario" es un ejemplo de ello. Esta obra, fruto del esfuerzo de José María Nieto, humorista gráfico, busca revalorizar la figura del empresario desde la infancia, promoviendo la idea de que el impulso emprendedor es positivo, admirable y creador de prosperidad.
El cómic narra la historia de Olegario, un personaje imaginario con el sueño de crear un proyecto empresarial. La historia se presenta a través de rimas ilustradas, donde las imágenes de Nieto acompañan versos que transmiten un mensaje positivo sobre la empresa y su alianza con la sociedad. Se enfatiza la importancia de ser amable y de valorar lo positivo en esta relación.

Este proyecto va más allá de ser un simple cómic, ya que cuenta con un componente pedagógico significativo. Se busca inculcar nociones de educación financiera desde edades tempranas, utilizando un enfoque basado en proyectos y metodologías activas como el "Learning by doing". Estas herramientas se implementarán en talleres impartidos por especialistas en psicología, psicopedagogía y trabajo social.
La iniciativa tiene como objetivo llegar a todos los colegios de España, promoviendo un teatro animado y presentaciones del proyecto. Se subraya que la empresa es un vehículo que aporta soluciones y contribuye al desarrollo del país, siendo protagonista de la creación de empleo y riqueza.
En el Universo Marvel, también ha surgido un nuevo Duende: el Duende Rojo. Este personaje, que es un niño, recoge la herencia familiar marcada por Norman Osborn. En la publicación "Duende Rojo 1: Tradición familiar", se explora la compleja relación de Normie Osborn, hijo de Harry y nieto de Norman, con su legado familiar.
La edad de los personajes de cómic es a menudo un aspecto que se pasa por alto para mantener la coherencia narrativa. Normie Osborn, a pesar de su corta edad, muestra una faceta siniestra, llegando a arrancar la cabeza de las figuras de Spiderman, anticipando su potencial conflictivo en el futuro.
En esta entrega, Normie se hace amigo de Dylan, hijo de Eddie Brock (Veneno). Dylan le proporciona a Normie un simbionte puro llamado "Granuja". A pesar de la naturaleza violenta que el simbionte busca, Normie, con su personalidad, intenta canalizar esta energía de manera diferente, creando una dinámica interesante entre ambos.
La historia de "Duende Rojo 1" ofrece momentos familiares y de enseñanza, dejando una grata sorpresa por su calidad y entretenimiento. El cómic recupera personajes olvidados y culmina con un "continuará..." que deja al lector expectante por más aventuras de los Osborn.

Otra línea de tebeos infantiles es la de Carmona en Viñetas (CnV), que incluye obras como "Gustavo y sus leyendas". Esta historia se basa en un joven que se convertiría en un reconocido narrador del romanticismo. El estilo de dibujo es caricaturesco, con ilustraciones que recuerdan a libros infantiles de las décadas de 1970 y 1980, y los textos son claros y sencillos.
Además de su valor lúdico, "Gustavo y sus leyendas" aporta un valor didáctico al presentar protagonistas que fueron personas reales con vidas interesantes. Este cruce entre fantasía y realidad tiene un gran potencial y se espera que esta línea editorial continúe publicando más aventuras de personajes españoles.
El Duende, en sus diversas encarnaciones, representa un legado cultural y narrativo que perdura en el tiempo, adaptándose a nuevos públicos y formatos, desde el tebeo clásico hasta las modernas publicaciones de superhéroes y proyectos educativos.