Elena Fortún, cuyo nombre real era Encarnación Aragoneses, fue una figura pionera en la literatura infantil española, creadora del emblemático personaje de Celia. Nacida en Madrid en 1886, Fortún desafió las convenciones de su época, dejando un legado literario que sigue resonando hoy en día.
La autora comenzó a publicar las aventuras de esta niña madrileña, que soñaba con ser escritora, en 1928 en el suplemento infantil "Gente Menuda". A través de las vivencias de Celia y otros personajes de la saga como Cuchifritín, Matonkikí, Patita y Mila, Elena Fortún construyó una crónica fiel de los años más convulsos del siglo XX español. Sus personajes, al igual que su creadora, se caracterizaban por una visión extraordinaria y una dificultad para adaptarse al mundo moderno.

El personaje de Celia Gálvez de Montalbán se distinguía por su curiosidad innata y su forma de cuestionar el mundo que la rodeaba con una mezcla de ingenio e inocencia. "M. Celia, lo que dice" es el primer libro de la serie, narrado desde la perspectiva de una niña de siete años que vive en Madrid con su familia. Las historias de Celia, cargadas de preguntas y observaciones perspicaces, desmontaban la autoridad de los adultos y resonaban con los lectores jóvenes.
La serie de Celia fue concebida como una crónica de la vida cotidiana de una familia madrileña a lo largo de veinte años cruciales del siglo pasado. Los libros, que incluyen títulos como "Celia, lo que dice", "Celia en el colegio", "Celia novelista", "Celia en el mundo" y "Celia y sus amigos", ofrecen una ventana a la sociedad española de la época, vista a través de los ojos de una niña que no se conformaba con las respuestas fáciles.
Celia novelista: el nacimiento de una autora
En "Celia, novelista" (1934), el verano en el colegio de las monjas se torna soporífero para Celia. Su vida da un giro cuando doña Benita la lleva al pueblo para presenciar un espectáculo de titiriteros. De regreso al colegio, Celia toma una pluma y comienza a escribir en un cuaderno blanco regalado por su padre. De su mano surgen dos aventuras fantásticas: un viaje surrealista a bordo del carro de monsieur Polichant y la historia de los hermanos Lita y Lito en un mundo onírico habitado por animales parlantes, evocando "Alicia en el país de las maravillas".
"Celia, novelista" representa la primera producción de Celia como autora. Los textos de raigambre fantástica sustentan una defensa de lo irracional, de la evasión y del placer de inventar y contar historias. En estas páginas emerge una autora-personaje que reivindica la necesidad de escribir como forma de escapar de la soledad. Elena Fortún concibió este libro como una digresión en la historia lineal de su saga, fusionando literatura vanguardista y cuento tradicional maravilloso, resultando en un potente alegato por la ficción, el ensueño y la libertad.

Este libro se diferencia del resto de la serie porque Celia, en lugar de continuar su propia historia lineal, se pone en el lugar de la escritora Elena Fortún, narrando sus propias aventuras inventadas tras un verano aburrido. Las ilustraciones originales de las primeras ediciones de "Celia novelista" fueron obra de Molina Gallent.
La saga de Celia: crecimiento y evolución
La popularidad de los libros de Celia fue considerable y duradera, siendo considerados hoy clásicos de la literatura española. Una característica poco común en las obras infantiles de la época era que los personajes de Fortún, en lugar de permanecer estáticos, crecían y evolucionaban con el tiempo, lo que dotaba a Celia de una gran verosimilitud.
La serie continuó evolucionando, y en "Celia en el colegio" (1934), la protagonista se enfrenta a la vida en un internado. A pesar de sus miedos a ser olvidada por sus lectores, Celia invita a los amigos a su colegio para contarles sus nuevas experiencias. Se narra su dificultad para adaptarse a los silencios, el aburrimiento en los recreos y las clases de costura, y su alegría al jugar con las niñas del pueblo. No obstante, Celia lucha por adaptarse a las severas normas de las monjas y siente soledad, especialmente cuando su familia emprende un largo viaje.

"Celia en la revolución" fue el último libro de la serie publicado por Elena Fortún, aunque vio la luz en 1987, treinta y cinco años después de su muerte. La escritora comenzó la serie en 1928, pero la interrumpió al estallar la Guerra Civil. El texto original, escrito a lápiz y con múltiples correcciones, fue recuperado y editado por la profesora Marisol Dorao. El uso del término "revolución" en el título, en lugar de "guerra", refleja la terminología utilizada en la época por ambos bandos del conflicto.
En "Celia en la revolución", la protagonista, ahora adolescente, se enfrenta a las duras realidades de la guerra. La narrativa, en primera persona, se centra en su vida diaria, sus dificultades, miedos y los continuos traslados forzados por el conflicto. La obra se desvía del tono infantil de los primeros libros, reflejando la crudeza de la guerra a través de experiencias personales de la autora y testimonios de la época. La novela se considera una de las obras más realistas y conmovedoras sobre la Guerra Civil Española, destacando por su punto de vista objetivo y la evolución de Celia de una niña inocente a una joven madura marcada por la experiencia bélica.
¿QUIÉN ERA ELENA FORTÚN? | Celia en la revolución / Oculto sendero
La obra de Elena Fortún, a través del personaje de Celia, no solo entretuvo a generaciones de lectores, sino que también ofreció una crónica social y un retrato de la evolución de la mujer y la sociedad española en un siglo convulso. Su escritura, marcada por la sinceridad, la osadía y una lógica aplastante, continúa inspirando y haciendo reflexionar a lectores de todas las edades.

La figura de Elena Fortún ha sido objeto de reivindicación en las últimas décadas, reconociendo su talento y la importancia de su obra, que durante mucho tiempo permaneció en un segundo plano. Escritoras como Carmen Martín Gaite y Purificació Mascarell han destacado la singularidad y el valor de su legado, considerándola una autora fundamental para entender la literatura y la cultura de la España del siglo XX.