Sweet Tooth: El Final de una Era Post-Apocalíptica

Sweet Tooth (En español Glotón) es una serie limitada de historietas estadounidenses escrita y dibujada por el canadiense Jeff Lemire y publicada por el sello Vertigo de DC Comics. Gus, un joven con rasgos de venado, vive una vida tranquila en el bosque con su padre. Aprende muchas cosas, desde la atención médica hasta la profecía religiosa. Algún tiempo después de que el padre de Gus se enferma, unos hombres extraños vienen a capturarlo. Son asesinados por Jeppard, quien luego promete llevar a Gus a un santuario. Solitario, Gus va con él.

En el camino, encuentran muchos problemas. Los cultistas híbridos casi matan a Jeppard, pero Gus lo salva. 'Glotón' luego se gana su apodo al comer todos los dulces y alijos de comida de Jeppard, aunque había obtenido más comida mientras Jeppard se recuperaba. En última instancia, Jeppard traiciona a Gus, y lo lleva a una horrible instalación científica a cambio de los huesos de su esposa. Resulta que una misteriosa plaga ha estado arrasando a la humanidad, y el líder de la instalación, Abbott junto con el científico, el Dr. Singh, creen que los híbridos, mitad animales y mitad humanos, tienen algo que ver con eso.

En el flashback aprendemos que Jeppard fue jugador de hockey que protegió a su esposa Louise en el mundo post-apocalíptico. Sin embargo, eventualmente, Louise reveló que estaba embarazada y Jeppard cede cuando una milicia, dirigida por Abbott, le ofrece protección. Sin embargo, todo fue un truco: Abbott y Singh experimentaron con mujeres embarazadas y bebés híbridos para tratar de encontrar una cura para la plaga. Jeppard se mantiene en una jaula, pero finalmente es liberado por el hermano de Abbott, Johnny, un guardia en las instalaciones. Johnny le dice a Jeppard que su esposa está muerta, y Jeppard provoca un alboroto a través de la instalación. Él es recapturado, y Abbott lo deja salir del campamento, diciéndole que puede tener los restos de su esposa si le trae a Abbott un hijo híbrido.

Gus, a pesar de los horrores, hace amistad con el último de los niños animales del lugar, la niña cerdito Wendy, el chiflado Bobby y el silencioso venado Buddy. Gus está hipnotizado por el Dr. Singh, que profundiza en su memoria para descubrir la verdad sobre su nacimiento. Descubre que el padre de Gus era un lunático, e incluso pudo haber sido responsable del apocalipsis. Él insiste en que Abbott lo lleve al bosque. Descubren una biblia que fue escrita por el padre de Gus, pero sin evidencia de una madre en su tumba, en el camino de regreso al campamento, Singh comienza a creer los escritos.

Jeppard, abrumado por la culpa y una vida sin rumbo, decide rescatar a Gus. Recluta a Becky y Lucy, las mujeres que salvó y a cientos de cultistas híbridos. Con la ayuda de Johnny, los niños escapan, aunque Gus se ve obligado a matar a un caimán perdido que se había vuelto salvaje. Una batalla y la intervención de Johhny permiten que Jeppard y las mujeres escapen con los niños y con el Dr. Singh, quien insiste en venir. Cuando se estaban por ir Buddy es mordido por uno de los híbridos, por eso Jeppard toma la decisión de cerrar la puerta. Cuando lo está haciendo Buddy le pide ayuda, llamándolo papá. Luego de eso el Dr. El líder del grupo de los cultistas híbridos es asesinado por Abbott, que frena a los híbridos que atacaban al hijo de Jeppard y se adueña de todos ellos.

Después de eso; Gus, Jeppard, Becky, Lucy, Wendy, Bobby, Johnny y Singh se encuentran con una misteriosa represa. En ella vive Walter, quien dice ser del proyecto Evergreen, pero que en realidad se llamaba Haggarty, y había matado a la gran parte de Evergreen. Antes de que ellos descubrieran eso, Gus y Jeppard salen a talar árboles, en eso Sweet Tooth recibe un disparo. Jeppard lleva rápidamente a Gus dentro dónde lo logran salvarle la vida inyectando le sangre de Wendy. Luego de eso Jeppard se lanza contra Walter, acusándolo de haberle disparado. Lucy le apunta con su arma y lo hace soltarlo, por eso él decide irse del lugar, pero antes de que lo haga el dr. Singh lo frena y arma un plan para llevarse a Gus de ahí cuando se encuentre en buenas condiciones.

De eso pasamos al diario del Dr. James Thacker, del 4 de septiembre de 1911. Él relata como va en un barco junto con más hombres en búsqueda del esposo de su hermana, Louis. El mismo había pospuesto la boda un año para unirse a una misión cristiana de camino al norte de Alaska, para llevar la palabra de Dios a los salvajes. Ellos llegan a dónde se dirigieron los demás y ahí bajan el capitán, un hombre y James. Ellos llegan a una capilla y ahí se encuentran con los cuerpos de los náufragos; al salir ven a un indio y lo atacan pensando que ellos lo mataron, entonces Kemp, el hombre que los acompañaba es herido de un flechazo, el cual Louis había disparado. Ellos luego de hablar se llevan a Kemp a la aldea para curarlo, en vano porque termina muriendo, pero ahí descubren lo que querían. Simpson se había quedado ahí porque se había enamorado, además había molestado a unos dioses del lugar, cosa que generó la enfermedad y muerte de sus compañeros. Y no solo tenía esposa, porque también hacía poco había nacido su hijo, un bebé bastante peculiar, un híbrido. James y el capitán se pelean con Louis, teniendo que largarse, en el camino casi mueren, pero los hombres que quedaban en el barco los salvan. Al medio día atacan la aldea, matando a todos excepto a Simpson y su hijo; juntos van a la cueva, ven todo y luego Thacker tira al bebé en ella.

Cuando Gus ya se encuentra sano por completo, el Dr. Singh lo lleva con Jeppard. Mientras tanto en la represa, Johnny junto con Bobby, descubren la verdadera identidad de Walter. Al mismo tiempo, Jeppard junto con Gus y Singh se encuentran con la gente de Evergreen, descubriendo así la mentira de Haggarty. Él ataca a todos, encerrando a Johnny, Wendy, Bobby y Lucy, quedándose con Becky porqué le gustaba. Jeppard rápidamente se dirige hacia al lugar luego de dejar a salvo a Sweet Tooth y el Dr. pero se choca contra un barandal en la carretera. Él es encontrado por Jimmy Jacobs, exjugador de hockey. Singh secuestra a Glotón para llevárselo a Alaska, pero consigue hacerlo chocar y escapa. Se dirige hacia la represa y al llegar le abren la puerta Bobby, Johnny y Wendy. Luego juntos vencen a Haggarty. Jimmy recuerda de dónde conocía a Jeppard, lo libera y juntos se dirigen hacia la represa. Al llegar ya habían echado a Haggarty del lugar.

La serie se programaron doce historietas para el primer año de Glotón (como parte del contrato inicial de Lemire). Debido a que la naturaleza de los cómics mensuales depende de las ventas, inicialmente ni siquiera Jeff Lemire sabía cuántos números manejaría Glotón. El editor Brandon Montclare confirmó: "Glotón es derribado y reconstruido en todas las historietas, a veces en cada página. Y tan lejos del camino como puedo ver, quién sabe dónde termina el viaje de Gus."

Gus: un niño de 9 años con astas es una nueva clase de híbrido humano/animal que apareció después de una pandemia (apocalíptica de un virus desconocido). Tommy Jepperd: un enorme y violento vagabundo que toma a Gus y le promete llevarlo a "The Preserve" (un refugio seguro legendario para niños híbridos). El personaje estaba basado en un viejo personaje de Frank ("The Punisher" de Marvel). "El envejecido canoso de Corben, Frank, es una fuerza imparable de la naturaleza y asombroso de contemplar. Dr. Singh: un científico que experimenta con híbridos humano/animales. Wendy: Una niña híbrida porcina, se encuentra en el campamento de la milicia. Ella parece tener la misma edad que Gus.

Este arco de introducción viaja fluidamente entre el arte y la leyenda. Gus (un niño cuyo padre ha muerto y ya no puede protegerlo) y Jepperd (un tipo enorme y duro que promete proteger a Gus) son presentados. Cuando se encuentran, Jepperd le promete a Gus que lo llevará a "The Preserve". Este arco presenta la aventura de estos dos machos a "The Preserve". Gus finalmente se encuentra con otros híbridos. Gus ahora se separó de Jepperd, ve los horrores de ser un híbrido y por qué su padre quería protegerlo. Los híbridos intentan escapar del recinto de la milicia. Gus se une a regañadientes a Jepperd en la caza de personas desaparecidas, pero la tensión entre los dos sigue creciendo. Cuando el misterioso capitán James Thacker y su tripulación llegan como una expedición mortal, descubrirán secretos de siglos de antigüedad, pero ¿qué tiene esto que ver con Gus y Jepperd? El Dr. Singh llega a Alaska y descubre los orígenes de Gus y los niños híbridos y la causa de la plaga que diezmó el mundo. Y cuando Gus y Jepperd finalmente llegan a Alaska y se encuentran cara a cara con la verdad, la milicia continúa afectándolos.

El 16 de noviembre de 2018, se anunció que el servicio de transmisión por secuencias Hulu había dado orden para un piloto para una posible adaptación a serie de televisión de la serie de historietas. Se esperaba que el piloto fuera escrito y dirigido por Jim Mickle, quien también sería productor ejecutivo junto a Robert Downey Jr., Susan Downey, Amanda Burrell y Linda Moran. Las compañías de producción involucradas con el piloto estaban programadas para consistir en el Equipo Downey y Warner Bros.

Gus es un muchacho de buen corazón que tiene una característica muy peculiar: cuernos de ciervo. Hace años, un virus diezmó a la humanidad, y todos los niños que han nacido desde entonces son híbridos, pero Gus no conoce a ninguno más. Jeff Lemire asombró al mundo con Sweet Tooth, un relato donde el guionista y dibujante volvió a demostrar un talento descomunal para las historias con protagonistas jóvenes. Este volumen recopila los números del 1 al 40 de la serie original así como la posterior miniserie Sweet Tooth: The Return.

La propuesta parte de una base conocida y muy explotada tanto por el cine y la literatura, la desintegración de la sociedad por la acción de un agente externo que dinamita el pedestal sobre el que, de forma muy prepotente, erigimos una estabilidad que no es tal. El escritor de Nadie aprovecha su planteamiento para sacar a relucir todos los intereses creativos que lo caracterizan, como son la familia, la superación, la gestión de la soledad, la fuerza del grupo, mientras profundiza en las bajezas que nos caracterizan como especie. Tras los primeros 20 números, donde se presentaba la situación y a todos sus protagonistas, llega el momento de responder todos los interrogantes pendientes que dejó en el aire la primera entrega de la serie. En el reciente Magazine DC ya pusimos foco sobre esta serie en la que remarcábamos su valor de ser una obra capaz de remover emociones viscerales en el lector.

La acción se va desgranando y prosigue su lento fluir, como fichas de un domino que van cayendo una a una, llevando a la historia en la dirección esperada. Y es que esa es una de las pegas que tiene esta obra, que vista hoy, su propuesta se muestra algo obsoleta, en forma, que no en fondo, pues Lemire utiliza bien los recursos propios del género y sus habilidades como escritor de personajes, para evitar que un lector actual quede desenganchado de la trama debido a esa sensación de haber leído ya cosas similares. El final del mundo de Lemire no se adscribe por completo al género al distanciarse por un acercamiento delicado del tema. No es importante como se acaba el mundo, o en este caso como se reorganiza, sino como lo viven y experimentan sus protagonistas. Dos de los cuales, Gus y Jepperd, en esta segunda entrega, van migrando su forma de ser para Gus adquirir una personalidad más dura, menos ingenua, pero siempre esperanzadora, mientras que Jepperd vuelve a reencontrase con su yo más humano y tierno. Y es que Lemire quiere, sobre todo, no perder ese mensaje humanista de la obra, por muchas escenas crudas y violentas que muestra a lo largo de sus páginas, porque el futuro está en su dúo protagonista capaz de enfrentarse, desde dos puntos de vista muy distintos, a lo salvaje de este nuevo mundo.

El ritmo narrativo del que ya hacía gala el primer tomo, aquí se mantiene con una potencia inusitada. No hay espacio para la fatiga y la historia empuja en todo momento a seguir leyendo. El análisis es sistemático y continuo, no hay huecos ni fisuras en este descenso a las cloacas de la humanidad. Una humanidad de la que es muy difícil dudar y no pensar que tal vez no merezca ser salvada, pues la motivación que mueve la trama es saber donde empezó todo y si de alguna forma existe una cura para la plaga. Lemire mezcla ciencia y religión de forma muy orgánica a lo largo de esta segunda entrega. Su tratamiento no es paternalista, sino abierto, descarnado, para que cada lector se quede con lo que pueda serle útil a la hora de empatizar con lo que se está leyendo y acabar elaborando sus propias teorías. Todo queda resuelto, pero cuando la historia se queda sin su enigma no pierde interés. Al contrario, gana en intensidad cuando hay espacio para mirar al futuro y ver que podemos esperar de este.

El dibujo de Lemire y el color de Villarrubia, continúan impactando con fuerza en las retinas del lector que queda hipnotizado por su estilo impresionista donde el detalle, las proporciones anatómicas y el realismo en general, quedan apartados para dejar paso a la narración pura, cruda y directa. Un acabado visual muy personal, un enfoque ideal para las partes oníricas, con alguna que otra dosis de experimentación gráfica, así como la representación visual del salvajismo imperante, hacen de su apartado gráfico una de las grandes bazas de este cómic. Nunca un dibujo tan imperfecto, fue tan perfecto. Una conclusión a a altura de las expectativas generadas ya en la primera mitad de la obra, que encara su final fiel a su propuesta, con la misma narrativa cruda y directa, centrada en la caracterización. Un trabajo con años a las espaldas que aguanta bien el paso del tiempo, aunque se nota que su publicación hoy si resiente a la originalidad de la historia adscrita al género apocalíptico.

Sweet Tooth es una serie regular acabada de 40 números (Sweet Tooth #1-40) publicada por el sello Vertigo de DC Comics entre noviembre de 2009 y febrero de 2013. Sus creador es Jeff Lemire (guionista y dibujante) y contó con la inestimable ayuda de José Villarrubia como colorista. Además, tenemos pequeñas colaboraciones de otros artistas como en el Sweet Tooth #19 que se contenía 3 pequeñas historias de personajes de la serie cada una dibujada por un artista distinto (Emi Lenox, Nate Powell y Matt Kindt), y además éste último dibujante se encargó de dibujar y colorear un pequeño arco de tres números (Sweet Tooth #26-28).

Sweet Tooth transcurre en un momento en el que la humanidad ha sido asolada por una enfermedad repentina que comenzó a matar a gran parte de la población y que tardó muy poco en acabar con la sociedad tal y como la conocemos. El problema, es que todas las personas, tarde o temprano la sufren, y no se ha encontrado ningún tipo de cura. Así pues, Sweet Tooth, es la historia de Gus, un goloso híbrido con aspecto de ciervo, que fue criado por su padre y aislado del mundo exterior en lo más profundo del bosque, pero que tendrá que abandonar la seguridad del hogar para iniciar un viaje de vital importancia, pues puede que el secreto de la enfermedad y los híbridos esté en él. Además, el deseo de conocer su propio origen y obtener respuestas sobre su padre, le dará la determinación necesaria para poder enfrentarse a todos los peligros. Pero no tendrá que caminar sólo, porque le acompañarán extraños personajes que no tardarán en ser su familia, como el duro y frío Tommy Jepperd, antiguo y violento jugador de hockey acabado, cuya vida transcurre a base de duros golpes.

Un futuro distópico no muy lejano, con elementos científicos y religiosos mezclados y un mensaje naturalista de fondo, ése podría ser un resumen de Sweet Tooth, pero no sería adecuado, porque más allá de la trama, Sweet Tooth es la vida de Gus, su maduración, el cómo él y sus amigos se convierten en una familia, el sufrimiento que supone saber que morirás de una forma u otra, el miedo a lo diferente, la falta de respeto por la naturaleza y el poder de la voluntad. La lectura de la serie es extremadamente ágil, cada dos por tres un giro de guión o un cliffhanger nos obligarán a leer el siguiente número, uno tras otro, hasta que hayamos devorado la historia. Quizá el reparto de Sweet Tooth se quede un poco pequeño para 40 números, o el alcance de la trama no sea lo suficientemente extendido, pero Jeff Lemire prefiere quedarse con un pequeño conjunto y le basta y le sobra para desarrollar un historia con forma y fondo que nos permite conocer a todos los personajes y sus motivaciones y el cómo se ha adaptado la civilización a esta catástrofe. Además, cierra el ciclo de manera perfecta y nos da todos los por qués y todos los cómos. Sweet Tooth es una lectura totalmente recomendable, que se disfruta y se devora, que permite reflexionar y aprender. Crea un mundo y una mitología muy interesantes y sabe mantenerse en todo momento fresca y original. Para mí, merece estar arriba entre las series Vertigo de calidad, recuerda a Y, El Último Hombre, de Brian K. Vaughan, pero a la vez es muy distinta a ésta.

Prácticamente en todos los números (37 del total) tenemos como dibujante a Jeff Lemire. A estas alturas, su estilo se ha prodigado ya por multitud de series y pese a los años transcurridos, por ejemplo, entre el final este Sweet Tooth y su Royal City, no vemos muchas diferencias en su dibujo. Por mi parte, a mí me gusta su estilo; no es algo bonito, pero me parece muy efectivo al captar emociones e incluso en la narración gráfica, pese a que en ocasiones pueda no ser correcto en las anatomías o demasiado rígido. Aún así, este dibujo tan personal es instrumento perfecto para que el propio Jeff Lemire transmita con total pureza y sinceridad sus historias más personales, y creo que por este motivo Sweet Tooth empeoraría con cualquier otro dibujante. Eso sí, no podemos olvidar el increíble color del español José Villarrubia en esta serie. Los dibujantes invitados hacen un buen trabajo.

En Estados Unidos, aparte de las grapas, la serie fue recopilada primero en seis tomos TPB, y posteriormente en tres volúmenes a mayor tamaño y en tapa dura (Sweet Tooth Deluxe Edition). Actualización: En España, esta serie ha permanecido inédita inexplicablemente. Por fin, ECC ha anunciado su próxima publicación en dos volúmenes en cartoné. El primer tomo, será publicado en febrero, incluyendo Sweet Tooth #1-18 y diversos extras a un precio de 41€.

El mundo de las historietas lleva varios años alimentando al mundo del cine y la televisión. Un día, algún avispado ejecutivo de Hollywood descubrió que era más fácil vender una idea en cuadritos que podían ser leídos a gran velocidad y que funcionaban como storyboards de una futura producción. Una buena historieta no garantiza una buena adaptación, y unas viñetas mediocres pueden ser el trampolín de una historia atrapante. Y después hay ejemplos de material original de calidad que es llevado a buen puerto por quienes lo llevan al audiovisual. En ambos casos el protagonista es Gus, un niño que vive junto a su padre en una cabaña aislada del resto de la humanidad. Todo comienza cuando este pequeño debe abandonar el refugio y aventurarse en ese extraño, nuevo mundo. Si en televisión el protagonista es un actor simpático que podría integrar el elenco de una sitcom con risas grabadas, aquí el niño es feo. Su padre es feo, la cabaña en la que viven es fea, el mundo es feo.

Quiero decir que este artista canadiense con cara de bueno (valga la redundancia) no busca el realismo, y construye a sus personajes con un trazo grueso y desordenado que funciona a la perfección. Quizás cueste acostumbrarse a que Gus parezca un señor de 40 años, especialmente durante los primeros números. O a que los personajes aparezcan siempre de frente o de perfil. Como equipo de un solo hombre (más el coloreado de José Villarrubia y el rotulado de Pat Brosseau), Lemire controla todo lo que sucede en cada viñeta. Al igual que en la serie de televisión, pero con muchísimas diferencias, la base de Sweet Tooth es la relación entre el jovencito y Jepperd, un lobo solitario con quien cruza su camino. Pero el original carece del dejo de bondad que le imprime el actor Nonso Anozie, y se acerca más al Clint Eastwood de Los imperdonables (1992). Se forma la pareja despareja, pero mucho más a regañadientes. En la historieta hay pilas de cadáveres, mujeres obligadas a prostituirse y muertes violentas, y eso solamente en los primeros números. Con el correr de los arcos, la trama comienza a incorporar personajes que serán parte de la gran historia relacionada con el origen del virus y el comienzo de los nacimientos híbridos. Por allí aparecerá el siniestro Abbot y su cruzada en contra de los niños animales, que al igual que el padre de Gus incorpora elementos de fanatismo religioso.

Los lectores encontrarán algunos puntos de contacto con The Walking Dead, ya sea la historieta original o la adaptación. No hay zombis, pero la acción seguirá a un grupo de sobrevivientes que en alguna oportunidad encuentra un sitio donde podría establecerse en forma definitiva. Lemire se tomó 40 números para cerrar el arco de los dos protagonistas y no parece que sobrara ni faltara una sola página. Cuenta con un manojo de ilustradores invitados, incluyendo al talentoso Matt Kindt, a quien le toca ilustrar un arco de tres números que no tiene nada que envidiarle a la primera temporada de The Terror. Para leer Sweet Tooth se precisa estar de buen ánimo. No estamos ante una creación de George RR Martin, pero en este mundo también hay ocasiones en que el autor retira a algún personaje querido sin piedad y sin pestañear. Por suerte Lemire no es cínico, e incluso cuando nos muestra lo peor de la humanidad lo contrasta con los sobrevivientes que lograron hacer algo con lo poco que tenían. Lean la historieta si pueden (también está disponible en formato digital en su idioma original), que no les arruinará la más luminosa adaptación de Netflix.

En palabras del propio Lemire a Entertainment Weekly: “Me encanta que se hayan inclinado por los aspectos más esperanzadores del mundo de Sweet Tooth. Pese a que el cómic es un poco más oscuro y más violento que el show, creo que en el corazón estaba eso, y la esperanza y el inocente optimismo de Gus son el faro guía del cómic. Realmente lo mantuvieron, lo expandieron e hicieron que el mundo a su alrededor lo reflejara un poco más”.

Portadas de Sweet Tooth de Jeff Lemire

Gus es un muchacho de buen corazón que tiene una característica muy peculiar: cuernos de ciervo. Hace años, un virus diezmó a la humanidad, y todos los niños que han nacido desde entonces son híbridos, pero Gus no conoce a ninguno más. Se ha criado con su padre en un bosque remoto, pero la vida lo ha puesto a prueba y, ahora, debe recorrer el país con un hombre sospechoso que le ha prometido llevarlo a un refugio donde por fin estará a salvo.

Jeff Lemire asombró al mundo con Sweet Tooth, un relato donde el guionista y dibujante volvió a demostrar un talento descomunal para las historias con protagonistas jóvenes. Este volumen recopila los números del 1 al 40 de la serie original así como la posterior miniserie Sweet Tooth: The Return.

Ficha técnica:

  • Traductor: Bárbara Azagra Rueda
  • Editorial: Ecc Ediciones
  • ISBN: 9788419518866
  • Idioma: Castellano
  • Título original: Sweet Tooth núms. 1-40, Vertigo CMYK: Black USA (extracto), Sweet Tooth: The Return núms. 1-6 USA
  • Número de páginas: 1088
  • Encuadernación: Tapa dura
  • Fecha de lanzamiento: 13/12/2022
  • Año de edición: 2022
  • Alto: 25.7 cm
  • Ancho: 16.8 cm

La joya de Jeff Lemire - Sweet Tooth | NerdGeeks

En España, ECC Ediciones ha publicado la serie en dos volúmenes en cartoné. El primer tomo, publicado en febrero, incluye Sweet Tooth #1-18 y diversos extras a un precio de 41€.

Ilustración de Gus y Jepperd en Sweet Tooth

Sweet Tooth es una lectura totalmente recomendable, que se disfruta y se devora, que permite reflexionar y aprender. Crea un mundo y una mitología muy interesantes y sabe mantenerse en todo momento fresca y original. Para mí, merece estar arriba entre las series Vertigo de calidad, recuerda a Y, El Último Hombre, de Brian K. Vaughan, pero a la vez es muy distinta a ésta.

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