Zeke Jaeger, hijo de Grisha Jaeger y Dina Fritz, nació en un contexto de rebelión y opresión. Sus padres, miembros de los Restauradores de Eldia, luchaban por devolver la gloria a su pueblo y derrocar el dominio de Marley. Desde su nacimiento, Grisha vio en Zeke, por su sangre real Fritz, el potencial para liderar esta causa. Sin embargo, la vida de Zeke estuvo marcada por la dura realidad de ser un eldiano en Marley: ciudadanos de segunda clase, confinados en zonas de internamiento, humillados y maltratados.
La infancia de Zeke fue una pesada carga. Sus padres le inculcaron sus ideas revolucionarias desde muy joven, alimentando su resentimiento hacia Marley. Un incidente temprano, donde fue insultado junto a sus padres por un trabajador, lo llevó a la devastadora conclusión, siendo apenas un niño, de que los eldianos no debían tener hijos, pues su descendencia solo traería desgracia.

El punto de inflexión llegó con el programa de reclutamiento de guerreros de Marley, una respuesta a la amenaza del rey Fritz en Paradis. Marley buscaba niños eldianos para obtener los poderes de titán y infiltrarse en la isla. Grisha y Dina vieron en esto una oportunidad para infiltrar a Zeke y recuperar el poder del Titán Fundador para los Restauradores. Zeke fue entrenado para ser un leal guerrero marleyano, recibiendo el título de "ciudadano honorable".
Sin embargo, Zeke no cumplió las expectativas de sus padres. Sus calificaciones eran bajas y la presión de las enseñanzas marleyanas y las verdades de sus padres crearon un conflicto interno devastador. Redujo su infancia a un ciclo de entrenamiento y estudio, sin espacio para la normalidad infantil. Su fracaso en el programa de guerreros lo llevó a conocer a Tom Xaver, el portador del Titán Bestia, quien se convirtió en una figura paterna y un confidente.
Desesperado por convencer a sus padres de abandonar sus peligrosos objetivos, Zeke se desahogó con Xaver. Este le reveló que sus padres lo veían solo como una herramienta y le sugirió delatar a sus padres para salvarse a sí mismo y a sus abuelos. Devastado y buscando la supervivencia, Zeke traicionó a sus padres, entregándolos al gobierno marleyano. Grisha, Dina y otros restauradores fueron condenados a vagar eternamente como titanes sin mente en Paradis.

Los años pasaron y Zeke profundizó su relación con Xaver, quien compartió sus investigaciones sobre el Titán Fundador, incluyendo su capacidad para modificar la memoria y la genética de los eldianos, haciéndolos inmunes a enfermedades. Xaver reveló que todos los eldianos estaban conectados al Titán Fundador. De esta información, Zeke concibió un plan: la esterilización masiva de los eldianos para acabar con el ciclo de violencia.
La primera aparición de Zeke en el anime fue en el pueblo de Ragako, donde los titanes aparecieron misteriosamente. Mostró una notable inteligencia al interrogar a Mike Zacharius sobre el Equipo de Maniobras Tridimensional, antes de ordenar a otro titán que no lo devorara, revelando su crueldad y sarcasmo.

Más tarde, Zeke demostró su poder al lanzar trozos de la Muralla Rose como misiles contra los miembros del Cuerpo de Exploración atrapados en el Castillo Utgard. Ymir lo identificó como responsable de la aparición de los titanes, con el objetivo de probar la fuerza de la humanidad y recuperar la "Coordenada".
Dos meses después de la coronación de Historia Reiss, Zeke apareció en el Distrito Shiganshina tras derrotar al Titán Acorazado. Discutió planes con Reiner y Bertolt, enfatizando la necesidad de recuperar la "Coordenada" para poner fin a "la historia maldita". Su llegada a Shiganshina fue crucial en la batalla, lanzando una enorme roca para impedir el escape de los soldados y arrojando a Bertolt hacia el distrito.
Durante el asalto a Shiganshina, Zeke desató una horda de titanes contra el Cuerpo de Exploración. A pesar de su brutalidad, reflexionó sobre la repetición de errores de la gente de los muros debido a la pérdida de memoria. En un momento de ira, arrojó rocas con precisión devastadora, diezmando a los soldados, incluido el comandante Erwin Smith, aunque este último sobrevivió inicialmente. Finalmente, Levi Ackerman logró someter a Zeke, mutilándolo gravemente, pero Pieck lo rescató antes de que pudiera ser utilizado como cebo.

Zeke se encontró con Eren en Shiganshina, cuestionando su parecido con su padre y sugiriendo que ambos habían sido víctimas de Grisha. Sin embargo, la intervención de Levi los obligó a retirarse. Tras el rescate de Reiner, Eren y sus compañeros encontraron en el sótano de los Jaeger libros que revelaban el pasado de Grisha y la traición de Zeke.
En Marley, tras el fracaso en Paradis, Zeke y otros guerreros fueron enviados al campo de batalla contra una coalición militar. Zeke demostró una habilidad aterradora al transformar a decenas de eldianos inyectados con líquido cefalorraquídeo en titanes, causando destrucción masiva. Tras la guerra, reconoció el retraso tecnológico de Marley y explicó su plan a sus superiores, revelando su intención de extinguir a la raza eldiana.
Zeke se disculpó con Colt Grice por usarlo en sus planes, pero Colt reconoció la singularidad de la habilidad de Zeke para transformar eldianos en titanes, una capacidad que no poseía ningún otro Titán Bestia anterior. La aparición de Zeke en la Batalla del Cielo y la Tierra fue crucial, lanzando fragmentos de hueso que destruyeron dirigibles marleyanos, dejando indefensos ante el avance del Retumbar.
En un giro inesperado, Zeke apareció dentro del Titán Fundador, lanzando fragmentos de hueso contra los dirigibles marleyanos. A pesar de la aparente desesperanza, la Alianza llegó para salvar el día. Armin, al intentar detener el avance del Titán Fundador, fue capturado por un titán con forma de okapi, mientras que Zeke se encontraba en una dimensión llamada "El Camino", conversando con Armin sobre la vida y el significado de la existencia. En este lugar, Zeke comprendió la perspectiva de Armin sobre los recuerdos y la vida, a pesar de su propia desesperanza.

Finalmente, tras la muerte de Eren y la detención del Retumbar, Zeke, al igual que otros eldianos, fue transformado en titán por un vapor liberado por el organismo que originó todo. A pesar de la tragedia, la humanidad logró avanzar hacia un futuro sin titanes, aunque las cicatrices de la guerra y la desconfianza persistieron.