Análisis de Shingeki no Kyojin Temporada 4, Episodio 1: El Comienzo de la Guerra

El tráiler de “Attack on Titan” (”Shingeki no Kyojin”) temporada final prometió una confrontación entre los titanes de la Isla Paraíso y los de Marley, nación que durante 100 años ha utilizado a los gigantes como arma para hostigar a quienes fueron sus mayores enemigos. Pero antes de que Eren y los suyos entren en acción, es momento de conocer más al rival.

Al final de la tercera temporada, supimos que el bando enemigo no es homogéneo, y que en la ciudad capital de Marley hay un campo de concentración para eldianos; el único grupo étnico capaz de convertirse en titán. Gente oprimida en represalia a la supuesta dominación que ejercieron por casi 2000 años.

En el estreno de la temporada final de “Attack on Titan” conocemos a Gabi y Falco, niños eldianos que han sido reclutados para acabar con una guerra que se ha desarrollado por cuatro años entre Marley y la Alianza del Medio Oriente; ejército que, al conocer la pérdida de los titanes de Bertholdt y Annie, aprovechan en atacar. Aquí estamos ante en punto más bajo del episodio: infodump; el volcar información de manera desproporcionada.

Parece inevitable que, luego de siete años desde el estreno de la primera temporada, tiempo en el que solo hubo información sobre la vida dentro de los muros, sea necesario compensar esta oscuridad con toneladas metafóricas de datos. Personajes que se explican el contexto político los unos a los otros a pesar de que ellos conocen bien de qué va la guerra. Una vez que le perdonas a la serie ese pecado, verás que los soldados están frente una situación para nada privilegiada en comparación a la Isla Paraíso.

El ejército de Marley tiene una vanguardia conformada solo por eldianos, soldados que además de vivir en cautiverio tienen que pelear las guerras de sus opresores e incluso cometer ataques suicidas. Estamos ante personas con estrés postraumático, cuya vida no es considerada en ningún momento como algo importante. Aparte de ellos, está el escuadrón de eldianos candidatos a heredar los titanes, donde se encuentran los antes mencionados Falco y Gabi.

Gabi Braun es el personaje nuevo que acapara este inicio de temporada; niña soldado que quiere demostrar valor y habilidad en combate, lo más cercano que Marley tiene a Eren Yaeger, donde ambos tienen esa mirada de los que están dispuestos a todo para ganar. Gabi no es solo palabras, pues su plan para descarrilar el tren blindado del enemigo salva vidas y da pie a que los titanes de Marley (Bestia, Armadura, Carguero y Mandíbula) tomen el fuerte enemigo y destruyan su flota.

Gabi es un caso inusual, pues mantiene la calma en medio del desastre; la violencia no parece afectarle y puede que ese sea uno de los motivos para que sea favorita en heredar el Titán Armadura apenas Reiner alcance la obsolescencia programada de 13 años. Ella es parte de ese enemigo al que Eren, Armin y Mikasa tendrán que combatir; pero no es alguien definido por la maldad.

Y hablando de los protagonistas... ninguno aparece en este inicio de temporada. En cambio, el hombre misterioso de los segundos finales, infiltrado entre los habitantes de Marley, da una pista de que la guerra tendrá un elemento táctico que podría ser la perdición de la nación dominante. Basta con revisar el tráiler para saber quién es la figura misteriosa. La clave está en el mentón.

¿Por qué Marley atacó la Isla Paraíso años antes? El objetivo siempre fue recuperar el Titán Fundador para así tener ventaja bélica. La Alianza del Medio Oriente prueba que la tecnología ha llegado a un nivel peligroso incluso para el Titán Armadura.

Quienes han leído el manga, entienden por qué son tan inquietantes las imágenes del opening.

Ilustración de Gabi Braun, personaje clave en el inicio de la temporada 4 de Shingeki no Kyojin

Cuatro años después de su derrota ante los hijos de Ymir en la isla Paradise, Marley tenía otra guerra encima. El mundo no solo había descubierto la caída de dos de sus titanes cambiantes, sino también que estas criaturas no eran invencibles. Sin embargo, Marley todavía tenía cómo responder y hasta contraatacar. Su nombre es Gabi y entre los guerreros de Eldia es una de las más talentosas y valientes. Pero no es la única.

Junto con ella están Udo, Zofia y Falco y los cuatro están dispuestos a llevar sobre los hombros el futuro de su pueblo, aunque solo Gabi destaca en este enfrentamiento. Udo y Zofia apenas pueden observar desde su trinchera lo que ocurre en el frente de batalla, mientras Falco debe ser rescatado por Colt, su hermano mayor y próximo heredero del Titán Bestia.

Una vez destruido el tren a partir de un artilugio de Gabi, el ejército libera a los titanes Mandíbula y Carguero junto con los soldados eldianos que disparan más miedo que balas. Claro está, muchos de ellos mueren, pero Marley puede dejar el camino libre para liberar su ofensiva principal.

Una vez reducidas las fuerzas de vanguardia, desde un globo dirigible son dejados caer sobre Slava otros eldianos que al grito de Zeke se convierten en titanes. Si bien la caída mata a la mitad de ellos, su intervención basta para reducir aún más las fuerzas de la alianza. Entonces llega el turno de Reiner.

Como la alianza se las arregla para matar a los titanes con sus nuevos proyectiles, Reiner cae como el Titán Acorazado y destruye hasta el último arma en el fuerte, incluido otro tren acorazado. Es cierto, no está feliz de volver a pisar una fortaleza. Odia las murallas tras la experiencia en Paradise. Pero su poder alcanza para eliminar hasta el último vestigio de la alianza, por más que perdiera un brazo en el proceso.

Reiner Braun como el Titán Acorazado en acción durante la batalla en el Fuerte Slava

Controlada la fortaleza, Zeke desciende del globo como el Titán Bestia y repite las mismas maniobras que utilizó contra los hijos de Ymir, especialmente en Shiganshina, aunque esta vez en lugar de piedras, usa los proyectiles antititanes del enemigo para eliminar su flota.

Los proyectiles reducen uno a uno los barcos posicionados cerca de la costa, tal como en su momento redujeron las piedras a la Legión de Reconocimiento. No obstante, algunos de estos disparan a tiempo contra el Titán Bestia, al punto que su única salvación es la intervención del Titán Acorazado, que se para delante suyo para recibir todo el daño.

Al final, el estado de Reiner parece delicado, pero Marley se queda con la victoria y a las Fuerzas Aliadas del Medio Oriente no les queda más remedio que rendirse y firmar la paz. Pero Marley no puede quedarse de brazos cruzados. El mundo puede írsele encima pronto una vez más. Necesita al Titán Fundador… pero los eldianos de Paradise tampoco se quedan quietos. En la última escena, puede verse a Jean en Marley.

Ha pasado un poco más de un año desde que finalizara la tercera temporada de Ataque a los titanes. Tras un tiempo de incertidumbre, conocimos que WIT Studio dejaría de estar al frente de una serie que se había convertido en uno de sus buques insignia y que el relevo lo tomaba MAPPA. Desde entonces, las especulaciones han sido numerosas y es evidente que los fans mirarán todo con lupa.

La tercera temporada terminó con la victoria del Cuerpo de Exploración y la recuperación de la Muralla María. Sin embargo, el comandante Erwin falleció y Armin, gravemente herido, fue transformado en titán para devorar a Bertholdt, adquiriendo el poder del Titán Colosal en el proceso. Posteriormente, Eren, Levi, Hange y Mikasa van al sótano de los Jaeger, donde descubren la verdad sobre el exterior: la humanidad no se ha extinguido y ellos pertenecen a una raza, la eldiana, que un día dominó el mundo, pero de la que en la actualidad la población que se quedó fuera de las murallas vive en guetos o en zonas de internamiento en Marley, la actual potencial mundial.

En cambio, la cuarta temporada inicia en una localización completamente diferente, lo que deja muy confundido al espectador. Hay que prestar mucha atención a los diálogos para poder situarnos. Estamos en guerra y en los primeros minutos se nos presenta a unos jóvenes soldados llamados Falco, Gabi, Udo y Zofia, que aspiran a convertirse en el sucesor del Titán Acorazado.

Han pasado cuatro años desde que Marley perdiera al Titán Hembra y al Titán Colosal, que se quedaron dentro de las murallas, en la isla Paradis. Esta información llegó a oídos de otras naciones, que decidieron aprovechar la aparente debilidad de Marley. Desde entonces, Marley está en guerra con la denominada Alianza del Medio Oriente. Cuatro años después también desde que iniciara el conflicto, parece que Marley está muy cerca de hacerse con la victoria. Lo único que le separa de ella es destruir Fuerte Slava y acabar con los barcos del puerto.

Marley y sus tropas no lo tienen nada fácil. Si bien en un punto de la historia el poder de los titanes dominaba la tierra, las armas de guerra han evolucionado hasta tal punto que es posible ahora acabar con ellos mediante artillería, incluso con los titanes cambiantes. Gabi, que sueña con obtener el poder del Titán Acorazado, propone un peligroso plan que podría costarle la vida. A pesar de ello, obtiene la aprobación de Magath y, haciéndose pasar por una víctima de la guerra, se aproxima hasta las trincheras enemigas para lanzar varias granadas al paso del tren.

Mapa estratégico de la Isla Paraíso y el continente de Marley

Desde un dirigible, vemos a Zeke y Reiner, acompañados por personas que están atadas. Una vez abierta la compuerta del dirigible, estas personas se tiran y, cuando han caído unos metros, Zeke emite un grito por el que todos se transforman en titanes, que comienzan a devorar a soldados de la alianza. Durante varios minutos frenéticos, vemos en acción a Reiner, destruyendo todo a su paso, pero también siendo herido de gravedad y protegido por un nuevo titán cambiante que responde al nombre de Galliard.

Finalmente, una vez destruido el fuerte, Zeke cae desde el dirigible para transformarse en el Titán Bestia. Tal y como hizo en la tercera temporada, cuando lazó varias piedras contra la Muralla María, Zeke toma en esta ocasión bombas que lanza contra los barcos que se encuentran en la costa. La flota enemiga es destruida.

Todos los ojos estaban puestos en MAPPA y, por el momento, el estudio ha cumplido con creces. Sí, es el primer episodio, pero la adaptación de los dos primeros capítulos del tomo 23 ha sido fiel y, además, la acción ha estado muy bien gestionada. También se ha notado que MAPPA es un estudio con más recursos porque la animación empleada en los titanes es una delicia.

El opening creo que es la única pega que se le puede poner al episodio. En mi opinión, MAPPA se ha pasado con el «toque experimental» y el resultado es soso, descafeinado y repetitivo. La semana que viene continuaremos conociendo más sobre los guerreros, quienes celebrarán la victoria obtenida en la guerra. Sin embargo, este episodio ya deja un misterio: el personaje que compra un periódico para leer las noticias sobre la victoria de Marley y cuyo rostro queda oculto en parte por un sombrero. ¿Quién será?

“Si matamos a todos nuestros enemigos, ¿finalmente seremos libres?”. Estas fueron las palabras de Eren Jaeger con las que terminó la tercera temporada de Shingeki no Kyojin (Attack on Titan) a mediados de 2019. El protagonista expresó esta terrible idea mientras señalaba hacia el horizonte con la mirada perdida. Ahora, la primera parte de la temporada final de la serie ha concluido. A menos que recurramos al manga, tendremos que esperar muchos meses para conocer cómo terminará la historia.

La temporada final de Shingeki no Kyojin (Attack on Titan) tuvo varios cambios no solo en su estilo narrativo, sino visual y técnico. A diferencia de las temporadas anteriores, producidas por Wit Studios, estuvo a cargo de MAPPA y contó con nuevo director y diseñador de personajes. Las sombras bajo los ojos de los protagonistas, nuevos cortes de cabello y miradas eternamente angustiadas encajan con su situación. Han aceptado a convivir con la desesperación, falta de fe y pérdida de control sobre su destino.

Hemos visto a algunos fanáticos quejarse de las apariencias de personajes como Mikasa y Yelena, diciendo que no parecen mujeres o que “perdieron su atractivo”. Pero ese es exactamente el punto no solo de sus nuevos ‘looks’, sino de la serie en sí. Casi todo en la temporada final es visualmente desagradable por el mensaje que desea transmitir.

La primera mitad de la temporada final de Shingeki no Kyojin (Attack on Titan) cambió por completo el punto de vista de la serie. Descubrimos que personajes que odiamos tanto tiempo -como Reiner, el titán acorazado, y Zeke, el titán bestia- tenían razones para las atrocidades que cometieron. Aprendemos más sobre la situación de opresión de los eldianos en Marley y la forma en que el gobierno los ha puesto en contra de su propia raza para manipularlos y usarlos como armas de guerra.

Cuando hablamos de la temporada anterior, hicimos mención a las similitudes de la relación de Marley y Eldia con la de los Nazis y los judíos durante el tercer reich. A nadie escapa el hecho de que el gobierno de Marley es el villano aquí, pero la serie está más interesada en mirar qué pasa entre los mismos eldianos. Las diferentes formas en que observan la opresión a la que son sometidos y cómo lidian con ella.

Gabi es un personaje muy especial. Es fácil odiarla por sus acciones, pero ella es clave para entender la radicalización a la que son sometidos los eldianos de Marley para que se odien a sí mismos. La pura verdad es que no hay héroes en esta historia. Debido a las situaciones que enfrentan los eldianos tanto en Marley como en la Isla Paradis, es imposible no simpatizar con ellos. Pero tampoco podemos estar de acuerdo con sus métodos o sus objetivos finales. Eren está tan atrapado dentro del círculo de violencia que le es imposible salir de este sin prácticamente destruirlo todo. Mientras tanto, personajes secundarios como Falco, Mikasa y Armin se convierten en simples pieza de un conflicto del que no tienen como escapar. A su alrededor, todos se radicalizan en nombre de nacionalismos, la restauración de gloriosos imperios antiguos o el orgullo de su raza, indiferentes de los verdaderos objetivos de sus líderes.

Comparativa visual del estilo de animación de Wit Studio y MAPPA en Shingeki no Kyojin

Pero no todo es tan gris. Algunos críticos han encontrado en esta narrativa problemáticas referencias al pasado imperial de Japón y temas pro-fascistas. Aunque entendemos de dónde vienen estas interpretaciones, nos resulta difícil estar de acuerdo con ellas hasta no conocer finalmente hacia dónde va la historia.

A causa de los densos elementos ideológicos que tuvo que explorar, la cantidad de nuevos personajes y variedad de puntos de vista, esta temporada tuvo que dejar la acción en un segundo plano. A pesar de las emocionantes escenas de traiciones y revelaciones, no vimos mucho a los titanes. La principal secuencia de acción de la temporada ocurrió en el ataque a Liberio durante los episodios 6, 7 y 8. Esto no terminó de gustar a cierta parte de la fanaticada, que se quejó continuamente en redes sociales de lo lenta que estaba resultando la serie. Sin embargo, la mayoría estamos suficientemente comprometidos con los personajes y su mundo como para que eso no nos importe. Attack on Titan es más que peleas de titanes y personajes que parecen volar mientras los enfrentan. No podemos esperar para ver cómo termina esta historia, pero en cierta forma no queremos que llegue a su último episodio.

Parece que fue ayer cuando un domingo como cualquier otro, se estrenaba el primer episodio de una serie que se volvería todo un fenómeno de culto. Por ello, les traemos nuestra reseña acerca de nuestras impresiones de esta primera parte del tan esperado desenlace de Attack on TItan The Final Season.

Esta cuarta temporada se ubica algunos años después de los últimos acontecimientos en la isla Paradis. En esta nueva etapa nos ubicamos en Marley, donde nació todo este conflicto. Este país está trabajando arduamente para poder preparar un nuevo ataque al denominado: “El lugar de los impuros” (Paradis). Allí podremos encontrar a un grupo de niños entusiasmados por darle “honor” a su nación; entre ellos se encuentra Gaby. Esta chica está decidida a heredar al titán acorazado para así poder redimir los pecados de su pueblo.

Reiner ha dejado atrás su papel de doble agente a ser un elemento esencial de la milicia. Aún lidia con el tormento de haber fracasado en su misión y las consecuencias de esto: perder a Annie y Bertholdt. Esto es un caótico deja-vu pues se avecina una tragedia similar a la de aquel día cuando la muralla de María cayó. El tener una perspectiva diferente sobre todo esta situación bélica es sin duda el atractivo principal de esta temporada. A lo largo de cada episodio podemos darnos cuenta de todo lo que realmente ha conllevado esta guerra a través de los años. Al profundizar en esto, se enriquece el universo de SNK.

Los personajes han tenido una gran evolución, lo cual es una gratificante sorpresa. Pero el que se lleva el reconocimiento especial es el ahora adulto Eren; su ideología ha cambiado de manera radical, pero, sin cambiar su esencia. La acción sigue estando a la orden del día, pero ahora está dosificada. Al entrar a la etapa final de esta historia, se debe exponer y atar todos los enigmas pendientes por ello, habrá como prioridad el argumento. Los famosos plot twist también continúan, un sello característico en este proyecto y por lo cual siempre estábamos ansiosos de la llegada de la siguiente emisión. La emoción, angustia y adrenalina persisten a pesar de bajar el ritmo del guión. El estudio Mappa ha logrado darnos un producto excepcional. La animación realmente está a un nivel impresionante lo cual, hace cuestionarnos la actitud de los “fans”. Para muestra de ello, está el opening , que igualmente dividió a los fans al no tener esa “esencia”. Pero este intro está lejos de ser mediocre visualmente hablando. Está plagado de referencias a la segunda guerra mundial, un guiño bastante adecuado. Con imágenes a blanco y negro solamente, esta secuencia de apertura es una muestra del esfuerzo y dedicación por parte del equipo de producción.

El final de la tercera temporada de Shingeki no Kyojin fue decisivo por varias razones. La primera, por el impacto en el devenir de la trama, por todo lo que implicaba aquel viejo sótano que había resistido los embates del tiempo aguardando al hijo pródigo, a un Eren que guardaba consigo la llave para abrir la Caja de Pandora.

Héroes y villanos, ángeles y demonios, marleyanos y eldianos. La última entrega de la temporada, «Al otro lado de las murallas», servía para enaltecer uno de los mensajes más claros de la obra: la búsqueda de la libertad. La recuperación y reconstrucción de lo perdido -menos las vidas humanas, por supuesto- y la expedición hacia los confines de su pequeño mundo insular para atisbar el tan ansiado mar eran el resultado de años y años de sufrimiento, supervivencia y constantes actos de fe. Se trataba de un episodio de pura catarsis, de liberación y recompensa emocional para sus protagonistas, pero no para todos. No para Eren Jaeger. Insatisfefecho y apático, formula la pregunta que da pie a todo lo que ocurrirá en el futuro. Si matan a los enemigos del otro lado del mar, aquellos que les condenaron y demonizaron, ¿podrán, al fin, ser libres de verdad?

Wit Studio cerraba la tercera iteración de la popular adaptación con un final, a fin de cuentas, agridulce, pero fiel a otro de los mensajes de la obra de Hajime Isayama: la querencia del ser humano por la violencia. Pero su conclusión también tenía otras implicaciones ajenas a la propia trama; Wit Studio anunciaba oficialmente su desvinculación de la franquicia. Tras seis años de duro trabajo, el estudio de Tokio abandonaba su magnum opus, principalmente por factores de capacidad y recursos. La producción de tres exigentes temporadas había dejado exhausto a un estudio que necesitaba sondear nuevos horizontes y asumir otro tipo de retos, como los de Vinland Saga o The Great Pretender. Así pues, la cuarta y última temporada de uno de los animes más importantes de la década se ha visto envuelta en un constante ruido desde que se anunciara que sería MAPPA quien tuviera el valor de hacerse cargo de un proyecto de inmensas exigencias. En apenas un año, el cada vez más acaparador estudio de animación se las ha tenido que ver y desear para sacar adelante un producto con exquisitos precedentes que deja poco margen de error.

Hajime Isayama, como Sui Ishida, es un autor propenso a emplear recursos como el foreshadowing, a explorar los grises de su obra y establecer paralelismos a menudo poco sutiles. La primera entrega de la última temporada de Shingeki no Kyojin se titula «Al otro lado del mar», una alusión directa a «Al otro lado de las murallas». Y si al otro lado de las murallas había cierta sensación de libertad, al otro lado del mar solo hay una única cosa: guerra. Esto es algo que también deja muy patente el opening de la serie, una pieza artística que prescinde de la épica y solemnidad propias de las anteriores y de las composiciones de Linked Horizon para abrazar un tono más sobrio, maduro y realista. «Al otro lado del mar» abre con una mirada al cielo, con un ave sobrevolando una batalla campal y un niño postrado en el suelo alzando la mano con la esperanza de poder palpar esa libertad, de huir de ahí sin mirar atrás. La escena, así como la elección y composición de planos, es prácticamente idéntica a una que tiene como protagonista a Eren en los primeros compases de la serie. Uno ansía escapar de la guerra, el otro de un anodino cautiverio amurallado.

Isayama comienza a trazar puentes entre Paradis y Marley, a dotar de un mayor contexto y profundidad a su obra mientras apuesta por ceder el protagonismo a nuevos actores y actrices. El propósito del mangaka no es otro que explorar la vida que hay más allá del mar a través de mecanismos narrativos que permiten conocer en profundidad el bando de Marley y el papel de los eldianos sometidos por el pueblo marleyano. Para ello no duda en adentrarse en el fango de las trincheras y empaparse del hedor a sangre y carne calcinada propios de la guerra.

La acción tiene lugar cuatro años después de la huida de Reiner y Zeke de Paradis. Marley es ahora un país mermado militarmente, fruto de la pérdida de dos de sus titanes. El resto de países lo saben, y gracias a la cooperación internacional y los avances tecnológicos en armamento anti-titán, fraguan una alianza para acabar de una vez por todas con la supremacía mundial de Marley. Cuatro largos años de conflictos bélicos que culminan en una operación clave para alzarse con la victoria o, de lo contrario, caer derrotados. El ejército de Marley -compuesto mayoritariamente por eldianos- debe conquistar un fuerte marítimo que se erige como punto estratégico clave para ganar enteros en la lucha por el poder.

El nuevo escenario de Shingeki no Kyojin podría ser perfectamente el de la Europa de la Segunda Guerra Mundial, pura atrocidad y realismo bélicos aderezados por el componente fantástico de la obra: los titanes. Elementos narrativos que no dejan de ser un símil del armamento militar, siendo el poder del Titán Fundador una especie de arma nuclear altamente codiciada.

Secuencia de acción intensa con múltiples titanes y el Titán Acorazado

Un único episodio es suficiente para que Shingeki no Kyojin comience a mostrar las cartas de su nuevo mazo. Temáticas renovadas asociadas a (viejas) nuevas inquietudes. Por ejemplo, el grupo de «guerreros», entre los que figuran cuatro adolescentes eldianos que compiten entre sí con el fin de heredar el poder del Titán Acorazado, es lo suficientemente atractivo a nivel temático como para no echar en falta al grupo protagonista. La obra expone la pureza propia de la lozanía y la mancilla; primero, con la toxicidad de las ideologías y, después, con la crueldad intrínseca a la guerra.

Para algunos, como Falco, un camino de frustración y desesperanza. Para otros, como Gabi, una vía para demostrar valía, honor y odio hacia el pueblo eldiano que los traicionó y buscó exilio en la isla Paradis. Hajime Isayama explora la figura de los niños soldado con un aliciente narrativo que brinda mayor profundidad: el hecho de servir y honrar a quienes les odian por los pecados de sus antepasados.

La anterior temporada de Shingeki no Kyojin ya dejó patente el escaso valor de la vida de los eldianos para Marley. A falta de no haber sido lo suficientemente explícito, esta nueva iteración se encarga de subir el listón con imágenes de corte similar a las de aquel famoso patíbulo donde Grisha obtuvo una segunda oportunidad. Para Marley no son más que activos de poco valor a los que hay que sacar algo de utilidad, ya sea ordenando que actúen como cebo bajo primera línea de fuego o bien lanzándolos desde un dirigible para titanizarles en plena caída libre como si de bombas de carne se tratasen. Son meros peones, carnaza para distraer al enemigo de la auténtica fuerza titánica. Así es como Marley despliega su poder bélico y se impone en las contiendas.

«Al otro lado del mar» es un cruento y moderadamente realista retrato bélico que sirve como punto de inicio para alejarse de la tónica habitual de la serie, abrirse a nuevos horizontes y experimentar con otro tipo de narrativa. Una vez superado el punto de inflexión de la obra, la narrativa se desprende de cualquier atisbo de épica para posarse sobre nuevos y viejos rostros, retratar la dualidad del ser humano, buscar una posible expiación de los pecados y seguir exhibiendo el infinito ciclo de violencia y odio. Isayama se sumerge en un ejercicio narrativo que da un vuelco de 180 grados y que no busca contentar a todo el público. Tal y como hacen otros productos audiovisuales recientes como, por ejemplo, The Last of Us Parte II, Shingeki no Kyojin continúa sumergiéndose en la escala de grises de su diégesis, distanciándose de los estereotipos del bien y el mal, así como de la verdad universal.

ANÁLISIS Y EXPLICACIÓN CAP 1 Shingeki no Kyojin 4 | NotiAnime!

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