El capítulo 100 del manga Ataque a los Titanes, titulado "Declaración de Guerra" (宣戦布告 Sensen fukoku?), marca un punto crucial en la narrativa, introduciendo eventos que culminarán en un conflicto a gran escala. La tensión se acumula en Liberio durante el festival, donde las figuras clave de Marley se reúnen, conscientes del inminente peligro.
Unos días antes del festival, Willy Tybur y Theo Magath discuten la seguridad del evento. Willy se pregunta si sus enemigos atacarán durante el espectáculo, dado que serán el objetivo principal. Magath, aunque inseguro, cree que las probabilidades son elevadas, ya que los altos mandos militares se congregarán en un lugar público por primera vez en mucho tiempo. Como medida de precaución, se debe evitar tomar caminos transitados a menos que sea estrictamente necesario, y muchas figuras importantes viajarán en carruajes.
Willy y Magath se dan la mano. Sin embargo, Willy admite que no estuvieron lo suficientemente atentos a la situación en el lugar cuando se dieron cuenta de que algo no estaba bien, lo que permitió a sus enemigos cruzar el océano y aparecer en cualquier momento para atacar. Tybur menciona que deben cuidarse de los conspiradores que apoyan a Paradis en secreto, pero sus identidades aún son desconocidas y podrían estar ocultos en cualquier lugar, incluso dentro del ejército.
Willy le pide a Magath que utilice su conocimiento sobre las intenciones del enemigo para obtener una ventaja, y que si tiene algún otro plan, lo escuchará con gusto. Magath cree que, incluso si atraen al enemigo, la "carnada" es demasiado grande. Willy, en cambio, sugiere entregar a los oficiales más incompetentes del ejército. Magath señala que muchos inocentes morirán, y Willy le recuerda que la mayoría de ellos son eldianos, descendientes del demonio. Tybur cuestiona al general sobre sus palabras, ya que ha enviado a cientos de eldianos al frente enemigo para contrarrestar el avance de las máquinas de guerra y los ha obligado a combatir en campos minados. Willy le recuerda a Magath que, para él, la vida de estas personas vale lo mismo, con o sin uniforme.
Magath responde que la situación actual no es una guerra, que aún no saben prácticamente nada sobre sus enemigos y que el lugar estará lleno de civiles, políticos y periodistas. También asegura a Willy que no podrá protegerlo y que, en el peor de los casos, podría morir. Magath le recuerda a Tybur que es una persona demasiado valiosa para actuar como carnada. Willy responde que él mismo lo sabe y que, por ello, está preparado para afrontar las consecuencias, ya que si no se presenta en el escenario, el mundo ignorará lo que tiene que decir. A cambio, muchas personas (incluido Willy) morirán debido al ataque sorpresa del enemigo. Si Tybur escapara del lugar, su acto de cobardía sería mal visto y ningún país se pondría del lado de Marley.
Tras un momento de silencio, Magath acepta el plan de Willy, recordando que los eldianos son descendientes del demonio, y agrega que ellos son los demonios y que los Tybur no son los salvadores del mundo.
El Discurso de Willy Tybur y la Revelación de Eren
De vuelta al presente, Willy continúa su discurso ante el público, mencionando cómo, después de la Gran Guerra de los Titanes, su familia unió fuerzas con Karl Fritz a cambio de su propia seguridad. A causa de esto, vendieron a sus hermanos eldianos a Marley. Willy agrega que los Tybur han gozado de libertad y respeto durante generaciones a expensas de sus propios compatriotas. Asegura que, tras descubrir esa verdad y asumir el liderazgo de su familia, no pudo evitar sentirse mal. Describe cómo sintió que el suelo comenzaba a temblar mientras apartaba la mirada de sus familiares, y desde entonces supo que los Tybur eran solo un montón de ladrones mezquinos que alimentaban un honor que no poseían.
Mientras tanto, Magath continúa vigilando el evento desde una azotea. En ese momento, uno de sus subordinados llega para informarle que los guerreros han desaparecido. Magath ordena su búsqueda inmediata y se da cuenta de que el enemigo ha iniciado su movimiento.
Porco y Pieck se encuentran atrapados en un agujero de gran profundidad. Como el suelo está cubierto de paja, apenas si se fracturan unos huesos. Porco pregunta dónde están, y Pieck responde que se encuentran en un confinamiento especialmente construido para los guerreros, de los cuales había muchos en Marley. Explica que, al ser un sitio tan estrecho, no podría transformarse en titán, y que siendo dos personas con dicho poder, sería mucho peor. Porco lo reafirma, indicando que ambos podrían ser aplastados hasta morir. Pieck encuentra entre varias cosas comida y una bacinilla. Al darse cuenta de que podía ser muy considerado, Porco se pregunta la identidad del soldado que los emboscó. Pieck cree que ese hombre debía estar actuando solo y que podría no ser de Marley, todo esto mientras afirma haberlo visto en alguna otra parte.
De vuelta al escenario, Willy menciona que decidió pararse ante los presentes con su falso honor porque comprende la peligrosa situación por la que están pasando, la cual los afecta a él y al mundo entero por igual. Luego observa a su familia y les pide desde sus adentros que permanezcan en su lugar y lo observen, pues todo lo que podía hacer era asumir la responsabilidad de sacrificarlos a todos ellos.

Willy explica que la amenaza de Paradis para el mundo es un ataque retumbante provocado por los Titanes Colosales de la isla. Tybur prosigue, recordándoles a los espectadores que solo los individuos de la familia real pueden usar el poder del Titán Fundador, pero a cambio, debían aceptar el voto de renuncia a la guerra y no usarlo para propósitos bélicos. Sin embargo, Willy declara que, según un reporte entregado por Reiner Braun, existe un individuo que puede usar este poder sin tener relación alguna con la sangre real.
Tybur declara que, como el actual poseedor del Titán Fundador, Eren Jaeger representa una seria amenaza para la humanidad. Mientras escucha sus palabras desde aquel sótano, la pierna de Eren se regenera por completo, y Falco lo observa atentamente, diciéndole que ha sido utilizado por él. El joven le dice a Eren que le dio alientos y que por eso llegó a respetarlo. Jaeger le pide perdón, recordando que él lo había ayudado. En ese instante, Falco recuerda la carta que Eren quería enviarle a su familia y le pregunta si realmente estaba dirigida a ellos. Eren responde que ese mensaje era en realidad para unos "amigos". Al oír esto, Falco se horroriza y se desploma en el suelo.
Willy sigue con su proclama, diciendo que Eren tiene el potencial para activar dicho ataque retumbante y que, a pesar de que en la última guerra de Marley apareció un arma con el poder suficiente para acabar con los titanes, jamás se podrán crear armas que puedan frenar el avance de los millones de Titanes Colosales de Paradis. Willy advierte que si ese ataque llega a ser activado, ya no habrá nada que puedan hacer y que todo lo que quedará para la humanidad es huir aterrorizados ante el sonido de los pasos que representan el final de todo.
Willy expresa su deseo de eliminar a Eldia. Menciona que para entonces será demasiado tarde y que, por eso, debían actuar lo más pronto posible. Falco piensa que ahora mismo tienen la oportunidad de capturar al Titán Fundador que Marley ha buscado obtener desde hace mucho, pues el hombre que posee dicho poder ha cruzado el océano y ahora se encuentra justo frente a sus narices. Ahora todo depende de él y de Reiner.
Eren rompe el silencio, diciendo que las palabras de Willy son ciertas, asegurando que él es un hombre malvado que podría destruir el mundo, pero que, bajo su perspectiva, Reiner y sus compañeros también eran unos tipos malos. Eren recuerda el día en que el Muro María fue destruido y los titanes entraron a Shiganshina, mencionando cómo uno de ellos devoró a su madre delante de él. Eren dice que, desde entonces, no entendía por qué personas inocentes tenían que ser comidas por esos monstruos. Luego le pregunta a Reiner por qué Carla tuvo que ser devorada.
Eren le pregunta cuál era esa misión, y Reiner le dice que era retomar el poder del Titán Fundador y así poder salvar al mundo. Braun recuerda que hace cuatro años, Eren juró darles a él y a Bertolt una muerte muy dolorosa y entonces le pregunta a Jaeger si este llegó a Marley para cumplir esa promesa. Eren afirma haber olvidado eso y le pide a Reiner que finja que nunca escuchó esas palabras de él. Jaeger empieza a describir su travesía por el océano, narrando cómo durmió bajo el mismo techo que sus enemigos y cómo se alimentó de lo mismo que ellos consumían. Luego le aclara a Reiner que ambos son iguales, mientras afirma haber encontrado a personas molestas y a hombres buenos. Luego observa a Falco y le dice que, al otro lado del océano, en el interior de las murallas, es exactamente lo mismo, pero la única diferencia es que los niños son manipulados para hacerles pensar que ellos son diferentes a los que viven en las murallas y que aquellos sujetos son demonios que amenazan a los eldianos del continente y a las demás razas que existen.

Eren menciona que esa experiencia debió ser dolorosa para Reiner y que ahora entendía el porqué de sus acciones. Braun se inclina ante Eren y le dice que está equivocado, recordando que aquel día Marcel fue devorado y que Annie y Bertolt decidieron abortar la misión ante el evidente fracaso de la misma. Reiner recuerda cómo los convenció para continuar con la operación y no ser castigados severamente por fallar, aunque en realidad lo hizo porque quería ser un héroe. También se hacía ver como un hermano mayor para todos sus compañeros reclutas en las murallas porque deseaba respeto, y eso no tenía que ver con su edad o su entorno. Reiner reconoce que por su culpa, la madre de Eren fue devorada y que ya no podía soportar más la carga emocional que estaba sintiendo, que lo único que deseaba en ese momento era morir y por ello le pide a Eren que lo elimine.
De vuelta a la conferencia, Willy explica que el peligro al que se enfrenta la humanidad se remonta a la mera existencia de los eldianos. Tybur señala que, si hubiese podido elegir, habría escogido no nacer, puesto que odiaba su propia sangre más que cualquier cosa. También menciona que desea la extinción de la raza eldiana, pero que, al mismo tiempo, no quiere morir, debido a que él nació en ese mundo.
El Ataque y el Inicio del Retumbar
Willy sigue alentando al mundo a luchar junto a él contra los demonios de Paradis, y los presentes continúan ovacionándolo. Eren se levanta de su asiento y le pide a Reiner que se levante mientras le tiende la mano. Braun toma la mano de Jaeger mientras siguen oyendo las palabras de Willy, quien menciona que aún enfrentan muchos problemas diplomáticos que impiden que las fuerzas militares del mundo cooperen entre sí, pero que él está seguro de que todos ellos pueden unirse para detener al poderoso enemigo que amenaza a la humanidad y que todos juntos pueden ser capaces de superar cualquier obstáculo que se les presente, mientras el eufórico público lo aclama al alzar sus puños.
Eren le recuerda a Reiner que ambos son iguales y cree que ha sido así desde el día que nacieron. Jaeger menciona que su objetivo es seguir avanzando hasta que destruya a todos sus enemigos, mientras procede a efectuar una transformación en la que, aparentemente, Reiner y Falco quedan atrapados.
Por otro lado, Willy, en nombre del gobierno de Marley, públicamente le declara la guerra a la nación de Paradis, sin percatarse de que un titán ha aparecido desde el interior del edificio que se encuentra detrás del escenario, cuyos escombros salen disparados por todo el lugar, aplastando a varios de los asistentes.
El capítulo comienza con Eren pequeño, sentado bajo el árbol en el que lo vimos en el primer episodio de la primera temporada. Mikasa le desea buen viaje y él despierta luego "de un sueño muy largo". Tras esta breve escena, comienza la primera parte: "El retumbar". Y se intercala con su paso por la ciudad cuando fue por primera vez. En esa ocasión, al poseer las memorias del titán de ataque, ya sabía que los iba a matar a todos.
Eren pide perdón al pequeño, pero en una secuencia cargada de drama vemos cómo muere junto a otras miles de personas que intentan huir en vano. Mientras tanto, el grupo conformado por Annie, Armin, Mikasa, Hange, Levi, Falco, Gabi, Pieck, Onyankopon y Reiner se acerca en barco al continente.
Annie confiesa que no quiere pelear más y por esto se irá en barco con los Azumabito junto a Falco y Gabi. Todo parece marchar bien: el avión ya está preparado para ir al fuerte Salta (a donde se dirige Eren), el barco por zarpar, pero aparece Floch, que no había muerto, y realiza una serie de disparos antes de morir. Los tiros dañan el avión y ahora deberán repararlo. Aunque Armin se ofrece para convertirse y luchar contra ellos para darle tiempo al resto, es Hange quien toma la iniciativa.
Es la comandante y, antes de ir a pelear, le pasa el mando a Armin. Hange nos regala una buena escena de acción donde vemos sus capacidades para enfrentar a los titanes. Luego, ya caída, MAPPA nos regaló una hermosa imagen: Erwin y otros soldados la reciben y le dicen que cumplió su papel.
Mientras Onyankopon pilota un avión con menos combustible del esperado, el resto repasa el plan para frenar a Eren y al retumbar. Pieck sugiere usar el poder del titán colosal de Armin porque sería suficiente para frenarlos a todos. Sin embargo, el nuevo comandante plantea que antes deben poder hablar con Eren. Por esto, se enfocarán en atacar la conexión del titán fundador con el titán bestia. Levi toma la posta y dice que él se hará cargo de Zeke.
Mientras tienen reflexiones sobre sus crímenes y objetivos, en un momento se preguntan cuáles son las intenciones de Eren. Si tiene el poder fundador, podría hacer que los titanes y los eldianos hagan lo que él quiera. En esos momentos Eren los transporta a La Coordenada y ellos le piden que pare, que ya está, que el mundo entendió el mensaje. Pero Eren les deja en claro que no frenará el retumbar, pero les dice que a ellos les dará libertad para que actúen como les parezca.
En otro punto, en el barco que se dirige a Hizuru, Falco tiene una revelación. Al tomar el líquido de la espina dorsal de Zeke puede ver algunos recuerdos del titán bestia. En uno de estos se ve volando sobre las nubes. Mientras tanto, un grupo de eldianos se dirige al fuerte Salta para poder huir en los dirigibles que hay ahí. La información se las dio un soldado de Marley que va con ellos amenazado. El objetivo de las naves es bombardear a los titanes del retumbar y al colosal.
"Utilizamos el odio hacia Paradis, lo cultivamos, creímos que era la salvación", plantea, y reconoce que ese odio creó las motivaciones de venganza de Eren. Claramente el ataque sale mal y Eren usa a Zeke como una marioneta para atacar a los dirigibles. Algunas bombas caen pero poco efecto tienen sobre los titanes. Reiner se convierte en titán y logra arrancar al bestia de la conexión con Eren. Ahora queda esperar a la segunda parte que también durará una hora.
SHINGEKI NO KYOJIN CAPÍTULO 100: ALGO GRANDE PASARÁ
El capítulo 100, "Declaración de Guerra", es un punto de inflexión en la serie, donde las intrigas políticas y las tensiones latentes explotan en un conflicto abierto. La deliberación entre Willy y Magath expone la fragilidad de la seguridad en Marley, mientras que el discurso de Willy, cargado de una retórica anti-Eldiana, prepara el escenario para un evento cataclísmico. La subsiguiente transformación de Eren y el ataque devastador marcan el inicio de una guerra total, cuyas consecuencias resonarán a lo largo de la historia.