Una de las consecuencias de la masificación de conceptos y obras en el manga es que muchos de estos productos no salen a la luz o quedan opacados para el público general, por lo que su adaptación al anime suele dar una visibilidad espectacular.
En total, tenemos 7 juegos de la licencia, de los cuales solo 3 han llegado a nuestro territorio, acomodando como buenamente pueden el anime. Lejos de adaptar bien la historia, algo entre complicado e imposible, ninguno de estos juegos consigue trasladarnos al mundo creado por Isayama; ninguno, excepto un juego creado por los fans.
Shingeki no Kyojin ya ha llegado a su fin, tanto en anime como en manga. Aunque Hajime Isiyama anunció un nuevo capítulo en papel, ya hemos dicho adiós a una de las ficciones más destacadas de la década pasada. Sin embargo, en el ámbito de los videojuegos, Attack on Titan no ha tenido tanta suerte como podríamos esperar, al menos no de manera oficial.
Aunque los juegos de Attack on Titan han intentado combinar su sistema de combate con el Equipo de Maniobras Tridimensionales y ciertos elementos fighting cuando se trata de enfrentar a los titanes, ninguno ha logrado satisfacer plenamente a los jugadores. Muchos argumentarán que es innecesario revivir lo mismo que se encuentra en la serie o el manga, pero en un videojuego. Por lo tanto, el trabajo de este desarrollador independiente destaca notablemente.
No obstante, no debemos pensar que SwammyXO se conformó con lo mínimo, ya que Attack on Titan The Game es una verdadera locura. El manejo de los personajes humanos ha mejorado notablemente, e incluso se ha añadido un tutorial para que podamos dominar por completo el Equipo de Maniobras Tridimensionales. Este añadido ha sorprendido a muchos, pero el desarrollador ha utilizado los recursos de Unreal Engine 5 y las herramientas de distribución y gestión de servidores de Epic Games para implementar esta funcionalidad tan interesante. No obstante, lo que ya está disponible para descargar es suficiente.
Lo cierto es que no buscaba un juego que me contase, de nuevo, lo mismo que puedo leer o ver en el anime, sino que consiga hacerme sentir parte del cuerpo de exploración por las calles de Trost o Shiganshina, incluso por los bosques circundantes, y lo ha conseguido. Aunque puede sonar raro, quizá por la enorme diferencia entre ambos, incluso de plataforma, la sensación de juego es similar a la puedes tener con el Marvel's Spider-Man de Insomniac Games; un juego que supo trasladar a la perfección el movimiento del héroe arácnido al videojuego tras mucho tiempo replicando la misma esencia arcade de balanceo.
Este fan-game apuesta por una vista en primera persona -esencial para el concepto que busca y para explicar este texto, aunque podemos ponerlo en tercera persona- donde los botones principales del ratón son los dos disparadores del equipo de maniobras a cada lado de, en este caso, Eren y enganchar los garfios para movernos. Simple, ¿verdad? A veces, lo fácil y directo da mejores resultados.
Cuando decía que la obra de Insomniac Games se me venía a la cabeza cuando jugaba, era por esto. Los disparadores no se enganchan de forma automática, implica que tenemos que apuntar, y no lo harán si no hay superficie en la dirección a dónde apuntemos, casi como las telarañas de Peter Parker en la Nueva York de Insomniac. ¿El resultado? El gameplay que corona estas líneas habla por sí solo, pero os digo que una vez consigues aprender a moverte, puedes ser partícipes de movimientos y secuencias incluso más atractivas visualmente que los productos oficiales. Todo con los límites que marca un juego de esta índole, pero el producto es notable.

No quiero reducir todo esto a la simple idea de "Bandai Namco tiene que dar millones a este grupo de desarrolladores para que lo hagan a lo grande y mejor". Quizá no pueden. No obstante, no me extraña que la mejor sensación que he podido obtener del mundo de Isayama, la haya recibido de un grupo de fans, de un juego gratis. Uno al que podéis acceder todos vosotros, únicamente entrando en el canal oficial de Discord del juego.
Después de varios meses de espera e incertidumbre, el primer capítulo de la primera parte de la última temporada de Shingeki no Kyojin por fin está aquí. Tanto ha sido la expectación que los fans ya han posicionado esta última temporada como el mejor anime de todos los tiempos. Sin embargo, esto tiene truco, ya que cuando se estrena la temporada de un anime tan famoso, los fanáticos votan a la obra de forma masiva y provoca un aumento significativo de la nota final. Es cierto que la nueva temporada ha arrancado por todo lo alto, eso es innegable, pero aún queda mucho para que los fans del anime conozcan el final del viaje de Eren, Mikasa, Armin y compañía.
Con el desenlace de la segunda parte de la tercera temporada de 'Ataque a los titanes', el anime ha confirmado su transformación definitiva hacia el drama político. El anime, que acabará con su cuarta temporada, ha adquirido una nueva dimensión después de su lenta transformación, creando un profundo mapa en el que intrigas casi palaciegas han ido de la mano del descubrimiento de una verdad que se ha desvelado incluso más terrible de la esperada. También ha sido todo un acierto la división en dos partes de esta tercera temporada, que subsanan los 13 capítulos de la segunda parte, dedicados a relatar un arco fundamental pero de poca enjundia en la narrativa de la serie.
Tras una primera parte que jugueteó con las intrigas palaciegas, la segunda mitad de la tercera temporada de 'Ataque a los titanes' se ha reconfigurado, finalmente, hacia este lado, sin olvidar la carga dramática fundamental del anime: su terribilista y fútil visión de la vida humana. Durante los diez capítulos que componen esta entrega, el comandante muestra su lado más terrible y pragmático, erigiéndose como el líder de una carnaza destinada a la muerte que pueda dejar a Levi espacio para derrotar al Titán Bestia.
Un atormentado soldado en horas bajas cuyos traumas bien podrían tener su contraparte en Reiner, otro de los personajes de mayor recorrido psicológico de la serie, verá el final de sus días sin conocer la mayor obsesión de su vida, la heredada por su padre: qué hay en el sótano de los Jaeger. No será la primera relación entre padre e hijo que fundamente el anime, una premisa que es pilar fundacional de la serie. Cruzado y fundido con la figura de su padre, Eren comenzará a convertirse en un personaje que ha olvidado todas las inseguridades que le volvieron voluble en el pasado.
Se revelará, de hecho, la verdadera identidad del Titán Bestia, el primer hijo de Grisha Jaeger, y, por tanto, hermanastro de Eren. El antepenúltimo y penúltimo capítulo son los que explican el origen del conflicto de los titanes a través de un intenso recuerdo en el que Eren ve, al fin, las memorias del anterior portador de su titán. Las fantasmagorías del pasado se cristalizan con especial insistencia en la recta final a través de un atractivo juego de espejos en el que, al igual que con la memoria heredada por quienes poseen titanes, el presente se funde con hechos ya vividos e incluso olvidados.

La sentida secuencia final de 'Ataque a los titanes' comienza con una misión de reconocimiento, un año después de la muerte del comandante Erwin, donde los reclutas explorarán lo que hay más allá de las murallas. Varios contraplanos consecutivos al extenso océano muestran el asombro y regocijo de los personajes que lo contemplan, primero dos frontales y después dos laterales, uno en el que Mikasa aparece junto a un Eren ahora impasible, y otro de Armin que le lleva directamente a un recuerdo ensimismado del mar. Una sombra se extiende ocupando casi la mitad de plano, sin ninguna figura a la que aparentemente corresponda.
Se suceden entonces imágenes que bien podrían recordar a cualquier especial de playa en el anime, donde el ambiente es festivo y juguetón. El montaje en paralelo muestra, en diferentes planos, a casi todos los personajes disfrutando de esta extraña experiencia, que se cierra con la sonrisa incómoda y cómplice que comparten Mikasa y Armin, un gesto que les humaniza después de toda la tragedia vivida. Ese momento remite, directamente, al inicio del primer capítulo de la primera parte de la tercera temporada, una estrategia habitual en 'Ataque a los titanes' y que incluso se da en el desenlace.
Es entonces cuando un ingenuo Armin decide hablar con su amigo, con el que quiere compartir su inesperada alegría. Para el protagonista, sin embargo, las aguas interminables no suponen la liberación y tranquilidad que celebran sus amigos: Eren sabe que más allá del océano hay enemigos que quieren aniquilarlos, y que la libertad no llega al encontrar el símbolo de la misma, el mar.
Fin del trayecto. Han pasado varios años desde que acompañé a Eren en sus aventuras, emocionándome e intrigándome con cada nueva temporada. Y os voy a contar un secreto. Incluso aunque el capítulo final de Attack on Titan me haya decepcionado un poco, sigue estando entre lo mejorcito que he visto de anime, para mí a la altura de obras maestras como Neon Genesis Evangelion o Death Note. Creo que este desenlace no está todo lo bien ejecutado que podría haberlo estado, y ya no lo digo en cuanto a la animación (sublime) o los valores de producción, que son los mejores de la serie de animación de Wit Studio y MAPPA. Me refiero a la forma en que llega hasta él, que me parece algo torpe, repleto de cosas que te hacen pensar (¡pero qué demonios!), los cuales me sacaban fuera de lo que esperaba del anime serio y duro -muy duro- que ha sido Shingeki no Kyojin durante estos años.
Digo esto sabiendo que estoy acostumbrado a este tipo de finales. Evangelion arrasa a la humanidad con el Tercer Impacto, con un personaje principal permanentemente atormentado por su incapacidad para actuar. Death Note es un reguero de muerte que no duda en desafiar a las leyes de la narrativa, matando al personaje más querido por los espectadores. ¿Y qué hace Ataque a los Titanes? Después de todo, no debería extrañarnos.
La propia concepción de Shingeki no Kyojin es perturbadora. Al final hablamos de un grupo de habitantes (los eldianos) que son recluidos en una isla, apartados del resto del mundo y sometidos al asedio continuo de los titanes, los cuales son enviados desde más allá de los muros. No hay esperanza, ni libertad. Incluso cuando Eren y sus amigos salen de allí, descubren que no todo es tan bonito como imaginaban. Este último capítulo pone conclusión a esos sueños frustrados con un final que sacrifica al protagonista principal como único remedio para que sus amigos puedan seguir viviendo. Ese es el drama. Es más, poseer el poder del Titán de Ataque es su verdadera sentencia de muerte. Es como le ocurría a Shinji Ikari (de Evangelion), que tuvo como cruz su especial conexión con la unidad EVA 01.
Eren Jaeger como héroe, y a la vez antihéroe, decidió que la mejor solución era acabar con buena parte de la humanidad, porque (y aquí viene lo más dramático) suponía la mejor de las opciones. Recordemos que el protagonista, gracias al poder del Titán de Ataque, posee la capacidad de ver el futuro, algo que en este caso utilizó para calcular todas las posibilidades. Pero no se queda aquí la cosa. Ataque a los Titanes va sobre la guerra, la opresión, el miedo al diferente, el odio y sobre todo la sinrazón que en ocasiones domina a los seres humanos. Por eso los últimos minutos del anime son tan significativos.
Se llega a decir, en boca del personaje de Historia, que debemos luchar para evitar más conflictos, incluso aunque eso implique alejarse de la paz. Así, para mí la parte más demoledora llega cuando bajan los créditos y en una pequeña ventana se muestra cómo la civilización prospera, llegan los rascacielos y de repente viene de nuevo la destrucción, con bombas que arrasan con todo. La naturaleza cíclica de la vida, podría decirse, o más bien el ciclo de destrucción sin fin de la humanidad, el cual parece no tener remedio. Tal vez debería quedarme con otros muchos mensajes positivos que da la serie, pero no puedo, porque en el fondo creo que Hajime Isayama y todos los que han hecho posible Shingeki no Kyojin tienen razón: la humanidad está condenada a repetir sus errores, y lo vemos día a día en nuestra vida, en los telediarios, en un mundo que parece que se desmorona… pero también lleno de esperanza. Tal vez por eso me ha gustado tanto el mensaje y le sigo dando tantas vueltas.
Lo BUENO y lo HORRIBLE del FINAL de Shingeki No Kyojin
La saga manganime Attack on Titan (o Shingeki no Kyojin, nombre que se ha tenido que mantener en Europa por motivos de licencias) posee un alto número de seguidores. Millones, de hecho. Hasta tal punto es así que la primera temporada, que iba a ser única, va a tener continuidad debido a la desmesurada demanda. Los seguidores de esta serie, y especialmente los usuarios de Nintendo 3DS, anhelaban la llegada a nuestro territorio de Shingeki no Kyojin: Humanity in Chains, una creación de Spike exclusiva para esta máquina.
No solemos comenzar un análisis de esta forma, siendo tan claros, pero creemos firmemente que debemos serlo en este caso porque, sencillamente, estamos ante un título bastante flojo. Para los que no conozcan la serie, les ponemos en antecedentes para que asimilen un poco su narrativa. La humanidad ha sido diezmada por el feroz ataque de los llamados Titanes, unos seres de gran tamaño como su propio nombre indica que, más allá de su voraz apetito por la carne humana, no se conocen demasiados datos… al menos de inicio. Con esto en mente Eren, su hermanastra Mikasa y otros protagonistas más se embarcan en una cruzada contra estos poderosos adversarios, un guion que en teoría debería adaptarse perfectamente a videojuego para dar vida a una aventura de acción como ha sucedido con esta obra para 3DS.
El título posee dos modos de juego principales, Story Mode y World Mode. En cualquiera de los casos la jugabilidad que propone el título es muy similar, ya que debemos seleccionar a nuestro protagonista de turno para salir en busca de los titanes y superar las misiones que nos van encomendando. Luchar contra los titanes, rescatar y reanimar a nuestros colegas caídos, defender una zona determinada o escoltar a un objetivo específico suelen ser nuestras principales metas a perpetrar. En el modo World Tour podemos aliarnos con hasta tres amigos online.
Del mismo modo que sucede en la saga original, los protagonistas gozan de plena movilidad tanto terrestre como sobre todo aérea, gracias al uso de una serie de gadgets, los denominados ODM. Éstos permiten a los protagonistas sobrevolar los decorados al más puro estilo de Batman (con su batgarra) o Spiderman, por citar dos ejemplos significativos. Bien, pues ya os avisamos que prácticamente esto es lo único que haremos durante las misiones aparte de repetir una y otra vez una especie de QTE muy sencillo en el que debemos presionar un par de botones en el momento justo para dañar a los titanes. ¿Y qué hay de la exploración? Pues que, efectivamente, podemos recorrer los decorados con cierta libertad. Pero dado que dichos fondos son de todo menos variados (apenas hay tres distintos) y que éstos no presentan nada interesante en su mayoría que recoger ni contemplar, se convierte en una labor poco gratificante.
Pero el título posee otros problemas más molestos. La cámara es de todo menos útil y en muchas ocasiones nos ofrece planos poco claros de la acción o, directamente, se queda encajonada en algún objeto de los decorados. Gráficamente tampoco destaca, siendo un título pasable pero que en ningún caso alcanza cotas superiores debido a la simplicidad de los escenarios y personajes que se muestran en la aventura. Por destacar varios aspectos positivos, el modo World Tour puede resultar entretenido a medio plazo si jugamos con otros jugadores online, aunque a veces las partidas no son lo fluidas que deberían. Por todo esto los seguidores de la obra original van a quedar bastante insatisfechos con lo mostrado por este título. Esta adaptación del conocido manganime a 3DS nos ha dejado muy decepcionados.
Por años, Attack on Titan (Shingeki no Kyojin) ha sido considerado uno de los mejores animes de todos los tiempos, e incluso el mejor para muchos. La historia de Eren y su conflicto con los titanes ha mantenido a su enorme fanaticada al borde del asiento en cada temporada. Sin embargo, su final ha generado gran controversia. Ahora, The Last Attack llega a los cines con una nueva propuesta. ¿Realmente ofrece algo distinto o solo es una reedición en pantalla grande?
Primero, hay que aclarar un punto clave: cuando las promociones hablan de un “nuevo final”, en realidad se refieren a escenas extra que fueron agregadas a manera de epílogo. En esencia, Attack on Titan: The Last Attack es una proyección en cines de los episodios 88 (The Final Season Part 3) y 89 (The Final Season Part 4), sin alteraciones significativas en la narrativa. La película retoma el clímax de la historia: el Retumbar ha comenzado, con Eren y su Titán Fundador liderando una horda de titanes colosales hacia la destrucción total. Mikasa, Armin, Levi y los demás supervivientes de Paradis se embarcan en una misión suicida para detenerlo, buscando apelar a la humanidad de Eren.
A pesar de los esfuerzos de MAPPA por satisfacer a los fans con material extra, la historia sigue el mismo desenlace del manga. Quienes no simpatizaron con el final escrito por Hajime Isayama, probablemente sentirán la misma desilusión en el cine. Uno de los mayores problemas de la película es su duración: dos horas y media que pueden sentirse excesivas. Durante la función de prensa, algunos espectadores mostraron signos de fatiga en ciertas escenas de diálogo prolongadas o en tramas secundarias que no aportan demasiado al desenlace. Sin embargo, cuando la película acelera el paso, la acción y la tensión no decepcionan.
Si bien la animación en la última temporada fue criticada por el uso excesivo de CGI, en The Last Attack, MAPPA optó por reducir su uso y dar mayor protagonismo a la animación tradicional. Las secuencias de acción son impresionantes: los movimientos ágiles de la Legión de Exploración, la brutalidad de los titanes y la devastación del Retumbar se ven más espectaculares que nunca en la gran pantalla. El apartado sonoro también es sobresaliente, con una mezcla de sonidos que realzan la inmersión en la historia. Los detalles auditivos están tan bien trabajados que, en muchas ocasiones, los eventos se anticipan a través del sonido, como las pisadas de los titanes antes de que aparezcan en pantalla. Las explosiones y los golpes fuertes transmiten toda su potencia, generando una sensación de impacto que refuerza la tensión de la película.
El doblaje al español latino mantiene el elenco original de voces de la serie, encabezados por Miguel Ángel Leal, lo que garantiza una experiencia familiar para los seguidores de la franquicia. Destaca especialmente la interpretación de Armin (Héctor Ireta de Alba), quien tiene algunos de los momentos más emotivos de la película. Gracias a esta calidad de doblaje, los diálogos mantienen su fuerza dramática y se adaptan con naturalidad a la versión en español.
La respuesta a si vale la pena la película depende de qué tipo de fan seas. Si has seguido Attack on Titan durante años y quieres experimentar su final en una pantalla grande rodeado de otros fans apasionados, entonces la respuesta es sí. Por otro lado, si nunca te gustó el final del anime o esperabas una versión alterada, probablemente salgas decepcionado, ya que no aporta cambios sustanciales a la narrativa. Al final del día, lo más destacable de The Last Attack es su impacto visual y la emoción de ver el cierre de esta saga en un ambiente cinematográfico. Para los verdaderos fans, es una oportunidad de despedirse de la serie de una forma épica.
Eren Jaeger y compañía han atrapado a miles de espectadores en todo el mundo con todos los sucesos que acontecen en Shingeki no Kyojin (Ataque a los Titanes). Y este sábado, después de muchos capítulos que parecían apuntar al final definitivo de la historia, por fin podremos ver cómo termina aquella propuesta entre titanes que empezó hace unos 10 años. Hajime Isayama, artífice de la obra, ha publicado una entrada en la web oficial de Shingeki no Kyojin (vía GamesRadar+) que sirve tanto para agradecer el apoyo de la comunidad como para disculparse con los animadores del manganime.
"Han pasado 10 años desde que empezó el anime. Gracias a todos por manteneros con nosotros durante todo este tiempo. MAPPA probablemente esté pensando, 'Por favor, basta'. Lo siento, MAPPA. De verdad que lo siento. Incluso así, estoy muy emocionado por ver cómo se representará en el anime", explica el creador en su mensaje. Más allá de los que conocen el final por el manga de Shingeki no Kyojin, esto provocará decenas de especulaciones adicionales en la red. Por último, Isayama concluye su comunicado diciendo que "esta vez, por petición propia, he podido dibujar un poco del borrador hacia el final. A lo largo de los años, Shingeki no Kyojin ha publicado varios capítulos, temporadas finales y spin-off que explican el periplo de Eren Jaeger y el resto de personajes de la serie.

En 3DJuegos | "De verdad que lo siento". Allá por marzo de 2021, Hajime Isayama dio por finalizada una obra que ha marcado un antes y un después en la industria del anime: Shingeki no Kyojin. Sin embargo, parece que las aventuras de Eren Jaeger aún no han concluido. Será el 30 de abril de 2024 cuando se publique en Japón este Volumen 35, por lo que es probable que unas horas después del lanzamiento se pueda leer a través de diferentes páginas web oficiales especializadas en mangas.