El universo de Naruto, a través de su manga y sus secuelas, ha introducido un vasto repertorio de personajes con habilidades sobrenaturales, así como figuras extraídas del folclore japonés. En esta ocasión, nos adentraremos en el poder inherente de uno de los clanes más influyentes de la serie: el clan Uchiha, y su emblemática habilidad ocular, el Mangekyou Sharingan.
Este clan, afincado en Konoha, ostenta un poder codiciado por ninjas de todo el mundo: el Mangekyou Sharingan. Esta capacidad visual permite desatar un poder único, manifestado en diversas técnicas cuyos nombres evocan a deidades sintoístas.

Técnicas del Mangekyou Sharingan y su origen mitológico
La primera técnica, en orden cronológico dentro del mito sintoísta, es Kotoamatsukami. Esta habilidad de control mental comparte su nombre con el grupo de los cinco dioses primordiales que, según el sintoísmo, emergieron durante la creación.
A continuación, encontramos a Izanagi e Izanami, también nombrados como dos deidades importantes en la mitología japonesa. Según las leyendas, Izanagi e Izanami eran pareja y se les atribuye la creación de las islas de Japón y de otras deidades. De Izanagi, el varón, nacieron Amaterasu, Tsukuyomi y Susanoo, quienes a su vez dan nombre a tres técnicas dentro del universo de Naruto.
Amaterasu, Tsukuyomi y Susanoo: Dioses y Jutsus
Amaterasu, la diosa del sol, inspira una técnica que genera llamas negras, ardiendo con la intensidad del sol. Se especula que el color negro de estas llamas se debe a la disputa mitológica entre Amaterasu y su hermano Susanoo, tras la cual ella se encerró, sumiendo al mundo en oscuridad.
Tsukuyomi, el dios de la luna, da nombre a un jutsu capaz de generar alucinaciones en quien lo observa. En la trama, se busca proyectar este poder en la Luna para sumir al mundo en un sueño perpetuo. Es notable que estas técnicas oculares, Amaterasu y Tsukuyomi, surgieran de los ojos de Izanagi, a diferencia de Susanoo, que nació de su nariz.
Susanoo, por su parte, es el dios del mar y las tormentas en la mitología japonesa, conocido por su temperamento travieso y destructivo. En Naruto, este jutsu crea un espíritu humanoide gigante con forma de guerrero samurái que rodea y protege al usuario.

Finalmente, tenemos a Kagutsuchi, un jutsu exclusivo de Sasuke Uchiha que le permite controlar las llamas de Amaterasu, y que toma su nombre del hijo engendrado por Izanagi e Izanami.
La Evolución del Sharingan
La experiencia y el poder del Sharingan se determinan por la cantidad de "tomoe" (aspas) formadas alrededor de la pupila, siendo tres el número máximo. Para alcanzar este nivel, el usuario debe acostumbrarse a su uso, y con la práctica, sus habilidades y ventajas se fortalecen, permitiendo un uso prolongado y mejorando otras capacidades.
El nivel que supera al Sharingan de tres tomoe es el Mangekyou Sharingan, el cual se obtiene tras experimentar la muerte de un ser querido.

El Mangekyou Sharingan: Poder y Sacrificio
Para adquirir el Mangekyou Sharingan, el usuario debe afrontar la pérdida de alguien cercano, generalmente presenciando o experimentando este evento de primera mano. Con el uso constante, la visión del usuario se deteriora hasta la ceguera. Solo mediante el trasplante de otros ojos con Mangekyou Sharingan, preferiblemente de un familiar cercano, la visión puede restaurarse, otorgando un nuevo poder: el Mangekyou Sharingan Eterno.
Este trasplante requiere una relación de sangre entre el donante y el receptor, siendo común entre hermanos. Al realizarse, el usuario no solo recupera la visión, sino que obtiene un poder aún mayor. El diseño del Mangekyou Sharingan Eterno combina el del usuario con el del donante.
Usuarios Notables del Mangekyou Sharingan
- Indra Ōtsutsuki: Considerado el primer usuario del Mangekyou Sharingan, aunque sus habilidades específicas son desconocidas.
- Madara Uchiha: Activó el Mangekyou Sharingan y se convirtió en líder del clan. Para evitar la ceguera, trasplantó los ojos de su hermano Izuna, obteniendo el Mangekyou Sharingan Eterno. Su Susanoo es una entidad colosal con dos caras y un poder devastador.
- Izuna Uchiha: Segundo en despertar el Mangekyou Sharingan y segundo al mando del clan. Le cedió sus ojos a su hermano Madara para que evitara la ceguera.
- Obito Uchiha: Despertó el Mangekyou Sharingan tras presenciar la muerte de Rin. Dominó el Kamui, una técnica de espacio-tiempo que permite teletransportarse o teletransportar objetos a otra dimensión.
- Shisui Uchiha: Obtuvo el Mangekyou Sharingan tras la muerte de un amigo. Su habilidad más destacada fue el Kotoamatsukami, el genjutsu más poderoso, capaz de controlar mentes sin que la víctima se dé cuenta. Su Mangekyou Sharingan presentaba cuatro puntos.
- Itachi Uchiha: Despertó el Mangekyou Sharingan al presenciar el suicidio de Shisui. Utilizó el Tsukuyomi (genjutsu) y el Amaterasu (llamas negras inextinguibles). El uso de estas técnicas agotaba su chakra y su visión.
- Sasuke Uchiha: Despertó su Mangekyou Sharingan tras conocer la verdad sobre Itachi. Utiliza el Amaterasu con su ojo izquierdo y una variación de este con su ojo derecho. Tras trasplantar los ojos de Itachi, obtuvo el Mangekyou Sharingan Eterno, con un Susanoo más potente y un arco como arma.
- Shin Uchiha: Despertó el Mangekyou Sharingan en todos sus ojos implantados, utilizando telequinesis y ninjutsu de espacio-tiempo.
- Sarada Uchiha: En el anime, se muestra su Mangekyou Sharingan con la técnica Ōhirume, que invoca esferas de atracción gravitacional.
- Fugaku Uchiha: En el anime, despertó el Mangekyou Sharingan tras presenciar el sacrificio de un amigo.

El Sharingan como reflejo de la mitología japonesa
El Sharingan, y en particular sus evoluciones, se inspira profundamente en la mitología japonesa. Nombres de deidades como Amaterasu, Tsukuyomi y Susanoo se asocian con poderosas técnicas, reflejando las características y leyendas de estos seres divinos.
Amaterasu, la diosa del sol, se manifiesta en las llamas negras inextinguibles. Tsukuyomi, dios de la luna, se relaciona con poderosos genjutsu que alteran la percepción del tiempo y la realidad. Susanoo, dios del mar y las tormentas, da nombre a un imponente guerrero espiritual protector.
Otras técnicas como Kamui ("Poder de los Dioses" en mitología ainu) y Kotoamatsukami ("Dioses Celestiales Distinguidos") también tienen raíces en creencias y entidades sobrenaturales.
Incluso el concepto del Sharingan en sí mismo podría estar inspirado en el Satori, un youkai de alto nivel en la mitología japonesa conocido por su habilidad para ver la naturaleza espiritual de las criaturas y copiar sus habilidades.

El Impacto del Sharingan en la Trama
El anime de Naruto ha presentado una gran variedad de jutsus, y el Mangekyou Sharingan ha sido un recurso narrativo central. Su poder, sus implicaciones y su conexión con el destino de los personajes han sido elementos cruciales en el desarrollo de la trama.
La activación del Sharingan ocurre bajo emociones intensas, ligadas a la pérdida y la desesperación. Este vínculo emocional subraya la importancia del sacrificio y la carga que conlleva el poder para los miembros del clan Uchiha.

La capacidad de copiar técnicas, de comprender movimientos y patrones de chakra, así como de ejecutar genjutsu poderosos, convierte al Sharingan en una herramienta formidable. La hipnosis a través del contacto visual, descrita como "Ojo de hipnotismo", permite al usuario controlar a sus oponentes.
El uso del Sharingan, especialmente el Mangekyou, impone una gran tensión en el cuerpo y los ojos del usuario, llevando a la pérdida de visión. El Mangekyou Sharingan Eterno, obtenido mediante el trasplante de ojos, permite superar esta limitación, pero a costa de un profundo sacrificio y una conexión intrínseca con el legado familiar.
Mitología detrás de Naruto, ataques inspirados por nombre de dioses de la mitología japonesa.
El Sharingan de Sasuke, que adquirió la forma de una "Estrella de Seis Puntas" tras la muerte de Itachi, y su posterior evolución al Mangekyou Sharingan Eterno, es un claro ejemplo de cómo el poder y el dolor se entrelazan, permitiéndole alcanzar un nivel de habilidad comparable al del Sabio de los Seis Caminos.
El Sharingan, en sus diversas formas y evoluciones, no es solo una habilidad de combate dentro del universo de Naruto, sino también un vehículo para explorar temas profundos de la mitología japonesa, el sacrificio, la pérdida y la búsqueda de poder.