La shakshuka es un plato increíble que conquista paladares en el Medio Oriente y más allá. Se trata de una salsa de tomate especiada en la que se cocinan huevos, servida tradicionalmente con pan pita. Su riqueza visual se corresponde con su exquisito sabor, siendo un elemento esencial en el desayuno o brunch de muchos países de la región. Cada país aporta su toque particular a la shakshuka, utilizando sus propias recetas y especias distintivas.
La preparación de este plato es un arte que combina simplicidad y profundidad de sabor. Comienza con el sofrito de cebolla en aceite de oliva a fuego medio hasta que esté suave y traslúcida. Acto seguido, se incorporan los dientes de ajo y el concentrado de tomate, cocinándolos brevemente. La base se completa con tomates pelados y picados, que se dejan cocinar a fuego medio hasta que se ablanden, suelten su jugo y la salsa espese. La corrección del nivel de sal es crucial en este punto. Una vez la salsa ha alcanzado la consistencia deseada, se apaga el fuego y se crean pequeños huecos en ella para cascar los huevos. La sartén se vuelve a poner a fuego medio-bajo, se tapa y se deja cocinar los huevos hasta que las claras estén cuajadas y las yemas mantengan su punto líquido, al gusto del comensal.

El origen exacto de la shakshuka es un tema de debate. Algunas teorías la sitúan en Yemen, donde se sirve con sahawiq, una pasta verde caliente. Otra hipótesis sugiere que se extendió desde la Turquía Otomana hasta España y el Medio Oriente. Sin embargo, la presencia de ingredientes como los pimientos y los tomates, originarios de América y llegados al Viejo Mundo a través de los españoles, apuntan a un origen más probable en España. Claudia Roden, escritora especializada en gastronomía, menciona que los cocineros tunecinos a menudo añaden corazones de alcachofas, patatas y habas a la shakshuka. Es también un plato típico de Palestina e Israel.
En Israel, la shakshuka ha alcanzado el estatus de plato nacional, consumiéndose a cualquier hora del día. Su nombre, que en árabe significa "todo mezclado", describe perfectamente la esencia de este plato. La versión israelí, aunque comparte similitudes con el pisto manchego por su base de pimientos, berenjena y tomate, se distingue por el uso de especias que le otorgan un sabor y aroma únicos. Se prepara a fuego lento, comenzando con los vegetales y las especias, y una vez guisados, se agregan los huevos.

La versatilidad de la shakshuka permite diversas variaciones. Se puede preparar con pimientos verdes, otras especias o incluso sustituyendo los huevos por tofu. La base de salsa de tomate especiada es ideal para preparar con antelación, ya que puede conservarse en la nevera hasta 5 días o congelada hasta por 3 meses, facilitando su consumo en cualquier momento.
Tradicionalmente, la shakshuka se corona con hojas frescas de cilantro o culantro, aunque también se puede usar perejil. Algunas recetas optan por la rúgula o rúcula baby para un toque diferente y delicioso. Opcionalmente, se pueden añadir ingredientes como queso feta, labneh (una especie de yogur griego con queso), tofu, kefir o queso fresco para enriquecer el plato.
Preparación Detallada de la Shakshuka
Para elaborar una deliciosa shakshuka, se requieren los siguientes ingredientes:
- 500 gr de tomates frescos (pelados o sin pelar, o tomates de lata)
- 1 huevo por comensal (o dos si se desea más contundencia)
- 2 cucharaditas de pasta de tomate concentrado
- 1 o 2 dientes de ajo
- 1 cucharada de pimentón dulce
- 1 pimiento verde y otro rojo pequeño (opcional)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Comino
- Perejil (o cilantro)
- Opcional: Tofu, Kefir o queso fresco en cubitos
Instrucciones:
- Picar finamente los tomates, los ajos y los pimientos.
- En una cacerola, calentar aceite de oliva y sofreír los ingredientes picados junto con la pasta de tomate concentrado, el pimentón y sal.
- Dejar hervir a fuego lento durante unos 30 minutos, sin tapar, para que la salsa espese. Remover ocasionalmente.
- Una vez espesa, pasar la salsa a una sartén engrasada y poner a fuego lento. Añadir comino y dejar hervir unos minutos más.
- Hacer huecos en la salsa y cascar un huevo en cada uno.
- Tapar la sartén y cocinar a fuego medio-bajo hasta que las claras estén cuajadas y las yemas líquidas.
- Servir caliente, decorada con cilantro fresco, aritos de cebolla morada y queso feta si se desea.

Este plato, parecido en cierta manera al pisto tradicional español, ofrece una explosión de sabor gracias a la cuidadosa selección de especias como el comino, el pimentón, la canela y la nuez moscada. La adición de tomate concentrado aporta una profundidad de sabor extra que realza el plato.
La shakshuka se suele servir en la misma sartén en la que se cocinó, ocupando un lugar central en la mesa, y se acompaña de pan pita recién hecho, perfecto para mojar en la deliciosa salsa.
SHAKSHUKA EL DESAYUNO MÁS DELI Y FÁCIL DE PREPARAR!
La shakshuka es una opción culinaria vibrante y sabrosa, ideal para cualquier momento del día. Su facilidad de preparación, sus ingredientes básicos y su delicioso resultado la convierten en un plato imprescindible en la gastronomía del Medio Oriente y una delicia para descubrir en casa.