Salón del Cómic de Barcelona: Un Viaje a Través de la Historia y la Evolución del Noveno Arte

El Salón del Cómic de Barcelona, conocido oficialmente como Cómic Barcelona, es uno de los eventos que más personas consigue atraer cada año.

Barcelona siempre ha sido una ciudad muy literaria y creativa, por lo que no es de extrañar que su relación con el mundo, o mejor dicho, Universo del Cómic, venga de lejos.

Ficomic (Federación de Instituciones Profesionales del Cómic), es una asociación sin ánimo de lucro fundada en el año 1988 por los gremios de libreros, editores y distribuidores de Cataluña. Además, es la entidad que, desde el año 1989 y hasta la fecha, organiza el Salón del Cómic de Barcelona.

El Salón Internacional del Cómic de Barcelona nació el 1981, sumándose al clima de efervescencia que el cómic adulto había logrado en Europa en 1970. A nivel nacional, el final de los años 1970 estuvo marcado por la eclosión de revistas y cómics destinados al público adulto y de género underground. Fue en este contexto de auge del cómic que surgió el Salón del Cómic, que no por casualidad tuvo sede en Barcelona. La Ciudad Condal alojaba 400 de un total de 600 profesionales con los cuales a la época contaba el sector del cómico y la ilustración a nivel estatal.

La primera edición se denominaba todavía Salón del Cómic y de la Ilustración de Barcelona y no fue hasta el 1988, después de una pausa de 2 años sin celebrarse, que el certamen barcelonés del noveno arte adquirió el nombre definitivo de "Salón Internacional del Cómic de Barcelona", el cual ha prevalecido a largo plazo. La sexta edición, pues, puso fin a la inconstancia en la denominación que había presidido las 5 primeras ediciones del festival.

El proceso constitutivo del Salón, que cerró con la primera edición de 1981, duró aproximadamente 2 años. No obstante, las desavenencias internas del comité organizador desembocaron en un cisme que casi tuvo como consecuencia la celebración paralela de dos ferias del cómic: el "1r Salón Internacional del Dibujante de Cómic y Artes Gráficas de Sitges" y el 1r Salón del Cómic y de la Ilustración de Barcelona, ambos planificados por mayo, con pocos días de diferencia entre su celebración. La duplicidad sólo se pudo evitar a última instancia, quedando suprimido el Salón de Sitges a favor del Salón con sede a Feria de Barcelona.

El Salón se planteó como un acontecimiento multifacético. Aspiraba a ser una feria profesional con el objetivo de fomentar la contratación comercial entre los editores mundiales, potenciar la industria de las artes gráficas y favorecer la exportación de obras originales e impresas. También, quería ser un lugar de encuentro por los profesionales del sector y una plataforma de lanzamiento y comercialización por los artistas noveles.

Las 5 primeras ediciones, bajo la dirección de Jesús Blanco, se celebraron a Feria de Barcelona. Inicialmente, como certamen independiente y ya el 1985 como actividad oficial incorporada en el marco de la Feria y gestionado directamente por Feria de Barcelona. Fue precisamente este último cambio que generó una discordia entre los expositores y la Feria, propiciando el fin de su colaboración. El último día del certamen, los expositores publicaron un comunicado de agravios contra la Feria, a la cual responsabilizaban, entre otros, de carencia de publicidad, de una carencia de segurerat que permitió la desaparición de originales, y de carencia de un acto de inauguración y clausura oficiales.

No obstante, fue por motivos presupuestarios que durante los dos siguientes años, entre 1986 y 1987, el Salón no se celebró. Las negociaciones con la Generalidad de Cataluña y el Ayuntamiento de Barcelona para asumir la financiación del Salón permitieron que la celebración del certamen barcelonés del 9è arte se pudiera reeditar a partir de 1988, con un presupuesto de 30 millones de pts.

El nuevo Salón post-ferial, bajo las riendas de Joan Navarro, que se estrenaba como coordinador, aportó aire fresco al Salón, que por fin se dotó de las señas de identidad que lo han caracterizado a largo plazo. Por un lado, el certamen de la viñeta se desprendió del término "ilustración" y, a partir de la sexta edición, adoptó el nombre definitivo de "Salón Internacional del Cómic de Barcelona", que ha prevalecido a largo plazo. Por otro lado, el nuevo Salón perdió su comité organizador para pasar a ser exclusivamente organizado por Ficomic, una institución que venía de nacer.

El Salón de Navarro arrinconó los efímeros Premios Ciudad de Barcelona, que se habían entregado desde 1984 a 1986, e instauró los galardones que se continúan entregando hasta hoy día: el Gran Premio del Salón, el premio a la Mejor Obra y el premio al Autor Revelación.

El renacido Salón abandonó Feria de Barcelona para pasarse a celebrar a los Astilleros, donde estuvo 3 años, hasta el 1990. Los principios de los años 1990 estuvieron marcados por la inestabilidad del Salón en cuanto a su ubicación. La 7a edición (1990) todavía tuvo lugar en los Astilleros de Barcelona, para mudarse seguidamente al mercado del Borne, recinto que acogió las tres ediciones siguientes, de 1991 a 1993.

Mapa de Barcelona con la ubicación de Fira de Barcelona y los Astilleros

A partir de 1991 el Salón estrenó la figura de país invitado. El primer huésped fue el cómic británico, exhibido en la exposición "God save the cómics". Alemania fue la invitada a la siguiente edición, el 1992, con una exposición dedicada a 15 de sus dibujantes más vanguardistas. La siguió Japón el 1993, que fue el país invitado de la 11a edición.

Las exposiciones "Couleur directo" y "Le París de Tardé" exhibieron los autores más destacados del cómic francés, como Enki Bilal, Varenne, Moebius o Jacques Tarde, entre otros.

Uno de los grandes protagonistas del Salón de la década de los años 1990 fue el manga, que progresivamente había ido logrando popularidad con cómics como Akira o Gon y con animes como Dr. Slump o Bola de Dragón, emitida desde 1990 por Tv3 y acontecida un fenómeno social en Cataluña. La serie de Akira Toriyama fue la gran estrella del 10º Salón, celebrado el 1992. Gracias a la exposición sobre Bola de Drac, dedicada a analizar el fenómeno social originado en Cataluña, la organización contaba incluso con lograr un récord histórico de asistencia y llegar a los 100.000 visitantes.

El imparable incremento del interés por el manga derivó en el nacimiento de un propio certamen que se independizó del Salón del Cómic.

Joan Navarro abandonó el Salón en 1994, después de haberlo coordinado a lo largo de 7 ediciones. El legado de Navarro fue un Salón consolidado y convertido en un fenómeno de masas, que en cuestión de una década había conseguido pasar de los 20.000 visitantes de 1983 a los 80.000 de la edición de 1994. Algunas exposiciones destacadas de la era Navarro fueron la dedicada a The Spirit o a Bugs Bunny. Por un lado, la 8a edición rindió homenaje al antihéroe de Will Eisner, creado el 1940, y que celebraba su 50º aniversario. De la otra, el 9º Salón no pasó por alto la efeméride de Bugs Bunny, que el 1991 celebraba también 50 años.

Cartel de una edición del Salón del Cómic de Barcelona con Bugs Bunny

De 1995 a 1996, Carles Santamaría asumió la dirección del Salón durante dos ediciones y volvió a la dirección a partir del 2007 y hasta el 2017. La breve primera etapa de Santamaría destacó por dos de las exposiciones más entrañables de la década, la conmemoración del primer centenario del cine en 1995, y la conmemoración del nacimiento del cómic, en 1996.

En cuanto al cine, la exposición "Comicfilm" mostró la relación entre cine y cómic, haciendo un repaso a populares personajes que han pasado de un medio al otro. Entre los protagonistas, figuraban Batman, Supermán, Terminator, Astérix, Lucky Luke, Tintin o Mortadelo y Filemón. Por lo que hace al cómic, en plena polémica sobre la fecha de nacimiento del 9º arte, personificada con la disputa entre Rodolphe Töpffer y Richard F. Outcault, el 14º Salón aprovechó la ocasión para organizar la exposición "100 tebeos para un centenario".

A partir de la edición de 1997, bajo la nueva coordinación encabezada por Jordi Sánchez, el Salón quiso volver a sus orígenes, otorgando un toque más alternativo al certamen. La siguiente edición, de 1998, estuvo marcada por el luto del mundo del cómic, que lloraba por la muerte de Josep Toutain en 1997. El editor catalán había sido un gran impulsor del Salón y había estado presente desde su nacimiento el 1981. El 16º Salón le rindió homenaje a través de una exposición que mostró sus diversas facetas, como ilustrador, como editor y como gran impulsor y referente del cómic nacional. Coincidencias del destino, la otra exposición del Salón fue dedicada a dibujantes autóctonos que triunfaban en el mercado estadounidense ilustrando cómics de superhéroes. Fue gracias a Josep Toutain que esta gesta había logrado un apogeo en 1970, por su frenética actividad como promotor de dibujantes y exportador de cómics en los Estados Unidos.

En el 17º Salón, en 1999, la periodista Pilar Gutiérrez se estrenó como coordinadora, en una edición que destacó por el homenaje a Víctor Mora, ganador del Gran Premio de 1998; y la exposición con originales de Peter Bagge, ganador del Premio a la Mejor obra extranjera también en la anterior edición.

La edición de 2017 tuvo 118.000 visitantes y ocupó un espacio de 50.000 metros cuadrados, un 10 por ciento más que el 2016, logrando así un nuevo récord de espacio. La exposición más destacada fue dedicada a la aviación y contó con varios ejemplares de aviones reales, pertenecientes a diferentes épocas, aparecidos a menudo en cómics de temática aeronáutica. La exposición hizo de vínculo entre destacados cómics de aventuras como Tanguy te Laverdure de Charlier y Uderzo, el clásico Hazañas Bélicas de Boixcar o las batallas aéreas del cómic Le Piloto à el Edelweiss de Yann y Romain Hugault. Otra gran exposición fue la dedicada a la revista TBO, que el 2017 celebró su centenario. La muestra incluyó un apartado especial dedicado en la obra de Josep María Blanco, ganador del Gran Premio del Salón de 2016 y autor capital del TBO.

Aviones reales expuestos en el Salón del Cómic de Barcelona

Los premios del Salón se otorgan desde 1988 a las obras más destacadas que hayan sido editadas en España en el curso del año anterior en las diferentes categorías (Mejor obra de autor español, Mejor obra extranjera, Autor revelación y Mejor fanzine).

Premios Destacados del Salón del Cómic de Barcelona

Año Mejor Obra de Autor Español Mejor Obra Extranjera Autor Revelación
1999 Lope de Aguirre Ramón F.
2003 Los Reyes Elfos
2004 Los Reyes Elfos Enrique V.
2004 Los Reyes Elfos Lucifer
2006 Blacksad 3
2007 Los Reyes Elfos
2009 Jazz Maynard Spiderman. Un día más (Joe Quesada / J. M.)
2010 El increíble Hércules
2015 Saga (Brian K.)
2016 Ekhö Mundo Espejo 3
2018 El arte de Charlie Chan Hock Chye
2019 ¡Universo!
2024 Durante la tormenta (Pablo R.)

COMIC BARCELONA (hasta 2019 conocido como Salón del Cómic) es la cita anual imprescindible para los amantes de los tebeos, la novela gráfica y la ilustración, y para todos los que quieran descubrir nuevas experiencias ligadas a la viñeta. Exposiciones, talleres, concursos, visitas de autores, conferencias... COMIC BCN es el evento del sector más importante del país con más de 100.000 visitantes en cada edición, casi 200 expositores y decenas de invitados nacionales e internacionales. En 3 días todo lo que los amantes del cómic esperan encontrar y mucho más.

Los amantes de las viñetas siempre están expectantes a que llegue la primavera, y la razón es mucho más geek que la llegada del buen tiempo: alrededor de estas fechas se celebra el salón del cómic. El cartel de este año también es un estallido de primavera y una demostración de la apuesta por una mirada abierta y contemporánea del cómic en esta edición. Una de las principales novedades de esta edición es la incorporación de un enfoque amplio hacia la cultura pop asiática con el objetivo de dar visibilidad a las crecientes tendencias creativas orientales.

Las exposiciones ocupan un lugar central dentro del festival. Esta edición incluye muestras dedicadas a Carlos Giménez, Paco Roca y Ken Niimura, así como una propuesta centrada en el universo visual de Wooh Nayoung. Estas propuestas conviven con actividades paralelas que van desde mesas redondas y presentaciones hasta espacios inmersivos y familiares como Comic Kids, donde el cómic se transforma en experiencia. ¡Una oportunidad fantástica para disfrutar del noveno arte en plena efervescencia!

Ilustración de Comic Kids, área para niños en el Salón del Cómic

El Salón del Cómic de Barcelona es un certamen anual que reúne a autores, editores y lectores de cómic. Se celebra en Barcelona desde 1981, con la excepción de los años 1986 y 1987, cuando se anuló por motivos presupuestarios. Durante el Salón, un jurado especializado concede varios premios que reconocen la calidad y la creatividad en el mundo del cómic. El Salón no sólo es un espacio para la competición, sino también una gran oportunidad para la interacción entre profesionales y aficionados. Los visitantes pueden disfrutar de charlas, mesas redondas y presentaciones de autores, así como de numerosas actividades relacionadas con el mundo del cómic.

La gran mayoría de sus fieles visitantes proviene de la ciudad o provincia de Barcelona. Comprando las entradas online, también os podréis evitar la desagradable sorpresa de llegar a las taquillas y ver que ya no quedan entradas. Dada la gran afluencia y la dificultad a la hora de moverse por los alrededores, no es lo más aconsejable desplazarse en coche. Por lo que respecta a las motos, se pueden aparcar en la calle, aunque es aconsejable hacerlo a una distancia considerable de las dos Torres Venecianas, situadas junto a la Plaza de España.

Sin lugar a dudas, uno de los atractivos que ofrece el Salón Internacional del Cómic de Barcelona, es el gran ambiente que se respira durante los días que dura.

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