La vida de Lucy Heartfilia, maga celestial de Fairy Tail, se vio envuelta en un peculiar misterio: su ropa interior comenzaba a desaparecer sin dejar rastro. No se trataba de un problema de tamaño, pues sus tangas y sostenes ya eran lo suficientemente pequeños, sino de una alarmante disminución en su cantidad.
Lucy, meticulosa en sus cuentas, llevaba un registro de cada prenda íntima que destruía en batalla. Sin embargo, las desapariciones ocurrían en el tiempo en que tendía su ropa para secarse. Usualmente, desde hacía unos meses, siempre faltaba una pieza. Al principio, Lucy consideró la posibilidad del viento, pero pronto descartó esta idea, ya que solo desaparecía ropa interior y no otras prendas de vestir. Las pinzas de la ropa, además, aparecían en el suelo, apiladas como si alguien las hubiera arrojado a propósito.
La siguiente hipótesis de Lucy apuntaba a un pervertido. Sin embargo, este no podía ser un intruso cualquiera. Lucy vivía en el último piso de un edificio y tendía su ropa en la azotea. Las construcciones vecinas eran demasiado bajas para facilitar una escalada hasta su ropa. Esto la llevó a sospechar de magos pervertidos.
Aunque existían muchos magos pervertidos que podrían ser candidatos, Lucy no estaba completamente segura de que fueran miembros de Fairy Tail. No era por falta de confianza, sino porque ya llevaba tiempo en el gremio como para que recién ahora decidieran robarle sus bragas. Además, ya la habían visto desnuda en varias ocasiones, ¿no sería más sencillo tomarle fotos directamente?
A pesar de sus dudas, Lucy no descartó a ningún miembro del gremio. Sospechaba de Natsu, quien parecía desinteresado en la desnudez; de Gray, quien odiaba la ropa; e incluso del Maestro, quien podría tener fetiches extraños por las noches. Incluso las mujeres del gremio cayeron bajo su escrutinio. Heartfilia vigilaba atentamente a sus compañeros, instalando trampas en su apartamento y pasando noches en vela, esperando atrapar al ladrón. Sin embargo, cuanto más se esforzaba Lucy, más ingenioso se volvía el ladrón, y sus sujetadores y tangas seguían desapareciendo. Lucy no podía permitirse gastar todos sus ahorros en ropa interior de diseñador, que era cara y exclusiva.
Pasaron semanas, y Lucy seguía sin sospechosos concretos, con sus ahorros menguando y el ladrón habiendo robado ya todas sus bragas y sujetadores, incluso aquellos con los que dormía. Lucy se sentía ultrajada, como si le hubieran hecho algo peor que verla desnuda o manosearle los senos. No quería salir de su casa ni ver la luz del día, pero Natsu llegó, interrumpiendo en su hogar como de costumbre, haciendo escándalo y paseándose como si fuera su propia casa. Le anunció que tenían una misión, que se irían por una semana y que no había tiempo para empacar nada; se iban de inmediato.

Lucy tuvo que dejar su casa, arrastrada por Natsu, sin ropa interior y sintiendo una vergüenza que la consumía. Natsu solo la arrastraba con una sonrisa en la cara, mientras Happy se reía a carcajadas sin que ella supiera por qué. Lucy descubrió el motivo de su risa cuando, al cabo de la semana, se dio cuenta de que había estado desnuda alrededor de diecisiete veces durante la misión. Escuchó a Natsu comentarle a Happy: "Te lo dije. Es más fácil desnudarla si no usa ropa interior abajo".
¡Ese descarado pervertido era Natsu!

Lucy se sintió furiosa.
Crónicas de Dos Potencias - Capítulo 9: Agresión no provocada
Lucy suele vestir ropa elegante y femenina, a menudo con minifaldas, blusas escotadas y tacones altos.
Intercambio de Ropa en Fairy Tail:
- Gray se pone la ropa de Natsu: Cierto día, Gray pregunta desesperadamente dónde está su ropa mientras se pasea en ropa interior por el gremio. Al no encontrarla, decide ponerse otra ropa y, al verlo, Lucy se da cuenta de que se ha puesto la ropa de Natsu.
- Los magos de Fairy Tail intercambian sus atuendos: Erza se acerca al escuchar el alboroto y, al comprender lo que ocurre, decide que es una buena idea cambiarse de ropa. Por ello, decide cambiar su atuendo con el de Lucy, quien no puede soportar el peso de la armadura. Wendy le dice a Erza que le queda muy bien la ropa de Lucy y, al escucharla, Erza decide intercambiar su ropa con ella.

El vestido de Lucy consta de tres partes: la primera es una blusa de cuello alto que deja al descubierto el pecho y la espalda de Lucy, con un listón que se sujeta en forma de moño en el cuello. La parte baja es una pequeña falda con cortes en forma de flor, que muestra la ropa interior en la parte frontal. La parte trasera tiene cortes más largos, cubriendo un poco más. La segunda parte son las mangas del vestido, que no se unen a éste, van desde debajo de los hombros de Lucy hasta su muñeca. La parte superior de estas mangas también presenta cortes en forma de flor y ondas que decoran a mitad de las mangas. Está equipado con un arco y una flecha cuya parte superior tiene forma de estrella, acompañado de un peinado de coleta atada con un listón.

La personalidad de Lucy es alegre, optimista y bondadosa. Es muy sociable y le encanta conocer gente nueva. También es una soñadora y tiene una gran imaginación.