La fascinante historia de los héroes del tebeo español

El tebeo, también conocido como cómic, tiene una larga historia en España que se remonta a principios del siglo XX. En sus inicios, los cómics en España se centraban en temas humorísticos y políticos. La revista TBO, lanzada en 1917, fue una de las primeras en popularizar el género humorístico en el país. Otras publicaciones notables de la época incluyen La Risa, La Traca y Don José.

La historia del cómic en España puede remontarse muy atrás en el tiempo, dependiendo de lo que se entienda por historieta. Por ello, y al igual que sucede en otros países europeos, existe una fuerte controversia sobre cuál fue el primer cómic autóctono, llegándose a citar las Cantigas de Santa María, realizadas probablemente entre 1260 y 1270 por el taller de Alfonso X «el Sabio» como tales. Los antecedentes de la historieta en España se remontan a las aleluyas (o auca en catalán) del siglo XVIII, composiciones impresas con viñetas acompañadas de textos rimados.

Desde la aparición del primer tebeo, Dominguín, en 1915, Barcelona ha sido la principal productora de los mismos. Es en los años 30 cuando se populariza por fin el medio, logrando TBO una tirada de 220 000 ejemplares en 1935.

Primeras portadas de tebeos españoles

La "Edad de Oro" y la diversificación de géneros

Tras la Guerra Civil, la dictadura franquista impuso una estricta censura que condicionó la producción cultural. No obstante, las décadas de 1940 y 1950 son consideradas la "edad de oro" del cómic español. La transición a la democracia propició una apertura cultural que se reflejó en la historieta. Surgieron revistas como El Víbora, Totem y Cairo, que promovieron un cómic más experimental y dirigido al público adulto.

Los primeros tebeos de principios del siglo pasado, igual que los periódicos para la infancia decimonónicos, difundían una ideología burguesa y tenían una intención moralizante, dirigiéndose a los hijos de las clases altas, aunque ya no exclusivamente de dirigentes, sino también de la alta burocracia y grandes negocios. Durante los primeros años del franquismo, fray Justo Pérez de Urbel resolvía las solicitudes de autorización de nuevos tebeos que llegaban a la Vicesecretaría de Educación Popular de FET y de las JONS, clasificándose la mayoría como publicaciones unitarias, lo que perjudicaba su periodicidad.

Los tebeos de humor fueron los primeros en aparecer en nuestra historia y los más longevos e importantes: TBO, Pulgarcito, Pumby, El DDT o Jaimito. Son tebeos de humor cotidiano algo crítico (Pulgarcito) o temática fantástica (Hipo, Monito y Fifí). Junto con el del humor, el género más importante por la calidad y cantidad de títulos son los tebeos de aventuras. Se consideran tebeos de aventuras los géneros histórico, bélico, ciencia ficción y fantástico, policiaco, del Oeste y las aventuras exóticas. En este apartado se incluyen tanto las revistas (Chicos, El Coyote, Futuro) como los cuadernillos apaisados de aventuras (El guerrero del antifaz, Hazañas Bélicas, Aventuras del FBI, El Capitán Trueno o Diego Valor).

Se revisa un fenómeno muy importante en la historia de los tebeos: la consolidación de “los tebeos confesionales”. Algunos son financiados directamente por el régimen político del momento o por instituciones religiosas que intentaban adoctrinar a niños y jóvenes. El cuarto gran género de los tebeos es aquel dirigido sobre todo a niñas y jovencitas, que narraban relaciones sentimentales intentado marcar y reforzar unos patrones ya desfasados para la mujer, como el de madre y ama de casa (Mis Chicas, Azucena, Florita, Sissi o Claro de Luna). Paralelamente, se muestran los primeros tebeos de “liberación femenina” en los que la heroína tiene un trabajo concreto (como Lilian, azafata del aire o Mary Noticias).

Personajes icónicos del tebeo español

Superhéroes ibéricos y la influencia internacional

El tebeo, también conocido como cómic, tiene una larga historia en España que se remonta a principios del siglo XX. En sus inicios, los cómics en España se centraban en temas humorísticos y políticos. La revista TBO, lanzada en 1917, fue una de las primeras en popularizar el género humorístico en el país. Otras publicaciones notables de la época incluyen La Risa, La Traca y Don José. En la década de 1940, el régimen franquista restringió la producción de cómics, y muchos artistas se vieron obligados a emigrar. A pesar de las limitaciones impuestas, los tebeos siguieron siendo populares en España durante la década de 1950, con publicaciones como Pulgarcito, Tío Vivo y Pumby.

En la década de 1960, los cómics de superhéroes de Marvel comenzaron a ser importados a España y se volvieron muy populares entre los jóvenes. A mediados de los años 70, la Editorial Bruguera lanzó la revista Mortadelo y Filemón, que se convirtió en un gran éxito y ha continuado siendo popular hasta el día de hoy.

La historia del tebeo español no es la que les han venido contando durante años… Para muestra el botón que viene hoy al Desván: una galería de superhéroes, esas criaturas improbables y pelín prepotentes que todo el mundo toma por norteamericanas. Antes de saberse tal y lucir el reglamentario pijama multicolor, el superhombre ibérico anidó en los predios elegantes y desquiciados del folletín. Vistió bata blanca y frecuentó probetas ejerciendo de científico de imposibles inventos que le situaron muy por encima del común de los mortales. Y fue bárbaro ceñudo de músculo y espada, gustando ya como sus descendientes de solventar sus fantásticos conflictos a palo limpio. Antes de conseguirlo, encarnó en tebeos, en novelas y filmes olvidados.

Mack-Wan el Invencible fue, casi con seguridad, el primer superhombre español. Lo publicó Marco, el empresario de las más modestas ediciones de tebeo y literatura popular, un señor de Cataluña que había comenzado como mozo de almacén de la casa Vecchi, aprendiendo así desde la base el negocio, su carácter y su cicatería.

Folletín de desquiciada fantasía, El último vampiro lo publica en dieciséis fascículos la barcelonesa editorial Marco en la primera mitad de los años treinta. Hay superhombres con estilo que abominan el igualitario pijama de colorines y optan por uniformes más acordes con su categoría social. No se dejen engañar por un ojo perezoso y fíjense en las maravillas de esta portada: Titán no es un vulgar caballero de armadura, sino un robot gigante que funciona mediante magia; residente en una jungla de folletín poblada por encapuchados, es entregado a un niño de lo más formal en forma de miniatura dentro de una retorta de cristal, de la que saldrá hecho un coloso para impartir su particular justicia. Las enloquecidas peripecias de Titán inauguraron la Serie Fantástica de Aventuras y Viajes publicada por editorial Bruguera en 1945.

No encontrarán ustedes, por más que se esfuercen, superhéroe tan educado como “S”. Este superhombre de capa y chistera fue concebido en 1947 por el guionista Canellas Casals, viejo conocido de esta página, escritor de folletines como El último vampiro o Un viaje al planeta Marte. Serra Massana ilustra sin estridencias, Canellas cuenta prodigios que ya en los cuarenta suenan antañones. Apareció “S” en su propia revista, editada por Ediciones TBO, un bastión contra el lenguaje apresurado y funcional que caracteriza al resto de tebeos españoles. Un superhéroe olvidado, digno sin embargo de eterno recuerdo, testimonio de modos elegantes y pausados hoy desgraciada y definitivamente caducos.

Águila Negra fue una serie concebida y editada en plena posguerra, en 1948, procedente de los talleres gráficos de editorial Bruguera y con un tema y una imagen que rebosan modernidad por los cuatro costados. Miguel Ripoll Guadayol, uno de los más olvidados genios de nuestra historieta, fue su creador gráfico. Firmaba Ripoll G.; dueño de trazo sintético e inquieto, su obra se dispersa en publicaciones como Florita, la revista de las niñas y jovencitas, o El Coyote, también semanario editado por Germán Plaza donde tuvo que vérselas con otro superhombre de andar por casa, Kay y el Lagarto Humano. Don Rafael González, el Hombre para Todo de Bruguera, el guionista sombrío y tenebroso que crease los horrores del Inspector Dan, ideó este proyecto. Con un aire netamente pulp en el que resuenan los ecos de La Sombra, Los Vampiros del Aire y otros clásicos, venía al mundo en 1950 El Misterioso X, de la mano de Manuel Gago, para combatir en la moderna urbe a toda clase de villanos disfrazados, robots asesinos, sectas orientales, sabios tronados y demás amenazas folletinescas.

López Hipkiss imaginó para su colección pulp ‘El Encapuchado’ un universo cerrado, poblado por superhombres y sobre todo superheroínas, en un tiempo tan antipático para todo ello como 1948, a contrapelo, como digo, de todas las rancias normas sociales del momento. Este huraño y malencarado Hombre de las Nieves, a quien agradezco que cubra púdicamente sus vergüenzas con moderno calzoncillo, fue avistado en el Himalaya en 1958 por Átomo Kid, el héroe científico de la era atómica cuyas peripecias documentase para ediciones Toray el dibujante Braulio Rodríguez, “Bayo”.

Ni Marvel ni DC ni gaitas: mis superhéroes preferidos son los de segunda mano. Y si son de raigambre ibérica, muchísimo mejor. Este Superhombre nació en 1957 en Barcelona y fue muy popular hasta su desaparición un par de años más tarde. El guionista Joan Llarch y el dibujante Juan Giralt Banús fueron los padres del Superhombre, hijo espurio de Supermán y El Capitán Marvel.

Aborrecido por los puretas, que desconocen su prolífica obra, denostado por los que sólo ven en él al mediocre continuador de El Capitán Trueno, Juan Martínez Osete es un currante del tebeo. Se despachó él solito unos cuantos miles de páginas distribuidas en casi treinta colecciones de aventuras. Y demostró con creces la sinceridad de su estilo, ingenuo y entregado a la causa del género. Hagan boca hoy con este superhéroe, Rock-Robot, con nombre de grupo de tecno pop de los ochenta, insólito en el panorama español.

Nada mejor para recuperar el optimismo que encomendarse al amparo del que fuese el más grande de cuantos super cuadrúpedos ibéricos en España han sido: Super Pumby. Un poco de zumo de naranja como elixir mágico que le otorga sus poderes, un petardo por emblema, una capa como la de Supermán y hala, a derrotar a pedrada y puñetazo a cuanto monstruo se ponga por delante. La encarnación superheroica de Pumby, creada por José Sanchis en 1961, nace de la fascinación que Supermán ejercía sobre el dibujante.

Comparativa de superhéroes españoles y americanos

La evolución del tebeo a cómic y la novela gráfica

En la década de 1980, el cómic español experimentó una renaissance, conocida como la “Edad de Oro del Cómic Español”. Artistas como Carlos Giménez, Paco Roca y Max comenzaron a publicar trabajos innovadores y ambiciosos que abarcaban temas como la historia, la política y la identidad nacional. En la década de 1990, la popularidad de los tebeos en España disminuyó, en parte debido al aumento de la televisión y los videojuegos.

El año 1975 marca una clara línea divisoria en la historia del tebeo. La tendencia a un realismo creciente, la mayor perfección del dibujo y la mejora técnica de las publicaciones se ven entonces reforzadas por un mayor realismo y por una clara vocación de crítica social. Los cómics desplazan definitivamente a los tebeos, y el género, que había vivido de espaldas a la cultura, despreciado por los intelectuales, coquetea con otras formas de arte alternativo. España se abre definitivamente a las influencias foráneas, especialmente francesas y belgas, y los artistas nacionales comienzan a dibujar para editoriales extranjeras. Muchos de ellos, gracias a la excepcional calidad de sus trabajos, comienzan a residir en ciudades tan emblemáticas para la evolución del cómic contemporáneo como Londres o París.

En el siglo XXI, el cómic español ha experimentado una renovación, con la aparición de nuevos autores y la consolidación de la novela gráfica como formato. Además, iniciativas como el Premio Nacional del Cómic, establecido en 2007, han contribuido a la valorización del medio.

Estados Unidos es, sin duda, el país en el que se desarrolla el cómic como medio de masas. Fueron los grandes propietarios de la prensa de finales del siglo XIX, William Randolph Hearst y Joseph Pulitzer quienes, gracias a su rivalidad, hicieron posible que se popularizaran los primeros personajes y series de cómic en sus periódicos. Veremos, por ejemplo, algunos cómics que se publicarán durante la denominada Edad de Oro (Golden Age) que recoge aquellos cómics publicados entre 1938 y 1956, 18 años en los que el cómic se popularizó y se convirtió en una verdadera industria cultural. También incluiré títulos del cómic underground y el cómic independiente.

Otro de los focos de influencia del cómic actual, al menos en España, viene del denominado cómic franco-belga. Incluyo algunas obras que se empiezan a hacer en Europa y que muy pronto tendrán una personalidad propia. Francia hoy día, debido a su inicial proteccionismo particular, es uno de los países europeos con mayor tradición en cómic. La bande dessinée, (BD en sus siglas) es un gran referente en España, país cuyos tebeos no incluyo aquí (pese a ser europeos) ya que dedicaré un apartado específico más abajo al tebeo español.

La industria del Manga japonés es la más potente del cómic internacional. A pesar de llegar tarde a Europa (a España llegó en los años 80 y 90), sus aficionados (otakus) se cuentan por millones. No podemos negar el enorme atractivo que tienen los Manga entre los y las adolescentes de todo el mundo, posiblemente debido, entre muchas otras cosas, a que en Manga se puede encontrar cualquier tema imaginable. España, tras Francia, EE.UU. y el propio Japón, es uno de los países donde más Manga se consume. Además de la industria japonesa, Corea del Sur y los autores y autoras coreanas están desarrollando un cómic que cada vez está teniendo más presencia a nivel internacional.

Aunque buena parte del cómic español bebe directamente del cómic franco-belga (creo que es algo fácil de observar), también se han publicado títulos de clara influencia americana. La BD francesa está muy presente en nuestro país. Actualmente son muchos los autores españoles que editan allí sus cómics primero antes de que sean editados en España.

Desde el principio voy a diferenciar entre webcómic y cómic digital. Con webcómic haré referencia a aquellos cómics que son creados para su distribución y lectura online a través de distintas plataformas o en la propia web del autor o autora. También desarrolla un lenguaje específico relacionado con el método de lectura (scroll, pantallas…). Con cómic digital me referiré a un cómic que se distribuye en formatos que pueden ser descargados para su lectura offline (archivos PDF). En ambos casos, su elaboración puede ser realizada por medios digitales o no, ya que esto no es una característica para hablar de cómic digital ni de webcómic.

Evolución del formato cómic: del tebeo a la novela gráfica

El tebeo valenciano: cuna de héroes

El Guerrero del Antifaz, Roberto Alcázar y Pedrín, Marco Antonio, Rocco Vargas, Pumby... grandes héroes del cómic que comparten su origen valenciano. Y es que esta región ha sido, junto a Barcelona, el centro histórico del cómic español. Por eso es tan interesante el imprescindible documental: Héroes del tebeo valenciano, de Enrique (Quico) Díaz Bala, que se estrena este miércoles (a las 11:00), en la Filmoteca Valenciana. Un apasionante repaso a 100 años de tebeos valencianos, contado por sus protagonistas.

"Héroes del Tebeo Valenciano es un resumen de algunas de las editoriales, publicaciones y autores más destacados que ha dado Valencia al panorama del tebeo a lo largo de su historia, pero en nuestro documental contamos con unos narradores de lujo, los dibujantes". "Cuando pensamos en Héroes del Cómic -continúa el dibujante- solemos pensar en personajes de papel, y algunos veremos en el documental, pero los verdaderos Héroes son los dibujantes y guionistas que con enorme vocación han compartido su imaginación con nosotros, por tanto este documental es un homenaje a todos ellos". Y por eso, el documental cuenta con la participación de grandes dibujantes y editores como José Varona Luna “Ché”, Emilio Frejo Gutiérrez, Alberto Marcet, Miguel Quesada, Arturo Rojas de la Cámara, Rafael Boluda, César Álvarez “Zesar”, Manolo Molero, Paco Roca, Rafa Fonteriz, Francisco Ruizge, Sento Llobell, Mique Beltrán, José Fonollosa, Jesús Huguet, Sergio Bleda, Salvador Larroca, Cristina Durán, Miguel Ángel Giner, Jorge Parras, Joseba Basalo, Joan Ramos Monllor, y el recientemente fallecido José Ortíz, uno de los más grandes.

Enrique nos cuenta los orígenes de los tebeos valencianos: "Desde mediado del Siglo XIX ya habían importantes imprentas en Valencia que realizaban productos impresos como aucas, grabados, revistas de ilustración, revistas satíricas y sicalípticas (La Traca de Vicente Carceller es un exponente de estas), pero uno de los primeros tebeos realizados en Valencia con éxito, es el suplemento infantil para el Mercantil Valenciano Los Chicos en 1929, donde cabe destacar las “Las aventuras de Colilla y su Pato Banderilla” de Juan Pérez del Muro, “Colilla” tuvo tanta fama en Valencia que los niños se disfrazaban del personaje y algunas fallas de la época ya sacaban a Colilla entre sus Ninots (Muñecos de falla)!".

"En 1930 -continúa el director- Enrique Guerri, un italiano afincado en Valencia, a través de su Editorial Guerri saca al mercado KKO, tebeo que ya fue vendido a nivel nacional con éxito. A estos siguieron otras publicaciones como Ultus el invencible de Enrique Pertegás también para la Editorial Guerri. Finalmente a mediados de los años 40 e inicios de los 50 con el éxito rotundo de los cuadernos de aventuras de la Editorial Valenciana y Editorial Maga, los tebeos y su industria se asientan en tierras valencianas".

"Además -continúa Enrique- como Valencia ha contado con algunas de las editoriales más importantes del panorama nacional, este hecho hizo que muchos dibujantes a pesar de no ser nacidos en Valencia vinieran a vivir y desarrollaran toda su carrera profesional en Valencia. De este modo revistas de humor gráfico, cuadernos de aventuras, suplementos infantiles y demás publicaciones han estado siempre presentes en la cultura popular de los valencianos, y ha permitido que se genere una continuidad de autores e interés por parte de los aficionados".

Pero... ¿Cuáles de esas etapas son las más destacadas? "Desde mi punto de vista -asegura Enrique- hay dos momentos clave en la historia del tebeo valenciano. Desde 1950 a 1965 sería uno de estos momentos, que además coincidiría con la época dorada del tebeo valenciano. Con las citadas anteriormente Editorial Valenciana y Editorial Maga. El segundo momento es el boom del cómic adulto y la cantidad de autores valencianos que marcaron una manera de entender la historieta a mediados de los 80. En el documental el recorrido es mucho más largo, vamos desde los inicios de los tebeos hasta lo actualidad tratando temas como las nuevas tecnologías, la novela gráfica, etc".

Y en cuanto a las editoriales y personajes más destacados, Enrique destaca: "Editorial Guerri con Ultus el invencible. Editorial Valenciana con Roberto Alcázar y Pedrín y El Guerrero del Antifaz en cuadernos de aventura, Pumby y Jaimito en revistas de humor para la misma Editorial Valenciana. Editorial Maga con Tony y Anita, Pequeño pantera negra, Apache, Piel de lobo e infinidad de cuadernos de aventura más. En los 80 no podemos olvidarnos de series míticas como Cleopatra de Mique Beltrán o Roco Vargas de Daniel Torres".

"Evidentemente -continúa el director- hay muchas otras pero creo que no tenemos espacio para nombrarlas a todas en este articulo, en la actualidad con el formato de novela grafica también los autores valencianos destacan en el panorama nacional e internacional".

CulturArts presenta en la Filmoteca el documental 'Herois del tebeo valencià'

Mapa de España destacando Valencia y Barcelona como centros del cómic

Los valencianos han entendido que el cómic es una gran herramienta educativa y fundamental para formar a nuevos lectores. Por eso crearon la revista infantil Camacuc. "Es una revista -nos explica Enrique- que nació en 1984 con la premisa de difundir y normalizar el valenciano, contando para ello con dibujantes Valencianos. "La labor de Camacuc es fundamental -continúa el director-, aunque no suficientemente reconocida como suele pasar en estos casos, no solo para formar lectores y difundir el valenciano, sino porque ha dado la oportunidad a muchos dibujantes a iniciar su andadura en esta revista, autores ya reconocidos nacional e internacionalmente". "Muchos niños han tenido y tienen su primer contacto con los cómics a través de Camacuc en colegios o bibliotecas, esto genera futuros lectores de cómics".

Otra de las cosas curiosas del documental es la relación de los tebeos con las fallas: "Como veremos en el documental, aquí en Valencia la mayoría de fallas, tebeos de humor y revistas de humor grafico comparten muchos puntos en común, reflejan el sentir de la sociedad en una época concreta, haciendo una crítica social a través del humor". "Además es habitual año tras año que los diseños, e incluso proyectos enteros de Fallas, estén a cargo de dibujantes, Sento Llobell, Paco Roca, etc".

Un documental imprescindible que esperemos que, igual que los cómics, tenga la mayor difusión: "Queremos darle toda la difusión posible -asegura Enrique- por lo que esperemos se pueda ver pronto, y que tanto aficionados del cómic como gente que no sabe nada sobre cómic, hemos intentado hacer un documental enfocado a un público general, y espero que puedan disfrutarlo en breve".

Ilustración de fallas inspiradas en tebeos

Tabla comparativa de editoriales de tebeos españolas y sus personajes más destacados

Línea de tiempo de la evolución del tebeo en España

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