El cómic es un formato visual que emplea vistosas ilustraciones y a menudo texto escrito para narrar historias. La mayoría de viñetas se apoyan en bloques de texto más bien breves llamados bocadillos, utilizados tanto para expresar diálogos como onomatopeyas de efectos sonoros. Para ilustradores y adeptos del mundillo, no hay nada igual que las historietas ilustradas. El dinamismo del género ha derivado en tantos subgéneros como podamos imaginar. Por último, no debemos perder de vista que, ante todo, el cómic busca contar una historia.
Una buena historia necesita un tempo bien medido, una lectura que fluya y un equilibrio en todas sus partes. También es crucial cómo y dónde comienzan o terminan las escenas y secuencias. Las viñetas son los recuadros que rodean cada escena que sucede en los cómics e historietas, y su trabajo es transmitir una idea mediante una ilustración. Más allá de su contenido, la viñeta es una herramienta narrativa en sí misma. La idea presentada en cada viñeta debe funcionar sin las viñetas contiguas. La imagen debe transmitirle al lector: “lee esta idea y pasa a la siguiente”.
Comienzo dibujando las miniaturas de las viñetas para hacerme una idea de cómo quiero guiar la lectura de mi historieta. A menudo trabajo en cada viñeta de forma individual para que los elementos que añadiré más tarde o las viñetas grandes sean del mismo tamaño. Quiero que las viñetas guíen al lector de izquierda a derecha y hacia abajo para que sigan el patrón de lectura habitual en occidente.

Los distintos tipos de viñetas existentes son herramientas narrativas muy útiles para elaborar una historieta. A pesar de que la mayoría de ellos son bastante comunes, sus múltiples usos y combinaciones pueden dar dramatismo a tu historia. Por ejemplo, si alargas una acción en varias viñetas, puedes hacer que dure más, además de mostrar detalles o el curso de una acción que de otra forma se pasaría por alto. Si cada viñeta es una idea, el trabajo de estos espacio es dar tiempo al lector para interiorizar el contenido de la primera viñeta antes de conectarlo con el de la segunda. Si quitamos los bordes de las viñetas, es probable que el contenido de estas se junte en una mezcla confusa o incluso que parezca que dos acciones están sucediendo al mismo tiempo.
Las formas y las líneas de las viñetas también pueden servirnos para contar nuestra historia. El tipo de borde puede utilizarse para representar el cambio a un nuevo mundo o incluso para evidenciar un flashback o una premonición. Por ejemplo, puedes denotar un flashback con un borde ondulado y una premonición con un borde de líneas discontinuas y marcadas. A veces, puedes dar más impacto a un elemento o a una acción en particular si no pones bordes a esa viñeta. Esta técnica suele funcionar mejor con la silueta del personaje o con un objeto importante.

Hoy solo hemos visto unos cuantos ejemplos de viñetas de cómic, pero hay muchas más formas de contar una historia. Con la experiencia, acabarás desarrollando tu propio estilo para dar dinamismo y el tempo que buscas.
Claves para crear un buen cómic
Elige un gran tema para un gran guion
Si tu intención es crear una gran historia y todavía no tienes ideas, lo primero que debes hacer es buscar un argumento. Existen argumentos universales de los que puedes echar mano. Esto es, tramas y estructuras que se repiten en diferentes épocas, formatos narrativos y culturas. Prácticamente todas las grandes historias se enmarcan en estos argumentos universales. Algunos ejemplos son el regreso al hogar, el amor prohibido, la búsqueda del tesoro, el ansia de poder, alguien fuera de su hábitat natural y hasta un mundo postapocalíptico.
Crea un personaje inolvidable
Una parte fundamental de las historietas son los personajes. Asegúrate de que los personajes de tu cómic tengan sueños y esperanzas. Pueden tener una virtud excepcional, estar obsesionados con alguna cosa, estar preocupados por alguien o proteger más a alguien que a ellos mismos. También es importante que cada personaje se exprese de manera diferente según su carácter.
Dibuja tus personajes sacando el máximo partido
Puede que ya tengas una técnica de ilustración muy depurada y puedas solventar con éxito todo tipo de personajes y viñetas pero, si no es así, no te preocupes, tomando buenas decisiones puedes conseguir un resultado excelente. Enfócate en tus puntos fuertes. Si hay algún aspecto o elemento de ilustración que se te dé bien, aprovéchalo. Por ejemplo, si se te da especialmente bien dibujar espadas, puedes hacer que todos los personajes tengan una y sean importantes en tu cómic. Busca soluciones efectivas para tus puntos débiles. Si al contrario, hay algún aspecto que se te dé mal, puedes tratar de enmascararlo. Si, por ejemplo, se te da mal dibujar pelos, todos tus personajes pueden llevar algo en la cabeza. Otro clásico que se suele atragantar son las manos. Si a ti también te pasa, no te compliques. Piensa en “Mafalda”, en algunas viñetas lleva la manga tan larga que solo asoman 3 semicírculos a modo de dedos. O en el videojuego “Among Us”. ¿Recuerdas los personajes? Prácticamente no tienen extremidades.
Atrévete a experimentar y encontrarás tu estilo
Que haya tantos estilos de cómics como autores es una buena señal. Eso significa que tú también puedes abrirte camino en este mundo y compartir tus historias. Practicando sin parar fue como descubrieron qué les hace diferentes y que se les reconozca al instante. Además, cada cultura tiene una manera única de contar historias y si estás empezando, siempre resulta interesante conocerlas todas, desde los cómics de manga, a cómo contar historiales reales con humor, o piezas especiales para redes sociales. Para crear tus cómics, primero puedes centrarte en viñetas y trabajar este formato. Poco a poco, irás ganando confianza y ese espacio se te quedará pequeño. Será entonces cuando estés preparado para dar el salto y completar tu obra. No subestimes el poder de una viñeta. En ella puedes contar más de lo que imagines.
El proceso de creación de un cómic
- Hay que tener muy clara la idea central de la historia de principio a fin, pero especialmente el desenlace. La realización de un cómic es una ardua tarea que llevará muchas horas, por lo que hay que creer y querer a la idea que se vaya a desarrollar.
- El cómic americano o el europeo, el manga o una tira cómica tienen estructuras y longitudes muy distintas y conviene tener una referencia a la que acercarse.
- En mundos de fantasía, crean un mapa de la geografía del lugar, nombran sus regiones y trazan en él el viaje de los protagonistas. En cuanto a los personajes, es buena idea crear fichas individuales para cada uno donde se revelen sus características físicas y de personalidad, se dibujen varias vistas y se ahonde en su pasado.
- Es hora de poner por escrito toda la historia. Una buena práctica es hacerse un esquema del hilo principal y los hitos intermedios de la trama, colocándolos cronológicamente.
- El storyboard es la historia completa, ya dispuesta en viñetas hechas con bocetos provisionales que servirán de guía visual. De lo que se trata es de hacer el blocking de cada escena, sin necesidad de rematar los detalles y acabados. En la disposición de los elementos en la viñeta es importantísimo adelantarse a la posición de los bocadillos de diálogo.
- Una vez todas las viñetas estén bocetadas, se pasa a realizar la versión definitiva del storyboard a lápiz, refinando los trazos, cuidando los acabados y rematando las estructuras.
- Si se ha optado por el papel como soporte, para la versión definitiva de los dibujos se repasan las líneas con tinta.
- Este paso es opcional, dado que no todos los cómics son a todo color, especialmente los impresos. La elección de la paleta de colores, cuya importancia ya tratamos en este artículo, es determinante para la definición del estilo visual del cómic y debe hacerse en consonancia con lo que se quiera transmitir.
- Si se cuenta con una letra atractiva y perfectamente legible, es posible escribir los bocadillos a mano, pero en general es más práctico escanear todo el cómic y añadirlos digitalmente.

Herramientas y técnicas para la creación de cómics
A la hora de incorporar textos, elige bien el peso que vas a darle dentro de la viñeta y ten en cuenta si quieres destacar otros elementos. En una viñeta puedes aplicar todas las técnicas que quieras. El ilustrador y dibujando de cómics Ariel Olivetti utiliza acrílicos, acuarelas, tintas y color digital. Solo necesitas un lápiz para hacer realidad una viñeta. Recuerda que en el mundo del cómic manga no hay límites para la creación. Los especialistas en este estilo de ilustración, Giovana y Paulo, un galardonado dúo creativo más conocido como Eudetenis, son expertos en trabajar con esta herramienta y dar movimiento y personalidad a sus personajes.
El cómic puede ser una herramienta muy potente para conectar con tu audiencia así que si sientes curiosidad, empieza a pensar en el concepto creativo y el guion. Tramas, texturas y mucho color son los ingredientes de las viñetas de Ana Galvañ. Además, el lector puede dejarse llevar por ellas porque están perfectamente conectadas y se mantiene el ritmo desde principio a fin. El ejemplo de Charles Glaubitz te recordará que también es importante agregar luces y sombras a tus viñetas, para conseguir contraste y fuerza visual.
La dibujante María Luque tiene un estilo fresco y realista en el que los colores tienen mucho protagonismo. Parece que sus viñetas hayan sido creadas casi espontáneamente cuando en realidad, sabemos que detrás, hay horas de trabajo y mucha dedicación. Hacer reír al lector con una historieta es el pan de cada día del dibujante argentino Ricardo Liniers Siri, más conocido como Liniers. Con una trayectoria de más de 17 años ilustrando tiras diarias de humor gráfico, nadie sabe mejor que él los secretos de este arte.
Una viñeta infantil siempre te llevará a otro mundo. A ti, mientras la dibujas, y al lector que disfruta con las aventuras. Si no sabes cómo empezar, la ilustradora Mariana Ruiz Johnson te propone construir guiones a partir de tu propia biografía. También es una buena oportunidad para fijarte en la relación entre imagen y palabra en una secuencia ilustrada. Si tienes claro que la protagonista de tu cómic o novela gráfica será una mujer, empieza a practicar en cada viñeta el movimiento, el equilibrio y la expresividad. Atrás quedaron los días en que las mujeres de los cómics eran retratadas como simples compañeras de batalla o para fines románticos.
Con una libreta y un bolígrafo puedes empezar a coleccionar tus viñetas. Se trata de observar a tu alrededor y definir los hechos relevantes de una historia para estructurarla de forma clara, con emoción y humor. Ese es el secreto de la receta para Miguel Gallardo, que ha recibido el Premi Nacional de la Generalitat en el apartado de cómic y el Gran Premio del Salón del Cómic de Barcelona por toda su trayectoria. El punto de partida para una viñeta siempre es tener una buena historia. Sin ella, su ejecución pierde fuerza y el interés de la audiencia se desvanece. Pero si das con esa idea mágica, solo tendrás que dejarte llevar por la fantasía para conseguir resultados como este.
Uso de herramientas digitales
¿Por qué crear un cómic online con Canva? Por su facilidad. Aunque crear un cómic suene complicado, no tiene por qué serlo. Las herramientas de Canva son tan fáciles de utilizar que no necesitas tener experiencia en diseño ni en dibujos para crear una historia inolvidable. En Canva, puedes crear un cómic para lo que tú quieras: hacer un regalo muy especial para algún familiar o enviar tu idea a una editorial y convertirte en el próximo héroe o heroína del mundo de los cómics. Porque puedes subir tus propios dibujos. Si vas a diseñar una historieta con tu propia historia, lo más probable es que ya te hayas imaginado a uno o dos personajes. ¿Te parece más fácil dibujarlos a mano? ¡Genial! Puedes hacer un boceto o el diseño final de tus personajes, el escenario y todos los elementos de tu historia. Luego, los puedes subir como imágenes y utilizar en tus historietas. Con las herramientas y los elementos de diseño de Canva, puedes diseñar a tus personajes como tú quieras: celebra su última victoria o incluye alguna vuelta interesante para sacarlos de apuros. Recuerda que es tu historia y, con Canva, ¡no hay límites para tu imaginación! Utiliza el diseñador de cómics de Canva para liberar todo tu potencial creativo y plasmarlo en tu diseño.
Por las herramientas para las viñetas de cómic. Cuando se trata de crear viñetas de cómic, la herramienta de cuadrículas de Canva es muy útil. También puedes aprovechar las plantillas de cómic de Canva, que ya incluyen cuadrículas y que puedes personalizar con tus propias imágenes. Si diseñas con cuadrículas, podrás organizar tu cómic como quieras para generar diferentes efectos dramáticos. Escoge entre los diferentes tamaños de cuadrículas. Para redimensionarlas, solo tienes que hacer clic en una de las esquinas y arrastrar el cursor (puedes mantener presionada la tecla de las mayúsculas para que la cuadrícula conserve la misma relación). A continuación, solo tienes que arrastrar y soltar las imágenes dentro de la cuadrícula. Si quieres, puedes llenar una cuadrícula con un color sólido para complementar las otras viñetas de tu tira cómica.
Por las paletas de color. En los cómics, menos es más en cuestión de colores. Si quieres conseguir un aspecto muy identificable y original, conviene no abusar de muchísimos colores diferentes. Si escoges bien, puedes colorearla con apenas 4 tonos y que quede perfecto. Para eso, las paletas de color de Canva son la herramienta perfecta. Además, no es algo que tengas que decidir en el primer momento, puedes tener el cómic totalmente acabado y probar automáticamente la que mejor quede al final del proceso.
COMO HACER UNA HISTORIETA CON CANVA
Hoy en día, casi todo eso se puede hacer de manera digital. Si te apasiona el mundo de la ilustración, los cómics y el dibujo tradicional, puedes formarte al más alto nivel con nuestro Máster de Dibujo Digital o el Máster de Concept Art de personajes.