Madara Uchiha (うちはマダラ, Uchiha Madara) fue un legendario shinobi, co-fundador de Konoha y líder del Clan Uchiha durante su tiempo. Además, fue la pasada Reencarnación de Indra Ōtsutsuki. Luego, fue revivido en la Cuarta Guerra Mundial Shinobi para luchar contra la Gran Alianza Shinobi, revelando sus verdaderas intenciones, haciéndolo el antagonista principal de la serie. Madara era un hombre alto, de tez blanca, pelo negro, que tenía un ligero tinte azul con él. Cuando era más joven, tenía el pelo largo hasta los hombros y llevaba el uniforme estándar del Clan Uchiha: una gran camisa de cuello negro, con el emblema del clan en la espalda, que Madara tiende a dejar un poco abierta, un pantalón azul y zandalias de tira con vendajes alrededor de las espinillas. Alrededor de su cintura, utilizaba un cinturón que sujetaba una bolsa, la cual, presumiblemente, contenía sus herramientas ninja. Durante sus últimos años, se lo veía con el pelo aún más crecido y su banda fue reemplazada por un cinturón, adornado con bolsas y varias armas. En la edad adulta, su pelo había crecido hasta la cintura, con un flequillo hasta los hombros, enmarcando un lado de su rostro, cubriendo su ojo derecho completamente. Aunque todavía era relativamente joven, las arrugas más prominentes se habían desarrollado en cada uno de sus ojos. En la mayoría de los casos, su atuendo tomó la forma de la norma: un traje ninja de su época, que consistía en una brillante armadura tradicional de color rojo, usada sobre un largo vestido negro. Esta armadura fue construida a partir de numerosas placas de metal, formadas en múltiples dispositivos de protección a lo largo de su cuerpo, en particular: el pecho, la cintura, los hombros y los muslos. Inusualmente, la placa del pecho dejaba su espalda totalmente al descubierto (presumiblemente, con el fin de mostrar mejor el escudo de su clan). Esta ropa fue acompañada por unas botas y guantes del mismo color, vendajes alrededor de las espinillas y el protector de su aldea en la frente, después de la tregua con el Clan Senju y fundar Konoha. Durante la batalla, él portaba un Gunbai color blanco en la espalda, el cual poseía un patrón de tomoe color rojo en las dos esquinas superiores. En su vejez, Madara parecía muy desgastado; su pelo negro se volvió delgado y blanco. Llevaba un traje negro simple y tenía tres cuerdas gruesas que van desde la columna vertebral hasta la Estatua Demoníaca del Camino Exterior, para sostener su vida. Cuando Madara fue revivido por Kabuto Yakushi, adquirió un aspecto juvenil, a diferencia de cuando él había muerto de anciano. Durante su batalla con los Cinco Kages, una réplica de la cara de Hashirama fue revelada al estar en el pecho del Uchiha. Al convertirse en el Jinchūriki del Diez Colas, Madara sufrió una serie de cambios en su cuerpo: su cabello se volvió castaño rojizo (blanco en el anime), y su piel adquirió una tonalidad grisácea. Del mismo modo, su cuerpo quedó envuelto por una capa de chakra que se manifestó en forma de ropa física: una túnica blanca con 6 magatamas negras en el pecho y nueve en la espalda, debajo de una imagen del Rinnegan, con una línea en cada lado. Además, sus brazos y piernas se volvieron completamente negros y le brotó una especie de placa en la cabeza, con dos protuberancias en forma de cuernos, siendo el derecho más curvado y largo que el izquierdo. Asimismo, mientras está en esta forma, Madara puede crear un Shakujō a partir de su Chakra y formar un halo de nueve esferas detrás de él. Luego de absorber el tronco del Dios Árbol, Madara ganó un número mayor de magatamas en sus mangas y al final de su túnica. Esta transformación es similar al manto que llevaba la princesa Kaguya Ōtsutsuki. Además, al remover la placa de su frente, Madara mostró que poseía un tercer ojo, igual al del Diez Colas y Kaguya.
Madara era uno de los cinco hijos de Tajima Uchiha. El chico nació y creció en la Era de Guerra entre Clanes (una época muy terrible debido a las constantes luchas que involucraban a niños). Un día, Madara se encontró con Hashirama Senju por primera vez en un río, cuando Madara estaba intentando lanzar una piedra hasta la otra orilla del río. Rápidamente, Hashirama lanza una piedra, la cual llega hasta la otra orilla del río, lo que molestó a Madara; Hashirama le dijo que, desde ese momento, él sería su rival lanzando rocas sobre el agua, pero como Madara volvió a preguntar, ya enfadado, el otro le dice que su nombre es Hashirama, pero que no puede decirle su apellido. Los dos chicos conversan un rato, incluso Madara intenta lanzar otra roca hacia la otra orilla y, como no puede, culpa a Hashirama. Allí empiezan a discutir un poco debido a que Hashirama se deprimía fácilmente y se burló un poco de Madara. Cuando este último le pidió que se fuera, lo detiene, señalándolo y mostrándole el cadáver flotando en el río, perteneciente a un ninja del clan Hagoromo. Hashirama se apresura a revisarlo y le advierte a Madara que fuera a casa, ya que la guerra estaba cerca.
Madara se vuelve a encontrar con Hashirama en la orilla del río, quien al verlo entristecido, le pregunta por qué se siente así. Éste, varias veces, trata de evitar decírselo, pero no es hasta que Madara se enfada que se lo dice. Madara se sorprende al saber sobre la muerte del hermano pequeño de Hashirama. Madara se entristece y vuelve a tomar una piedra, y le explica, que al ser niños, pueden morir en cualquier momento, pero hay una forma de evitar ese destino: revelando sus verdaderos sentimientos al enemigo, sin ocultar nada y convertirse en aliados, pero que eso es algo imposible, ya que no es posible ver lo que las personas sienten en verdad en su interior y lanza la piedra al río. Hashirama le pregunta si eso es en verdad imposible. La piedra llega hasta la otra orilla. Desde ese día, los chicos siguieron viéndose para entrenar juntos, conversar y seguir compitiendo lanzando rocas, pero sin revelar sus apellidos.
Sin embargo, un día, su padre descubrió las visitas que hacía Madara con su amigo, quien resultaba ser del Clan Senju. Aprovechando esa oportunidad, Tajima decidió llevar acabo una emboscada para sacarle información a Hashirama y asesinarlo, por lo que también participó Izuna, el hermano de Madara, en el plan. El día que se encontraron, Hashirama y Madara se saludaron lanzando rocas, pero tanto en la roca del Senju como en el del Uchiha, había un mensaje advirtiendo al otro que era una trampa, por lo que ambos huyeron. Al salir sus padres y hermanos, Izuna y Tobirama fueron a atacarse, por lo que sus hermanos les pidieron que se detuvieran, pero no lo hicieron. Estos, al ver que iban a ser dañados por los ataques de los adultos, tanto Hashirama como Madara intervienen lanzando rocas para desviar las armas. Después de ocurrir esto, Madara decidió terminar su amistad con Hashirama y su sueño debido a su odio hacia los Senjus. Pronto tuvieron que retirarse, ya que el mismo Madara dijo que Hashirama era más fuerte que él, en ese momento. Antes de irse, Madara despierta su Sharingan, haciendo que Izuna y su padre se impresionaran.

Madara creció en constante competencia con su hermano menor (Izuna Uchiha). Ambos eran reconocidos como los miembros más talentosos de su clan. Incluso para los estándares de su clan, el chakra de Madara fue especialmente fuerte. Su competencia para superarse unos a otros, los condujo a obtener el Mangekyō Sharingan, y con él, fueron capaces de tomar el control del Clan Uchiha, en el cual Madara actuaba como líder. En uno de sus enfrentamientos contra Hashirama, quien se volvió líder del Clan Senju, su hermano, Izuna, es lastimado de gravedad por Tobirama, obligándolo a retirarse. Izuna murió debido a dicha herida, pero antes le regaló sus ojos a Madara, con el fin de que no perdiera su vista, obteniendo de esa manera el Mangekyō Sharingan Eterno. Según Itachi, Madara tomó los ojos de su hermano sin su consentimiento, pero Tobi declaró que Izuna, voluntariamente, renunció a sus ojos, dándoselos a Madara por el bien de su hermano y su clan.
Al obtener este nuevo poder, se enfrentó una vez más a Hashirama, pero fue derrotado. Hashirama, aprovechando la oportunidad, le ofreció una tregua; a lo que Madara responde que la única manera de que aceptara, era que Hashirama terminara con su vida o con la de su hermano (Tobirama). Hashirama, al escuchar eso, estaba dispuesto a suicidarse, con el fin de llevar a cabo la alianza. Sin embargo, Madara lo detuvo al ver su valor, aceptando, finalmente, la propuesta. Los Senjus, los Uchiha y los clanes que habían conquistado, se unieron para formar una aldea, la cual fue bautizada por Madara como Konohagakure.
Cuando se le notificó a Hashirama que era necesario un líder para la aldea, el cual sería conocido como Hokage, él quería que fuera Madara, pero Tobirama no estaba de acuerdo, ya que el decía que esa decisión debía ser democrática y no unilateral, y también alegó que ningún ciudadano aceptaría a Madara como líder. Madara escuchó dicha conversación y empezó a enojarse por la falta de confianza que tenía el pueblo hacia él. Al final, Hashirama es elegido como Primer Hokage.
Durante la época en que era un ninja de Konoha, Madara viajó a Iwagakure y se acerco a un joven Ōnoki, acompañado del Tsuchikage de ese momento y su tutor (Mū), en donde se les informó que, a pesar de la alianza que había hecho con Iwagakure, su pueblo iba a permanecer en el poder dominante y que, a partir de ese momento, ellos obedecían a Konoha. Más tarde, Madara luchó y los derrotó cuando los enfrentó en la batalla. Un día, Madara habló con Hashirama, en el Santuario Nakano, en donde este último le expresó su deseo de que fuera el Segundo Hokage, pero Madara dijo que era más probable que Tobirama obtuviera ese título, y cuando eso sucediera, sería el fin de los Uchiha. Madara también declaró que su intención era salir del pueblo y llevar acabo un plan para cumplir su sueño verdadero.

Tras darse cuenta de que no iba a ser capaz de reemplazar a Hashirama como Hokage, Madara empezó a temer que Hashirama comenzara a oprimir a los Uchiha, y trató de conseguir apoyo para desafiar su liderazgo. En vez de ayudarlo, el Clan Uchiha le dio la espalda a Madara, creyendo que solo desea volver a encender las llamas de la guerra. Abandonado por su clan, aproximadamente 66 años antes de la Cuarta Guerra Ninja, Madara abandonó la aldea, buscó a Kurama, al cual sometió utilizando su Sharingan. Más tarde, regresó con el fin de desafiar a Hashirama en batalla. Lucharon en el lugar que, algún día, sería llamado el Valle del Fin. Al principio, Madara y Hashirama chocaron con su Gunbai y su Zanbato, respectivamente. Al separarse, Madara obliga a Kurama a atacar, pero Hashirama lo detiene e incluso para y le devuelve su Bola Bestia con Cola. El Hokage intentó convencer a Madara de dejar de pelear, pero como no quiso, Hashirama entró en Modo Sabio, y, al mismo tiempo, creó una figura de madera gigante con un millar de brazos para dar fin a la pelea. Durante este choque final, Kurama fue sometido y el jutsu de Hashirama destruido, por lo que la batalla quedó definida por un choque de espadas, en donde ganó Madara. Sin embargo, resultaba que lo que había atacado era un Clon de Madera, dándole la oportunidad a Hashirama de atravesarlo con su espada, provocando que el Uchiha, finalmente, cayera y perdiera el conocimiento, pero antes dijo que la aldea sería cubierta por la oscuridad.

La muerte de Madara se difundió rápidamente y su cuerpo fue muy buscado, sabiendo lo valioso que sería el cuerpo de Madara para cualquier ninja. Sin embargo, Tobirama lo escondió en un bosque de Konoha a varios metros de profundidad bajo tierra.
Posteriormente, Madara se refugió en la Montaña Cementerio y empezó a cultivar las células de Hashirama mediante un trozo de carne que le arrancó al Senju durante su batalla y el cual vomitó. Con esto, lo implantó en sus heridas. Aunque señaló que, en un principio, no le sucedió nada, cuando estaba llegando al final de su vida natural, despertó el Rinnegan, recuperando, además, la visión en su ojo derecho que había perdido. También adquirió el Elemento Madera y como tal, poseía el ADN Uchiha y Senju. Cuando despertó estos ojos, obtuvo la capacidad de invocar la Estatua Demoníaca del Camino Exterior, la cual se encontraba sellada en la Luna y cuyo sello Madara rompió. Además, la usó como un catalizador para cultivar las células de Hashirama, las cuales crecieron como un gran árbol, con un Clon Viviente de Hashirama que no poseía consciencia. Madara vivió muchos años hasta, aproximadamente, la finalización de la Tercera Guerra Mundial Shinobi, aunque con un cuerpo ya muy desgastado, y que para mantenerse con vida, se vio obligado a utilizar la Estatua Demoníaca del Camino Exterior como un sistema de soporte de vida, conectada al Cuerpo Artificial de Hashirama. De este modo, la Estatua, constantemente, suministraba chakra a Madara, o de lo contrario, moriría inmediatamente.
Durante esta guerra, encontró al joven y prácticamente muerto, Obito Uchiha, y comenzó un, aparentemente, largo proceso de curación, en la que sustituyó la mitad derecha de su cuerpo por el material genético de los Zetsus Blancos, colocándole también un sello en su corazón. Madara, luego le ordena a Zetsu Blanco y a un clon espiral de Zetsu la tarea de custodiar a Obito y ayudarlo con su rehabilitación, por lo que podría ser útil para él en el momento en que se despertarse. Más tarde, instigó a una situación en la que Obito viera morir a Rin, por lo que aprovechó la batalla que tuvo Kakashi Hatake contra los ANBU, que controlaba para asesinar a Rin, cosa que sucedió y que fue vista por Obito. Después de que Obito volviera a él, como lo había predicho, ahora seguro que Obito era sincero con Madara, lo llevó a un mundo ilusorio y le contó sobre el Sabio de los Seis Caminos y el Diez Colas. Luego, pasó a enseñarle varios Kinjutsus Uchiha, los del Rinnegan y el Elemento Yin-Yang. Antes de parar, Madara también manifestó al Zetsu Negro, vertiendo lo que creía era su voluntad en Zetsu Blanco. Con eso, Madara se desconecta de la estatua, y con su último aliento, le dijo a Obito que cumpliera su voluntad. Cuando Madara murió, años más tarde, Obito, bajo la identidad del Enmascarado Tobi, tomó posesión de su identidad, diciendo que, en vez de morir, salió malherido. Desde ahí, empezó a realizar acciones a nombre de él.

Como Tobi se prepara para la Cuarta Guerra Mundial Shinobi en contra de la Gran Alianza Shinobi, con el fin de capturar a los dos restantes Jinchūrikis y completar su Plan Ojo de Luna, es abordado por Kabuto, un ex-asociado de Akatsuki, quien solicita que se le permita ayudar a éste en la guerra. Para forzar el consentimiento de Tobi, éste revive a varios miembros de Akatsuki muertos, seguido por Madara.
Cuando la guerra se vuelve más problemática, Kabuto decide invocar a su "carta del triunfo", por lo que la invoca a través de Mū cerca de la Cuarta División, revelando ser Madara Uchiha. Al revivir, rompe el ataúd. Al salir, pensaba que fue revivido por Nagato, pero luego de la aclaración de Mu, se da cuenta de que fue traído de nuevo a la vida con la Invocación: Reencarnación del Mundo Impuro, reconociéndola como una técnica atroz. Mientras ataca a sus oponentes con su Susanoo, la resurrección de Madara, rápidamente, resume la situación de su resurrección y conversa con Kabuto, a través del cuerpo de Mu, sobre las modificaciones especiales de su cuerpo por parte de Kabuto, y además, Madara sospecha de que Kabuto sabe sobre su "plenitud de vida", cosa que dice que no. Después del ataque de Gaara, Madara, en el anime, empezó a atacar a los ninjas de la Alianza con Taijutsu y luego con Kenjutsu para después ser atacado por una ráfaga de Viento de parte de Temari, aunque no tuvo efecto alguno. Después, rápidamente, usa su Elemento Fuego: Gran Aniquilación de Fuego, siendo contrarrestado por las fuerzas aliadas con un jutsu de Elemento Agua. Debido a esto, se formó una gran cantidad de vapor. Luego, éste salta hacia el resto de la Cuarta División y empieza a atacar a los ninjas de la Alianza, nuevamente, con Taijutsu hasta que Naruto intentó atacar con su Super Gran Bola Rasengan, y gracias a la ayuda de Ōnoki, permitió que Naruto acertara el golpe, pero fue detenido por el Susanoo. Mientras ataca a sus oponentes con su Susanoo, crea dos espadas para éste. En el anime, Gaara lo intenta parar con su Arena. Sin embargo, éste se suelta fácilmente y crea dos espadas de chakra extras, lanzando un poderoso Doble Corte y acabando con una cantidad considerable de adversarios. El Kazekage, luego de eso, sacó a Madara del Susanoo para que Naruto atacara con su Elemento Viento: Rasen Shuriken, que Madara absorbe con el Camino Preta del Rinnegan. Mediante el uso de éste, Madara confirmó las especulaciones de Kabuto, que este primero era la evolución del Sharingan. Después de que Ōnoki y Gaara detuvieran el primer meteorito, el segundo meteoro cae encima del otro, causando una enorme colisión. Y le responde que sabía que, tras su derrota en el Valle del Fin a manos de Hashirama, éste no murió y que incluso consiguió algo de su fuerza. Madara asiente a esto y le pregunta si sabe de su plan; a lo que Kabuto dice que solo un poco, pero que duda de que Tobi cumpla al pie de la letra con aquel plan de Madara. Tras ello, Madara trata de invocar al Nueve Colas y comprueba así que éste no fue capturado aún. Este intento de invocación causa que el Zorro reconozca la presencia de Madara y le ofrece el resto de su chakra a Naruto porque, según él, no le gusta Madara, que prefería pertenecerle a Naruto que a éste.

Después de que Naruto destruyera su técnica, Madara se acerca a los últimos sobrevivientes de la División y les aclama que quisiera probar un poco más de sus jutsus. En ese momento, entra en discusión con el malherido Ōnoki, en donde Madara dice que Ōnoki está más muerto que vivo y que, a pesar de haber vivido tanto, no entiende el dolor del mundo y que no hay sentido de cambiar.
Finalmente, Madara cae victima de Zetsu Negro, quien lo apuñala por la espalda, traicionándolo y utilizando su cuerpo como recipiente para revivir a Kaguya Ōtsutsuki. En ese momento, Madara, como Jinchūriki del Diez Colas, se convierte en el catalizador para el Rinne Tensei no Jutsu, utilizado por Obito Uchiha para revivirlo.
Tras su resurrección, Madara se enfrenta a los Cinco Kages, demostrando un poder abrumador. Sin embargo, su tiempo como Jinchūriki del Diez Colas es efímero. Después de que Kaguya fuera sellada, el Diez Colas es extraído del cuerpo de Madara, dejándolo debilitado y mortal. En sus últimos momentos, Madara tiene una conversación con Hashirama Senju, reconociendo su derrota y expresando una última reflexión sobre el ciclo de odio y la naturaleza humana.
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Madara es descrito por muchos, como un hombre confiado y orgulloso, menospreciando a sus enemigos como a Ōnoki, tanto después de su resurrección y en el pasado, así como por no asustarse de los jutsus de Mei Terumī. Sin embargo, algunas veces, alaba las habilidades de los demás, como las capacidades de Mei y también de A y su Armadura de Elemento Rayo, también a Gaara y Ōnoki, por su impresionante defensa, también les elogia por ser capaz de poner fin a su primer meteorito, así como elogiar a Naruto, por contrarrestar su ataque de Elemento Madera. También, tiene la costumbre de referirse a la lucha como "baile". Como un Uchiha, Madara posee un odio extremo y cruel hacia el Clan Senju y Konoha, ya que es un descendiente del hermano mayor, el cual no fue aprobado para haber sido el sucesor del Sabio de los Seis Caminos. Este odio se agravó, cuando el pueblo eligió a Hashirama Senju para ser Hokage, en lugar de él. Madara admiró a Hashirama por su poder, pero en secreto todavía lo odiaba. Este odio, lo dirigió a una vida dedicada a la venganza. Madara cree que todos los Uchiha, están destinados a recorrer el mismo camino de venganza contra los Senju y Konoha. Esta maldición le llevó a oponerse a la tregua, por temor a que su clan fuera oprimido por los Senju, y cuando Hashirama fue seleccionado para ser Hokage, en lugar de Madara, se exilió de Konoha y trató de atacar a la aldea. Al parecer, es un ser traicionero por naturaleza, ya que después de que la alianza con Iwagakure terminó, inmediatamente traicionó a Mū y Ōnoki, esperando que obedecieran a Konoha a partir de entonces (lo que justifica la cruda enemistad que tenia esas dos Naciones y Aldeas), y el Clan Uchiha cree que robó los ojos de Izuna, por la fuerza en busca del poder. También, es una persona sanguinariamente amante de las batallas y guerras, al comentar que no había disfrutado de ver una escalofriante escena de sangre y guerra como la que el produjo por el meteoro, matando a casi toda la Cuarta División, durante la Cuarta Guerra Mundial Shinobi. En relación con esto, Madara goza de una lucha cruel, difícil y dijo que nada menos que los Cinco Kages, en contra de él, sería insuficiente. Madara, es también, muy atrevido cuando se trata de la batalla, se muestra en su asalto a lista de un pelotón completo de los ninjas al ser atacado, a pesar de estar gravemente en inferioridad numérica. Es alguien ostentoso, como se muestra en el uso de muchos jutsus de gran alcance, con gran rapidez y sucesión, al mismo tiempo, expresó su satisfacción de haberlo hecho. Debido a los tiempos que vivió, Madara cree que es natural para los ninjas, pasar toda su vida en la batalla. También, piensa que el mundo no puede cambiar de lo que era en el pasado y cree que, como tal, la humanidad estaría mejor, sirviendo como esclavos y durmiendo tranquilamente en el Tsukuyomi Infinito.
De pequeño, Madara era más sensible y considerado, sentía un deseo de llegar a la paz y pensaba que para hacerlo, solo había un modo: mostrar al enemigo los sentimientos que hay en su interior sin ocultar nada. Madara se enfadaba fácilmente con Hashirama, debido a sus constantes cambios de humor y personalidad. Cuando era niño, él y Hashirama compartían el mismo sueño, poner fin a los conflictos y vivir en paz, y este sueño solo se hizo más grande con su deseo de proteger a su hermano Izuna Uchiha creyendo que mientras estuviese vivo sería capaz de conseguirlo.
Madara Uchiha siguió influyendo en el mundo, décadas después de su muerte. Al instruir a Obito para continuar con su nombre, el nuevo "Madara" llegaría a influir en Yahiko para crear Akatsuki, manteniendo un especial cuidado en el Rinnegan de Nagato. Las acciones que ha realizado Obito desde entonces, fueron todas por el bien del Plan Ojo de Luna que el mismo Madara diseñó, incluido el Ataque del Nueve Colas a Konoha, que culminó con la muerte de Minato Namikaze y Kushina Uzumaki, con su hijo Naruto Uzumaki convertido en el Jinchūriki de Kurama. Sin embargo, la notoriedad de Madara era suficiente en la que Kabuto Yakushi buscaría su ADN y reviviría al legendario Uchiha en la flor de su vida, como una apuesta por el dominio estratégico en la Cuarta Guerra Mundial Shinobi, mientras se expone el engaño de Obito. Tras el fin de la Cuarta Gran Guerra, la leyenda de Madara Uchiha se enalteció, llegando mucho más allá de lo que ya lo era en sus tiempos, como "Madara, el fundador".
| Etapa | Habilidades Destacadas |
|---|---|
| Sharingan | Genjutsu, Copia de Técnicas, Percepción de Chakra |
| Mangekyō Sharingan | Amaterasu, Tsukuyomi Infinito, Susanoo, Kamui (a través de Obito) |
| Mangekyō Sharingan Eterno | Visión recuperada, control del Nueve Colas, Susanoo Perfecta |
| Rinnegan | Los Seis Caminos (Camino Preta, Camino Animal, etc.), Invocación de la Estatua Demoníaca del Camino Exterior |
| Jinchūriki del Diez Colas | Poderes Divinos, Modo Sabio del Seis Caminos, Control Total del Chakra |

"Así que al final sucedió... ¿Dijiste resurrección del mundo impuro...? Nueve Colas, simplemente eres una vida momentánea, una existencia temporal de energía unida... ¡energía que una vez, formó parte de una forma definitiva!... una fuerza inestable, sin inteligencia o sabiduría, necesitas un guía para mostrarte el camino ¡este guía, son los Uchiha!. Se ve que aún quieres bailar... No puedes usar Mokuton... y tienes técnicas médicas ninja que no se pueden comparar con las suyas... y, sobre todo, eres una mujer débil... La gente débil es repugnante... Muy bien, sorprendente... Vuestro camino será aplastado en piezas, como vosotros mismos... ¿Crees que puedes ganarme con la voluntad que heredaste de Hashirama? El poder no tiene nada que ver con la voluntad. Hashirama, no sé exactamente qué fue lo que les dejaste... ¡Pero míralos! No son nada comparados contigo. ... No hay duda, esto es algo que él haría... Debe tener una razón, claro está, ¿pero cuál es? Aún así, no me parece que las cosas vayan de acuerdo a sus planes. Si soy el único aquí... Este Susanoo es la encarnación de la destrucción... un pedazo suyo, posee el poder para destruir toda la creación... ¡Ya sé que, a partir de aquí, se acaba la alianza y obedecerán a Konoha! Se trata del ciclo de la vida. Decirle a quién lo ha invocado que... Se me arruinó la diversión. Quién sabe, probablemente no estén... Entre este mundo y el otro... Sé realista, este mundo está lleno de cosas que no funcionan como deseas, cuanto más vives... más te das cuenta de que esta realidad, está hecha de dolor, sufrimiento y vacío... Escucha, en este mundo... donde hay luz ,también hay sombras... mientras exista el concepto de ganadores, también existirán los perdedores. El propio deseo de mantener la paz, creó las guerras... y el odio, nació para proteger el amor. No, un clon es muy aburrido... ¡No hay sueños reales en este mundo, Hashirama!... La gente fue maldecida. ¡Y fueron destinados a odiarse mutuamente, cada vez más! ¡¿No crees que los ninjas son el símbolo perfecto de la necedad?! En este caso, la única forma... Es confiar en el poder del Dios Árbol... ¡¡Por fin, la sensación de un cuerpo real!! Lo que el Sabio de los Seis Caminos hizo, fue fomentar la inconsistencia de las personas. Y además, si la gente hubiera conectado sus espíritus... habrían descubierto que es imposible entenderse. En cualquier caso, el chakra solo crea conflictos y una falsa esperanza. Ambos, tú y yo, en nuestra búsqueda de paz... con el tiempo solo encontrábamos conflictos. La verdad que, este poder, llamado chakra, es solo un recurso de sufrimiento interminable. Personas que tienen poder, buscan peleas. Hashirama, tú y yo... a pesar de estar siempre soñando en alcanzar las estrellas..."
