En el universo de Naruto, la comparación de poder entre personajes icónicos como Obito Uchiha y Madara Uchiha es un tema recurrente y apasionante para los fans. Ambos ninjas poseen habilidades extraordinarias y un legado imponente, pero ¿quién ostenta la supremacía en términos de fuerza?
La realidad es que Obito, a pesar de ser uno de los personajes más odiados por el daño que causó, a menudo es infravalorado en términos de su poder. Muchos argumentan que no se mostró ni el 50% de su máximo potencial, sin contar su fase como Jinchuriki. La narrativa sugiere que Obito requirió ser "nerfeado" de alguna manera para que los oponentes pudieran vencerlo. Con el Rinnegan, las posibilidades de Obito se expanden exponencialmente. Si bien es cierto que una cosa es tener el potencial para despertar un poder y otra muy distinta es saber usarlo, Obito demostró una maestría casi instantánea con sus habilidades. El propio creador del manga, Masashi Kishimoto, insinuó que Obito podría haber utilizado todas las habilidades del Rinnegan en combinación con su Kamui, creando un escenario prácticamente invencible.
La discusión sobre el dominio de técnicas complejas como el Susanoo es crucial. Sasuke, por ejemplo, necesitó tiempo para dominarlo, y el propio Obito reconoce la rareza de esta habilidad entre los Uchiha. Sin embargo, la capacidad de usar las técnicas del Mangekyō Sharingan y el Rinnegan con soltura es un testimonio del talento innato de Obito. Demostró un uso del Rinnegan incluso más eficiente que Nagato, quien lo poseyó durante 20 años. La pregunta sobre quién le enseñó a usar estas técnicas avanzadas, como el Amenotejikara a Sasuke o el Susanoo a Obito, sugiere que muchas de estas habilidades son intuitivas, no algo que se aprenda con un manual. Obito poseía el chakra suficiente, sumado a las células de Hashirama y diversas proezas, como sellar bijus sin ayuda, lo que indica una reserva y resistencia considerables. Su capacidad para luchar durante la guerra usando el Kamui sin mostrar signos de cansancio, a pesar del alto consumo de chakra de las habilidades espacio-temporales, subraya su resistencia excepcional.

En cuanto a la comparación directa con Madara, algunos argumentan que Obito con dos Mangekyō Sharingan se encuentra en una liga similar a la de los Jinchurikis del Juubi (excluyendo a Hagoromo), Naruto con el Modo Sabio de los Seis Caminos y Sasuke con el Rinnegan. Desde esta perspectiva, Obito podría superar a Madara con relativa facilidad.
Madara Uchiha: Un Legado de Poder
Madara Uchiha es una figura legendaria en el mundo ninja, considerado uno de los ninjas más poderosos de todos los tiempos. Fue el líder del Clan Uchiha y una reencarnación de Indra Ōtsutsuki. Su poder y ambición lo llevaron a competir constantemente con su hermano menor, Izuna, y juntos obtuvieron el Mangekyō Sharingan, consolidando su control sobre el clan.
El chakra de Madara era inusualmente fuerte, incluso para los estándares Uchiha. En una era definida por la guerra, su enfoque principal era la batalla y la búsqueda de poder. Bajo su liderazgo, el Clan Uchiha conquistó vastos territorios. Tras una prolongada lucha con el Clan Senju, Madara accedió a una tregua y a la fundación de Konoha, aunque con resentimiento al ser elegido Hashirama como el Primer Hokage.
Temiendo la opresión de los Uchiha bajo el liderazgo de Hashirama, Madara buscó apoyo para desafiarlo, pero fue abandonado por su propio clan. Esto lo llevó a abandonar la aldea y jurar venganza. Tras ser derrotado por Hashirama, Madara sobrevivió y obtuvo ADN de su rival. Con el tiempo, y hacia el final de su vida natural, Madara despertó el Rinnegan, obteniendo también el Elemento Madera y la capacidad de convocar la Estatua Demoníaca del Camino Exterior. Esta estatua le sirvió como soporte vital, suministrándole chakra a través de un árbol con genes de Hashirama.

Durante la Tercera Gran Guerra Mundial Shinobi, Madara, con un cuerpo debilitado, encontró a un joven Obito Uchiha gravemente herido. Bajo su tutela, Madara inició un largo proceso de curación para Obito, preparándolo para sus propios planes. Le enseñó sobre el Sabio de los Seis Caminos, el Diez Colas, y varios Kinjutsus Uchiha, además de las habilidades del Rinnegan y el Elemento Yin-Yang.
Tras la muerte de Madara, Obito asumió su identidad como "Tobi", continuando sus planes. El aspecto original de Madara se caracterizaba por su cabello largo y su vestimenta Uchiha. Tras la fundación de Konoha, su cabello creció aún más y adoptó una armadura similar a la de los samuráis y los Senju.
Comparación de Habilidades y Poder
Madara ha sido descrito como uno de los ninjas más dotados de la historia, poseedor de un chakra excepcionalmente poderoso. Ha demostrado ser capaz de derrotar a oponentes formidables, y sus habilidades visuales eran tan impresionantes que dejaban sin palabras incluso a los ninjas más experimentados. Gaara llegó a afirmar que poseía el poder de un Dios.
Madara dominó su Sharingan a una edad temprana, siendo el primero de los Uchiha en activar el Mangekyō Sharingan. Tras quedar ciego por el uso excesivo, se implantó los ojos de su hermano Izuna, despertando el Mangekyō Sharingan "Eterno". Este poder le otorgó resistencia visual y la capacidad de controlar al Nueve Colas. También demostró el uso del Susanoo, una armadura imponente con gran poder destructivo, y el "Choku Tomoe", que le proporcionaba mayor fluidez en combate.

Las capacidades defensivas de su Susanoo eran notables, resistiendo ataques poderosos sin sufrir daños. Además, Madara evolucionó su Sharingan al dojutsu del Sabio de los Seis Caminos poco antes de su muerte, obteniendo el Rinnegan y la capacidad de usar sus habilidades, como el Camino Preta, y combinarlo con el Susano'o para atraer asteroides.
Sin embargo, la discusión sobre la intangibilidad y la movilidad es clave. Se argumenta que el Susanoo de Madara tendría dificultades para atacar a un oponente intangible como Obito, y que la capacidad de Obito para volar con su Susanoo le daría una ventaja significativa. Además, Obito poseía jutsus de Mokuton y Katon al nivel de Madara, y la capacidad de disparar armas gigantes con el Kamui o crear barreras impenetrables. El Kamui es considerado la mejor defensa de la serie, y si el oponente no posee habilidades espacio-temporales, un encuentro con Obito sería extremadamente peligroso. Los Kamui Shuriken de Obito se postulan como una de las ofensivas más letales, capaces de desintegrar cualquier defensa enviándola a otra dimensión.

La pregunta sobre si las técnicas como el Susanoo son intuitivas o requieren entrenamiento es relevante. Si bien Sasuke necesitó tiempo para dominarlo, Obito demostró una asimilación rápida de habilidades complejas. La idea de que Obito no podría usar el Susanoo con sus dos Mangekyō Sharingan se considera absurda, dado su vasto chakra, las células de Hashirama y su historial de proezas.
Es importante considerar la perspectiva de que Obito, con sus dos Mangekyō Sharingan, se equipara a los Jinchurikis del Juubi, Naruto en modo sabio de los seis caminos y Sasuke con el Rinnegan. Bajo esta óptica, la victoria de Obito sobre Madara sería casi sin esfuerzo.
El Rinnegan y el Juubi
La posesión del Rinnegan por parte de Madara es un factor determinante en su poder. Él mismo afirmó que ni siquiera Obito pudo implantarse ambos Rinnegan, lo que sugiere una dificultad inherente y un nivel de poder asociado. Sin embargo, la necesidad de ser Jinchuriki del Juubi para despertar el Rinnesharingan es un punto de debate. Según las propias palabras de Madara, el poder del Samsara (Rinnegan) al acercarse a la Luna puede abrir un ojo para proyectar su imagen. Algunos argumentan que el Juubi era necesario para realizar el Tsukuyomi Infinito y el "Dios: Nacimiento de un Mundo de Árboles" con mayor facilidad, mientras que otros sostienen que el "Poder de Samsara" se refería tanto al Rinnegan como al Juubi.
🔴La Historia de Obito Uchiha COMPLETA en 1 VIDEO! | La vida de Obito Resumen
En última instancia, la comparación entre Obito y Madara es compleja y depende de qué versiones de sus poderes se consideren y cómo se interpreten sus habilidades. Si bien Madara representa un poder legendario y una fuerza formidable, la agilidad, la intangibilidad y el potencial sin explotar de Obito, especialmente con el Rinnegan, lo posicionan como un contendiente extremadamente fuerte, capaz de rivalizar e incluso superar al legendario Uchiha.