El mundo del manga y la animación japonesa está de luto por el anuncio de la muerte de Kentaro Miura, el reputado autor de ‘Berserk’, una obra que vio la luz por primera vez en 1989 y que más de 30 años después sigue al pie del cañón con una gran horda de seguidores.
Miura falleció el pasado 6 de mayo a los 54 años a causa de una disección aórtica aguda. Su muerte fue dada a conocer a través de la cuenta oficial del manga.

Los inicios de un genio
Nacido el 11 de julio de 1966 en Ciudad Chiba, Kentaro Miura mostró un talento precoz para el dibujo. A la edad de 10 años, en 1976, creó su primer manga, titulado "Miuranger", publicado por sus compañeros de clase. En 1977, creó su segundo manga, "Ken e no michi" (El camino a la espada), utilizando por primera vez tinta india. Durante su etapa en educación media, su técnica de dibujo mejoró notablemente al comenzar a usar técnicas profesionales.
En 1982, Miura ingresó a la Universidad Nihon, donde él y sus compañeros comenzaron a publicar sus propias tiras cómicas. En 1985, envió el manga "Futatabi" para el examen de ingreso a la facultad de arte, logrando entrar. Gracias a este proyecto, fue nominado Mejor Autor Debutante (Best New Author) en la revista Shūkan Shōnen Magazine. Otro manga de Miura, "NOA", fue publicado en Weekly Shōnen Magazine ese mismo año, pero se canceló debido a un desacuerdo con uno de los editores.
En 1988, Miura presentó "Berserk The Prototype", un manga de 48 páginas que sirvió como introducción a su obra maestra posterior, "Berserk". Este prototipo le valió un premio de Comi Manga School.

El nacimiento de una leyenda: Berserk
En 1989, Kentaro Miura comenzó un proyecto titulado "Oh-Roh" basado en el guion de Buronson, escritor de "Hokuto no Ken". Fue publicado mensualmente en la revista Japanese Animal House. En 1990, realizó la secuela de "Ourou" titulada "Oh-Roh-Den", publicada en la revista Young Animal. Ese mismo año, el número 10 de Animal House publicó el primer número del proyecto en solitario "Berserk", que fue aceptado por el público con un éxito moderado.
"Berserk" se convirtió con los años en la pieza central del género épico medieval, uno de los predilectos por los fanáticos del manga y de la llamada "literatura de fantasía". Ambientada en un imaginario medioevo de aires europeos, la saga narra el devenir de Guts, un pequeño huérfano que se convierte en feroz mercenario y vaga por el mundo entre bandas de maleantes, enfrentamientos con monstruos y seres extraordinarios.
La historia, que se divide en dos grandes arcos, cuenta con 40 volúmenes compilatorios publicados hasta la fecha. Con 50 millones de copias vendidas a lo largo y ancho del mundo, "Berserk" es uno de los mangas más vendidos de todos los tiempos, rivalizando en cifras con mitos de la literatura universal.

Un estilo inconfundible y una influencia global
Uno de los puntos más fuertes de "Berserk" es su fabulosa imaginería gráfica. El detallismo de Kentaro Miura es infernal, y su estilo se expresa con especial maestría en lo apocalíptico y lo dantesco. Sus dibujos eran habitualmente comparados con las visiones infernales de El Bosco, el maestro renacentista holandés.
La influencia de Kentaro Miura se extiende más allá del manga. La historia de "Berserk" ha sido adaptada en dos series de anime (una a finales de los noventa y otra en 2016), tres películas animadas y tres videojuegos. La obra ha dado lugar a una gran cantidad de merchandising, desde estatuas y figuras de acción hasta videojuegos y juegos de cartas coleccionables.
Miura fue distinguido en 2002 con el premio a la excelencia del prestigioso premio cultural japonés Osamu Tezuka por "Berserk".
El lado oscuro de la creación
El fallecimiento, siendo tan joven, de Miura, pone sobre la mesa un tema que marca a todos los autores de obras de éxito: los exigentes ritmos de entrega y la devoción de los fans que piden más velocidad a la hora de crear nuevos contenidos. "Karoshi" es una palabra japonesa que significa "muerte por exceso de trabajo", un síndrome que cada año se cobra la vida de alrededor de 10.000 personas en Japón.
Kentaro Miura lidiaba con una compulsión obsesiva. Durante buena parte de su carrera, sus jornadas de trabajo promediaban unas 16 horas diarias. Comenzó dibujando con lapicera y tinta china y, cuando se vio obligado a pasar al formato digital, solía detenerse en cada píxel. A su equipo de colaboradores solamente les permitía intervenir en los fondos.

La obra de Kentaro Miura, marcada por su genialidad y su dedicación extrema, deja un legado imborrable en la historia del manga y la cultura popular global. Su influencia perdurará a través de las generaciones de artistas y fans que siguieron su obra maestra, "Berserk".